
Autotratarse
by Jaume Adell
Autotratarse es algo muy especial y profundo donde se aprovecha la energía, para encontrar el equilibrio y la armonía en el aquí y el ahora desde el presente, para encontrar y realizarte una pregunta: ¿ a qué he venido a este mundo?. En esta reflexión meditación encontrar la respuesta ....¿estas preparada/do para morirte?
Transcripción
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Bueno,
Un poquito de autotratamiento.
Sí,
Porque hace tiempo que no hacemos un poquito de autotratamiento y está bien autotratarse.
Entonces,
El autotratarse es una pasada.
Te permite,
Pues eso,
Autotratarte.
Así que vas a cerrar los ojos y vas a tomar conciencia de tu respiración y en un principio vas a ir,
Pues nada,
Lo típico,
Lo que se hace en esta situación,
Respirar,
Porque si no respiramos es lo que suele pasar.
Así que vamos a ir inspirando,
Vamos a ir exhalando y voy a permanecer unos instantes en silencio.
Vamos a ir inspirando y exhalando y deja que la energía vaya fluyendo porque quiero hacerte una pregunta posteriormente y para hacerte esa pregunta posteriormente necesito que estés un poquito tranquila y tranquilo y un poquito sereno y un poquito sano.
Así que vamos a ir respirando,
Inspirando y exhalando.
Las primeras veces en que te haces un autotratamiento que no dependes de nadie para que te transmita la energía suelen pasar cosas,
Sí,
Sí,
Sí,
Claro que sí que suelen pasar cosas,
Suelen pasar cosas de muchos tipos,
De muchas maneras.
Puedes llegar a empezar a ver colores,
Puedes empezar a ver imágenes y eso es algo que trata la mente de distraerte de tu verdadero objetivo que es la de focalizar tu atención en este momento,
En este aquí,
En este ahora.
Si te aparecen imágenes,
Yo qué sé,
De un paisaje maravilloso,
Esplendoroso,
Con árboles,
Montañas,
Lagos,
Ríos,
Etcétera,
Déjalo pasar.
No es tu objetivo perderte ahora en,
Sí,
Está bien,
Un paisaje maravilloso,
A quien no le apetece perderse en un paisaje maravilloso,
Evidentemente,
Pero nuestro objetivo es otro,
Sí,
Nuestro objetivo es otro y te digas,
Oh,
Cuál es mi objetivo,
A eso vamos,
A eso vamos,
Cuál es nuestro objetivo.
Esa es una de las grandes preguntas que se hace la humanidad,
Cualquier ser humano que ya tenga un determinado nivel,
Porque no se lo preguntan todos,
A ver,
¿a qué he venido yo aquí?
A ver,
Yo he venido aquí,
¿a qué he venido?
Bueno,
Aquí ya podíamos perdernos en la infinidad de religiones,
Filosofías,
En las cuales cada una te va a decir su versión de lo que has venido a hacer aquí.
Y ahí es cuando,
Ciertamente,
Todas las religiones van a tratar de convencerte y de llevarte a su realidad,
A su corral,
A su lugar ahí,
Donde te puedan tener controlada,
Te puedan tener controlada y puedan hacerte sentir culpable o hacerte sentir bien,
Bueno,
El objetivo que tengas,
Eso es lo indiferente.
Vamos a cambiar las manos,
A donde quieras tú,
Ponlas donde,
No te voy a decir dónde poner las manos.
Soy un poquito,
En ese aspecto,
Un poquito freelance,
Cada uno pone las manos donde perciba que tenga que ponerlas.
Me salto mucho los protocolos,
En un principio los uso,
Necesariamente hay que usar los protocolos,
Pero luego es como conducir,
Aprendes a conducir,
Ya sabes el protocolo de conducir y luego conduces,
Más bien,
Más mal,
Más regular,
Pero conduces.
Bien,
Mi pregunta es la siguiente.
¿Estás preparada para morirte?
O sea,
¿vas a morirte ya?
¿Dentro de 5 segundos?
Bueno va,
Vamos a ponerle 10.
Bueno,
15,
Pero no más.
¿Dentro de 15 minutos vas a morirte?
Cosa que puede ser cierta.
Bien.
¿Estás preparada para morirte?
¿Estás preparado para morirte?
A decir,
Mira,
Me voy,
Ahí os quedáis.
Es más,
¿te morirías en paz?
Porque una cosa es estar preparado para morirse,
Y la otra es morirte en paz,
Que esa tiene más intrigones.
¿En estos momentos vas a morirte?
¿Vas a estirar la tarta,
Con perdón de la expresión?
¿Te mueres en paz?
Morirse en paz no es fácil,
¿eh?
Nada.
Porque si estamos en las diferentes doctrinas,
En las diferentes religiones,
En los diferentes modos de ver tu tránsito por la vida,
Cuando llega el momento de decirle,
Ñe,
Aquí hemos llegado,
Porque nacer,
A ver,
Más o menos,
Más o menos,
Si estás aquí es porque has sobrevivido a tu nacimiento.
A ese paso por el estrecho canal de la cadera de tu madre,
Y ¡sasga!
Saliste y pudiste,
Y según como sales,
Pues sobrevives a ese momento.
Y pasas de un estado a otro.
O sea,
Sí o sí,
Es como la muerte,
Sí o sí hay que ir para el otro lado.
¿Cuándo nacemos?
Depende de la época en que has nacido,
Lo primero que recibías era una azote,
Iba a decir otra cosa.
Y arrancabas llorando.
No sabes,
Si llorabas por el azote que estabas bebiendo,
O si llorabas por el frío que hacía afuera,
Que lo calentita que estaba adentro,
Además de allí te lo daban todo hecho,
Papanón,
Y sin preocuparte de hacer otras cosas,
Porque entrabas y salías.
No,
No,
Aquí hay que ganarse,
Como dice bien en el Antiguo Testamento,
Te ganarás el pango y el sudor de tu frente,
O de tus manos.
Y durante todo este espacio de tiempo,
Desde el momento en que,
Saska,
Sales aquí,
La primera llora,
Ya no sabes por qué,
Cuando estás aquí,
Mira,
Acaba de llegar la gata,
Mira,
Muy bien,
¿qué tal,
Cómo estás,
Chica?
Mira,
Aquí estamos hablando sobre morirse en paz.
¿Verdad?
¿Tú qué opinas?
Bueno,
Como gata,
Ella ve las cosas como gato,
Ve las cosas de diferente manera que nosotros.
Entonces,
Durante todo este periodo de tiempo que estamos aquí,
Según hadas y según la religión que te ha tocado ver,
O vivir,
O estar,
O escoger,
Es tu tránsito.
Uy,
Aquí entraríamos ya.
.
.
Mi primera pregunta,
A ver,
¿estás preparada para morirte?
Sí.
¡Ostras,
Qué suerte que tienes!
Algún tipo de entrenamiento,
Alguna cosa habrás hecho para estar preparada para morirte.
Te mueres,
¿qué tipo de muerte vas a tener?
Bueno,
Vamos a dejar las muertes,
Vamos a elegir una muerte natural,
De toda la vida,
En la que se ha muerto la gente de toda la vida,
En una situación nada violenta,
Ni nada,
Ahí,
En la cama,
Si quieres cama,
Bueno,
Una típica muerte de antes,
Porque ahora te puedes morir de otra manera.
Antes también,
Pero bueno,
La mayoría se morían en la cama.
Estás allí en la cama,
En los extractores de tu muerte,
De tus tipos de ahí,
¿cómo son esos momentos?
Dicen,
Dicen las buenas o malas lenguas que ves toda tu vida.
Al menos espero que sea un cinemascope y se pueda ver bien con todos los detalles.
Porque si hacemos caso al budismo,
Te vas a reencarnar.
Eso,
Para los budistas,
Tenlo claro.
Si eres católica,
Apostólica y rumana,
La tienes peor aún,
Porque si por lo menos los budistas tienes otra oportunidad.
Con los católicos lo tienes más chungo.
Ahí,
Según lo has hecho,
Para arriba,
Para abajo o para el centro.
Y como decís,
Para adentro.
Para los católicos es más delicado,
Porque tienes que tener una vida muy.
.
.
O sea,
El periodo de tiempo que estás aquí,
Tienes que portarte muy bien,
Muy bien,
Muy bien,
Muy bien,
¿eh?
Porque cuando vayas a ver a San Pedro,
Cuando vayas a ver a San Pedro,
Que es el que tiene la llave,
¿qué excusa le pones?
¿Ayer?
Creo que fue ayer.
¿O esta mañana?
No,
No lo sé.
Creo que fue ayer.
En mis relatos,
Cuando termino las clases de de yoga o de qigong,
Siempre leo un relato para reflexionar.
Es una costumbre,
Como otra cualquiera.
A ver,
No tiene nada de especial.
Pero salió un relato muy especial para mí,
Que además tiene que ver en relación con todo lo que está.
Fíjate cómo son las cosas de la vida,
Porque yo no tenía pensado hablar sobre esto hoy.
Pero bueno.
El relato trata de que.
.
.
A ver,
Era un día de tantos en la oficina en el cielo,
En el paraíso,
En las puertas del cielo.
Es un día de tantos.
Ahí.
.
.
Todos los días se muere gente de los católicos.
Los budistas no van al cielo.
Los mahometanos tampoco van al suyo.
Cada uno va a su a su respectivo cielo o,
En teoría,
Entre comillas,
A su respectivo departamento.
Y en este caso,
El departamento del católico es apostólico.
La cuestión es que se reúnen todas las almas que se murieron católicas,
Apostólicas y romanas.
En aquel día se reunieron en las puertas del cielo.
Y ahí estaba,
Evidentemente,
San Pedro.
Y,
En resumidas cuentas,
San Pedro dice,
Vamos a hacer tres grupos.
Un grupo con todos los pecadores que hayan pecado todos los diez mandamientos.
No sé ahora para recordarlos,
Pero según los católicos hay diez.
Otro grupo donde la mitad de los mandamientos.
Y otro grupo donde.
.
.
A ver,
Allí,
Súper santos,
Vamos,
Allí los que no habían hecho ni un pecado ni para estornudar.
Además,
San Pedro tenía la santísima esperanza de que,
Efectivamente,
En ese grupo serían más numerosos.
Y cuando se dedicó a ordenar el tráfico,
Hacia el lado de la izquierda,
Sin ninguna connotación política,
Van a ir todos los que alguna vez hayan hecho.
.
.
Y digo que es a la izquierda,
Pero sin ninguna connotación política.
Luego pasa lo que pasa.
Hacia el lado de la izquierda,
Todos los que hayan hecho,
Al menos,
Todos los mandamientos.
Allí en la mitad de las damas se fueron todas.
Ahí San Pedro ya pegó un trago de saliva,
Diciendo ¡Ay,
Dios!
Ahora,
A la derecha,
Todos los que al menos,
Al menos la mitad,
Se fueron todos menos uno.
Claro,
Evidentemente,
En el centro quedaban los que no habían hecho ningún pecado.
De ningún tipo.
¡Nada!
Claro.
Imagínate el resto de San Pedro.
A ver,
A la izquierda,
La repera de pecadores.
Al otro lado,
Los tan pecadores.
En el centro,
Un alma bendita que había estado allí,
Cumpliendo con todos los mandamientos de edad según la Iglesia católica,
Pastólica y romana.
Bueno.
Claro,
Al ver esto,
Llama al jefe.
Evidentemente,
Esto hay que decírselo a Dios.
Esto supera las,
No sé,
Las directrices,
¿cómo se llama esto que no se habla?
El control.
¿Hasta dónde puede decir un santo?
Llama al jefe.
Que,
Mira,
He hecho como todos los días y he hecho que cada alma que ha ido durante su vida haciendo las cosas,
Pero es que esta vez en el grupo de las almas que son,
Vamos,
Que no han pecado en nada de nada,
Solo tenemos a una y no este pobre hombre o pobre mujer,
Esta pobre alma,
Ella sola aquí en el Cielo y en el Universo,
Se va a quedar más aburrida que la aburrida.
Va a estar sola,
A ver,
No va a tener con quién ni nada.
Bueno,
En esto en que,
Haciendo una entrada espectacular,
Típica de Dios,
Que Dios cuando se manifestaba en el Antiguo Testamento,
Lo hacía con una zarta,
Lo hacía de muchas maneras,
¿no?
Ahora no,
Ahora no se manifiesta.
Ahora,
Bueno,
Es igual,
Entremos en ese,
En este pantano que aquí no vamos a la cuestión es que se aparece una gran explosión de luces en un relámpago y aparece Dios en medio de todas aquellas almas.
Dice,
Bueno,
Vamos a solucionar el tema.
Esto,
Por ser el día que es hoy,
Hoy estoy de buenas,
Dios está de buenas y,
A ver,
Todas las almas que se arrepientan de todo,
Pero arrepentidas,
Aquello que dices,
Me arrepiento de todo lo que he hecho,
Pero con un arrepentimiento sincero hasta la médula,
Bueno,
Claro,
Si estás muerto no tienes médula en los huesos,
Bueno,
Hasta lo más profundo de tu alma,
Se os perdonan todos los pecados y os ponéis todos en el centro,
Pero eso sí,
Hay que arrepentirse.
Hizo un breve silencio después de la película,
Es el momento en que Tiburón aparece,
Aparece la letra de Tiburón en el mar allí,
Es ese momento de aparece la letra,
Todas las almas pues bueno,
Se lo piensan,
¿a qué vamos a ir al infierno o al purgatorio?
Si hoy Dios está de buenas,
Me arrepiento y nos vamos todos de aquí y tengamos la fiesta activamente.
Todas las almas que había en aquel momento se arrepienten y poquito a poquito,
Pasito a pasito se reúnen en el lugar donde estaba el alma de aquel buen ser,
Aquella buena y cuando ya estaban todas las almas allí reunidas se oye ¡TALTO!
¡TRAICIÓN!
Esto no vale,
Esto es una .
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