
La Verdad con Mena Patiño - Mujeres Radiantes
¿La verdad? ¿en qué consiste eso de decir la verdad? ¿cómo es vivir desde la verdad? ¿vivir tu propia verdad? ¿cuál es nuestra verdad? Mena nos habla de como es eso de vivir siendo honestos, compartiendo con honestidad y expresándonos desde ese lugar.
Transcripción
Hola,
Hola gente linda.
Bienvenidos a otro episodio más de Mujeres Radiantes.
Soy Ibanez Jaramillo y ayudo a mujeres a confiar y amarse con una visión emocional y espiritual para que así puedan emprender sus sueños.
Entonces ya sabes que estás en el lugar indicado si quieres construir esa vida radiante que mereces.
Hoy tenemos una invitada súper,
Súper,
Súper especial.
No hay barrera,
Cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.
Decía Virginia Woolf.
Y es una frase exactica para pensar en nuestra invitada radiante del día de hoy.
Ella se llama Jimena,
Pero muchos la conocemos como Mena.
Y la temática de hoy está asociada a eso de no poder poner barrera a aquello que pensamos y aquello que sentimos y expresarlo con libertad,
Desde la honestidad y la verdad.
Entonces,
Antes de contarles de Mena,
Quiero leerles un pedacito de un libro muy lindo que se llama El Bhagavad Gita.
Como Mena es maestra de yoga,
Pues no hay nada más lindo que evocar un libro de estos así que casi todos los profes de yoga leemos alguna vez.
Y es este,
Que es El Bhagavad Gita.
Entonces,
Este es el capítulo número 2 y dice Para que cese tu dolor y tu aflicción,
Arjuna,
Tendrás que superar tu ignorancia del ser verdadero que llevas dentro de ti.
Arjuna continuaba confundido y las lágrimas de compasión le quemaban en el rostro.
El viejo rey ciego,
En tanto,
Se regocijaba al pensar que pronto asistiría a una fácil victoria.
Samhaya prosiguió con su relato directo de lo que veía en el lejano campo de batalla.
Krishna observa que el príncipe guerrero,
Otrora tan valiente,
Se sume ante él en una debilidad vergonzante.
La mirada de Krishna,
Normalmente tierna,
Se ha vuelto de aspero y dice implacable Arjuna,
¿cuál es el origen de esta desesperación?
Estamos en un momento crítico.
Esta indulgencia egoísta contigo mismo me llena de vergüenza.
No es una conducta digna de ti.
Eres un hombre maduro y cultivado de quien se supone que ha de vivir una vida basada en la verdad.
Una vida acorde con el Dharma.
Pero tu mente se encuentra confundida y no reconocerías la verdad,
Aunque te toparas con ella y te golpease fuertemente en la cabeza.
Sé que te sorprende mi falta de conmiseración hacia ti,
Pero no debes rendirte a tus flaquezas.
La verdad y la justicia nunca fueron conquistadas por los débiles.
Eres un gran guerrero,
Deprobadas hazañas.
Arroja de ti tu pus y la nimidad.
Llérgate bravio ante tus enemigos.
Arjuna le interrumpe.
No puedo creer,
Krishna,
Que me estés instigando a pelear,
Exclama,
Mientras sacude la cabeza como si quisiera aclarar su pensamiento.
Krishna permanece sentado,
Sereno.
Arjuna respira hondo y le inquiere.
¿Cómo puedo hacerlo,
Krishna?
¿Cómo?
Tu pregunta queda flotando entre ambos en el aire.
¿Cómo?
Repite Arjuna.
¿Cómo podría no ser débil?
Atacar a Vrishna,
Que ha sido como un abuelo para mí,
O a mi amado maestro Drona,
Eso no estaría bien.
Debo reverenciar a estos ancianos en lugar de dispararles mis flechas.
No quiero lograr una victoria manchada con sangre.
Si los matara,
No querría seguir con vida.
Krishna sería preferiblemente que yo mismo muriera.
Ah,
Musita confundido.
No sé qué camino tomar.
Ya sea que gane o pierda esta batalla,
Habré perdido.
Estoy totalmente perplejo,
Prosigue Arjuna.
Y ya no sé cuál es mi deber.
No encuentro remedio para este dolor terrible que ha consumido toda mi energía,
Krishna.
Si obtuviera gran riqueza y poder,
¿qué probaría eso?
Te estoy pidiendo ayuda,
No que me instes a pelear.
Te ruego que me digas qué debo hacer.
Sé tú mi maestro,
Mi gurú,
Me refugio en ti,
A ti me someto.
Por favor,
Instrúyeme.
Amado Krishna,
Muéstrame el camino.
Jamás hubo un tiempo en que tú o yo o cualquiera de estos reyes y soldados no hayamos existido ni habrá jamás un tiempo en que cesemos de existir.
Los cuerpos físicos aparecen y desaparecen,
Pero no el atma,
La fuerza vital que mora en ellos.
Esta fuerza vital viene con el cuerpo y en él vive por un tiempo.
Mientras estás allí,
Conoces la infancia,
La niñez,
La juventud,
La madurez y la belleza.
Y luego de la muerte pasa un cuerpo nuevo.
La muerte es un cambio como otros,
Que pertenece al cuerpo,
No al atma.
La persona sabia no es víctima de la ilusión de que ella es ese cuerpo,
Arjuna.
Este es solo una ilusión del ego.
El contacto de los sentidos con los objetos y tentaciones del mundo crea el calor o el frío,
La tristeza o la felicidad,
Pero todo ello es transitorio,
Impermanente,
Va y viene,
Como pasan las nubes por el cielo.
Sopórtalo con paciencia y valentía y aprende a que ello no te afecte.
La persona serena no alterada por estas sensaciones y sentimientos mundanos Es la misma en el placer y el dolor.
No permite que nada de esto la perturbe ni la aparte de su camino.
Así debe obrar quien quiera hacerse acreedor a la inmortalidad.
Compréndelo,
Arjuna,
Y reafirma tu fuerza.
No identifices tu verdadero ser con tu mero cuerpo mortal.
Es muy lindo.
Es fuertísimo y es hermoso.
Sí,
Sí,
Sí.
Y pues esa introducción para contarles de Mena.
Mena es mexicana y es la maestra formadora de la certificación Rainbow Kids para profesores de yoga para niños en Latinoamérica.
Mena ha formado a miles de profesores en la destreza del yoga,
Alegrando familias y entornos.
Yo conocí a Mena en febrero del 2017.
Cuando yo ya era profe de yoga para niños y me dijeron,
Ay,
Vane,
¿quieres ayudar allí y tal?
Y entonces,
¿puedes tomar la formación?
Yo,
Sí,
Sí,
Sí,
Si quieres,
Me encantaría.
Y ahí conocí a Mena y tuve la oportunidad de estar en este espacio cuando ella vino a Colombia en ese momento.
Y desde entonces y hasta hoy sigo percibiendo que Mena es una mujer radiante.
Es así como la bandera,
La verdad.
Tú la ves y siempre está diciendo todo lo que siente y lo que piensa de la manera más auténtica que puede.
Siempre ves tanto en sus publicaciones como en sus formaciones y en cada instante que estás con ella.
Ya la van a conocer.
Que no ha puesto barreras ante nada en el mundo y ante sus pensamientos para expresar lo que concibe que es el mundo.
Para darse la libertad de imaginar y crear la vida radiante que merece.
Por eso,
Bueno,
La vamos a conocer a través de esta biografía linda que le he construido.
Basada en unas preguntas,
Obviamente,
Que le envíe.
Mena es un ser con alma de niña y espíritu de guerrera.
Se dedica a disfrutar el proceso y el presente también.
Reconocer la felicidad y asegura que todos somos almas y como tales recorremos un camino.
Su camino es trabajar en su maestría interior,
Siendo un reflejo que ayuda a otros desde su proceso.
Sus cualidades más grandes son la compasión,
La justicia y el respeto.
En cambio,
Su resiliencia,
Autenticidad y generosidad son sus más grandes virtudes.
Mena es una enamorada de los animales,
Sobre todo de los perros.
Le encantaría tener un refugio animal,
Un santuario donde todos los seres merecen ser respetados.
Honrando su vida y libertad.
Está firmemente convencida de que los animales son Budas.
Están y son.
Por eso,
Si tuviera la oportunidad de regresar a este planeta,
Sería un perro playero.
A vivir correteando las olas,
Disfrutando el mar,
Durmiendo con el olor a sal y disfrutando de cada momento.
Tal como su lema personal,
Esto también pasará.
Las personas que más admiras son aquellas representadas en su linaje femenino materno.
Su madre,
Su abuela y su bisabuela.
La cualidad que más aprecia en un hombre es la madurez.
En la mujer,
La inteligencia.
Y en el ser humano,
La empatía.
Lo que desea para las generaciones venideras es conciencia,
Respeto,
Gratitud para valorar lo que existe y que logren trascender.
Y sobre todo,
Tiene la certeza de que lo que necesita el ser humano es reconocer el amor y permitirse serlo.
Poder ver el corazón para sanar nuestro entorno en ese lugar interno donde el ego deja de existir.
Asegura que darle más importancia a la belleza externa destruye.
Por eso concibe que encontrar la belleza trascendiendo esa capa externa se llega a un lugar de reconocimiento y admiración.
Y cuando tenga la sabiduría de las abuelas,
Mirará hacia atrás y pensará que lo demás era lo de menos.
Y como consecuencia,
Lo importante es lo que alegra el corazón.
Entonces,
Lo diría en una frase que sonaría algo así.
Da igual la talla,
El título o la edad.
El tiempo.
Lo que realmente vale es que usemos todo como herramientas que construyen sonrisas.
Guau.
Bienvenida.
Totalmente.
Muchas gracias.
Adoré.
Adoré.
¿Sabes?
Cada célula de mi cuerpo estaba sonriendo así como llenita,
Llenita.
Sí,
Muchas gracias.
Gracias.
Y gracias por la invitación.
Qué increíble.
Qué increíble proyecto.
Me encanta tenerte aquí.
Estoy muy contenta y,
Bueno,
Me parece que sería lindo arrancar por este tema de la verdad.
¿Qué es la verdad para ti?
La verdad para mí,
Una única forma en la cual nos podemos permitir ser,
Es el lugar en el que te sientes tú,
En el que te sientes bien,
Al que a lo mejor has luchado mucho por llegar o a lo mejor estás ahí porque eres un niño de cinco años en el que al 100% ya eres tú y no te han puesto o quitado cosas.
La verdad es un lugar en el cual una vez que llegas y lo habitas,
Decides quedarte,
Optas por y trabajas para quedarte en él.
Creo que ya el camino es mucho más corto.
Bueno,
Para los que no la conocen,
Tienen que seguirla en sus redes sociales,
Sobre todo en Instagram.
Ella comparte unas historias tan personales,
Pero tan auténticas,
Que es muy lindo porque te das cuenta de que no tienes que poner un montón de máscaras para fingir cosas que no son.
Entonces,
Eso me parece admirable y me encantaría que nos contaras cómo es eso de vivir en la verdad.
Para mí es como un viaje.
Creo que a mí me llegó específicamente porque algo en mí no cabía,
O yo no cabía más bien en un espacio,
En un lugar en el que no me correspondía estar,
A nivel físico,
A nivel emocional,
A nivel energético,
En el cual desde muy chiquita te vas exigiendo vivir algo que simplemente no es tuyo o no eres tú.
Sin juicio,
Sin señalar,
Sin nada,
Simplemente el vivir en la verdad muchas veces sí es muy cansado.
Cansado en el sentido de que a veces es más fácil darle el avión,
Decimos en México,
Como decirle a la gente,
Sí,
Sí,
Lo que tú quieras,
Está bien.
¿Tú crees que eso está bien?
Va,
Está perfecto.
Y entonces no remar contra corriente a veces,
O no tener que luchar por tu verdad y las de los demás,
O no tener que defender a veces las esencias propias y extrañas,
Pero que ese cansancio que te deja después de que lo logras es un cansancio de mucha satisfacción,
De hoy no me traicioné.
Hace yo creo que 18 años,
Más o menos,
15,
18 años sumando,
Un día en la noche dije no me vuelvo a dormir con sentimiento de,
Voy a decirlo,
Voy a editarlo para no decir una mala palabra,
No me vuelvo a dormir con sentimiento de tonta,
Con un sentimiento de soy una tonta.
Y ese sentimiento de soy una tonta porque permití,
Porque tomé decisiones que a lo mejor sabía que no sumaban,
Que no es lo mismo que no tener compasión,
Y no es lo mismo que no tener esta suavidad contigo porque se vale tropezarse.
Entonces desde ahí creo que empezó mi camino,
Desde muy chiquita a luchar y a sanar desde la verdad,
Y vivir ahí es cansado,
Pero muy satisfactorio,
Muy satisfactorio porque ya no hay otro lugar a donde ir además una vez que llegas.
Es muy lindo porque me encanta porque nos pasan muchas,
Esto de es que mi mamá me hiciera esto entonces lo cumplo porque es que es mi mamá.
En el empleo me dicen,
En la universidad me dicen,
Mi pareja me dicen,
Mis amigas me dicen,
Mi familia dice,
Y entonces renuncias a ser tú por satisfacer la idea de otros.
Y cuando entro en ese plan de satisfacción a otros,
Estoy saliendo de ese espacio único del que hablas que es la verdad.
Además es muy chistoso porque sales de ese espacio y entonces luego reclamas a otros,
Pero no me dices,
No eres honesto,
No me dijiste,
No me contaste,
Y claro,
Bien chistoso porque entonces tú no estás en ese lugar,
Pero sí reclamas eso.
Que el otro tampoco,
Claro.
Sí,
Sí,
Digo como 15,
18 años que tuve una crisis importante,
Yo le decía,
Mira,
Una vez que tú ya te das cuenta de las cosas y aún así decides ir hacia el lado contrario,
Bueno,
Ya es una decisión tuya y el sentimiento de tonta es doble,
El sentimiento de tonta es doble y se vale.
Mi terapeuta me lo dijo hace algunos años,
Todo se vale siempre que tú estés conscientemente decidiéndolo.
Entonces,
Ok,
Se vale,
Se vale que tú decidas,
Sabes qué,
Hoy no quiero,
Me voy a poner el disfraz que quieres que me ponga,
Me voy a poner la cara que tú quieres que tenga y conscientemente lo voy a hacer aunque por dentro no lo soy,
No me interesa.
Y es válido también,
Simplemente es decidirlo y así entonces dejas de reclamarle a tu mamá porque es que no me estás diciendo,
Reclamarle a tu pareja,
A tu jefe,
De que es que no me siento bien,
Es que todo el tiempo estoy mal,
Es que ok,
Pero qué estás haciendo tú al respecto para vivir en ese lugar de honestidad contigo misma en el cual lo que sea que te pongas,
Si tú decides ponértelo desde la verdad,
Ya te cae bien,
Ya te queda bien,
Ya no importa cómo se te vea,
Ya no importa lo que hagas.
Si tú quieres vender un día flanes,
¿conocen los flanes allá?
Bueno,
Pies,
Si tú quieres vender un día un pie y esa es tu verdad,
Ya te sabe delicioso vender pies,
Ya no tienes que ser,
Ya sabes,
La doctora que tu mamá te dijo que tenías que ser alguna vez,
Ya no tienes que ser la esposa trofeo que una vez tu esposo te dijo que tenías que ser o la madre perfecta.
Si un día tú decides,
Sabes qué,
Voy a hacer esto,
Voy a vender pies,
Voy a… pero tú lo decides desde el alma tranquila de estoy escuchando lo que por dentro tanto me gritan,
Ahí entonces se transforma todo,
Ahí está la decisión.
Me gusta,
Me gusta,
Me gusta,
Me gusta mucho esto que estás diciendo porque me hace pensar en tu historia y quiero de pronto meterme ahí en un poquito de esa zona personal porque sé que muchas hemos pasado por ahí o cerquita,
No tan cerquita de lo exótico que es tu historial,
Pero creo que nos vendría bien que nos contaras que esos momentos en los que tú has decidido ser lo más honesta posible y hablar desde esa verdad ha sido en esos quiebres en donde tu salud te ha hecho sacudirte.
Y justo hace poquito terminé una sección de enseñanza con mis seguidoras que se llamó La Semana Radiante y hablábamos allí de cómo las enfermedades o los malestares físicos se convierten en la puerta para descubrirte por dentro y sanarte.
Entonces creo que tú has hecho este camino lindo de abrir desde la enfermedad para mostrarle a otros cuál es la verdad.
Quiero que me cuentes ahí como por lo menos esos puntos más ahí como esos quiebres tan significativos pero que seguramente le van a dar mucha inspiración a las personas que nos escuchen y nos vean.
Con muchísimo gusto.
Han sido momentos en los cuales justamente te quitas la máscara.
En algún momento,
En algún lugar yo encontré una frase que decía que las enfermedades no vienen a enfermarnos sino vienen a sanarnos.
Y tiene poco tiempo que la escuché.
Me encontró más bien.
Y lo entiendo ahora,
Lo entiendo muchísimo,
Pero de niña no.
O sea,
De niña me hubieran dicho es que sabes qué,
Te va a dar una enfermedad rarísima,
Que en este hospital eras la primera.
En la ciudad,
En el lugar en donde yo vivía,
Era la primera niña que tuvo una enfermedad que se llama púrpura no sé qué.
Y entonces,
Obviamente,
Pues al ser la primera niña de ese hospital que tuvo púrpura anafilactoide,
Bla,
Bla,
Bla,
Bla.
Tenía yo como cinco años.
Pues todo el mundo estaba muy interesado.
No me moría ni mucho menos.
Creo que no era ni contagioso.
O sea,
Nada raro.
Era como una enfermedad rara que además,
Ese es el caso de mis enfermedades.
Yo soy como la excepción a la regla.
Tipo,
Esta enfermedad le da a niños,
O sea,
Masculino,
Hombre,
De tal edad,
Con tal situación,
Con tal no sé qué y a mi edad.
Y así me ha dado diferentes cosas.
Entonces,
Bueno,
Yo ahí tenía cinco años y la gente muy,
Este,
Los doctores iban como en grupos a verme.
Es de lo que me acuerdo.
No me acuerdo de gran cosa.
Y muy,
Pues,
Muy interesados.
Y bueno,
Ya después yo medio investigué y todo para ver los significados a nivel emocional y energético de qué es lo que pasaba en ese momento en mi vida y en mi familia.
Que pues sabemos que todo es una proyección.
Y me puse a investigar qué es lo que significaba,
Qué pasaba en mi vida,
Qué pasaba en mi familia.
Bueno,
Pero me puse a investigar,
Tipo,
Ya a los 20 años,
25 años,
20 años después.
En ese momento yo no entendía.
Y tipo,
Empecé con problemas,
Lesiones,
Dolores,
Cirugías rarísimas.
A los 13,
Más o menos 14 años,
Con unos dolores muy fuertes en el cuello,
Las manos,
Yo no podía elevar los brazos,
Me dolían mucho las manos,
Se me caía todo lo que yo tomaba.
Mi mamá,
Que siempre ha sido,
En familia,
Que siempre ha sido muy matriarca,
Muy echada para adelante las madres,
Las mujeres,
Resolviendo,
Haciendo.
Me acuerdo que me decía,
Bueno,
Mena,
Si tenemos que buscar un brujo,
Lo buscamos.
Si tenemos que ir a la esquina del mundo a encontrar un doctor que nos diga qué hacer,
Lo hacemos.
En el momento en el que yo ya me quebraba de desesperación de ya no puedo más,
Ya no quiero más doctores,
Ya no quiero más estudios,
Ya no quiero más medicinas.
Porque,
Bueno,
Hace poco hablaba con una terapeuta,
Con una psiquiatra nueva,
Que estoy apenas comenzando con ella,
Y me decía,
Bueno,
¿y tu vida se detenía,
O la vida de tu familia se detenía cuando estabas enferma o algo?
No,
Por supuesto que no.
Mis papás trabajaban todo el tiempo,
24-7,
Mi hermano es más grande que yo,
Y pues él estaba con los amigos,
Con la novia,
Y pues yo tampoco me detenía.
Yo seguía en la escuela,
Nunca falté por enfermedad grave,
Tipo si te da una gripa,
Una fiebre,
Pues claro,
Porque no hay que contagiar al público,
Pero nada más.
Pero pues entonces es muy cansado estar manteniendo materias,
Calificaciones,
Ser una niña promedio.
Entonces justamente desde más o menos los 13 o 14 años que empezaron a llover más enfermedades y más cosas,
Y más síntomas,
Y más diagnósticos raros,
Y doctores nuevos,
Y enfermedades nuevas,
Y todas estas cosas,
Yo me desespero mucho de ya estuvo,
Puedo mantener una máscara por un tiempo,
Yo ya no puedo más.
Es cuando me pongo a escribir,
Es cuando me pongo a gritar,
Es cuando me pongo a decirle al mundo,
¿sabes qué?
Está bien enfermarse.
Está bien,
No me refiero a que sí vamos a enfermarnos todos,
Pero es normal.
De hecho,
Lo normal es enfermarse.
Lo no normal es que nunca en tu vida te den ni una gripa.
Ojalá y todos fuéramos así,
Pero no.
No escondas tu gripa,
No tiene nada de malo.
¿Qué tal que tu enfermedad,
Que no sabíamos que tenías,
Me suena algo parecido a lo que tiene mi prima,
Y entonces con lo de mi prima yo te puedo ayudar a ti,
Te recomiendo su doctor.
¿Qué tal que tu maestro tiene un poco más de empatía porque estás que te desmayas de dolor y todavía te están grita y grita,
Y exige y exige,
Y entonces tú hablas enfrente de la gente y le dices a la gente lo que te está molestando,
Lo que te está doliendo.
Las cosas cambian.
Yo soy de la idea y lo veo,
Lo vivo más que nunca desde estos últimos años en los que llevo con Rainbow y formando profesores en muchas más cosas,
Que la ignorancia y el cambio sí empiezan desde uno.
Ojalá que tú pudieras estar arriba del barco que rescata ballenas de Greenpeace.
Ojalá de verdad pudiera yo tener pronto,
Ya pronto,
Todos mis millones de pesos,
Euros,
Dólares y libras para tener un refugio latinoamericano de perros y arañas.
Las arañas van a ser bienvenidas también,
Todos los seres.
Pero todavía no.
¿Cuál es mi trinchera?
¿Cuál es mi punto?
¿En dónde estoy ahora?
Mi trinchera ahora es,
Bueno,
Me encantaría platicarte de cómo sufren los perritos en la calle y se mueren de frío.
Me encantaría platicarte de cómo el dolor que tengo en este momento en las piernas me está matando.
¿Y qué tal que tú te acuerdas de cuando a ti te dolían las piernas también un día?
Y en vez de decirme,
Maldita vieja,
Tiene cara de que no ha comido en dos días.
Dices,
Bueno,
Qué mala onda,
Trae dolor de piernas.
Vamos a ser un poco más simpáticos.
¿Qué tal que te acerco yo la hoja que estabas buscando y por la cual estás pasándola muy mal?
Y entonces desde ahí se transforma.
Sembrando un poquito de conciencia,
Salte de ti para ver al otro.
La conexión mucho del yoga sí es hacia adentro,
Mucho sí es hacia adentro.
Y qué increíble porque nos hemos desconectado,
Pero también es hacia afuera.
Hacia afuera no con las pantallas,
Hacia afuera no con la tecnología o también,
Si tú quieres,
Pero hacia afuera con otro ser.
Mi conexión va también con otro ser en el que entonces yo desde mí puedo verlo y desde él puedo verme.
Y entonces ya estamos espejeándonos todo el tiempo.
Realmente es un mensaje muy bonito para los demás porque estamos muy acostumbrados a dormir el dolor.
Me duele la cabeza,
Me tomo un Advil o una pastilla cualquiera,
Ya estoy bien y a nadie le importa que me duele la cabeza porque igual a mí tampoco me importa.
Me tomo una pastilla,
¿cierto?
Entonces pues ya está.
No,
Pues siempre me duele la cabeza y siempre me tomo una pastilla y ya está.
Entonces se ha normalizado tanto eso que está normalizado también no ser compasivos ni empáticos.
Entonces cuando yo reconozco,
Carajo,
Es que me duele la cabeza.
La cabeza se me está estallando.
Y le dices al otro,
Desde ahí,
¿no?
Desde me duele,
¿no?
Que es esto que estás diciendo tan lindo,
Y al otro,
Oiga,
Sí,
Es que le duele,
¿no?
Y hay un lugar en donde podemos coexistir y estar juntos en comunión con ese dolor.
¿Qué puedo hacer para que tu vida sea mejor,
En este instante en que la cabeza te duele?
Y eso que dices está muy,
Muy,
Muy lindo porque ya está bueno que nos normalicemos lo que nos pasa por dentro.
La destrucción que tenemos por dentro,
La normalizo,
Me estoy acabando,
Estoy jodido,
Pero salgo y sonrío.
Todo está bien.
Tómame una foto.
Tómalo ahí.
Semanas antes de tomar pésimas decisiones de salud,
Mi tolerancia al dolor es sumamente alta,
Peligrosamente alta.
Eso quiere decir que,
Por ejemplo,
Tuve un pulmón colapsado,
Un neumotórax que se te perfora la pleura,
El pulmón colapsa,
El corazón.
Es todo un rollo muy horrible que no le desea a nadie en el mundo.
Es muy doloroso.
Y bueno,
La gente que tiene un neumotórax,
Generalmente en el momento,
A las horas,
Va al hospital,
Se atiende,
Y de acuerdo a lo que sucede,
Le hacen una cirugía.
Yo me esperé cinco días,
Fui a trabajar,
Hice acrobacias,
Cosas que uno no debe hacer.
Y bueno,
La maestra con la que yo en ese momento estuve trabajando me decía,
¿qué tan poquito te quieres,
Nena?
Uno,
Por la autoexigencia,
Y dos,
Bueno,
Semanas antes,
Pocas semanas,
Yo creo que un par de semanas había guardado una imagen,
Ya sabes,
Que te encuentran en las redes.
Y el oráculo de Facebook.
Sí,
Exacto,
El oráculo,
Sí,
Exactamente.
Siempre le digo,
El poeta Facebook,
El oráculo Facebook,
Justo.
Decía,
Stop the glorification of busy.
Detengan la glorificación a estar ocupados.
Eso es lo que sucede.
No cabemos las personas que tenemos una enfermedad,
Pero ¿qué crees?
Todos podemos tener una enfermedad.
Y no lo digo por enfermate ahora,
No lo digo por vamos a banderar la enfermedad,
Simplemente es,
Todos podemos tener una discapacidad.
Todos hemos llegado a tener una discapacidad,
Aunque sea temporal.
Hay discapacidades que no son visibles,
Como las personas que tenemos enfermedades crónicas.
Y aún así,
Justo,
Está la exigencia social de necesitamos que salgas sonriendo,
Aunque esté sangrando la costilla.
Necesitamos que salgas y hagas unas posturas de yoga,
Aunque te esté matando el dolor del nervio asiático,
Aunque tengas la,
Y también a nivel emocional.
Las enfermedades mentales y emocionales también son un gran tema.
Aunque te estés muriendo de depresión,
Vente y échale ganas,
Porque no pasa nada.
¿Por qué todo está bien?
Porque todo está bien,
O sea,
Es que no te estás enfocando en lo positivo.
La realidad es que no es que estemos glorificando las enfermedades tampoco,
Para nada.
Resuélvelas,
Para eso están,
Para hablar,
Para que las escuches,
Para que las enfrentes,
Para que las tomes de las manos.
Y no las hagas parte de ti,
No las hagas tu identidad,
Yo te recomiendo no hacerlas tu etiqueta,
Porque,
Hola,
Jimena Patiño y tengo enfermedad A,
Enfermedad B,
Para qué,
Ahorratelo.
La gente te termina viendo como una etiqueta,
Pero sí resuélvelas,
Sí tómalas.
Y en algún momento dado,
Di,
¿sabes qué?
Estoy hasta el fleco del dolor de pie,
Me traigo un dolor de cabeza infernal,
Y eso me incapacita en este momento para poder concentrarme.
Esto hace que mi capacidad para poder empatizar contigo y escuchar todo lo que quieres que yo escuche en esta conferencia,
En esta lectura,
Dar una clase,
O lo que sea que sea tu trabajo,
Hace que no esté yo dando mi 100%.
Porque además es justo eso,
Las personas que generalmente somos así de autoexigentes,
Y al mismo tiempo tenemos discapacidades físicas,
Mentales,
Cognitivas,
Sociales,
De las que sean,
Pues es un choque que te acaba enfermando más.
La autoexigencia mata.
El intentar dar una etiqueta socialmente aceptable mata.
Las máscaras matan.
Y poder ser una vocecita chiquita en la cabeza de la gente y decir,
¿sabes?
Está bien mandar todo muy lejos,
Está bien hoy decirle a la gente,
No puedo.
Está bien.
Y no pasa nada.
Observa cómo cuando lo dices alrededor nada se derrumba.
Observa cómo el mundo no se acaba,
Ni dejan de ser tus amigos,
Ni tu jefe te va a correr.
Son procesos que uno tiene que vivir y entender.
Y ojalá me lo hubieran dicho.
Ojalá yo hubiera tenido la capacidad para escuchar,
Porque seguramente me lo dijeron.
Pero yo no lo pude escuchar y no lo supe escuchar en su momento.
Entonces seguramente mi trabajo es resonar y resonar hasta que yo lo entienda hacia adentro y hacia afuera.
Sí,
Cuando cuentas esto me acuerdo de mi Renault 4.
Siempre cuento esta historia porque me encanta.
Yo tenía un Renault 4,
El Renault 4 se recalentaba siempre y tenía esta agujita que se llama un nanómetro,
Una cosa así,
Que mide la temperatura.
Entonces resulta que vas conduciendo y hay señales,
Hay señales de que el carro se va a recalentar,
Pero no las ves porque,
Bueno,
Yo no las veía.
Hasta que la aguja estaba pegada y estaba saliendo humo.
Entonces esto que hablas de la autoexigencia,
Pero también de la poca conciencia del dolor y también de la aceptación del dolor como una naturalidad,
Era lo que le pasaba a mi Renault 4.
Tan,
Tan,
Tan,
Hasta que se recalentaba y salía humo y tocaba parar y esperar a que se enfriara o hacerle la cachufleta del mofle.
Había que poner una manguera no sé cómo y echarle agua,
No sé más.
Era súper divertido.
Y luego con el tiempo fui entendiendo que era lo que pasaba antes de calentar,
De recalentarse,
¿no?
Como que andaba más lento,
El manubrio vibraba más,
Luego se sentía como más caliente,
Esa cosa donde está todo lo del carro al frente.
Y bueno,
Luego salía el humo.
Porque la agujita no le funcionaba del todo bien,
Por eso creía yo.
Entonces yo creo que eso es lo que nos está pasando a muchos con los malestares y las enfermedades.
O sea,
Son una alerta,
¿no?
Es como un llamado y es algo que siempre digo,
Es un llamado a tu cuerpo,
Es un llamado a poner atención a lo que está pasando en tu cuerpo emocional y a lo que está pasando en tu cuerpo mental.
Ya cuando la enfermedad es tan grave,
Pues entras ya luego en un proceso depresivo,
Ya luego,
¿sabes?
O sea,
Se vuelve una cosa gigantesca que ya no puedes de alguna manera atender,
¿sí?
Y necesitas pues ayuda médica y todo.
Entonces es lindo esto que nos estás diciendo.
Cuando bajo mis autoexistencias puedo darme cuenta que no tengo que echarle chancleta al Renault 4 a fondo hasta que se recaliente,
Sino que puedo ir a un ritmo distinto sin necesidad de cumplir un estándar o una categorización social para cumplir con lo que el mundo dice que está bien.
Claro.
Muy lindo.
Últimamente,
Por alguna razón de la vida,
He estado en terapias y psiquiatras y cosas que me han recordado vivir un día a la vez,
Como este lema de las personas con alcoholismo y con drogadicción.
Y bueno,
Yo padezco de trastornos alimenticios y también a veces se trata como una adicción.
Por lo tanto,
Bueno,
Lo llaman también un día a la vez.
Y las enfermedades se tratan también desde un día a la vez.
Sabes que hoy no voy a llegar a la exigencia de mi amigo,
El que cree que también dar el 200% y no dormir.
Y eso está muy,
Además de normalizado,
Glorificado,
Aplaudido y que también es una enfermedad.
No voy a llegar a eso.
¿Por qué?
Porque uno,
No puedo.
Porque dos,
Por un día hoy me voy a recordar que no me lo voy a permitir,
Que no voy a permitir lastimarme porque yo mañana la voy a pagar muy caro,
Porque yo mañana voy a tener deudas de energía para la mena de mañana.
Y entonces poco a poco esta sanación,
En el proceso en el que estás escuchando a tu enfermedad,
Trabajando con tu enfermedad,
Que si cristales,
Que si piedras,
Que si libros,
Que si constelaciones familiares,
Todo lo que sea suma,
Todo suma,
Todo lo que sea sano y que no le haga daño a nadie más,
Suma.
Y en el proceso entonces eres muy compasiva contigo.
La compasión se nos olvida.
Justo además en estos días que estamos viviendo,
Creo que necesitamos inyectarle doble compasión a las mañanas.
En el sándwich que te desayunas,
En el batido,
En el jugo,
En lo que sea,
Ponle tres gotitas extras de compasión.
Porque se nos está olvidando muchísimo.
Y a lo mejor se nos está olvidando,
Lo digo por mí,
Pero es una exigencia que se nos olvidó en algún momento y la estamos retomando.
Me refiero al principio de todo esto que está sucediendo y del confinamiento,
Pues todo el mundo empezó a querer hacer cosas y leer y hacer cursos y aprovecha tu tiempo en casa y baja de peso y crece tus nalgas y todo lo que tú quieras.
Alimentate bien y qué bueno,
Haz lo que increíble.
Y entonces hubo como unas cachetadas de realidad de decirle a la gente,
Espera,
Detente y escucha.
Esto que está sucediendo es fuerte.
Porque habíamos personas que no lograbamos ni siquiera a veces levantarnos de la cama por dolor o porque toda la energía y emoción nos afecta mucho a nivel físico también.
Y entonces era una doble pedrada de por si nunca logras hacer gran cosa y ahora no logras hacer gran cosa de la gran cosa por todo lo que los demás ahora sí están intentando hacer.
Y te das cuenta que también era una gran máscara.
Te das cuenta que también es una gran máscara de miren,
No está pasando nada,
Todo está bien,
Vamos a regresar a una normalidad.
Resulta ser que seis meses después ya habíamos entrado en una compasión que se nos está olvidando.
Y otra vez yo volteo a mí alrededor de mucha gente,
Muchos alumnos familiares que están con esta intención de seguir a otra vez entrar en la autoexigencia grande.
¿Por qué?
Pues porque ya retomamos un poco de vida adaptada a la realidad actual.
Ya están trabajando normalmente,
Ya están con los niños en el colegio virtual,
Ya están.
Y entonces otra vez está la exigencia que en algún momento había cesado o había sido pausada.
Y para mí creo que las mañanas es ultra necesario esas dos kilos extras de compasión en las mañanas.
Dos cucharadas a tu café.
Yo sé que además en Colombia el café es el café.
Entonces pónselo a tu café.
Dos cucharadas extras de compasión.
Porque la falta de compasión,
O sea la autoexigencia,
Justo te acaba lastimando más.
¿De aquí a qué logras procesar tu enfermedad?
¿De aquí a qué logras concentrarte?
¿De aquí a qué logras el proceso?
Hay que respetarlo hacia afuera y también hacia adentro.
Yo siempre repito,
Respeta el proceso de las demás personas.
Pero a veces se me olvida respetar el mío.
Y el mío es el que a veces más le exijo,
Más le juzgo,
Más le señalo.
Y ahí entonces es regresar a la verdad.
¿Desde dónde lo estoy viviendo?
¿Para quién lo estoy viviendo?
¿Qué estoy buscando con toda la exigencia que me estoy cargando en la espalda?
¿Desde dónde?
¿Para qué?
¿Qué quiero?
Regresa a tu verdad.
Regresa a tu origen.
Regresa a lo más simple.
¿Qué es lo que cuando comenzó todo esto anhelabas?
¿Qué es lo que cuando comenzaste tu trabajo querías darle al mundo?
¿Qué querías?
¿Para qué?
Y el para qué te transforma y te regresa a la realidad.
Sí,
Eso está muy lindo.
Porque cuando coges todas las situaciones que tienes a tu alrededor y pausas,
Paras un momento y observas y dejas que esa situación te enseñe,
Entonces en ese momento te estás permitiendo aprender.
Y desde ese aprendizaje sanar.
Y desde esa sanación cambiar tu interior y tu entorno.
Y ahí me encantaría que nos contaras cuál ha sido tu mayor aprendizaje de las enfermedades que te han acompañado durante todos estos años.
Uy,
Son mis más grandes maestras.
Para empezar me hicieron estar en el camino en el que estoy.
Yo de profesión soy médica veterinaria,
Isotecnista y amo los animales obviamente,
Ya se los contó Vani.
Al punto en el que también son mis grandes maestros,
Siento que ellos sí son mis budas.
Cuando todo esto comenzó,
Todo esto me refiero a todo el caos Mena,
Entendí que no era un caos,
Tal vez eran grandes procesos y explosiones y Big Bang sucediendo a mi alrededor para crear algo más.
Y eso lo pude entender cuando comencé a practicar yoga.
Cuando el yoga me encontró hace 12 años más o menos.
Cuando yo empecé a sentir una transformación en mi cuerpo y en mis procesos emocionales y mentales,
Con la práctica de yoga fue que dije todo lo que he aprendido de veterinaria,
De biomecánica,
De anatomía,
De fisiología,
Lo voy a aplicar a lo que amo que ahora es el yoga y a partir de eso me dedico a lo que me dedico.
Y aprendo todos los días y me encanta y me apasiona y entonces mis enfermedades me enseñan.
Hablar desde mis experiencias,
Desde mi caso,
Desde lo que yo estoy sintiendo,
Puedo entenderte a ti.
Porque lo que mucha gente no entiende a veces cuando llega un alumno a practicar yoga es que no todos buscan yoga para hacerse fuertes y pararse de pestañas.
Hay veces que,
Ojalá que sí,
Que increíble y que ese sea tu fin y espectacular y lo vas a lograr,
Estoy segura,
Y te vas a sentir muy bien.
Pero hay veces que llegaste porque alguien te dijo,
Porque el doctor te lo mandó y entonces ahí estoy yo,
Donde te digo,
Sabes que yo también he tenido un dolor horrible de brazo,
Me he desmayado,
Me ha dolido,
Me han caído los doctores,
Las pastillas y entonces esa empatía que me ha dado el poder vivir tanto drama físico hace que pueda enseñar.
Entonces,
Bueno,
Las enfermedades me han dado eso,
Son mis grandes maestras a nivel de la práctica de yoga,
La práctica de meditación.
También me han enseñado a conectar mucho desde nunca sabes,
Desde donde la otra persona está viviendo.
Estaba comentando con unos amigos que nos escribimos y se acordaron de una niña que íbamos en la secundaria,
Teníamos 13 años tal vez,
Que tenía algunos conductas diferentes durante las clases y en ese momento esas conductas eran señaladas como incorrectas,
Las señalaban,
La buleaban,
Era una niña que no se la pasaba bien.
Y en ese momento todos nos reíamos,
Me preguntaron si sabía algo de ella y lo único que pude decirles es,
¿saben lo que sé?
Lo que sé es que qué mala onda y qué mala onda que nadie pudo tener la empatía a los 12 años,
Que bueno,
No sé si en ese momento no lo hubieran enseñado,
Pero qué mala onda y ahora lo puedo ver desde otro lado,
Porque ahora yo ya pasé por depresiones,
Porque ahora yo ya pasé por crisis de ansiedad,
Porque ahora yo ya he pasado por muchos dolores,
Por muchas cosas,
Por muchas infecciones,
Por diferentes cosas que le suceden en la vida y que ahora puedo pensar en la niña que en ese momento se la estaba pasando fatal en la clase.
Eso me ha enseñado las enfermedades,
A ver a la persona de enfrente y verla desde el alma,
No desde la primera máscara o segunda máscara que te proyecta,
Aunque a veces sí es bien difícil,
Son tus grandes maestros de tolerancia,
Lo sé,
Todos somos almas,
Aunque a veces se nos olvida.
Entonces,
Es ver eso,
Veo lo que te está diciendo tu enfermedad,
Veo lo que tu enfermedad me quiere decir a mí,
Porque también en algún momento mi maestra siempre me decía,
Tengo una maestra de yoga terapéutico que me encanta y yo llegaba y le decía,
Mis,
Es que hoy llegó una alumna que tiene una enfermedad mixta de la colágena y me decía,
¿qué es eso?
Yo no sé,
Pero me llegó con esta enfermedad,
Dime,
¿qué puedo hacer?
Y mi maestra con cara de mena,
Te llegan puras enfermedades raras,
Te llegan alumnos con enfermedades que nadie tiene y a otra persona le llegaban alumnos súper rígidos,
A otra persona le llegaban alumnos súper sanos,
¿no?
Y entonces,
¿qué llega a lo que necesitas para aprender tú a través de las personas?
Entonces,
Bueno,
Si yo desde mis enfermedades puedo ver tu alma y puedo entender un poquito de tus enfermedades de la empatía y aprender de tu enfermedad yo también para mí,
Pues qué espectacular.
Mira que me hiciste acordar de esta frase linda que leí alguna vez,
Que dice,
Aprendemos,
Enseñamos lo que más necesitamos aprender,
Enseñamos lo que más necesitamos aprender.
Y a mí también me ha pasado,
Todos mis consultantes,
Las personas que llegan a mis mentorías,
A mis entrenamientos,
Son personas que vienen a enseñarme lo que yo más necesito,
¿sí?
Yo,
Claro,
Yo supuestamente soy la persona que les enseña,
Y claro,
Yo de verdad trato de enseñar con todo el amor del mundo,
Pero justo llegan con la situación en la que yo de pronto he tenido más reto,
O más dificultad,
Y aunque ha sido años y años de proceso interno de pronto para llegar a esa transformación,
Llegan para recordarme que aún falta una cosita más,
Que aún tengo otra cosita más que ver.
Y que esa persona me está ayudando a ser mejor.
Y entonces siempre llega un reto más,
Un reto más,
Un reto más,
Que me encanta porque justamente es la manera en la que podemos dar a otros nuestro para qué,
Dar a otros nuestra semilla,
¿no?
Esa semilla que se va a fecundar en otro y que va a hacer que tengan pues una transformación,
Ya sea la que estemos destinados a dejar en otros,
Que es maravilloso.
Claro,
Claro,
Es que nunca sabes.
Nunca sabes si además,
A mí me sirve mucho también para aterrizar un poco el ego de asumir que ya estaba,
Ya estoy en otro lugar,
O en otro proceso,
Y me aterriza y me dicen,
Mira,
No es cierto,
Todavía te falta esto.
Yo llevo ya más de cinco años trabajando con Rainbow Yoga,
Ayudándole a la gente a conectar un poco desde el niño interior,
A quitarse las máscaras de adultos,
A conectar,
A conectar,
A conectar,
A conectar,
A disfrutar,
A reír.
Y justo,
Yo estoy segura,
Eso sí lo sé,
Mi corazón lo sabe desde el día uno,
Estoy ahí,
Estoy aquí para sanar mi proceso a nivel infancia.
Totalmente,
Mi infancia necesita probablemente mucho,
Mucho abrazo,
Pues en eso estoy.
Y justo,
¿no?
La maestra,
La que tanto tiene que enseñar,
Por supuesto que no,
Es la que más tiene que aprender.
Entonces,
Un maestro me decía el año pasado,
En un encuentro de yoga,
Que se llaman acá como unas conferencias de yoga que se hacen muy grandes,
Me decía,
Los alumnos solo son maestros que todavía no saben que son maestros.
Entonces,
Pues así,
Así nuestros grandes maestros enfrente de nosotros.
Así es,
Así es,
Como que yo de alguna manera siempre digo,
Bueno,
A mí me encanta mi labor que hago con mujeres,
Con entrenamientos así,
¿no?
En línea y tal.
Y he tratado de dejar el yoga para niños y siempre vuelve,
Y siempre vuelve.
Entonces digo,
Bueno,
Pues lo dejo cuando ya no vuelva.
Así como,
Porque ya,
O sea,
Es justamente llega,
Porque todavía te falta algo,
¿no?
Todavía te falta algo más que sacar de aquí.
Y así ha sido con muchas experiencias,
¿no?
Llegan a mí situaciones,
Experiencias que necesito aprender,
Fortalecer,
Y cuando ya está,
Pues no vuelven a pasar.
Es lo que dices,
Me recuerda que también he aprendido que no me puedo confiar,
De que ya,
Ya fue,
¿no?
Ah,
Ya lo logré.
Ah,
Soy la más en esto.
Y luego,
Sí,
Graduada,
¿no?
Un cartón de hábitos.
De repente,
Entonces,
Cartón de hábitos y de repente un día tengo una variación hormonal y además entonces hay un conflicto familiar,
Pero además a un estudiante le pasó algo grave en clase.
Y entonces todo eso hace que dure tres días sin cumplir mis hábitos.
Y entonces,
Ah,
No,
Entonces no tengo nada de los hábitos.
Botemos el cartón y volvamos a estudiar.
Y está,
Y está súper genial porque eso nos pasa a todos y nunca somos,
O sea,
Como el maestro graduado que nunca se equivoca.
Siempre necesitamos tener esa conciencia humilde de seguir aprendiendo.
Es que la,
Ahí está la verdad.
O ahí está de lo que tanto,
De lo que tanto hemos buscado,
¿No?
Lo que tanto hemos hablado.
Me decía un maestro de meditación,
Cuando estudiaba budismo tibetano,
Me decía,
Es que el día que tú logres,
O poner la mente en blanco,
O callar los pensamientos,
Ya sabes,
Como todas estas cosas que uno jura que va a lograr porque ya vas a meditar,
Porque ya vas a ser entonces un Buda.
Me decía,
Menos ya que lo logres,
Tú lo patentas.
Lo patentas porque en ese momento ya lo lograste.
No,
Esto es un proceso de vivir,
Y de vivir,
Y de vivir,
Y de vivir.
Ojalá que,
Que pudiéramos recordar,
Tener la humildad de rehacer las cosas,
De revivir,
De reestructurar de un proyecto que tengo y que lancé y que funcionó muy bien.
Y de repente,
Esta semana pasada,
La semana pasada,
Ahí está como que se fue,
Cayó,
Se fue mi cara.
Me di cuenta,
Me pegó al ego muchísimo.
Me siento mal conmigo,
Con la autoexigencia que me estoy buscando,
Porque además,
Pues han sido semanas que para mí han sido también difíciles,
A nivel físico,
A nivel energético.
Ok,
Como todo iba fluyendo increíble,
De repente ya no está fluyendo increíble.
¿Qué me está enseñando esto?
Que tengo que volver a empezar,
Pero ya no es de ser,
Que ya tengo algo para reconstruir,
Que tengo la humildad,
O si no la tengo,
La busco,
Porque se me fue por un momento,
Y tengo que ser súper honesta,
Se me fue por un momento y decir,
Yo ya lo tenía todo resuelto,
Ya ni energía le ponía.
Pero bueno,
Por no ponerle energía,
Por no ponerle atención,
Se me fue de las manos,
Se me destruyó un poco,
Se me cayeron un poquito las ventanas y las puertas de la casita que estaba construyendo,
Pero todavía están ahí.
Y ya aprendí como la forma en la que las puse antes no funcionó.
Y entonces ahora,
No son cien formas de cómo no me salió construir una casa,
No,
Cien formas de que ya me equivoqué,
No,
Cien formas de,
Bueno,
Ahora esta forma 101,
¿qué tal que la puertita la pongo un poquito más abierta?
¿Qué tal que subo un poquito más la ventana?
Claro,
Aquí le entra más la luz,
Mira,
Aquí está más fácil de abrir la chapa.
Y así entonces,
Es donde encuentras la humildad,
Encuentras la verdad y la realidad de que siempre se puede volver a empezar.
Y no perder tu tiempo,
Tampoco,
En berrinche,
Bueno,
Si quieres,
Pero todo es válido.
Pero bueno,
Una vez que dejas el berrinche y el ego,
Yo tuve un berrinche como de un minuto,
Qué horror,
Me dio en el ego,
Ay,
No está funcionando,
Ya estaba muy bien,
Qué pasó,
Qué mal,
No sé qué,
Ok.
No es que me haya equivocado,
Es que descubrí otra forma diferente de cómo no funciona,
Vamos ahora a crear una nueva.
Y desde la verdad,
Desde la realidad,
Volver a hacer las cosas.
Y con esta honestidad que dices,
Me encanta porque es algo que nos han metido con esta onda del positivismo,
¿no?
Y todo está súper bien y tal,
¿no?
Entonces,
Sí,
Que además es bien curioso porque es de la forma que muchas personas,
A mí,
Por ejemplo,
Me persiguen.
Entonces,
La semana pasada tuve una conversación con una amiga muy cercana,
Ay,
Es que Vanes siempre se ve tan feliz,
Y yo,
No,
Tengo unos días de M,
Y no sabes,
Y no soy del todo,
Pues así como muy feliz,
Pero claro,
Gran parte de mi vida soy muy feliz porque cumplo muchas de las cosas que había soñado previos años anteriores,
Pero no todos los días son felices.
Entonces,
Desde entonces,
Me propuse contar cuando no esté feliz,
Porque claro,
Ay,
Sí,
Siempre tan motivadora y tan positiva.
No,
No,
No,
Porque justamente se pergiversa la idea de ver las cosas desde un lado positivo a ser un tonto,
¿cierto?
Diciendo todo el tiempo,
Todo está bien,
Y por dentro estás jodido,
Y pues no.
Yo creo que ahí está,
Ahí está también,
¿no?
Como es que dices,
Listo,
Yo puedo entrar en ese espacio en donde reconozco que las cosas pueden ir mejor,
Pero también reconozco que no lo hice bien,
¿sí?
Ah,
Carajo,
No funcionó,
Bueno,
Sonrío y sigo,
Claro,
Sonrío y sigo,
Pero reconozco que no salió bien,
¿sí?
Lo hice mal en estos y estos y estos aspectos,
Lo hice bien en estos y estos,
Y bueno,
Mejoraré.
Para el siguiente,
¿no?
Que es algo que además también nos imponemos,
Por ejemplo,
En nuestro ciclo menstrual,
Y ya vamos a entrar en este tema que sé que tienes mucho que contarnos sobre eso.
Las mujeres nos hemos impuesto a estar súper bien los veintinueve días del mes,
Los veintiocho días del mes,
Los treinta días del mes,
Y nos olvidamos de que tenemos variaciones,
Y nos forzamos,
Con esto que hablas de la autoexigencia,
Que me encanta cuando lo dices,
Con esta autoexigencia,
Entramos una y otra vez,
Una y otra vez,
Una y otra vez en,
Oye,
Tengo que rendir todos los días de mi vida de la misma forma,
Porque eso es lo que dicen socialmente,
Y entonces todos me celebran,
Porque entonces corro todos los días diez kilómetros,
Y todos los días subo a la montaña,
Y todos los días trabajo hasta las diez de la noche,
Y todos los días me levanto a las cuatro de la mañana.
Muy bien,
Has logrado todo,
Y pues,
Creo que no va,
No va,
No va,
O sea,
Nuestro,
Por lo menos nosotras las mujeres no podemos hacer eso,
Lo entendía con una de nuestras invitadas hace poco,
Y ella me decía,
Vane,
Somos como,
El ciclo de las mujeres es como las estaciones,
Invierno,
Verano,
Otoño,
Primavera,
En el orden que sea,
¿no?
Sabes,
Como variamos,
Todo es cambiante,
No puedes pretender ser la misma siempre,
Y hacer exactamente lo mismo todos los días,
El cuerpo te lo asegura.
¿Tú cómo lo ves?
¿Cómo ves todo eso?
Tiene total razón.
Yo siempre voy diciéndole al mundo,
En general,
Mujeres y hombres,
Somos seres cíclicos.
Para empezar,
La exigencia de justo,
¿no?
Es que yo solamente como treinta y dos calorías cada cinco horas,
Porque hago un ayuno intermitente gigante de no sé cuánto,
Y que todo es válido.
Siempre que venga desde un lado real.
Cuando viene desde un lado real,
Generalmente ya no estás en eso.
Generalmente,
Cuando logras tocar con esa realidad,
Y quitarte un par de máscaras,
Ya no te importan los grandes puntos de exigencia y de demostrarle a la sociedad virtual lo que haces,
O lo que no logras,
O lo que sí logras.
Y eso que estás diciendo es ultra real,
Con lo que te dijo tu amiga,
De que Vane todo el tiempo está feliz,
Vane todo el tiempo está radiante.
Sí,
Totalmente percibo totalmente así,
Pero entiendo perfecto que tampoco compartimos en redes sociales a veces.
Hoy estoy con un humor de la M,
Porque ¿quién quiere compartir algo en internet o viene un humor de la M?
Al contrario,
¿no?
¿Por qué?
Porque la gente te deja de ver,
Porque te deja de aprobar,
Porque te deja de seguir,
Porque no inspiras,
Porque no atraes.
Y más cuando estás en tu periodo menstrual,
O cuando no estás en tu periodo menstrual,
Pero estás en algún tipo de proceso pre-periodo,
Post-periodo,
Todo es periodo,
Todo es periódico,
Todo es cíclico.
Cuando estás en uno de esos momentos,
Y tener que exigirte… Cuando yo empecé con mis periodos menstruales,
Creo que a los 12 años,
Y a los 13 me empecé a desmayar de dolor,
Y me decían que era normal.
Una que te embarace,
Se te va a quitar.
Ten hijos,
Se te va a quitar.
Y lo que pasa,
Yo estuve leyendo ya,
Después de tantos años con esto de la endometriosis,
Es que más bien,
No que se te quite con el embarazo,
Es que antes,
Las mujeres de antes se embarazaban tantas veces,
Que pasaban más tiempo embarazadas o lactando.
Que ya en el ciclo tradicional,
El ciclo menstrual normal.
Entonces,
Los síntomas de endometriosis bajaban,
No por el hijo que tuvieron,
Sino porque se la pasaban embarazadas.
Y muchas de ellas,
Te lo dicen.
Yo he estado leyendo y te lo decían.
Bueno,
Es que yo preferiría estar embarazada,
Y tener dolores de parto,
Porque se dice que los dolores de endometriosis son más fuertes que dolores de parto.
Que tener de esos dolores,
En los que te desmayas,
En los que te da fiebre,
Que te hospitalizan,
Porque creen que tienes peritonitis,
Porque está todo muy raro y muy complejo.
Pero,
Todo eso,
¿cuándo tienes que cumplir?
En la universidad.
Cuando en la secundaria estás muy bebecita,
Estás chavita,
Tienes 14 años,
A veces no sabes ni lo que es tu periodo,
No sabes qué es eso.
Nadie te platicó,
Y de repente tienes unos dolores infernales.
O pon tú que te platicaron,
Te dio alguien la plática en la escuela,
Porque a lo mejor ya te lo incluían en la conversación.
Pero nadie te dice que te va a doler horrible,
O te dicen que es normal,
Que doler así de morirse es normal.
Y entonces,
Lo único que tienes que hacer es llegar a tu trabajo con el vientre del tamaño de un automóvil,
Y tener náuseas todo el tiempo,
Y simplemente sonreír porque ya tienes junta con tres jefes.
¡Qué poco tolerante!
¡Qué poco empático!
¡Qué poco empático el mundo!
Ayer veía un meme en internet que decía,
Esto es la menstruación,
A la mitad de la población en el mundo le pasa.
Deja de asustarte.
La mitad del mundo tiene senos.
La mitad del mundo tiene menstruación.
La mitad del mundo,
La mitad.
Si no es que más,
Porque ya no sé cuál es el porcentaje.
Pero por alguna razón sigue estando súper secreto cuando hablamos de menstruación y de sangre,
Y todavía en los comerciales de la televisión ponen cuando las toallitas sanitarias con la sangre azul,
Porque somos princesas seguramente.
Princesas de Mars,
No sé,
De Plutón.
De Plutón,
Sí,
Por supuesto,
Claro.
Porque la sangre la tenemos azul.
Sí,
Y menstruas tres gotas mientras están además las chicas tirándose de un avión.
Aquí había,
Me acuerdo mucho de estos comerciales de las toallitas sanitarias donde salían las chicas así como tú siéntete cómoda cuando estás en esos días,
Y chicas tirándose de un paracaídas,
Chicas haciendo escalada.
Bueno,
Ojalá,
Ojalá,
Y estoy segura que si hay niñas que tienen toda la bendición del universo seguramente fueron la madre Teresa en su vida anterior y por lo tanto reencarnaron sin cólicos y con menstruación de dos días y tres gotas.
Pero la mayoría de nosotras.
Ay,
Yo quiero conocer a alguien en ese,
En ese privilegio.
La mayoría de nosotras no,
No somos de ese momento,
De ese estado,
Y no se me antoja para nada pararme de la cama,
Menos pararme a escalar o a subirme a un avión y aventarme de un paracaídas.
No,
No.
Entonces,
Creo que,
Creo que en la,
Nos falta visibilización.
Bueno,
Esa palabra que no logra decir,
Pero nos falta hacerlo visible,
Nos falta hacerlo real,
Entender,
Meternos a un cuarto,
En la universidad,
En la secundaria,
En la preparatoria,
En un colegio,
En que los niños tengan diez,
Doce años,
Cinco niñas y cinco niños,
Y que todavía no haya este entendimiento forzado de género,
Tú niña y tú niño,
Y eso.
Entonces,
Son ultra diferentes y privilegios.
Entonces,
Decir,
Bueno,
Ustedes todos son personas,
¿cierto?
Son un grupo de diez personas,
Perfecto.
La mitad de ustedes va a sangrar la mitad de ustedes.
Y eso,
Entenderlo.
Y eso,
Normalizarlo.
No satanizarlo,
No.
No calladitos.
No calladitos,
No llorarle también,
Porque luego,
Desde las mujeres que recibieron flores cuando tuvieron su primera menstruación,
Hasta las que hicieron un drama,
Porque a partir de ese momento,
Pues ya no.
Ya no eras niña.
Dejaste de ser niña,
Ahora eres mujer.
¿Qué onda?
Exacto.
Luego,
No,
No es mujer desde que nací.
Trece,
Ajá.
O sea,
Pero tengo trece años,
Mujer,
Como mujer adulta,
De que ya,
Ya se supone que ya ahora soy elegible para casarme.
Sí,
Sí,
Es.
Es categoría de mujer,
¿en qué categoría me clasificas ahora?
Ajá,
Exacto,
¿en cuál quieres que yo entre en este momento?
Sí,
Es todo un tema,
Entonces,
Yo creo que si pudiéramos explicarle a los seres humanos en general que somos mujeres y que somos cíclicas,
Que todos los personas,
Porque también los hombres,
Aunque no lo quieran entender,
Pero bueno.
Sí,
Los hombres son cíclicos,
Pero el ciclo dura veinticuatro horas.
Mira.
Ajá.
Noventa y ocho días.
¿Ves?
Es un poco diferente,
¿Sabes?
La variación de estado de ánimo,
De pronto el apetito,
O el nivel de cansancio cambia durante veinticuatro horas,
Y al siguiente día vuelve a empezar.
Es como cuando pagan el cassette del videojuego y lo vuelven a aprender y listo,
Ya tienen otra vez tus cinco vidas completas.
Acá no funciona igual.
Más o menos se toca esperar como los veintiocho días.
Además que ni siquiera están así,
¿No?
Entonces,
Es para que vuelva a empezar ese cassette que acabas de decir que está genial de ejemplo,
Más o menos tiene que ser como después de,
O sea,
Después como de los días postmenstruales,
Ya,
¿No?
Es como una semana y media en donde todo es más o menos.
Maravilloso.
Soy normal,
Ya soy normal,
Soy perfecta,
Ya estoy bien.
Sí.
Y te duras cinco días.
Todos los días.
Sí,
Exacto.
Y de repente todo vuelve a ser un desastre el resto de las tres semanas siguientes.
Sí,
Sí,
Sí,
Sí.
Imagínate si esto estuviera normalizado.
La mitad del problema seguramente de emociones,
Enfermedades mentales,
Pues tendrían como mucho más conciencia,
Mucho mejor manejo,
Regulación.
Es sería sería desde muy chiquitos entender y normalizar y empatizar con los cambios emocionales,
Físicos,
Fisiológicos de los seres,
En vez de solamente exigir maniquís perfectamente pintados a nivel físico,
Funcionando como un robot,
Sin emociones.
Bueno,
Solo felicidad.
Y a veces,
Si te pasas de feliz,
Ya no me caes bien tampoco.
Ya es demasiado,
Estás demasiado feliz,
Como me pasó a mí la semana pasada.
Es que tú eres tan feliz.
Yo tuve un problema,
Yo tuve un problema por eso.
Tuve una,
En uno de mis entrenamientos de yoga de trescientas horas,
Al final la maestra ya el último,
De los últimos días ya de graduación y ahora vamos todos y todos muy conectados.
Cada quien tenía que ir con una de las personas que tomó el curso,
O sea,
De nuestros compañeros y enfrentarlo y decirle algo que le gustó de esa persona,
Algo como que generó conflicto en mí.
Bueno,
Eso fue,
Te digo así,
Yo creo que diez años.
Llegó una niña,
Que ahora es mi amiga,
Pero que en ese momento no lograba ella conectar conmigo y me dijo,
Es que no puedo,
Me perturba,
Me pone mal que todo el tiempo tú seas rosa y que todo el tiempo para ti sean unicornios y arcoiris y glitter y,
O sea,
No puedo,
Me cae fatal.
Me dijo,
O sea,
Y yo así parada.
Y yo aparte seguramente hacía mucho esfuerzo para,
Pues,
Para lograr que no se notara que estaba mal,
Que tenía problemas seguramente emocionales con la pareja,
Físicamente,
Trastorno A,
Trastorno B,
Pero pues no llegaba yo con el mundo y les decía,
¿saben qué?
Aparte me acuerdo que estaba tomando yo una pastilla que me había mandado una psiquiatra que me provocaba como blackouts,
Entonces yo no llegaba con la gente y les decía,
¿sabes qué es?
Tengo blackouts y no me acuerdo de lo que te dije ayer.
Pero,
Pero,
¿ok?
Pero lo,
La única máscara que seguramente yo mostraba en ese momento era,
Mírenla,
Miren el sol,
Sale para amena todo el tiempo.
Para todo hay un conflicto,
Que si eres muy feliz,
Porque estás muy feliz,
Que si eres muy triste,
Porque estás muy triste,
Porque el chiste es encajar en lo que alguien dijo que tenías que encajar.
Como mujeres,
Creo que es responsabilidad,
O sea,
Ya creo que es una obligación.
Como mujeres,
Si tenemos un micrófono,
Si tenemos,
Un micrófono no te digo enfrente de la televisión,
Te digo con tus sobrinas,
Te digo con una amiga que a lo mejor la pasó mal y que nadie le dijo,
Todo el tiempo mi abuela,
Callávita te ves más bonita.
Y que todavía puedo decirle,
Abuela,
¿sabes qué?
No,
Yo me veo más bonita hablando.
Y ya de vez en cuando hasta ella lo entiende.
Ese es mi micrófono,
Esa es mi trinchera.
Total,
Me encanta,
Gracias.
Pues muy,
Muy,
Muy cierto.
Y me encanta reírme con este tipo de cosas,
Porque si tenemos muy normalizado como tener todo en silencio,
Y justo hace poquito entrevisté a otra mujer radiante como tú,
Y ella pues es una empresaria digital,
Entonces ella tiene la fortuna de poder organizar su agenda de acuerdo a sus tiempos.
Y de hecho,
Uma,
Que fue la última entrevista que publicamos,
Ella también hace eso,
Acomoda su agenda de acuerdo a su ciclo hormonal.
Y eso está genial,
Pero resulta que no todo el mundo tiene la posibilidad de tener una empresa y decidir su agenda.
Porque pues,
Digamos,
Yo doy clases,
Por ejemplo,
Además de hacer este trabajo,
Que además es mi negocio,
Pero acá más me llena el alma,
Pues a veces no organizo una entrevista cuando me va a llegar el periodo.
No,
No,
Puedo hacer eso,
Pero regularmente tengo una clase todos los martes y los jueves.
Y si soy de malas y me llegó la luna el jueves,
Pues,
¿cómo le digo a la gente que ya pagó el mes?
Oye,
¿no es que?
¿Sabes?
Dame como cuatro diitas.
Cuatro diitas y volvemos.
Una pausita de cuatro diitas y volvemos.
Claro,
Está muy bien cuando tú lo dices y me encanta porque sí creo que es algo que tenemos que normalizar y ponernos como un megáfono y decir todas,
O sea,
Todas sufrimos un asunto así cada mes.
Entonces,
Si en el mundo,
Si en la sociedad hubieran más personas conscientes de esto,
Claramente no habría una exigencia social en tu trabajo como,
Oye,
Tengo cuatro días en el mes que no puedo rendir a tope.
Tú me puedes dar un chance de llegar un tris más tarde,
De pronto irme un poquito más temprano,
De pronto trabajar desde la ****,
¿sabes?
¿Qué sé yo?
¿Sabes?
Si esto fuera de verdad normalizado,
¿sabes?
Sería muy lindo tener como la capacidad de que llegaran a cientos y millones de personas que dijeran,
Oye,
Es verdad,
Las mujeres les pasa eso.
Y además se nos nota,
¿no?
Por más de que trates de ocultarlo,
Estás así,
¿no?
Y la ojera está ahí.
Ajá,
Ajá.
Así,
Con los hombros caídos y odiando al mundo por dentro.
Sí,
Sí,
Sí.
Sí,
Me encanta.
Bueno,
Quiero que para cerrarnos recomiendes algún par de libros que de pronto sepas que podrían ayudarnos en todo este proceso de hablar como desde la verdad,
Pero también que tú sientas que que que te marcaron un antes y un después en en ti.
OK.
Bueno,
Son muchos de más,
Unos son muy trillados,
¿Sabes?
Como los clásicos libros que a todo el mundo le cambian la vida,
Esos,
Léanlos de cajón.
El poder del ahora,
De Cartole,
Su libro es,
Su libro es una maravilla,
Es el libro,
Es el libro creo,
Por ese libro yo soy lo que soy ahora.
Yo por ese libro decidí transformar mi vida y y y por ese libro probablemente estoy en el camino del yoga y de todo lo que ahora es mi camino,
Mi vida.
Entonces,
Ese ese libro es de cajón,
Es de ley.
Hay un libro que se llama Vivir sin Máscaras.
Era Pierracos,
Ella.
Y también tiene otro que es Del Miedo al Amor,
Que es muy bueno.
Cuando todo se derrumba,
Es otro libro que te lo dije la vez pasada,
Es un libro que si solo puedes leer un libro en esta,
Ya no es cuarentena,
En este confinamiento,
En este en este proceso que estamos viviendo,
Lean este,
Cuando todo se derrumba.
Y otro,
Que algunas personas recomiendan mucho,
Porque además es muy fácil de leer,
Se llama Amar lo que es,
Loving what is,
Es muy fácil de leer,
Porque tiene como oxir,
Sí,
Ajá,
Exacto.
Tiene muy occidentalizada la parte budista de todo esto de pues de la aceptación,
Del desapego y demás.
Entonces,
Ya,
Creo que nada más con eso,
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos.
Están fantásticos Uy,
Una frase.
Escúchense.
Confíen en lo que tenga que decir esa voz.
Tárdense lo que tengan que tardar.
Sin juicios.
O escuchen al juicio.
Llega el juicio,
Le agradeces,
La sueltas y simplemente vuelves a abrir este audífono interno en el cual te permites ya escucharte y hacerte caso.
Y una vez que te haces caso,
Desde ahí entonces tu camino en la verdad,
Sobre la verdad y hacia la verdad empieza.
Me encanta.
Qué lindo.
Bueno,
Súper estoy muy agradecida por ti,
Por tu tiempo,
Por regalarme todo tu amor a través de tus palabras lindas.
Si nos estás escuchando aquí dentro del podcast,
Ya sabes que puedes vernos las caritas,
Reconocernos,
Reírte con nosotras en el video que dejamos en YouTube.
Entonces,
Pues,
Muchas gracias por estar aquí,
Mena,
Gracias por tu tiempo y esperamos que se unan al siguiente episodio de Mujeres Radiantes.
Muchas gracias.
Gracias a todos.
Excelente.
Gracias,
Gracias,
Gracias,
Gracias por habernos regalado una hora escuchándonos en esta entrevista que estuvo fascinante.
Sé que te la gozaste tanto como nosotras y ya sabes lo que tienes que hacer.
Si te gustó,
Cuéntanos,
Déjanos un comentario,
Compártelo,
Compártelo en tus redes sociales,
Etiquétanos y además,
Pues,
Puedes visitar nuestra entrevista también en YouTube,
Quedó grabada,
Si quieres vernos las caritas como nos reímos durante la entrevista y nos divertimos,
Pues eres bienvenida,
Bienvenido para hacerlo.
Recuerda suscribirte,
Recuerda compartir y por supuesto,
Si tienes alguna pregunta,
Duda,
Sugerencia,
Escribirme a vanerespondearroabanejaramillo.
Com,
Vanerespondearroabanejaramillo.
Com.
Te envío un abrazo gigantesco,
Gigantesco,
Gigantesco y gracias por estar aquí.
Gracias por escucharnos en este episodio de Mujeres Radiantes.
Conoce a tu maestro
More from Vanessa Jaramillo Rios
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
