
El Desapego (y los 4 Tipos de Apego)
El desapego, ¿qué es eso del desapego que tanto se habla?, ¿por qué debemos desapegarnos de cosas y personas?, ¿por qué algunas personas en el camino espiritual creen que el desapego es la clave para alcanzar la felicidad? Como ejercicio los invito a pensar en cuál de los 4 tipos de apego todavía tienes que trabajar y compartirlos en los comentarios. Para mi el desapego es la máxima interpretación de la ecuanimidad.
Transcripción
¿Qué dicen,
Parceros y parceras?
Bienvenidos a otro episodio de este podcast,
El Eslabón Perdido,
Donde nos dedicamos a abordar temas que nos puedan ayudar en el camino del autoconocimiento a encontrar precisamente ese eslabón perdido que tanto nos hace falta para poder llegar a encontrar nuestro propósito de vida.
Todos estos temas son temas que por lo general abordo en los vídeos en mi canal de YouTube,
Pero por pedido de ustedes también los estoy haciendo en este formato en podcast para que se los puedan llevar con ustedes o irlos en el carro,
En el trancón o en cualquier otra parte.
Hoy vamos a estar hablando del desapego.
¿Qué es eso del desapego que tanto se habla,
Que tanto nos dicen en el proceso de despertar de la conciencia que debemos trabajar,
Desapegarnos de las cosas?
¿Por qué debemos desapegarnos de todas las cosas y de las personas?
¿Por qué algunas personas en el camino espiritual creen que el desapego es la clave para alcanzar la felicidad?
Pues para responder esas preguntas y saber qué es el desapego,
Primero hay que entender qué es el apego.
Según los psicólogos,
El apego es un vínculo afectivo que se extiende en el tiempo y resulta intenso.
Para mí la forma más sencilla de explicar el apego es como quedarse pegado a algo.
Es como un pegamento invisible que nos hace sentir por lo general mal,
Débil o temeroso si llegamos a perder ese pegamento que nos une a una creencia,
A una persona,
A una comida,
Por poner un ejemplo.
Y este sentimiento puede ser tan fuerte que nos define,
Porque si lo llegamos a perder,
Si no lo quitan,
Si no lo tenemos,
Sentimos que dejamos de ser.
Un ejemplo sencillo.
Tenemos un apego por nuestros padres porque sin ellos no hubiéramos podido sobrevivir cuando pequeños,
Entonces el vínculo va mucho más allá del amor.
Se presenta con la sensación de tener seguridad,
La que nos brindaban cuando éramos pequeños,
Y por eso si los pierdes te sientes inseguro.
Así esto sea solamente de manera inconsciente es lo que vas a sentir y precisamente por eso no los quieres perder.
Precisamente por eso te da miedo perderlos.
Hay más o menos cuatro tipos de apego en los que nos enfrentamos en la vida.
El primero es el apego hacia los propios deseos,
Hacia el hábito de desear,
De ansiar.
Deseo a un novio,
Un carro,
Un mejor trabajo,
Un mundo en paz,
Que todos tuvieran un propósito de vida como es mi caso.
Imagina que el apego al deseo es como cuando uno tiene una picadura de un zanjudo y se rasca.
Sabemos que hacerlo pues solamente empeora la rasquiña y hasta nos puede abrir heridas.
Y sin embargo uno disfruta la sensación momentánea que produce al rascarse y por un momento deja de rascar.
Del mismo modo,
Tan pronto como un deseo que tenemos ha sido satisfecho,
La sensación que acompañaba a éste también desaparece,
Por lo que uno genera un nuevo deseo a fin de que la sensación pueda continuar.
Por eso en el subconsciente nos volvemos adictos al deseo.
Y hoy no voy a entrar mucho en este tema,
Pero si quieres ahondar más en eso te recomiendo un vídeo en mi canal de YouTube que se llama Propósito de vida,
Sueños,
Metas y propósitos,
Donde abondo precisamente en cómo las metas nos traen satisfacción a corto plazo,
Pero nos generan insatisfacción a largo plazo.
Otro apego es aferrarse al yo,
A lo mío,
Y sin siquiera saber a veces quién es este yo,
El que está hablando,
El que está recibiendo esta voz que les habla.
Por lo general uno no puede soportar ninguna crítica ni daño al yo propio,
Y el apego se extiende a todo lo que pertenece al yo,
Es decir,
A todo lo que es mío,
Mi novia,
Mi esposa,
Mi hijo,
Mi perro,
Mi carro,
Mi pelo,
Mi casa,
Etc.
Y este es un apego curioso,
Porque si lo pensamos es un apego a algo impermanente,
Algo que no está ahí para toda la vida,
Porque si lo estuviera,
Como no hay riesgo de perderlo,
Pues no tendríamos apego.
La tercera forma de apego sería que nos apegamos a nuestras opiniones y creencias,
Y resulta que no podemos tolerar la crítica a ellas,
O incluso que otros tengan diferentes puntos de vista.
Al apegarnos a nuestras creencias no podemos ver que los otros ven la vida con un filtro de color diferente al nuestro.
Es como si todos llevamos unos filtros de nuestros ojos en nuestra percepción que hacen que interpretemos la vida de una forma u otra.
Este apego es el que nos hace discutir y es el mismo que nos lleva a tener guerras.
Si tan solo nos quitamos ese filtro podríamos ver la realidad tal cual como es,
Sin tintes de color.
Pero en lugar de ello,
Uno se apega al color de sus gafas,
A sus propios prejuicios y a sus propias creencias.
Y por último,
El cuarto apego es el apego a los ritos y rituales que practicamos,
Sean religiosos o no.
Los ritos son representaciones externas que no necesariamente contienen una verdad.
Yo hablo mucho en el canal de YouTube de experimentar la verdad directamente dentro de uno mismo para poder conocerse.
Pero si te aferras a los ritos externos,
Tal apego puede producir un conflicto interno en tu cabeza que tarde o temprano trae infelicidad.
Les doy un ejemplo rápido porque este apego puede no ser tan claro.
Ir a un ritual donde se prende inciencio y tocan unas campanas y creer que el ritual en sí es el que te hace una persona espiritual,
Te puede llevar a apegarte a la falsa verdad que al participar de él estarás siendo espiritual.
Mientras que hasta que no te conectes con tu yo interior,
No importa qué rito externo practiques,
No vas a llegar a la verdad,
Porque la verdad solo existe en tu interior.
Para cada uno de estos ejemplos de apego podría darles un ejemplo,
Pero no quiero ahondar demasiado en ellos hoy,
Porque el punto de hoy es el desapego.
Y para eso,
Me pregunto y les pregunto,
¿mis deseos,
Mi yo,
Lo mío,
Mis creencias me definen?
Para mí el apego es como ver por entre un vidrio que ha estado sucio toda la vida pero no lo sabías,
Y te pegas a ese mundo que ves como tu realidad.
Y el desapego es el momento en que limpias el vidrio y comienzas a ver la vida por lo que es,
Sin juicios,
Y la vida cambia porque te liberas de las cargas que traías encima.
¿Qué cargas?
,
Te puedes preguntar.
Pues desear lo que no tienes,
Desear que todo sea diferente.
Seguir creyendo que las cosas y las personas son mías.
Creer que tengo una verdad absoluta y los que no piensan como yo están mal,
Que mis ritos me definen.
En últimas,
Que todo lo exterior me define a mí.
Por eso discuto tanto,
Entre el hacer y el ser.
Tu hacer no te define,
Tu ser sí.
El apego se concentra en lo exterior,
Y el desapego te abre una ventana a tu interior.
¿Cuántas personas no creen que si dejan su religión,
Dejan de ser?
Que si dejan su carro,
Sus ingresos,
Su estatus social,
La ropa que se ponen,
La pareja que tienen,
Dejan de ser?
Como ejercicio te invito a pensar en cuál de los cuatro tipos de apego todavía tienes que trabajar y compartirlos en los comentarios,
Porque si me los mandas directamente a un mensaje interno,
Por ejemplo,
Como hacen algunos por Instagram,
Pues no compartimos con el resto de la comunidad y así podemos crecer todos a partir de los aportes que cada uno da.
Yo les comparto que yo llevo trabajando el desapego mucho tiempo y lo he logrado en casi todos los aspectos,
Pero mis deseos,
Como que todo el mundo tenga un propósito de vida,
Sigue siendo un apego.
Y tal vez a mis creencias también,
Puesto que creo que todos los que encuentren su eslabón perdido y se conozcan profundamente no solo serán mejores seres humanos,
Pero vivirán más a gusto consigo mismos y relevante de lo que sucede en el exterior.
Pero eso también es simplemente una creencia.
Para mí el desapego es que no dependas de nada externo,
Que no te defina.
Y ojo,
No quiere decir que no quieras,
Que no ames.
Por ejemplo,
Yo amo a mi esposa,
Pero la relación con ella no me define.
Me encanta mi casa,
Pero no me define la ropa que uso,
Me gusta y me protege del frío,
Pero no me define.
Lo único que me define es lo que soy acá adentro,
En mi cabeza,
En mi corazón.
¿Y cómo proyecto eso hacia el mundo?
Creo que debemos aprender a soltar todo lo que no nos define para precisamente poder encontrar lo que nos define.
Dejar ir todo lo que conocemos,
Desaprender lo que creemos como cierto y tener una mente abierta para poder ver la vida sin filtros.
Ver todo simplemente como es.
Tú no eres tu profesión,
No eres lo que vistes,
No eres el dinero que tienes,
No eres la educación que te dieron o conseguiste,
No eres el nombre que te pusieron,
No eres el color de tu pelo,
No eres la pareja que tienes ni los hijos que procreaste o adoptaste,
No eres lo que tus padres piensan de ti,
Ni lo que tu jefe o tus amigos o lo que digan en las redes que piensan de ti,
No eres tu cantidad de seguidores,
Ni eres el premio que te ganaste o las metas por lograr,
No eres ni siquiera la imagen que ves en el espejo si lo haces con el apego por lo que no quieres perder o lo que quieras cambiar de lo que ves.
El desapego es renunciar a todo eso para poder encontrarte,
Para ser,
Para amarte tal cual como eres.
Creo que para encontrar ese eslabón perdido,
Para conocernos profundamente lo primero que debemos hacer es desaprender y desapegarnos de todo para reescribir quienes somos.
El desapego es la máxima interpretación de la cuanimidad.
No genero ni deseo ni aversión,
Solo veo todo por lo que es.
Eso te traerá la máxima felicidad que es,
Precisamente,
No buscarla.
Un abrazo muy grande para todos.
Como siempre,
Nos vemos en la próxima.
Chao,
Chao.
Conoce a tu maestro
4.8 (140)
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