
Aprendiz de Maga
Audiolibro de la primera parte de la novela Aprendiz de Maga (más info en mi bio). ¿Qué pasaría si hubieses nacido con la capacidad para comunicarte con todo lo que existe? Alexia tiene ese Don. Un día, harta de que no la crean, decide hacer caso a su voz interior y se propone buscar respuestas. Su primera maestra la iniciará secretamente en la alquimia y en plena adolescencia se debatirá entre dos amores; el puro y el oscuro. A veces las cosas no son lo que parecen…
Transcripción
Alexia entró a toda prisa en su habitación y,
Dando un portazo,
Se lanzó sobre la cama ahogada en sollozos.
Estaba triste y enfadada.
Se sentía como una total desconocida ante su propia familia.
¿Cómo podían no creerla?
Porque siempre dudaban de todo lo que decía.
Hacía tiempo que también ella empezaba a dudar de sí misma.
¿Quizás tuviesen razón y todo fuese producto de su imaginación?
No.
Alexia sabía que todo era real.
Por eso le dolía tanto la actitud de su familia.
Se quedó dormida entre lágrimas y pensamientos confusos.
Estaba decidida a llegar hasta el final y descubrir la verdad.
En el fondo,
Tenía la certeza de que no estaba loca.
Simplemente podía ver y escuchar a personas que nadie más veía.
No eran amigos imaginarios.
Eran reales.
Y lo que ella no lograba entender es por qué nadie más a su alrededor podía verlos o escucharlos.
Había pensado muchas veces en salir a buscar a otras personas como ella,
Porque sabía que existían.
En su interior,
Una voz siempre la tranquilizaba y le hablaba de esos otros seres humanos iguales a ella,
De la misma familia.
Esto a su vez también la confundía.
¿Significaba eso que su familia no era la verdadera?
Entonces era adoptada.
Eso explicaría quizás la sensación de vacío que siempre la había acompañado.
Y poco a poco,
Toda esa madeja de pensamientos se fue diluyendo mientras una cálida y reconfortante voz la llamaba a lo lejos.
Se encontraba en ese estado tan placentero entre el sueño y la vigilia.
Allí,
Muchas veces había hallado la solución a sus problemas con la ayuda de esa voz tan familiar y anhelada.
«Alexia,
Descansa,
Duerme.
Mañana te sentirás mejor y encontrarás la solución».
Y Alexia se dejó llevar por esa voz hasta quedarse profundamente dormida.
A la mañana siguiente,
Aún aturdida y con los mofletes colorados de tanto llorar,
Se despertó muy temprano.
Se encontraba mucho mejor y una idea rondaba por su mente con insistencia.
Debía llegar al fondo de este asunto y sabía que su familia no podría ayudarla.
Así que lo mejor era ir a buscar a Trini,
Una vecina del pueblo de sus abuelos,
Que decían era una mujer sabia y tenía todas las respuestas.
Una vez se lo escuchó decir a su abuela.
Ella afirmaba que quizás Trini pudiese ayudar a Alexia con aquellas confusiones y estados alterados,
Ya que ella había pasado por una situación similar de la que salió airosa y transformada para bien,
Y que desde entonces muchas personas iban a visitarla y a pedirle consejo.
Sí,
Decididamente tenía que ir a verla.
Para ello,
Era muy importante mantener la misión en secreto y decir a sus padres que todo estaba bien y que iba a pasar el día con sus abuelos.
Se quedó tumbada boca arriba,
Repasando mentalmente su plan y visualizando que todo salía como ella imaginaba.
Vio con el ojo de su mente el desayuno familiar en paz,
Cómo sus padres le daban el visto bueno e incluso se alegraban con esa repentina decisión.
Siguió el recorrido hasta la casa de sus abuelos,
Sintió la alegría de éstos al recibirla y cómo su abuela se ponía enseguida a hacer su postre favorito,
Tarta de chocolate.
Ya se relamía de placer sólo con imaginarlo.
Podía oler el chocolate mientras su abuela Marta lo hacía,
Si hasta Luna,
La gata vieja y gorda de los abuelos,
Ronroneaba mientras se restregaba contra las piernas de la abuela.
Alexia comenzó a reír.
Realmente parecía estar allí.
Y de pronto le entró un hambre voraz y decidió levantarse a desayunar.
La casa estaba todavía en silencio,
Aunque podía escuchar en ese momento el despertador de sus padres.
En pocos minutos su madre aparecería por la cocina para preparar el desayuno.
Alexia se concentró,
Se preparó para el momento y cuando escuchó a su madre entrar en la cocina,
Se abalanzó sobre ella y le prodigó un abrazo.
—Bueno,
Bueno,
Qué cariñosas ha amanecido,
Hija mía,
Con el berrinche que pillaste anoche.
¿Ya se te ha pasado,
Cariño?
Ay,
Mi niña bonita,
Con lo que yo la quiero y lo tontorrona que se pone a veces.
Mamá,
¿me perdonas?
Pero si no hay nada que perdonar,
Cariño mío.
Sólo que te pones muy pesada con el mismo tema y ya nos asustamos.
Lo único que queremos,
Tu padre y yo,
Es que seas feliz y que estés bien.
Y es normal que nos preocupemos,
Ya no eres tan niña,
Alexia.
Pronto cumplirás doce años.
—Claro que ya no soy tan niña —exclamó Alexia,
Indignada—.
Por eso mismo —y en ese momento se acordó de su visualización y cambió el tono—,
Por eso mismo quería pediros un favor.
Me gustaría irme a pasar el día con los abuelos.
Ya pronto empezará el colegio y no podré pasar tiempo con ellos.
Además,
Le prometí a la abuela que iría con ella un día a visitar a sus amigas,
Que siempre preguntan por mí.
—Vaya,
Pues la verdad es que tu padre tenía otros planes.
—¡Oh,
Mami,
Por fa,
Por fa!
—Bueno,
Deja que baje tu padre y hablo con él.
—Gracias.
Por cierto,
Tengo mucha hambre.
Venga,
Ayúdame con las tostadas.
Y así,
Entretenida con el desayuno y charlando con su madre,
Descubrió que realmente todo el enfado se le había pasado,
Y estaba convencida de que su padre no se resistiría a llevar la casa de los abuelos.
Y así fue como sucedió.
Antes de que pudieran ni pensarlo,
Ya estaba en el coche camino del pueblo.
Los abuelos se llevaron una grata sorpresa,
Y todo aconteció como Alexia había imaginado.
Su alegría,
La abuela haciendo el chocolate caliente para la tarta,
Ella derritiéndose con el aroma,
La gata Luna ronroneando.
.
.
Todo era perfecto.
Y de repente,
Se dio cuenta de que había olvidado visualizar cómo conseguiría llegar hasta Trini sin levantar sospechas.
Alexia se encontraba absorta en sus pensamientos,
Tratando de encontrar la manera de abordar el tema con su abuela cuando sonó el teléfono.
Observó a su abuelo descolgar y hablar animadamente con alguien.
De pronto,
Escuchó el nombre de Trini,
Y su rostro se iluminó.
Se acercó disimuladamente.
—Claro,
Trini,
No te preocupes.
Ahora mismo te mando a mi nieta con las semillas.
De nada,
Mujer.
Ya sabes qué es lo que necesites.
El abuelo se volvió hacia Alexia y le dijo que lo acompañara al trastero.
Que tenía que hacer un recado.
Ella,
Muy contenta por esta súbita e inesperada casualidad,
Le acompañó con el corazón palpitando y una ligera sonrisa de asombro.
Una vez en el trastero,
El abuelo buscó en una caja grande de madera que había sobre su estante y cogió una bolsita pequeña con semillas.
—Mira,
Le vas a dar a Trini estas semillas.
Las necesita para su jardín.
Y lleva días esperándolas,
Siempre se me olvida.
Sal conmigo a la calle que te explico dónde vive,
Por si no te acuerdas.
La niña estaba maravillada con su buena suerte.
De hecho,
No recordaba para nada dónde vivía Trini ni creía haberlo sabido jamás.
Trini era una mujer conocida en todo el pueblo por su buena mano con las plantas y por su abundante jardín.
Decía su abuelo que la fragancia que estemanaba se podía oler a muchos metros y que,
Por tanto,
La niña sabría llegar aún con los ojos cerrados.
Alexia estaba tan intrigada e impaciente que salió veloz hacia el cruce de caminos mientras su abuelo la seguía con la mirada desde la puerta.
Una vez allí,
Miró a su izquierda y comenzó a bajar atraída ya por el olor a flores.
Miró una vez más hacia atrás y vio como el abuelo seguía allí.
Le saludó con la mano victoriosa y se dejó llevar disfrutando de aquel aroma tan exquisito que le hacía sonreír todo el tiempo.
Cuando estuvo ante el inmenso y colorido jardín,
Se sintió conmovida ante tanta belleza.
Las flores de todos los tamaños y colores y una impresionante morera parecían hipnotizarla con su energía.
Se había olvidado ya de su misión cuando una voz la sacó de su trance.
—¡Hola,
Alexia!
¡Has crecido mucho!
¡Estás muy guapa!
La niña se sobresaltó y dio un grito.
—¡Ay,
Qué susto me ha dado Doña Trinidad!
—¡Uy,
No me llames Doña Trinidad,
Por favor!
Anda,
Ven.
¿Has traído las semillas?
—Sí,
Sí,
Aquí las tiene.
¿Para qué son?
—Son unas semillas muy especiales.
La planta se llama Ruda y se las encargué a tu abuelo del mercado del pueblo de al lado porque aquí no hay y yo tengo el coche roto.
—¿Y por qué son tan especiales?
—Cuando estas semillas crecen,
Se convierten en una planta muy poderosa que utilizo para diversos encargos.
—Trini,
¿le puedo hacer una pregunta?
—Claro,
Hija,
Las que quieras.
—Una vez le escuché decir a mi abuela que usted era la mujer más sabia que conocía y que tenía todas las respuestas.
¿Es cierto?
Trinidad soltó una sonora carcajada y exclamó.
—No creo.
Tu abuela es muy amable y me quiere mucho,
Pero no creo que yo tenga todas las respuestas.
Menuda responsabilidad.
—Vaya,
Pues qué desilusión más grande.
—¿Pero y eso?
¿Qué sucede?
—Pues que creía que usted podría ayudarme.
—A ver,
Cuéntame qué te preocupa.
Alexia rompió a llorar del disgusto,
Todo ese tiempo creyendo que Trini era su solución y toda la magia desplegada para llegar a ella,
Pues para llevarse ese chasco de sopetón.
Quería contárselo a Trini,
Pero no podía dejar de llorar.
Era incapaz de articular palabra y lloraba y lloraba hasta que Trinidad la abrazó y comenzó a cariciarle la cabeza con mucha dulzura mientras cantaba una canción.
La mezcla de su abrazo y el sonido de su voz comenzaron a tranquilizarla.
Se fue calmando y una energía de paz recorrió todo su cuerpo.
Respira,
Alexia,
Y siente la perfección de este momento.
Aquí no hay nada que te moleste.
Observa las flores.
Ellas están aquí para ti.
Te regalan su aroma y su belleza y no te piden nada a cambio.
¿Ves este árbol?
Su sombra está aquí también para tu uso y deleite,
El canto de los pájaros,
Los rayos del sol.
Conecta con esta maravilla que la vida te regala en este momento y cuando te sientas mejor me cuentas que te sucede.
Yo te escucho y si puedo ayudarte te aseguro que lo haré.
Alexia suspiró varias veces y le contó a Trini que se sentía muy desdichada,
Como un bicho raro,
Porque nadie creía en lo que ella veía y escuchaba.
Durante muchos años sus padres la habían llevado a médicos y psicólogos porque estaban muy preocupados por ella.
Es normal que tus padres se preocupen por ti y hagan todo lo necesario para ayudarte y descubrir qué te sucede.
¿A qué te refieres al decir que no te creen cuando cuentas lo que ves y escuchas?
Pues que sé cosas antes de que sucedan y veo a gente que otros no ven y escucho una voz que me habla en mi cabeza y no son imaginaciones mías ni amigos imaginarios.
Es verdad,
Tan real como tú y como yo.
Vale,
Tranquilízate,
Yo te creo.
¿De verdad?
Sí,
Yo nunca vi ni escuché algo así,
Pero en cambio siempre he tenido la certeza de que existen personas que sí pueden acceder a la otra realidad.
¿Qué otra realidad?
Para mí es la misma.
Claro,
Para ti no hay diferencia,
Cariño,
Pero para la gran mayoría de personas en este planeta sí.
De hecho,
Están convencidos de que sólo existe esta realidad.
¿Y entonces qué tengo que hacer?
Difícil dilema.
No creo que yo pueda ayudarte,
Pero sí conozco a alguien que tal vez pueda.
Ella es como tú.
De hecho,
Fue quien me enseñó a hablar con las plantas y a preparar mi medicina con ellas.
¿Sabes?
Yo estaba enferma y muy triste y un día ella se presentó ante mi puerta y me dijo que me iba a ayudar y así fue.
Y vive en este pueblo.
Ese es el problema.
Ella vive en las montañas y baja una vez a la semana a comprar al pueblo.
Siempre que viene pasa a tomarse una infusión.
De hecho,
Las semillas de ruda que tú traes se las encargué a tu abuelo porque ella me dijo que lo hiciera.
Creo que sabía que ibas a venir y quería encontrarte aquí.
No me extrañaría que entrara por esa puerta en breve.
¿En serio?
¿Y qué voy a hacer?
La espero aquí.
¿Y si no vienen mis abuelos?
Para,
Para,
Relájate.
Mira,
Voy a llamar a tus abuelos para decirles que estás aquí y que te quedas un ratito más.
Así están tranquilos,
¿vale?
Mientras,
Te voy preparando una infusión relajante.
Tú solo disfruta de este maravilloso jardín y habla con las flores.
Ellas sí son sabias y te pueden ayudar mejor que yo.
Alexia decidió aprovechar el consejo de Trini y comenzó a observar el maravilloso y enorme jardín.
Miró hacia su izquierda y comprobó que realmente las margaritas parecían estar mirándola,
Deseosas de conversación.
Ella nunca se había dirigido a una flor,
Pero estaba segura de que ellas entendían perfectamente su lenguaje.
Así que sin más dilación disparó su pregunta.
Hola,
Margaritas,
¿podéis decirme qué debo hacer ahora?
Silencio absoluto.
Vaya,
Pensó.
No ha funcionado.
Qué extraño.
Voy a concentrarme y ser más educada.
Buenos días,
Preciosas flores.
Tengo entendido que vosotras podéis ayudarme,
¿es cierto?
Agudizó el oído y pudo sentir una suave brisa que soltó una mecha de sus cabellos,
Haciéndole cosquillas en la cara.
La niña sonrió por esta caricia y,
Al sonreír,
Experimentó la perfección de ese momento.
Pudo observar las flores con detenimiento y apreciar su belleza.
Acercó su naricita para inspirar la fragancia de las margaritas y disfrutó tanto con el entorno que la rodeaba que se le escapó una exclamación de asombro.
¡Guau,
Sois preciosas!
Gracias,
Contestaron las margaritas al unísono.
Vaya,
Pero si es cierto que podéis hablar.
¡Qué guay!
Claro que podemos hablar.
Lo que pasa es que no lo hacemos hasta que os percibimos.
Y solo percibimos la esencia.
No podemos comunicarnos cuando estáis en desconexión con vuestro ser.
Y por eso antes no me contestabais.
Estaba preocupada,
Sí.
¿Y en qué podemos ayudarte?
¿Ves ahora algún problema?
Pues en estos momentos me siento tan bien disfrutando de vuestra compañía que se me ha olvidado.
Las flores rieron al unísono y la contagiaron de una risa gozosa interminable.
Minutos después,
Que a Alexia le parecieron horas,
Pudo respirar profundamente y reflexionar sobre qué era lo que la preocupaba tanto.
Entonces recordó que no sabía qué hacer para que su familia la creyera,
Y se lo comunicó enseguida a sus amigas las flores.
Muy bien,
La respuesta correcta a esta pregunta es la siguiente.
¿Estás preparada?
Sí,
Dijo muy confiada.
Pues lo que debes hacer es.
.
.
Nada.
¿Cómo?
Pero eso no puede ser.
Si no hago nada,
No sucederá nada.
Entonces es porque no tiene que suceder nada.
Pero ¿qué clase de ayuda es esta?
Menuda decepción.
No dejes que tu mente te saque del presente y te aleje de la verdad.
Cualquier camino te conducirá tarde o temprano hasta tu destino.
Solo hay un requisito importante que nosotras queremos recordarte.
Estar siempre en conexión con tu ser,
Y para eso hay que dejar de hacer.
Nosotras solo estamos aquí para recordártelo.
Pero yo no sé hacerlo.
Todo es confusión y tengo miedo.
Entonces tendrás que estar muy atenta cada vez que sientas miedo y confusión.
Son los guardianes que te avisan que te estás alejando de tu centro y perdiendo tu conexión.
Ellos son tus aliados.
Si eres valiente,
Te ayudarán mucho más que nosotras.
¿En serio?
¿Y cómo puedo hacer eso?
Tendrás que iniciar un viaje interior.
Pero no entiendo nada.
¿Un viaje interior?
¿Pero al interior de qué?
¿Dónde?
Pues a tu propio interior.
¿Y cómo se hace eso?
Muy fácil.
Simplemente tienes que tumbarte aquí a nuestro lado,
Sobre la hierba fresca,
Y aspirar nuestro aroma.
Seguir el ritmo de tu respiración mientras los pensamientos van pasando,
Sin apegarte a ellos.
Sentirás que el mundo exterior comienza a diluirse,
Pues es una ilusión.
Alexia,
Que ya estaba sobre la hierba,
Escuchando a las flores,
Respiró lenta y profundamente varias veces,
Hasta sentirse muy relajada.
Un cosquilleo se apoderó de todo su cuerpo.
Esa vibración tan placentera la llevó directo a un lugar desconocido para ella.
Lo único que podía constatar,
En esos momentos,
Era que parecía estar dentro y fuera de su cuerpo a la misma vez.
Se sentía maravillosamente bien,
En paz y muy feliz.
¿Alexia?
¿Qué bien me siento?
¿Me he dormido?
No lo creo.
Más bien parecías meditar.
Vaya,
¿eso es meditar?
Pues me gusta.
Simplemente he seguido el consejo de las Margaritas.
¡Ay,
Trini,
Si no te lo he contado!
He hablado con ellas y me han dicho que no tengo que hacer nada.
Al principio no las entendía,
Pero luego me enseñaron este viaje interior que tú dices se llama meditación,
Y entonces sí,
Lo entendí.
No hacer nada para poder ser.
Alexia estaba tan entusiasmada contándole a Trini su viaje interior,
Que no fue consciente de que una mujer la observaba desde la puerta del jardín.
Fue cuando Trini le hizo un guiño,
Indicándole que mirara hacia la puerta,
Que pudo verla.
La mujer era morena y delgada,
Y tendría la edad de su madre.
Vestía un largo vestido negro de tirantes,
Sandalias,
Y llevaba el pelo largo suelto.
Sus ojos verdes eran brillantes y profundos,
Y Alexia sintió que le resultaba familiar,
Aunque estaba segura de que era la primera vez que la veía.
Un colgante muy extraño atrajo la atención de la niña enseguida.
Es una labradorita engarzada en plata y cuero.
—¿Te gusta?
—dijo la mujer.
—Sí,
Es muy bonito.
Tú eres la mujer que puede ayudarme,
¿verdad?
—Soy Ana,
Y sí,
He venido a conocerte.
La mujer llamada Ana se acercó a saludar a Trini.
Se abrazaron,
Y Trini las instó a entrar en la cocina para tomar esa infusión relajante que había preparado con distintas plantas.
Se sentaron en una mesa grande y redonda de madera.
La niña sorbió con delicadeza la infusión por miedo a quemarse y también porque no sabía si le gustaría.
La infusión estaba caliente pero no quemaba,
Y el gusto era dulce y suave.
Disfrutó cada sorbo mientras escuchaba a las dos mujeres.
Alexia comenzó a sentirse muy relajada,
Tanto que temía dormirse de un momento a otro.
Y eso debió de suceder,
Porque de repente un sopor la atrapó y comenzó a soñar.
Todo era más brillante.
Los colores eran exageradamente vivos y ella se sentía muy ligera.
Estaba de nuevo en el jardín,
Aunque no sabía cómo había llegado hasta allí.
Todo a su alrededor desprendía destellos iridistentes.
Las flores se mecían suavemente con la brisa y podía escuchar perfectamente su canto.
Los árboles también brillaban y parecían susurrarle que se acercara hasta sus ramas.
Alexia quiso dar un paso hasta la morera y en su lugar comprobó que podía volar.
El susto fue tremendo al principio,
Pero poco a poco una gran felicidad se apoderó de ella mientras se posaba en las ramas de la morera observando desde arriba todo el jardín.
El conjunto era hermoso,
Casi sentía ganas de llorar ante tanta belleza.
La morera parecía abrazarla con su energía y susurrarle secretos.
Ella,
Muy atenta,
Agudizó su escucha interna.
Un cosquilleo muy fuerte recorrió su coronilla y bajó por toda su espina dorsal,
Dejándola en un estado de alerta y atención plena.
Entonces comenzó a contarle su vida a la morera.
Abrió su corazón.
Esta vez ya no había tristeza ni rabia.
Hablaba desde la quietud y la conexión con su ser,
Como le habían enseñado sus amigas las margaritas.
Querida morera,
Eres tan bonita y tan grande y tan robusta.
Me siento muy bien aquí contigo,
Compartiendo este momento tan perfecto.
Necesito abrirte mi alma para que me conozcas mejor.
Yo puedo sentir la tuya.
Y eso me da fuerzas para seguir adelante y no tener miedo ya nunca más.
Yo siempre he sido alegre y espontánea.
Me sentía protegida y siempre disfrutaba de mi vida tal y como era.
A veces me extrañaba cuando contaba a mis amigas cosas que ellas no podían entender,
O cuando tenía la certeza de que ciertos acontecimientos familiares iban a suceder antes de que realmente pasaran.
Incluso cuando aquella tarde vi al tío Lucas y fui tan contenta a contárselo a mi madre y ella se disgustó mucho y me dijo que esa broma era muy pesada y me castigó,
Incluso en esos momentos una voz en mi interior me tranquilizaba y me decía que no tenía por qué disgustarme.
La reacción de los demás ante mis descubrimientos era normal.
Es cierto que tío Lucas había fallecido unas semanas antes,
Pero para mí fue una gran alegría verlo y que me sonriera y hablara como si nada.
Yo estaba convencida de que había vuelto de un viaje largo y que todo había sido una gran confusión.
A raíz de aquello me llevaron al psicólogo y me metieron el miedo en el cuerpo.
Claro,
Quizás tenía yo un tumor en el cerebro y enfermaba y moría,
Como mi amigo Raúl.
Por cierto,
Con Raúl también hablo de vez en cuando,
Pero he aprendido a no contárselo a nadie para que no me tomen por loca o crean que estoy enferma.
Para mí todo esto es normal,
Lo raro es que nadie más lo vea,
Al igual que cuando quiero algo.
En ese momento sé que una fuerza en mi interior me ayuda a conseguirlo.
Si me quedo callada y escucho esa voz,
Sé lo que tengo que hacer en cada momento.
Incluso cuando me caigo jugando en el parque,
Eso no me preocupa en absoluto.
Pongo mis manos y alivio el dolor y le mando pensamientos amorosos a mi cuerpo.
Eso siempre funciona.
Pues cuando intento hacérselo a mis amigas,
Me miran mal y me preguntan qué estoy haciendo.
Yo lo único que quiero es ser feliz y compartir esa felicidad con los que quiero.
¿Hay algo malo en eso?
¿Qué debo hacer?
¿Sabrías ayudarme,
Preciosa morena?
La morena pareció meditar unos instantes antes de pronunciarse.
Un viento cruzó desde el lado izquierdo meciendo las hojas y revolviendo el pelo de Alexia.
Ella respiró profundamente mientras aguardaba la respuesta.
Cada ser humano es único y merece respeto.
Nosotros,
Los árboles,
No podemos entender vuestras interacciones humanas,
Pero sí percibimos la energía que os rodea.
Tu energía es brillante,
Luminosa y expansiva.
Has nacido con la marca en la frente,
La que te hace destacar ante la otra realidad.
Por eso,
Cuando los humanos que han cruzado el umbral están perdidos o quieren comunicarse,
Van a visitarte y tú puedes verlos y hablar con ellos.
Por eso,
Escuchas esa voz que te dice que estás a salvo y cómo proceder,
Y por eso también puedes hablar con animales y plantas.
No puedes hacer nada.
Tienes que aceptar tu destino y respetar el libre albedrío de cada persona con la que te encuentres.
Además,
Eres una niña y estás al cuidado de tus padres.
Es normal que se preocupen por ti.
Aprenderás con el paso del tiempo a normalizar estas cosas que te suceden.
Confía en que todo es perfecto tal y como es.
Utiliza esta cualidad con discreción hasta que vayas creciendo y todo se normalice.
Hoy has conocido a tu maestra.
Ella te enseñará a canalizar bien todo ese potencial.
Confía en ella.
¿Te refieres a Ana?
Así es.
En ese momento,
Alexia fue consciente de que estaba soñando y despertó sobresaltada.
Vaya,
No sé qué me pasa en este lugar.
Estoy muy relajada y a gusto,
Pero nunca me quedo dormida sentada en la mesa y ante gente desconocida.
Lo siento,
De veras.
No te has dormido,
Querida,
Dijo Ana sonriente,
Mirándola fijamente con los ojos muy brillantes.
Pero si estaba soñando que hablaba con la morera.
Has tenido un sueño lúcido.
Realmente una parte de ti ha estado allí hablando con la morera mientras tu cuerpo físico estaba aquí.
Tan solo han pasado cinco minutos,
Pero seguramente tú creerás que ha pasado una hora.
Serás una buena alumna.
Todavía no ha empezado tu entrenamiento y ya sales del cuerpo,
Afirmó divertida Ana.
No entiendo nada de lo que acabas de decir sobre el sueño lúdico.
¿En serio han pasado cinco minutos?
Ana y Trini estallaron encarcajadas al oír a Alexia nombrar el sueño lúdico.
Sueño lúcido o viaje astral es un estado donde tu cuerpo energético viaja mientras el físico está dormido.
Hay personas que tienen gran facilidad y tú pareces una de ellas.
No debes preocuparte,
Yo te enseñaré todo lo que necesitas.
Ahora es importante que prestes mucha atención a lo que voy a decirte y te comprometas conmigo a mantenerlo en secreto hasta que cumplas 16 años.
¿Me has entendido Alexia?
Claro,
Pero ¿a qué me tengo que comprometer?
Ya te ha contado Trini mi historia,
Porque yo no te he contado nada todavía.
Alexia,
Tú me has contado personalmente toda tu vida en uno de estos sueños lúcidos espontáneos que te suceden a veces.
Por eso estás aquí.
Hemos estado conversando en sueños y aunque tú no lo recuerdes,
Sabes que lo que yo digo es cierto.
Cuando me viste,
Supiste que ya me conocías de algo y también te llamó la atención mi colgante,
Porque siempre que nos vemos lo llevo puesto y te gusta mucho.
Bueno,
Quizás tengas razón,
La verdad es que me resultas familiar y confío en ti y estoy muy contenta de saber por fin que alguien me comprende y pueda ayudarme,
Además de Trini,
Que es muy especial y a la siento como parte de mi familia.
Y hablando de mi familia,
Mis abuelos deben de estar preocupados por mí,
Creo que tengo que volver,
Así que sí,
Me comprometo,
Sólo dime qué tengo que hacer,
Por favor.
Muy bien,
Este es nuestro pacto.
Vendrás todos los años por estas fechas a visitar a tus abuelos y nos encontraremos en casa de Trini.
Este encuentro no debe interrumpirse por nada del mundo y acabará en tu cumpleaños 16.
En cada encuentro recibirás una serie de ejercicios que tendrás que hacer cada día durante ese año.
No debes hablar a nadie de mí,
Tienes que llevar una vida absolutamente normal.
En los próximos años irás conociendo amigos nuevos con los que podrás sentirte a gusto,
Tu familia se tranquilizará y con los años aprenderán a aceptarte como eres,
Incluso se sentirán orgullosos de ti.
Así que no montes mucho escándalo,
Aprende a controlar tus energías y tu euforia.
Para ello,
Te ayudarás de la creatividad y del deporte.
Escribe,
Pinta,
Baila,
Nada,
Descubre tus talentos innatos y cultiva tu mente con nuevos conocimientos.
Además de tus estudios en el colegio,
Necesitas leer mucho y aprender a investigar por tu cuenta.
Yo te ayudaré poniendo en tu camino los libros adecuados de manera casual.
Estate atenta a las sincronicidades que te harán llegar a las personas y situaciones adecuadas en cada momento para tu evolución.
Y lleva un diario,
Un diario de todo lo que te sucede desde este día hasta nuestro próximo encuentro.
¿Sincro qué?
Sincronicidades,
Coincidencias fortuitas,
Como por ejemplo la que te ha sucedido hoy al pensar en cómo llegar hasta Trini y que sonara el teléfono de tu abuelo y justo fuese ella pidiendo las semillas.
¿Lo entiendes?
Sí,
Ha sido muy guay.
Bien,
Pues todo esto y la práctica diaria de la meditación que te enseñaron las margaritas son suficientes para este primer año de aprendizaje conmigo.
¿Alguna pregunta?
Pues no,
Espero acordarme de todo.
Lo harás y ahora vete y disfruta de tus abuelos y de esa deliciosa tarta de chocolate,
Dijo Ana sonriendo y guiñándole un ojo.
La tarta,
Sí,
Está deliciosa.
¿Cómo lo sabes?
Y se despidieron abrazándose largamente.
Mientras viajaba en el coche con su padre de vuelta a casa,
Alexia repasaba todo lo que había vivido ese día y se repetía mentalmente lo que Ana le había dicho.
No quería olvidar nada y estaba deseando llegar a casa para subir a su habitación y escribir lo aprendido.
Se sentía extraña.
Por un lado estaba tranquila y satisfecha y por otro emocionada,
Expectante y algo mareada.
Demasiada información para asimilar en un solo día.
Tanta buena suerte en sus planes la tenía un tanto sorprendida.
Se preguntaba si no sería todo un sueño,
Quizás una broma.
Estaba enfrascada en esos pensamientos confusos cuando sintió un cosquillo en la parte alta de su cabeza y una voz en su oído izquierdo que le susurró que confiara.
El sobresalto fue tal que dio un respingo en el asiento del coche.
Alexia,
¿estás bien?
Ha sido una avispa,
Pero ya se fue.
Vale,
Vale,
De todas formas vas muy callada y concentrada.
¿Lo has pasado bien con los abuelos?
Estupendamente,
He visitado a una amiga de la abuela y hemos estado en su jardín bastante rato.
Es increíble,
Papá.
Tendrías que ir a admirar las flores y el aroma que desprenden.
Se pueden oler a metros de distancia y los árboles son también muy especiales,
Sobre todo la morera.
Hoy he echado una siestecita a su sombra y he tenido un sueño súper bonito.
Y las margaritas son la bomba.
Y también he conocido a.
.
.
En ese momento se detuvo.
Había olvidado que no podía contar nada sobre Ana.
¿A quién has conocido?
¿Qué pasa?
¿No me lo quieres contar?
Te ha cambiado la cara,
Alexia.
No estarás otra vez con tus fantasías.
Es que se me ha olvidado el nombre.
Es un perrito,
Un labrador precioso que tiene Trini.
Ya veo que has pasado un buen rato en su jardín.
La verdad es que yo recuerdo a Trinidad de la época antes de quedar viuda.
La pobre lo pasó muy mal.
Incluso estuvo muy enferma,
Pero afortunadamente su suerte cambió y ahora está muy bien.
Su recuperación ha sido milagrosa.
Y sí,
Su jardín es motivo de orgullo en el pueblo.
No me extraña que te haya cautivado de esa manera.
Si yo tuviera tiempo también elegiría el jardín para echarme una buena siestecita.
Alexia y su padre comenzaron a reír y se contagiaron de una alegría repentina.
Hacía tiempo que no charlaban tan animadamente.
Las últimas veces habían discutido y su padre la trataba severamente cada vez que Alexia quería transmitir sus visiones.
También era cierto que andaba muy estresado con el trabajo y tenía muy poco tiempo para relajarse y disfrutar con la familia.
Aquel viaje en coche de apenas 20 kilómetros sirvió para cerrar una etapa y cuando llegaron a casa,
Alexia estaba convencida de que su vida ya nunca sería igual.
Los meses se sucedieron rápidamente mientras Alexia seguía con sus rutinas normales de ir al cole,
Estudiar,
Jugar con sus amigas,
Ir a clases de natación y practicar con el piano.
Se tomó muy en serio todas las indicaciones de Ana.
Era una niña aplicada y sacaba buenas notas.
Participaba en el colegio y en su barrio de todas las actividades que podía.
De hecho,
Era bastante popular.
Con su familia todo iba bien,
Aunque a veces discutía con su madre porque la reprochaba que pasaba demasiado tiempo encerrada en su habitación,
A lo que Alexia contestaba que estaba estudiando o preparando alguna actividad extraescolar para algún acto benéfico.
Eso era cierto,
Pero lo que más ocupaba su tiempo era en escribir.
Tenía dos diarios,
Uno para lo que sucedía en su vigilia y otro para llevar el recuento de sus sueños.
Además,
Meditaba cada noche antes de acostarse.
Lo único que la sorprendió un poco era que desde que había vuelto de aquel encuentro con Ana y a pesar de hacer cada día lo que ella le había dicho,
No había vuelto a saber nada de ella y no recordaba haber tenido otro sueño lúcido,
Como aquel de la morera,
Ni haberla encontrado en sus sueños.
Tampoco había vuelto a tener ningún encuentro ni visión fuera de lo normal.
En cambio,
Había ganado presencia y concentración.
Sacaba muy buenas notas y tenía mucha energía y buena salud.
En natación era una de las mejores y el piano cada vez le gustaba más,
Hasta el punto de componer sus propias melodías.
Su profesora le decía que tenía un gran talento y que si era disciplinada llegaría lejos.
Ella,
Que nunca se había planteado a qué se dedicaría de adulta,
No descartaba que la música fuese su vocación,
Aunque también le gustaba escribir y pensaba que el periodismo también sería una buena profesión.
Aún faltaban unos años para tener que decidir sobre sus futuros estudios en la universidad,
Así que decidió no agobiarse y disfrutar plenamente de esa etapa de su vida.
Además,
Se sentía muy especial.
Saber guardar el secreto de su iniciación con Ana le daba un aura de misterio e impecabilidad ante ella misma.
Tenía autoestima interior y confianza en sus cualidades.
Una de esas tardes en que escribía y reflexionaba sobre todo lo que le había sucedido y lo especial que era,
Empezó a sentir de nuevo ese cosquillo en la cabeza que bajaba recorriendo toda su columna y la ponía en un estado alterado de conciencia.
Dejó a un lado su diario y se tumbó en la cama cerrando los ojos.
Enseguida tuvo la sensación de estar saliendo de su cuerpo y volar hasta un lugar extraño,
Aunque familiar.
Los colores eran iridescentes,
Como aquella vez en la morera.
Supo entonces que estaba teniendo otro sueño lúcido.
Esta vez los colores eran algo más oscuros,
Más anaranjados y violetas,
Y sentía una especie de neblina envolviéndolo todo.
Su corazón latía con fuerza y tenía miedo.
En ese momento apareció de la nada la imagen de Ana como si fuese un holograma.
No temas,
Querida Alexia.
Aquí nada malo puede sucederte.
Pronto aprenderás a controlar a tu antojo estas salidas del cuerpo y lo verás como algo normal.
Tienes talento natural para ello.
Otros muchos tratan obsesivamente de alcanzar este estado y necesitan años de entrenamiento.
Estoy aquí para decirte que vas muy bien y que es normal.
Es normal que tus capacidades sensitivas y visionarias hayan disminuido.
Esto es necesario para que puedas aprovechar al máximo tu tiempo de estudio y crecimiento personal.
Además,
Pronto cumplirás 13 años y se avecinan cambios drásticos en tu cuerpo y tu energía.
Por eso estoy aquí.
Quiero enseñarte un ejercicio que practicarás a diario para que cuando ese cambio llegue estés tranquila.
Ese cambio del que me hablas es la menstruación,
¿verdad,
Ana?
¡Bingo para la señorita!
Y comenzaron a reír por la expresión utilizada.
Alexia comprobó que en aquel estado la risa era mucho más intensa.
Todo su cuerpo se sacudía y la invadía una gran felicidad.
Bien,
Repite conmigo este ejercicio.
Es muy sencillo.
Posición de jinete,
Como si fueses a montar un caballo.
Respiras por la nariz,
Lengua apoyada en el paladar,
Cara relajada y mirada al frente.
Subes tus brazos como si fueses un águila.
¿Recuerdas el ballet que tanto te gustó del lago de los cisnes?
Sí.
Pues ese movimiento que estuviste repitiendo en casa delante del espejo.
Oye,
¿es que me espías?
Digamos que en este caso especial,
El entrenamiento requiere una discreta vigilancia,
Pero solo este primer año.
Relájate y confía.
Volvamos al trabajo.
Mira cómo lo hago yo y sígueme.
Alexia trataba de imitar los movimientos,
Pero en su mente resonaban las últimas palabras de Ana y le costaba concentrarse,
Aunque eran bastante sencillos.
Bien,
Ahora que ya tienes fijado este movimiento,
Pasemos al siguiente y a la manera de unirlos.
Cuentas ocho movimientos mientras subes tus brazos.
Al terminar,
Los posas suavemente sobre tu barriga,
Justo debajo del ombligo.
Allí respiras lentamente varias veces y vuelves a subir los brazos voladores muy despacio,
Poco a poco,
En ocho tiempos.
Lo haces unos cinco minutos.
¿Lo has entendido?
Perfectamente.
Estupendo.
Pues practiquemos un poco más y recuerda hacerlo todos los días,
En especial cuando sientas molestias por la menstruación.
Imagino que ya sabes cómo funciona,
¿verdad?
¿La menstruación?
Sí,
En el colegio nos lo han explicado muy bien.
Además,
Casi todas mis amigas ya la tienen,
Así que… y también está Google.
Ambas rieron de nuevo exageradamente.
Antes de marcharme,
Debo decirte que la llegada de la menstruación es muy importante,
Pues es el primer rito de paso con el que te encuentras.
Y aunque la sociedad ha perdido estos valores y han equivocado su significado,
Tú debes tomarlo como algo sagrado,
Que era como lo trataban en tiempos del matriarcado,
Cuando las mujeres eran honradas y respetadas,
Y su sangre era portadora de vida.
En cambio,
Hoy se trata de ocultar e incluso se ve como una enfermedad,
Cuando es sólo un proceso natural del cuerpo sin el que no existiría la vida.
Trataré de recordarlo.
Hallarás a su debido tiempo información y enseñanzas ancestrales que te ayudarán.
Ese día,
Haz un pequeño acto de agradecimiento y escribe todo lo que recuerdes de tus emociones y pensamientos al respecto.
Y justo en ese momento,
Sonó el teléfono y Alexia despertó tumbada en su cama,
Con las manos posadas debajo del ombligo y sonriendo.
Estuvo practicando el ejercicio cada día y empezó a sentir un cosquilleo y calorcillo en sus manos cada vez que las posaba sobre su tripa.
Así,
Cuando por fin llegó su menstruación,
Estaba preparada y lo celebró con alegría.
Su madre le echó el popular discurso de ya eres una mujer y le regaló un libro que explicaba muy bien todas las fases por las que pasaría.
Le llamó la atención,
Especialmente viniendo de su madre,
Que el libro relacionara las fases de la menstruación con las lunas y que enseñara cómo aprovechar las energías de cada fase,
Entre otras cosas.
Todo lo que iba aprendiendo lo escribía en su diario y estaba deseosa de pasar a la siguiente fase de su entrenamiento,
Como ella lo llamaba.
El gran día llegó y apenas entró en casa de los abuelos,
Buscó una excusa para ir a lo de Trini.
Se fundieron en un largo y sentido abrazo y Alexia relató todo lo vivido en ese año,
Mientras Trini preparaba una infusión relajante y unas pastas caseras con muy buena pinta.
Sacaron la mesa redonda y el mantén de flores al patio,
Cerca de la morera,
Y se sentaron a merendar mientras esperaban la llegada de Ana.
Apareció de improvisto,
Mientras Alexia conversaba animadamente sobre sus experiencias.
Sintió una gran alegría y se levantó a abrazarla.
No era tan efusiva como con Trini,
Ya que le tenía cierto respeto e incluso miedo,
Pues estaba convencida de que podía leer su pensamiento.
«Me alegro de verte,
Alexia.
Estás hecha toda una mujercita»,
Le dijo mientras le guiñaba un ojo.
Alexia se sonrojó y soltó una risita nerviosa.
No sabía qué decir.
«Mujer,
No me tengas miedo que no me como a nadie.
Anda,
Ven.
Sentémonos bajo la morera.
Ella nos dará la energía que necesitamos para nuestro cometido».
Trini se excusó para dejarlas solas y se marchó a su cocina a preparar unos encargos,
Alegando que iba con retraso y eran bastante urgentes.
Las dos la despidieron con una sonrisa mientras se apoyaban suavemente en el tronco de la morera.
«Antes de comenzar,
Me gustaría que cerráramos los ojos y conectáramos con este bello ser del reino vegetal que tanto nos ama y ayuda con su sola presencia.
Siente como su energía recorre tu columna vertebral y te vitaliza y reconforta.
Respira conscientemente y agradecele su amor incondicional».
Se quedaron unos minutos en silencio sintiéndola.
Alexia no pudo contener las lágrimas.
Amaba a ese árbol con todo su corazón.
También al resto de plantas del jardín.
Aunque el vínculo que tenía con la morera no lo podía explicar.
Era algo muy profundo y sagrado.
«Está bien que te emociones.
Las lágrimas son una manera preciosa de purificar los sentimientos,
Tanto los positivos como los negativos,
Así que nunca te avergüentes de ellas,
Son curativas».
Alexia asintió.
«Bien,
Este año he estado siguiendo tu entrenamiento y debo felicitarte.
Eres una alumna muy aplicada.
Pero antes de pasar a la siguiente fase,
Debo advertirte de algo que he notado estos últimos meses en tu energía y tu actitud».
Alexia se puso en guardia.
Intuía que le iban a sermonear y no entendía por qué.
Ella había sido la alumna perfecta y se sentía muy orgullosa de sí misma.
«A eso me refiero».
La niña se sobresaltó al comprobar que Ana acababa de leer su pensamiento.
Se había sonrojado.
«No sé a qué te refieres,
Ana.
¿De verdad he hecho algo mal?
».
No se trata de malo ni bueno.
Se trata de que tienes que aprender a ser impecable y no dejarte llevar por el ego.
Para que lo entiendas,
Te diré que esa manera que tienes de llamarte a ti misma especial y de sentirte orgullosa de tus avances y de tu entrenamiento secreto no proviene de tu ser,
Sino de esa otra parte que está en ti,
El ego.
Esta parte te convence de lo maravillosa y diferente que eres,
Sugeriendo que hay algo en ti que los otros no tienen.
Esto,
Por lo tanto,
Excluye y separa.
No pasa nada,
Cumple su función y,
En el fondo,
Es un aliado.
No debes confundir la autoestima y el valor personal con el orgullo por tus capacidades especiales.
Al mismo tiempo,
Debo decirte que es un proceso normal por el que todos pasamos y que simplemente tienes que estar alerta para no dejarte seducir por su sabotaje.
Creo que lo entiendo,
Pero yo no he hecho nada.
No he hecho nada malo,
Ana,
Solo que estoy orgullosa de que me estés enseñando.
¿Es eso ego?
Sí.
Además,
Ahora juegas a ser víctima.
En tu interior sabes perfectamente que has estado soñando despierta con tus nuevas habilidades y lo que te van a servir cuando puedas mostrarlas al mundo.
Además,
Empiezas a mirar a tu familia como inferiores a ti y eso no tiene nada que ver con el entrenamiento que yo pretendo,
Todo lo contrario.
Alexia estaba algo avergonzada,
Pero el sentimiento que más afloraba era rabia e impotencia.
Sus pensamientos iban a mil por hora y tenía ganas de levantarse y salir corriendo.
Las lágrimas se deslizaban por sus mejillas y,
Aunque quería expresar su verdad,
Era incapaz de articular palabra.
Vuelves a llorar,
Esta vez de rabia.
Como te dije antes,
Eso es bueno.
Es una purificación de tus pensamientos y emociones negativas.
Puedes expresar lo que sientes.
Aún no te das el permiso porque te educaron en la creencia de que debes ser una niña buena.
Yo te doy el permiso para que me expreses todo lo que sientes.
Además,
Si no lo haces,
Puedes enfermar.
Quizás esta noche te empiece a doler la garganta,
Así que dispara.
No es cierto que me quede superior a mi familia.
Yo les quiero mucho y tampoco es verdad que sea una creída por este estúpido entrenamiento.
Además,
Tengo otras cualidades que tú no me has enseñado.
Toco el piano y compongo,
Y tengo talento.
También se me dan bien los deportes y saco buenas notas.
Y tú no eres nadie para decirme esas cosas horribles,
Porque no me conoces de nada.
Alexia lloraba moco tendido y chillaba mientras Ana la escuchaba tranquila y sonriente.
¿Y por qué sonríes?
Tú sí que eres una chula.
Muy bien,
Alexia,
Has expresado y has descubierto tu otra parte,
La que no es tan perfecta,
La que es humana,
La niña que en realidad eres y que tiene el derecho a llorar y a chillar y a equivocarse.
Aunque ahora no lo entiendas,
Esto es parte de tu entrenamiento de vida.
Reflexiona lo que hemos hablado aquí y no le des importancia.
Vale,
Lo siento mucho.
No tienes por qué disculparte.
No has hecho nada malo.
Necesito que te hagas responsable de todo lo que pasa por ti,
Sin apegarte demasiado a ello.
Ni a lo bueno,
Ni a lo malo.
Ni a la tristeza,
Ni a la alegría.
Ni al llanto,
Ni a la risa.
Todo es perfecto,
Alexia.
Y en este proceso irás comprendiendo e integrando.
Recuerda que apenas llevas un año y eres muy joven todavía.
Sé paciente y permítete seguir tu propio ritmo.
Hoy aprenderás a respirar los recuerdos para no quedarte enganchada a esta energía de víctima o de culpable.
Prácticala cada vez que te suceda algo que te saque de tu centro,
Especialmente con los pensamientos obsesivos.
A partir de mañana comprarás una bonita libreta para este fin.
En la primera hoja escribirás Recapitulación.
Este es el nombre con el que denominamos al proceso de respirar los recuerdos,
Soltando así los apegos y traumas,
Liberando el espacio energético para que llegue a nosotras más poder interior y energía vital.
Sé que te han regalado un portátil en tu cumple,
Así que te he traído un pendrive con un manual donde te explico cómo se hace este proceso.
Además,
Te hablo del sistema energético del cuerpo para que comiences a familiarizarte con tus chakras y aura.
Gracias.
¿El aura es esa luz dorada que a veces veo en algunas personas,
Animales y plantas,
Ana?
Sí,
Algunas personas tienen la capacidad natural de ver los colores,
Aunque la gran mayoría lo percibe como una luz blanquecina o dorada.
Con el tiempo y la práctica podrás apreciar también otros colores y quizás veas o sientas el estado de estos centros energéticos.
Eso no debe entretenerte demasiado.
Lo que pretendo es que seas consciente de tu energía y logres restaurar las pérdidas.
Al estudiar tu sistema energético,
Aprenderás las relaciones con los distintos órganos del cuerpo y podrás observar las señales que te anuncian un bloqueo y remediarlo con la meditación,
Respiración consciente y utilizando el poder natural de armonizar a través de tus manos.
Tú ya has aprendido a hacerlo con el ejercicio para aliviar el dolor de tu menstruación.
Sí,
Y me funciona genial.
Quería preguntarte si puedo enseñárselo a mis amigas sin decir nada de ti.
Bueno,
De momento no,
Pero quizás el próximo año puedas hacerles llegar de manera natural esta información.
Los próximos años serán muy especiales.
Conocerás gente nueva y te será muy difícil no dejarte llevar por las hormonas y el entusiasmo de la adolescencia.
Seremos precavidas y discretas todavía.
Ok,
Entendido.
Ambas rieron.
Bueno,
Pues practiquemos la recapitulación unas cuantas veces antes de irme.
Llevaba semanas practicando la respiración de los recuerdos,
Como ella la llamaba.
La palabra recapitulación no le gustaba mucho.
Además,
Estudiaba en el manual que le había dado Ana el sistema energético del cuerpo humano y aprendía muchas cosas que ni siquiera entendía con su mente,
Pero de alguna manera algo más profundo en ella le hacía sentirse feliz con este tipo de conocimientos.
Su año transcurría veloz con tanta actividad y estudio.
Se encontraba muy bien,
Aunque a veces se quejaba un poco de tener que ser tan disciplinada.
Le costaba madrugar para escribir en su diario y recordar los sueños.
Afortunadamente,
La meditación y los ejercicios le ayudaban bastante y además recordaba que Ana le había ordenado no ir de víctima ni de chula.
Ser impecable era un rollo a veces,
Especialmente para un adolescente.
Un día,
Un evento extraordinario la sacó de su rutina y práctica diaria.
Sería el comienzo de la primavera y habían organizado una rifa en el barrio para ayudar a una familia con un niño muy pequeño que sufría una enfermedad rara y que necesitaba un tratamiento muy caro.
Todo el barrio se comprometió y organizaron un super evento con actuaciones,
Exhibiciones deportivas,
Danza y luego la rifa de un montón de cosas que las tiendas habían donado.
Ella y su grupo de amigas participaban cantando una canción que Alexia había compuesto y,
Aunque estaba algo nerviosa,
Se sentía muy feliz por poder participar.
La tarde de la actuación estuvo meditando y respirando para calmarse y poder salir al escenario conectada con su ser sin preocuparse excesivamente por los resultados.
Sus amigas estaban algo más calmadas ya que sólo hacían los coros.
Alexia,
En el centro del escenario con su teclado,
Era la voz principal.
Se encomendó a su alma,
Respiró profundamente y cantó con todo el amor de su corazón,
Disfrutando y haciendo vibrar a todo el público que estalló en aplausos y vítores al terminar.
Tal fue el éxito que le pidieron que cantara otra vez.
Cuando por fin pudo bajar del escenario y zafarse de toda la gente que quería felicitarla,
Se dio cuenta de que se sentía eufórica y mareada.
Tenía el estómago algo revuelto y experimentaba una sensación muy extraña.
Se juzgaba a sí misma por no estar disfrutando de su éxito.
¡Sí,
Incluso le habían pedido un autógrafo!
Una voz masculina la sacó de sus pensamientos.
—Hola,
Alexia.
No me conoces porque soy nuevo en el barrio.
Quería felicitarte.
Soy Juan.
—Hola,
Encantada.
Yo,
Alexia.
Bueno,
Eso ya lo sabes.
Dijo sonrojándose y riendo histéricamente.
No sabía por qué,
Pero ese chico la ponía muy nerviosa.
Era algo más alto que ella.
Tendría que tener un año más,
Quizá dos.
Castaño y de ojos marrones.
Delgado pero fuerte.
Posiblemente era deportista.
Lo supuso por cómo iba vestido y porque de pronto tuvo una visión de él jugando al voleibol.
—¿Te encuentras bien?
¿Tienes mala cara?
—Sí,
La verdad es que después de la actuación me ha dado un bajón energético.
—Vaya,
Hablas como mi madre,
Exclamó Juan Divertido.
Es acupuntora y naturópata y emplea muchos los términos.
—¡Ah,
Vaya,
Qué genial!
Alexia se ponía cada vez más nerviosa y se juzgaba cada vez que abría la boca.
Nunca le había pasado algo así.
Y esa expresión,
¿de dónde había salido?
—¡Vaya,
Qué genial!
Estaba haciendo el ridículo y quería desaparecer.
—¿Quieres que te acompañe a sentarte un rato hasta que se te pase?
Podemos ir al parque.
Estar cerca de árboles te ayudará con tu energía.
Eso me dice siempre mi madre.
—Sí,
Me encantan los árboles y creo que es lo que necesito.
Vamos.
Se sentaron en un banco cerca de un gran pino.
Hablaron de deportes,
De música,
Del barrio.
Alexia se sentía muy a gusto con ese chico a pesar de sus nervios.
Era diferente a todos los chicos que jamás había conocido y le parecía una suerte que su madre fuese una experta en temas de salud natural y energía,
Ya que así ella se sentía más normal a su lado.
Pasaron un rato muy agradable hasta que Alexia escuchó a sus amigas a lo lejos.
La estaban llamando y tuvieron que volver.
—Bueno,
Pues ha sido un placer.
Nos veremos por el barrio.
Suerte con tu música.
—Gracias,
Sí.
Hasta pronto,
Juan.
Y se despidieron mientras las amigas de Alexia la interrogaban con la mirada sobre quién era aquel chico tan guapo.
Alexia disimuló todo lo que pudo y quitó importancia al asunto,
Pero la verdad es que en el fondo estaba entusiasmada con el encuentro.
Al llegar a casa,
Escribió todo lo sucedido y trató de meditar,
Pero era imposible.
La imagen de Juan no salía de su cabeza.
Trató de respirarlo y concentrarse en desapegarse de su recuerdo,
Pero una y otra vez se observaba soñando.
Soñando despierta con el próximo encuentro.
Se fue a dormir emocionada y no pegó ojo en toda la noche.
A ratos repasaba sus momentos en el escenario y a ratos su encuentro con Juan.
¡Qué gran día!
Jamás lo olvidaría.
Los días pasaron y poco a poco volvió a sus rutinas y entrenamiento.
No olvidaba a Juan,
Pero ya no dejaba que la sacase de su centro.
Además,
Tenía la certeza de que lo volvería a ver en el momento propicio.
Y así fue.
Un mes después coincidieron una fiesta de cumpleaños,
Aunque en esta ocasión todo fue muy distinto.
Ella lo vio a él.
Vestía unos vaqueros y una camisa blanca.
Estaba tan guapo.
Se le aceleró el corazón y,
Aunque nerviosa,
No pudo dejar de ir a saludarle emocionada.
¡Hola Juan!
¡Qué sorpresa!
¡Alexia!
¡Qué alegría verte por aquí!
¿Cómo estás?
Muy bien,
¿y tú?
En ese momento apareció una chica muy guapa,
Con el pelo rizado,
Moreno y unos ojos verdes como diamantes.
Llevaba un vestido blanco y llamaba la atención por su belleza.
Se acercó bastante y sonriendo miró a Alexia intrigada.
Hola,
Soy Esmeralda.
¿Qué tal?
Te presento a Alexia.
Es la chica sobre la que te hable,
La que compone y canta también.
Ah,
Sí.
Ya me contó Juan que fuiste todo un éxito.
Me encantaría poder escucharte.
Alexia escuchaba todo sin articular palabra.
Una punzada de celos en el estómago la pilló desprevenida.
Ella era tan increíblemente guapa que seguro era la novia de Juan.
Bueno,
Sí,
Ya habrá más ocasiones.
Encantada.
Oye,
Tengo que irme,
Que me están esperando.
Hasta pronto.
Y salió disparada sin apenas dar tiempo a una respuesta.
Se sentía muy mal,
Como una estúpida,
Y tenía ganas de llorar.
Nunca le había sucedido algo así y no entendía qué le pasaba.
Quería estar sola para respirar y poner sus manos en el estómago,
Así que se encerró en el baño un rato.
Cuando estuvo más calmada,
Salió y se comportó de manera normal hasta que llegó a su casa.
Estaba muy enfadada.
Escribió y descargó todo lo que pudo en su diario.
Trató de respirar y lo hizo con pasión.
De repente,
Empezó a notar ese cosquilleo en su coronilla que le anunciaba siempre que algo iba a suceder.
Sintió una energía de paz recorriendo su cuerpo y se tumbó en la cama a recibirla.
Dejó descansar su mente en ese vacío que le gustaba tanto,
Mientras recibía olas de energía que recorrían su cuerpo,
Llevándola a un estado profundo de conexión con todo lo que la rodeaba.
Alexia,
¿estás completamente segura de lo que tú crees es cierto?
Has dado todo tu poder a una suposición y no te has tomado el tiempo para averiguar la verdad y actuar después en consecuencia.
Cuando hiciste el pacto con tu maestra,
Sabías que entrabas en la senda de la iniciación para convertirte en maga.
Por tanto,
Tu responsabilidad es máxima,
Primero contigo misma y después con el mundo que te rodea.
Existen cuatro acuerdos en la senda hacia la libertad que debes memorizar y practicar cada día de tu vida.
No hagas suposiciones,
No te tomes nada personalmente,
Sé impecable con tus palabras,
Haz siempre lo máximo que puedas.
En el pendrive que te entregó tu maestra está el libro que te explica muy bien cómo funcionan estos acuerdos y cómo practicarlos,
Aunque ellos hablan por sí solos.
Has dejado que tus emociones llevaran las riendas y has decidido que lo que creías era cierto sin pararte averiguar la verdad.
No obstante,
Aunque los hechos fueran verdaderos,
Te lo has tomado como un agravio personal cuando no tiene nada que ver contigo.
Esto le sucede a la mayoría de seres humanos en el planeta.
Es un trabajo difícil y hay que estar muy atentos.
Ya no puedes excusarte por tu edad,
Pues como bien sabes,
Tu pacto te dejó fuera del papel de víctima y te dio las riendas de la libertad y el poder interior.
No hay nada que tengas que demostrar,
Aunque tienes una labor que realizar,
Ya no hay vuelta atrás.
Tienes que hacer lo máximo que puedas y ser impecable,
Por lo menos hasta tu prueba de iniciación a los 16 años.
Luego podrás decidir el camino a seguir.
Recuerda siempre que eres amor ilimitado y que en tu interior está el mismo poder que crea las estrellas.
Siéntete dichosa por este gran regalo que la vida te ofrece.
Algún día comprenderás lo privilegiada que eres.
Alexia se quedó allí tumbada,
En estado de profunda conexión con su ser.
Era incapaz de moverse.
No quería que esa bella energía se desvaneciera.
Le hubiese gustado preguntarle a la voz quién era,
Pero no podía hacer nada.
Sólo permanecer en aquel estado de profunda conexión con su ser.
Cuando fue volviendo a esta realidad,
Escribió en su diario todo lo recibido y buscó en el pendrive el archivo de los cuatro acuerdos de un tal don Miguel Ruiz.
Comenzó la lectura ávida de aprender a no suponer.
Al principio no entendía nada,
Pero siguió leyendo y fue quedándose con las cosas que le gustaban.
De pronto se acordó del incidente con Juan y Esmeralda.
Sintió mucha vergüenza,
Se había comportado como una cría y desde luego había hecho el ridículo una vez más delante de ese chico.
Decidió ponerse a respirar más activamente para sacar de ella esa sensación de víctima y poder prestar más atención a la lectura.
A la mañana siguiente todo se veía diferente.
Era increíble cómo había olvidado el incidente y se sentía feliz y radiante.
Comenzó a escucharse a sí misma al hablar con su familia al tiempo que aplicaba los cuatro acuerdos y comprobó,
Para su sorpresa,
Que efectivamente casi nadie los aplicaba en su vida.
Decidió entonces regalar el libro a su padre para su cumpleaños.
Hacía meses que le escuchaba criticar a su empresa y cada vez estaba más triste y apagado.
Alexia intuía que algo iba a suceder,
Pero no tenía claro qué le quería decir esa intuición o quizás no quería saberlo.
En el colegio todo fue normal.
Nadie nombró nada de la fiesta y ella se dedicó a observar sus palabras y pensamientos.
Estaba lista para pasar al siguiente reto.
Cuando por fin llegó el día de volver al pueblo de los abuelos,
Un sinfín de obstáculos se interpusieron en su camino.
Primero,
Su padre tuvo que salir ese fin de semana a un viaje de negocios y su madre estaba organizando en la casa una especie de reunión entre amigas donde se aprovecha para vender cualquier tipo de cosmética natural.
Como nadie podía llevarla,
Decidió coger el bus y,
Como no esperaba esta opción,
Pues tuvo que salir más tarde de lo previsto,
Poniéndose nerviosa.
De camino a la estación,
Respiraba y repetía un mantra que se había inventado para estos casos.
Todo va bien,
Todo es perfecto,
Muchas gracias.
Mucho más relajada,
Compró su billete y esperó el bus mientras visualizaba que todo salía a la perfección y que Ana llegaría a la hora adecuada.
Tan concentrada estaba que no se percató de que Juan la miraba sonriente desde una esquina.
Se acercó a ella y la saludó.
—¡Hola,
Alexia!
¡Qué sorpresa!
Siempre te encuentro de manera inesperada.
Alexia se quedó helada un instante,
Pero enseguida reaccionó cariñosamente.
—¡Hola!
¿Qué tal?
Sí,
Es cierto,
Río sinceramente.
¿Qué haces aquí?
—Voy a visitar a mis abuelos,
¿y tú?
Yo voy con unos amigos a un partido en el centro.
—Bueno,
Pues pásalo bien.
Oye,
Por cierto,
¿aquella chica tan guapa de la fiesta es tu novia?
La propia Alexia no daba crédito a lo que acababa de salir por su boca.
—¿Esmeralda?
No,
Que va.
Somos compis de clase y nuestros padres son amigos.
¿Por qué me lo preguntas?
—No,
Por nada en especial.
Es que es tan guapa que lo di por hecho.
Disculpa.
Se puso roja como un tomate,
Pero en el fondo estaba aliviada y contenta por haber lanzado la pregunta.
—Bueno,
Sí,
Es muy guapa y me cae muy bien,
Pero no me gusta.
Por cierto,
Quería pedirte un favor.
—¿Un favor a mí?
Claro,
Dime.
—Pues me da algo de vergüenza,
Verás.
He compuesto una canción con mi guitarra y me gustaría que le pusieras voz y letra,
Si quieres.
—¿En serio?
Claro,
Lo haré encantada.
Oye,
Que ya viene el bus.
¿Cómo quedamos?
—El próximo domingo,
En el parque donde nos conocimos,
A las cinco de la tarde.
—Vale,
Allí estaré.
Hasta luego.
¡Adiós!
Subió al bus flotando de felicidad y pensando que gracias a los obstáculos fastidiosos que la llevaron a coger el bus,
Pudo volver a ver a Juan y salir de dudas y encima quedar para componer juntos.
Definitivamente,
La vida era maravillosa y la magia existía.
Una vez en la casa de los abuelos,
Se sorprendió al no encontrarlos allí.
La verdad es que esta vez ni los había avisado,
Así que se fue directa a casa de Trini.
Entró en el jardín y la llamó,
Pero esta tampoco salió a recibirla.
Extrañada,
Fue directamente hasta la morera y la abrazó.
Se quedó en esa posición unos cinco minutos,
Dando y recibiendo amor y energía y contándole al árbol todo lo vivido ese año.
—Un año intenso,
Querida Alexia,
Dijo Ana sonriendo.
—Hola,
Ana,
¿cómo estás?
—Sí,
Muy intenso.
De nuevo se puso roja.
—Ven,
Sentémonos aquí junto a las plantas de Trini,
Ella aún tardará.
Así que mientras,
Cuéntame qué tal ha ido tu año.
Luego te enseñaré una práctica nueva.
Tras casi una hora de monólogo contándole todo lo experimentado,
Alexia estaba agotada.
Ana le dijo que esas pérdidas de energía se debían a las expectativas,
Ya que su potente energía se iba con el objeto de su atención,
Y ella se olvidaba de volver a atraerla hacia sí misma.
Estuvieron practicando con esta nueva técnica que llamaron ser transparente,
Que era especialmente buena para aplicar con las relaciones presentes.
En esta ocasión,
Además de la respiración,
Era muy importante abrir los centros energéticos y recibir la energía de vuelta.
Había que estar muy atenta a las sensaciones,
Colores,
Olores e ir soltando cualquier información del exterior hasta encontrarse plenamente presente.
Y ahora,
Túmbate,
Que quiero hacerte un poco de terapia sacrocranial.
Te vendrá muy bien y es placentera.
Relájate y disfruta.
—¿Sacro qué?
—Sacrocranial.
Es una terapia manual muy suave y efectiva.
Alexia se relajó tanto que empezó a tener visiones de todo tipo.
Al principio desfilaron recuerdos de sus primeros años de vida,
Se sucedieron a gran velocidad y avanzaron hasta el presente.
Después,
De pronto,
Un vacío absoluto.
Se vio a sí misma tumbada en la hierba,
Y Ana trabajando en su nuca con unos movimientos muy lentos.
Parecía muy concentrada.
Entonces se acordó de Trini,
Pensó dónde estaría y en un santiamén voló hasta un edificio que parecía un hospital.
Sí,
Era el hospital más cercano al pueblo,
Y Trini estaba en la sala de espera.
Parecía cansada y preocupada.
De pronto,
Fue consciente de que sus abuelos también estaban allí.
Fue tal la impresión que volvió a su cuerpo de inmediato.
—¡Ana!
¡Ana!
¡Mis abuelos!
¡Mis abuelos y Trini están en el hospital!
¡Algo ha pasado!
—Tranquilízate,
Ven.
Entremos en la casa,
Que yo tengo una llave para urgencias.
Ven,
Primero calma a ti y respira,
¿vale?
Te voy a preparar una infusión relajante y cuando te calmes,
Llamamos a tu madre.
Respiraron juntas y Ana fue presionando con sus dedos en algunos puntos del cuerpo de Alexia.
De este modo logró calmarla un poco.
Alexia bebió la infusión y luego llamaron a la madre.
Ella no cogía el teléfono y Alexia intuía ya lo que había sucedido.
—Ana,
Llévame al hospital.
Mi padre ha tenido un accidente,
Por eso todos están allí.
Ha sido en el trayecto en bus,
Lo sé.
Yo no tengo móvil,
Por eso no han podido localizarme.
Lo sé,
Ahora lo sé —dijo llorando,
Angustiada.
—Te llevaré al hospital,
Pero prométeme que respirarás y te calmarás por el camino.
Y que pase lo que pase,
Mantendrás una actitud positiva y esperanzadora,
¿vale?
Recuerda que todo es posible y que la magia existe.
Lo intentaré.
—No,
No me vale,
Prométeme que lo harás.
—Lo haré.
Se abrazó fuertemente a Ana mientras dejaba salir su tristeza y angustia antes de entrar en el coche.
En el camino estuvieron cantando mantras de poder para elevar la vibración y estar presentes para lo que fuera que allí se encontrase.
Ana la acompañó hasta la entrada del hospital y una vez hubo averiguado dónde se encontraba su padre,
Se despidió de ella.
Toda su familia estaba allí.
Se sorprendieron mucho al verla.
Su madre rompía a llorar desconsoladamente y se abrazaron.
Alexia no se atrevía a preguntar.
Trini consolaba a la abuela y el abuelo sostenía en brazos a su hermano pequeño.
—Mamá,
¿qué ha pasado?
¿Cómo está papá?
—Cariño,
Papá ha tenido un grave accidente de coche.
Dicen que está a salvo pero tienen que llevarle ahora al quirófano para operarle de la columna.
Es muy posible que no pueda volver a caminar.
Y mientras decía esto lloraba desconsoladamente.
Alexia quería ser fuerte y optimista.
No sabía qué decir y sólo quería llorar abrazada a su madre.
Y eso hizo.
Mientras su padre estaba en el quirófano,
La familia se encontraba reunida en la sala de espera,
A excepción de Trini,
Que se había llevado al hermano pequeño a casa.
Alexia repasaba mentalmente el diálogo mantenido con Ana.
Se repetía a sí misma que tenía que ser fuerte y optimista.
Que tenía que poner toda su energía en contacto con su ser y no dejarse a llevar por la preocupación y el miedo.
Pero le resultaba muy difícil.
Sentía ansiedad y aunque respiraba conscientemente y aplicaba todo lo aprendido,
La situación era demasiado fuerte para que mantuviese la calma.
Abrazada a su madre en silencio,
Aceptó que no podía hacer nada.
Aceptó que así tenía que ser.
Se olvidó de tratar de ser fuerte y justo en ese momento su energía comenzó a armonizarse.
Sintió su corazón latiendo al unísono con el de su madre.
Su respiración calmándose,
Sus pensamientos diluyéndose.
Aunque la situación era horrible,
La perfección del momento se apoderó de su ser.
Vio a su maestra Ana con el ojo de su mente meditando,
Enviándole pensamientos amorosos.
Comenzó un viaje interior así,
Como estaba,
Sentada en aquel banco de hospital junto a su madre y sus abuelos.
Y justo en ese instante,
Como siempre le pasaba,
Recibió la llegada de la energía,
La conexión,
El cosquilleo,
El leve temblor de su cuerpo físico,
El éxtasis que la dejaba paralizada pero abierta y conectada.
Los párpados le pesaban,
Se dejó oír mientras escuchaba una voz susurrando su nombre.
Esta vez fue distinta.
Primero oscuridad,
Un túnel grisáceo por el que ella se movía.
Y a lo lejos,
Una luz intensa.
Seguía escuchando una voz que la llamaba,
Pero no la distinguía muy bien.
No era la voz de siempre,
Aunque también era familiar.
Cuando estaba a punto de llegar a la luz,
Todo cambió.
Y se vio dentro del quirófano.
Estaban operando a su padre.
Quería acercarse y tocarlo.
Alexia,
Cariño,
Estoy aquí.
Papá.
Su padre flotaba detrás de ella,
Su rostro emanaba felicidad absoluta.
Se abrazaron como nunca lo habían hecho.
Apenas necesitaban hablar,
Mantenían una comunicación telepática,
Pero la vibración emanaba del corazón,
No de la mente.
Papá,
Qué alegría poder verte así de feliz.
¿Estás teniendo un viaje astral como yo?
No,
Mi amor.
Yo no creo que esto sea ningún viaje astral.
Creo que he venido para disculparme por no haber creído en ti.
Ahora lo sé.
Siento mucho el daño que te haya podido causar mi comportamiento y mi falta de conciencia y evolución,
Pero eres una niña muy despierta y sabrás sanar todas tus experiencias vitales.
Yo no sé hacia dónde me dirijo,
Pero no tengo miedo.
Todo lo contrario,
Jamás he estado tan lleno de amor y alegría.
Suceda lo que suceda,
Quiero que sepas que estaré bien.
Transmítele este mensaje a toda la familia.
Y no estéis tristes,
Pues siempre estaremos unidos.
Los lazos invisibles del alma familiar nunca se rompen.
Buscadme allí.
En el silencio del corazón me encontraréis.
Papá,
Por favor,
No te despidas.
No es tu momento,
Lo sé.
Aún tienes que hacer muchas cosas en este plano y yo te necesito a mi lado.
Ahora que has experimentado esa otra realidad que tanto traté de haceros ver,
Ahora que puedes ayudarme de verdad,
Te pido por favor que vuelvas a tu cuerpo y despiertes.
No soy yo quien decide,
Pequeña.
Acepta el misterio de la vida y de la muerte.
Suceda lo que suceda,
Estaré bien y siempre estaremos unidos,
Si en realidad somos lo mismo.
Alexia se abrazó a su padre.
Su energía se fundió con la suya.
Un inmenso amor la embargó por completo.
Las lágrimas brotaban,
Aunque esta vez eran de felicidad.
No hubiera podido poner en palabras lo que acababa de ocurrir.
Sólo sabía que todo estaba bien,
Que así tenía que ser.
Abrió los ojos justo cuando un médico se acercaba hacia ellos.
Su madre se levantó enseguida,
Seguida de su abuelo.
En ese momento tomó conciencia de lo que acababa de ocurrir y sintió una corazónada.
Apretó la mano a su abuela,
Que seguía llorando,
Y le sonrió mientras la arrastraba hasta donde estaba el médico.
La operación había sido complicada,
Pero parecía que su padre estaba estable,
Aunque seguramente le quedarían algunas lesiones y tenían que esperar 48 horas antes de saber nada más.
A pesar de la gravedad,
Alexia tenía esperanza,
Pues una parte de ella sabía que todo saldría bien.
Quería contar a su familia lo que había vivido,
Pero sabía que no era el momento.
Sólo abrazó a su madre y le dijo que confiara.
Su madre la miró fijamente y esta vez Alexia percibió un cambio.
Supo que ahora su madre confiaba en sus palabras.
Los días siguientes pasaron lentos.
Su padre estuvo al borde de la muerte y las complicaciones eran muchas.
Estaba en coma,
Pero toda la familia se había contagiado con la certeza de Alexia y confiaban en que despertaría.
Trini fue un gran apoyo para toda la familia,
Y Ana también,
Aunque ella no apareció físicamente por el hospital.
Visitaba a menudo a su padre con su cuerpo energético.
También fue una sorpresa recibir a los padres de Juan,
Que se habían enterado y fueron a visitar a la madre de Alexia para ofrecerle su ayuda desinteresada.
Juan se convirtió así en íntimo de la familia.
Pasaba todo el tiempo que podía con ella y con su hermano pequeño.
Incluso se llevó su guitarra y componían en la habitación.
Dedicaban todas sus creaciones al padre de Alexia y a toda la planta del hospital.
A pesar de la dureza de la situación,
Fueron momentos de unión,
Amor y esperanza.
Los meses siguientes fueron duros en todos los sentidos.
El padre de Alexia no despertó de su coma y siguió en el hospital.
La economía familiar se resintió,
Puesto que la madre tuvo que dejar de trabajar para atenderle.
Al estar de baja,
El padre sólo cobraba el mínimo.
Alexia y su hermano dejaron sus clases particulares,
Aunque no les importó demasiado.
Querían ayudar a su madre y pasaban mucho tiempo en el hospital.
Alexia seguía con su entrenamiento secreto y fue una de las cosas que le ayudaron a mantener la calma y estar bien.
Componer y cantar junto a Juan también fue una gran terapia para ella.
Sus encuentros eran sagrados.
Juntos emanaban una energía muy especial que cualquiera podía percibir.
Ese año cumpliría 14 años y Juan se estaba convirtiendo en algo más que un buen amigo.
Sus miradas hablaban por sí solas.
Él era muy respetuoso siempre y más en la situación en la que estaba.
Se había convertido en alguien de confianza para todo el gran familiar y sabía que no debía traspasar esa confianza.
Al menos no todavía.
Él ya había cumplido los 16 y a veces no era fácil ocultar sus sentimientos y deseos,
Pero se juró esperar a que Alberto despertara.
Y ese día llegó.
Sucedió de manera natural,
Sin mucho escándalo.
Así,
Sin más,
Abrió los ojos y sonrió.
Alexia y su hermano llegaron en cuanto les avisaron y,
A pesar de que los médicos pedían precaución,
Se montó una gran fiesta en toda la planta.
Todos lloraban de felicidad.
Daba igual si más adelante podrían dar o no.
Su padre volvía a estar presente,
Sonriendo,
Y el brillo de su mirada presagiaba una gran transformación en su interior.
A partir de ese momento comenzó otro ciclo de aprendizaje en la vida de Alexia.
A su padre le dieron el alta semanas después,
Aunque tenía que ir a rehabilitación cada día y todavía no sabían si volvería a caminar.
Su actitud era tan positiva y amorosa que servía de ejemplo a todos.
Además del tratamiento convencional,
Comenzó a aplicarse acupuntura y a tomar homeopatía.
Los padres de Juan le regalaron el tratamiento y le recomendaban toda clase de libros para su salud holística.
Trini le traía unas hierbas especiales para tomar en infusión y también una loción para masajes que decía era muy potente.
Poco a poco todo comenzó a hacer su efecto y su mejoría era espectacular.
Los médicos estaban muy sorprendidos y contentos con su recuperación.
Aseguraban que el principal ingrediente era la gran fuerza interior y alegría que emanaba de Alberto.
Él se quitaba importancia y aseguraba que no tenía ningún mérito.
Por alguna razón la vida había decidido que siguiera en este plano y él había aceptado su destino.
Estaba agradecido y afirmaba que ya no tenía miedo a la muerte.
Conversaba mucho con su familia,
En especial con Alexia.
Ella le enseñó a meditar y a menudo lo hacían juntos.
También le habló de los cuatro acuerdos y de lo importante que era recordar los sueños y tener un diario.
Su padre,
Divertido,
Se dejaba instruir,
Aunque su paz era tan grande que en realidad no necesitaba ninguna práctica.
Eso intuía Alexia.
Él ya la había realizado interiormente con aquella experiencia cercana a la muerte.
La madre de Alexia,
Que al principio pasó una crisis personal debido a la nueva situación,
Dejar su trabajo y atender a su marido,
Tuvo que aceptar el gran cambio en su pareja y su familia y decidió no resistirse.
Además,
Gracias a la amistad de Leonor,
La madre de Juan,
Fue comprendiendo esa nueva forma de vivir.
También se dejó aplicar acupuntura y tomaba unas gotas que ella le preparaba desde el accidente.
Se llamaban flores de Bach y no sabía muy bien si era por las gotas y la acupuntura o si era todo producto de la gran experiencia vivida,
Pero ciertamente comenzó a cambiar su forma de pensar y comportarse.
Incluso se animó a asistir a un taller para aprender a preparar ella misma las flores.
El despertar fue impresionante para toda la familia.
Alexia estaba muy contenta por todos ellos.
Todavía había cuestiones que había que solucionar.
La empresa de su padre quebró y recibió una mísera indemnización.
Su madre también se quedó sin trabajo y con la crisis las cosas no estaban como para encontrar fácilmente un nuevo puesto.
Así que volcaba toda su atención en acompañar a su marido y ayudarle en su recuperación.
Fue dándole masajes en las piernas con la loción de Trini cuando descubrió su gran pasión.
Le encantaba dar masajes.
Se informó y se matriculó en la escuela de fisioterapia para el siguiente curso.
Pero sin duda el despertar más grande y más complicado de Alexia fue el de la sexualidad.
Una de aquellas tardes de ensayo,
Poco antes de la cita con su maestra,
Juan la besó por sorpresa.
El primer beso fue dulce e inocente.
A Alexia le latía fuerte el corazón y le temblaban las rodillas.
No tenía vergüenza,
Aunque sí un poco de timidez.
Podía mirarse en sus ojos,
Oler su pelo,
Acariciar sus manos.
Era todo tan novedoso y tan delicioso.
Nunca se había sentido así.
Era muy feliz,
Estaba enamorada y sabía que era correspondida.
¿Qué más podía pedir?
Confiaba muchísimo en ese chico.
Él era su gran amor,
Un alma afín,
Y estaba convencida de que estaban destinados a estar juntos.
Era imposible parar.
Sus besos la transportaban al séptimo cielo.
En ese momento supo que le costaría un gran esfuerzo seguir con su entrenamiento secreto,
Y mucho menos ocultárselo a Juan.
Los días siguientes pasaron.
Flotando en una nube,
Se veían casi todas las tardes.
Ya ni siquiera componían.
Sólo se besaban y se dejaban llevar por sus sentimientos y emociones.
Hablaban de sus proyectos y soñaban con cambiar el mundo.
Cuando cruzó la verja del jardín,
Vio que Ana ya estaba sentada junto a la morera.
La mesa redonda ya estaba lista con sus infusiones,
Sus pastas caseras y su mantel de flores.
Era todo un hermoso ritual sobre la mesa.
Trini estaba regando las flores y la saludó desde la parcela derecha de la casa.
A lo lejos escuchó ladrar a un perro y comprobó que había un labrador a su lado.
Nunca lo había visto,
Pero recordó que aquella primera vez en casa de Trini había dicho a su padre que ella tenía un perro labrador.
¡Qué curioso!
Ana se levantó para abrazarla.
Habían pasado tantas cosas ese último año.
Le agradeció sinceramente el apoyo y la energía curativa que enviaba su padre a la distancia,
A toda la familia y a ella misma.
Se pusieron al día con el tema familiares y más rodeos.
A Alexia le lanzó que tenía novio y que estaba enamorada.
Lo sé.
Tú ahora se ve a kilómetros de distancia,
Sonrió divertida Ana.
Estás toda rosita,
Aunque también hay destellos verdes y púrpuras.
Además,
Tus centros energéticos están abiertos,
Especialmente el del corazón y el sexual.
Desafortunadamente,
Yo no soy tu maestra iniciadora para el amor sagrado o tantra.
Eso llegará a los 17 años.
Eso claro está,
Si decides seguir con tu entrenamiento.
Yo te llevaría hasta tu siguiente maestra.
Espera un momento,
¿cómo que mi siguiente maestra?
Alexia,
Nuestro pacto fue que yo te ayudaba a canalizar estas energías que te hacían sufrir debido a tus capacidades psíquicas.
Me comprometí a iniciarte como aprendiz de maga hasta los 16 años.
Después comenzarás el siguiente entrenamiento,
La rueda que va de los 17 a los 21.
En esa etapa tendrás una maestra y un maestro,
Si así lo decides,
Claro.
Y ellos serán los encargados de enseñarte la verdadera alquimia.
Ser maga en estos tiempos nada tiene que ver con los cuentos fantásticos que nos han vendido.
Solo se necesita actitud,
Perseverancia y una alta dosis de compromiso y disciplina.
Los magos y magas verdaderos son los que luchan por su libertad,
Por romper sus propias cadenas.
Claro que existe la magia,
Claro que tienes cualidades para conectar con otras realidades y posees dones que vinieron contigo y que te hacen extraordinaria.
Pero nada tiene que ver con los encantamientos,
Conjuros o adivinación,
Aunque esa parte también existe.
Tu alma no ha venido a experimentar esa fase porque ya está en ti.
En esta encarnación has venido simplemente a ser.
Si entiendo todo lo que tratas de decirme,
Intuyo que es un trabajo para toda la vida.
Pero no es un trabajo,
Es un compromiso con tu ser y solo si tú lo decides.
¿Y si decido no seguir con mi iniciación?
Bueno,
No pasaría nada,
Tienes muchas vidas para conseguirlo.
Ya bueno,
Yo de momento quiero seguir hasta los 16 años porque ese pacto para mí fue sagrado y quiero terminar lo que comencé.
He aprendido que tengo que ser fiel y que hay que cerrar círculos.
Faltan dos años,
Así que cuando llegue el momento decidiré.
Muy sabio por tu parte,
Así que vamos a lo que vamos,
Querida.
Debo decirte que al margen de esta conversación no te escapas de mi veredicto respecto a tu despertar sexual.
Alexia enrojeció tanto que pensó que le salía humo de la cara.
Yo también he pasado por donde tú estás ahora.
Está bien dejarse llevar por el deseo,
Es normal a tu edad dejar todo suspendido mientras flotas en ensoñaciones amorosas y miradas y besos.
Atesóralo todo en tu corazón,
Pues el primer amor nunca se olvida.
Pero recuerda que es solo una parte de tu vida.
¿Qué quieres decir?
Estás justo en el momento más decesivo de tu vida,
La edad donde comienzas a crear tu propia personalidad.
Pronto vas a elegir tus estudios,
Tu profesión.
Está bien dejarse llevar un tiempo,
Pero hay que volver a la disciplina,
A tus prácticas e incluso a tus amigas.
Ellas son parte de tu vida.
Es bueno afianzar los lazos con el linaje femenino.
Ellas serán dentro de unos años gran apoyo.
Y si decides seguir por este camino iniciático,
Hallarás un gran poder en los círculos de mujeres.
La creatividad y la sexualidad sagrada forman parte de estas enseñanzas,
Como ya te dije antes.
Hace tiempo que no hago cosas con mis amigas.
Yo también las echo de menos.
Desde que tejé las clases de natación y piano,
Solo las veo en clase y como ahora también ensayo solo con Juan.
Vaya,
Tienes razón.
Lo importante es darse cuenta y cambiar el curso de la acción.
Es tan simple como equilibrar tu tablero de vida.
¿Mi qué?
Tu tablero contiene todas las áreas que necesitas en tu vida.
Para sentirte realizada como ser humano.
Está el área de la familia,
La salud,
Los estudios,
Los amigos,
La pareja,
La comunidad,
El ocio,
La creatividad,
La espiritualidad,
El amor,
La sexualidad,
Hobbies,
Proyectos,
Descanso,
Naturaleza,
Altruismo y un sinfín de parcelas que si están equilibradas,
Hacen tu vida más rica y plena.
Evidentemente,
Según cada persona,
Unas serán más importantes que otras,
Pero hay que observar el tablero varias veces en la vida para saber quiénes somos y dónde estamos.
Entiendo,
Y yo he puesto demasiado peso en el área del amor y la familia,
¿verdad?
Así es.
Cuando te haces consciente de este desequilibrio,
Simplemente actúas en consecuencia,
Así que el aprendizaje de este nuevo año es el equilibrio en el tablero de la vida.
Vale,
Eso está hecho.
También hay otro tema que hay que tratar.
No debes decir a Juan nada sobre mí.
Pero eso va a resultar muy difícil,
Ana.
Lo sé.
Puedes hablar con él,
Por ejemplo,
De tus descubrimientos con la meditación,
La respiración,
Pero sin nombrar tu entrenamiento,
Y sería bueno que hicieseis cosas juntos de ese tipo.
Podéis pasear por el campo,
Nadar,
Tomar el sol,
Meditar y componer.
Puedes unir tu energía con la suya y experimentar sin perder tu compromiso ni tu palabra.
Y quizás así descubras un nuevo poder en ti.
¡Qué gran idea!
No se me hubiese ocurrido en la vida.
Gracias.
Gracias a ti por cumplir con tu palabra.
Me haces sentir orgullosa.
Al escuchar sus palabras,
Alexia se emocionó y abrazó a Ana.
Tras unos minutos así,
Ambas fueron a meditar bajo la morena.
Alexia se tomó al pie de la letra las recomendaciones de Ana y fue recuperando poco a poco las actividades con sus amigas,
A la vez que se llevaba a Juana a su terreno en el campo de la meditación.
Al principio quedaban a meditar en el parque y ella le enseñaba a conectar con la energía de los árboles y a mirar entre ramas y hojas de una manera muy especial para poder distinguir la energía que envuelve a todo ser vivo.
Él no había podido distinguir nada todavía.
Le bastaba estar a su lado y verla feliz.
También paseaban mucho y mientras lo hacían,
Alexia le decía que se concentrara en observar todo lo que sucedía,
Los colores del cielo,
Las formas de las nubes,
Los pájaros,
Los árboles,
Las diferentes personas con las que se encontraban,
Las piedras.
.
.
Todo nos habla,
Le decía sonriente Alexia.
Y Juan se reía de ella,
Aunque en el fondo sabía que tenía razón.
Fue en uno de esos paseos cuando sucedió un hecho que llamó la atención de Alexia.
Un cuervo se cruzó tres veces en su camino,
Las tres veces de derecha a izquierda,
Graznando mientras pasaba muy cerca de su cabeza.
Ella sintió que esto era un mensaje,
Porque además las aves son mensajeros y cuando algo sucede tres veces es una confirmación de que allí hay algo que observar y destifrar.
Le pidió a Juan que pasara un rato a meditar y a preguntarse qué significaba ese encuentro con el cuervo.
Encontraron un sitio perfecto entre varios árboles del parque y allí,
Uno frente al otro,
Comenzaron a respirar y meditar.
Enseguida Alexia sintió el cosquillo en su cabeza.
Esta vez recibió la información que precisaba de manera telepática.
Los cuervos son mensajeros que vienen a traernos mensajes espirituales o a conectarnos con sus cualidades.
Podría ser tu animal de poder.
¿Qué es un animal de poder?
Los antiguos chamanes estaban muy conectados con la madre naturaleza y con todas sus criaturas.
Eran capaces no sólo de descifrar sus mensajes y comunicarse con todo lo que existe.
Tenían,
Además,
El poder de transformarse en cualquier animal que desearan,
Al que invocaban para sus trabajos y para comunicarse con otras personas.
¿Y crees que el cuervo es mi animal de poder?
Eso tendrás que averiguarlo tú,
Alexia.
Puedes conectar con él y esperar a ver qué sucede.
El cuervo no es un pájaro de mal agüero,
Como suele decirse.
Al contrario,
Es un animal mágico y muy apreciado por los magos y magas de todos los tiempos.
Alexia comenzó a sentir un cosquillo en la nariz.
Al principio,
Creyó que era algún tipo de conexión,
Pero pronto se dio cuenta de que era Juan haciéndole cosquillas con una pluma.
Abrió los ojos mientras Juan se reía y le intentaba besar,
Pero ella estaba muy concentrada y se enfadó un poco.
Cinco meses después,
El enfado se había esfumado.
Una vez en casa,
Tras cenar y charlar con sus padres,
Subió a su habitación con la determinación de averiguar si el cuervo era su animal de poder.
Meditó,
Concentrándose en la imagen del cuervo,
Pero no recibía nada,
Así que simplemente lo invocó.
Lo llamó tres veces.
Esta vez sí vio con el ojo de su mente la imagen nítida de un cuervo negro de ojos brillantes.
Se sentía bien ante esa imagen y mientras miraba sus ojos fijamente pudo escuchar la voz.
Ha llegado la hora de que te comuniques también con el reino animal.
Estás preparada y es una cualidad fácil para ti.
Puedes hacerlo mirando a los ojos de cualquier animal y hablando de manera telepática o visualizando lo que deseas transmitir,
Ya que algunos animales se comunican mediante visiones,
Especialmente los más cercanos a los humanos.
Ellos son los que más necesitarán tu ayuda,
Pues al convivir con sus familias humanas heredan sus patrones inconscientes y sus enfermedades.
Son pactos de amor incondicional entre ellos,
Pero muchos humanos no lo saben y sufren por este motivo.
Hay muy pocas personas con la cualidad de la comunicación animal y vegetal y tú eres una de ellas.
Yo soy uno de tus animales de poder.
Puedes invocarme cuando necesites fuerza espiritual o ayuda.
Te traigo la energía de la magia y te ayudo a cruzar el umbral entre los mundos.
Pronto comenzará el velo a desvanecerse nuevamente y necesitarás toda la fuerza y la sobriedad que esté a tu alcance.
Alexia abrió los ojos mientras respiraba e iba volviendo a su cuerpo.
Transcribió el mensaje en su diario.
Quería estudiar la historia del chamanismo e investigar sobre el tema del animal de poder,
Pero tenía mucho sueño,
Así que decidió irse pronto a la cama y dejar los estudios iniciáticos para el día siguiente.
Aquella noche tuvo un sueño muy extraño.
Se convertía en un majestuoso cuervo negro azulado e iba hasta el jardín de Trini.
Allí,
Posada en las ramas de su amiga la morera,
Escuadriñaba con sus nuevos ojos de pájaro todo el panorama.
Observó una luz violeta que giraba formando espirales mientras viajaba muy rápido y decidió seguirla.
Salieron del jardín y la luz la llevó hasta una casa muy pequeña y destartalada.
Allí,
A toda una estaca,
En la calle estaba el perro labrador de Trinidad.
La luz violeta entró en la cabeza del animal,
Que levantó la vista hasta el cuervo y,
Mirándolo fijamente,
Le dijo que le ayudase a escapar,
Que ese hombre le pegaba y no lo alimentaba y que él quería estar con Trini.
Alexia despertó sobresaltada.
El corazón le latía fuertemente y tenía la boca seca.
Cuando empezó a recuperarse,
Escribió todo lo que había soñado con la certeza de que aquello había sido real.
Se vistió y desayunó lo más rápido que pudo y,
Sin decir nada a nadie,
Se fue directa a coger el bus que la llevaría al pueblo.
Era la primera vez en su vida que faltaba clase,
Pero sabía que era por una buena causa.
En el trayecto,
Le surgió la duda de si estaba haciendo lo correcto presentándose así,
Sin llamar.
Lo más lógico hubiese sido comprobar primero si el perro estaba con Trini,
Pero algo en su interior le indicaba que era verdad y que no había tiempo que perder.
Cuando llegó a la casa de Trini,
Ésta se sorprendió mucho al verla allí en horario escolar,
Así que le explicó rápidamente lo que había soñado y,
Efectivamente,
Ella le contó que Odín había desaparecido hacía tres días y que,
Aunque lo había buscado por todas partes e incluso la policía del pueblo estaba informada,
No habían podido encontrarlo.
Se apresuraron a salir hacia la casa que Alexia había visto en su sueño y que,
Por la descripción,
Trini supo reconocer de inmediato.
Cuando llegaron,
Vieron que allí estaba efectivamente la estaca y la cuerda,
Pero ni rastro de Odín.
Miraron por las ventanas,
Pero no había nadie.
Dieron algunas vueltas sin saber qué hacer hasta que Alexia se acordó de invocar a su aliado el cuervo.
Se concentró,
Respiró y poco a poco fue entrando en un estado de profunda relajación.
Vio con el ojo de su mente a Odín.
Estaba dentro de una furgoneta junto a otros tres perros muy bonitos.
Alexia supo entonces que estaban a punto de ser vendidos.
Tenían que darse prisa.
Echaron a correr calle arriba buscando el vehículo.
Trini confiaba en la visión de Alexia,
Así que no dudó en llamar a la policía desde su móvil.
Como el pueblo no era muy grande,
Tuvieron la suerte de llegar justo a tiempo.
Aquel individuo robaba cachorros casi todos de raza,
Los vigilaba durante días y luego se los llevaba a mercadillos lejanos para venderlos.
El hombre confesó todo y la policía se hizo cargo de devolver a los otros perros.
Alexia quería quedarse más tiempo,
Pero tenía que coger el siguiente bus para no perder más clases.
Acarició a Odín,
Lo miró a los ojos y sintió tal ola de amor y agradecimiento que no pudo evitar que las lágrimas resbalasen por sus mejillas.
Se marchó llena de felicidad,
Dejando allí a Trini,
Que no paraba de abrazar y besar al perro mientras le preparaba un suculento manjar.
A raíz de aquel suceso,
Alexia comenzó a sentir una conexión con todos los animales y no podía evitar mirarlos a los ojos y preguntarles cómo estaban.
Eso le trajo muchos quebraderos de cabeza,
Pues no sabía si debía decir lo que los animales le comunicaban.
Se acordaba de su época de médicos y psicólogos y,
Aunque ahora su familia la apoyaba,
Especialmente su padre,
No estaba preparada para el circo que se montaría si iba por ahí diciendo que hablaba con los animales.
Así que,
Después de mucho meditarlo,
Decidió actuar solo en momentos de mucha urgencia.
En su decimoquinto cumpleaños apadrinó a un gatito negro de la protectora de animales que,
Según ella,
Le había aparecido en un sueño y le había dicho que fuera a buscarla.
Era hembra y se llamaba Dama.
Fue amor a primera vista.
Ese año había pasado demasiado rápido.
Seguía siendo disciplinada con sus deberes,
Pero cada día le costaba más trabajo encontrar tiempo para tanta cosa.
Además,
Se había comprometido con los de la protectora de animales a organizar unos conciertos benéficos y casi toda su energía se iba en componer y crear las canciones junto a Juan y sus amigas,
Además de los ensayos y los estudios.
Se sentía feliz de poder ayudar con su música,
Ya que para ella era su verdadera vocación y estaba convencida de que su propósito en la vida tenía que ver con inspirar a la gente a través de sus canciones y su voz.
Cuando se encerraba en su habitación a componer o cuando estaba ensayando con el grupo,
Las horas se le pasaban volando.
Además,
Tenía la suerte de que su chico fuese un músico con talento.
Crear junto a él era muy guay.
Había contagiado sus prácticas de meditación a todo el grupo y todos meditaban antes de cada ensayo o cada reunión.
Así fueron saliendo canciones muy inspiradas que trataban de dar un mensaje claro y directo para concienciar a la gente de la importancia de amar y tratar con respeto a todos los seres vivos.
La idea era que muchas personas se animaran a adoptar y a colaborar con las distintas protectoras de animales de la ciudad.
Podía decirse que en aquella época todo era perfecto en el mundo de Alexia,
Pero no era así.
Ella tenía siempre una sensación en la boca del estómago,
Como de estar haciendo algo mal.
Se sentía culpable y no sabía muy bien por qué.
Quizás el guardar el secreto de su iniciación a todo el mundo,
Especialmente a Juan.
Él era muy abierto y comprensivo,
Pero ¿hasta qué punto?
Toda esa mezcla de pensamientos y sensaciones la hacían bloquearse y le creaban un gran estado de ansiedad.
Ella necesitaba sentirse transparente,
Ser honesta y mostrarse tal y como era,
Así que decidió hablar con Ana para solucionar ese dilema.
Justo una semana antes del encuentro sucedió algo inesperado.
Estaba colaborando en la protectora de animales como voluntaria,
Daba de comer a gatos y perros y jugaba con ellos.
De repente se sintió observada y algo la obligó a girarse y a mirar a la persona que atraía su energía de aquella manera tan intensa.
El chico que la miraba fijamente sin sonreír tenía un aspecto extraño.
Lo que más destacaba de él eran sus enormes y chispeantes ojos negros.
No era muy agraciado físicamente,
Pero Alexia se hallaba irremediablemente atraída por su energía y no podía apartar sus ojos de él.
Parecía un par de años mayor y le resultaba familiar.
De pronto lo recordó.
Era el chico raro del barrio.
La gente decía que tenía un problema psicológico.
Era un inadaptado social y prácticamente no se relacionaba con nadie.
Le gustaban los animales,
De hecho los prefería los humanos,
Y siempre se le veía paseando a su perro o colaborando en las diferentes protectoras.
Los chicos del barrio siempre se burlaban de él.
Le llamaban El Pintas.
Era muy delgado y tenía el pelo largo,
La piel muy blanca llena de granos y la mirada de un búho.
Alexia no recordaba mucho más de ese chico,
Ni siquiera su nombre.
Soy Jairo.
Alexia,
Sobresaltada,
Se dio cuenta de que el chico había leído su pensamiento.
—¡Hola,
Jairo!
Yo soy Alexia.
—Lo sé.
Eres muy popular en el barrio.
Tu música no me gusta,
Pero tienes talento.
Creo que llegarás lejos.
—Vaya,
Pues gracias por tanta sinceridad.
—No te lo tomes a mal.
Es cuestión de gustos.
A mí me va más lo gótico y el hard rock.
—Ya.
Bueno,
A mí me gustan casi todos los estilos de música y fusionar.
Así que nunca se sabe.
Igual dentro de un tiempo me hago unos temas de hard rock.
Hizo un gesto con la mano en plan macarra,
Pero se sentía ridícula.
Lo único que pretendía era ser amable y transmitirle que ella no lo juzgaba.
—Alexia,
¿puedo hacerte una pregunta?
¿Cómo haces tú para no deprimirte por esta maldición que nos ha tocado vivir?
—¿A qué te refieres?
Sabes muy bien a qué me refiero.
—No,
No te entiendo.
No creo tener ninguna maldición.
Más bien todo lo contrario.
—A eso me refiero.
No quiero asustarte con mis paranoias,
Pero saber lo que piensan y sienten los demás para mí es una maldición.
Siempre sé cuándo me mienten,
Cuándo me rechazan o cuándo están mal.
Y lo peor es que siento en mí sus sufrimientos.
No encuentro ningún sentido a mi existencia.
Y hasta mi propia familia me rechaza y no saben qué hacer conmigo.
Solo quieren medicarme.
Nunca he tenido amigos ni esperanzas de encontrar con quién compartir mis sentimientos hasta el día que te vi cantando.
Pude ver tu energía y observé tus pensamientos y emociones.
Supe entonces que a pesar de ser polos opuestos,
Éramos también complementarios y que tú podrías comprenderme.
Te he estado observando desde aquella tarde.
Necesito saber cómo lo consigues.
Cómo irradias esa alegría y vitalidad.
Y si puedes ayudarme.
Alexia escuchaba todo sin pestañear y totalmente atrapada en la energía de Jairo.
Durante unos instantes pudo sentir todo ese dolor y sufrimiento.
Las lágrimas se le escapaban a raudales sin poder hacer ni decir nada.
No quiero que sufras por mí Alexia.
Te pido disculpas por haberte transmitido todos estos sentimientos abrumadores y oscuros.
Mi falta de fe y esperanza en la raza humana no tienen por qué tocarte ni dañarte.
Perdóname.
Perdóname por no poder controlar esta energía.
Normalmente soy yo el que absorbe de los otros.
Por eso solo me rodeo de animales.
Ahora sabes por qué.
Lo siento muchísimo de verdad Jairo.
No sé qué decirte.
Yo también he sufrido mucho con mi familia porque no me creían y pasé por pruebas médicas y psicológicas.
Pero todo eso acabó hace unos años cuando conocí a mi maestra.
¿Tu maestra?
No puedo contarte mucho más pero creo que tu caso es especial.
Quiero ayudarte.
Confía en mí.
Por favor déjame que hable con ella.
Voy a verla esta semana.
Lo único que puedo hacer por ti ahora es escucharte y enseñarte a meditar.
¿Quieres?
Cualquier cosa con tal de calmar esta angustia.
Bien pues vamos al parque.
Cerca de los árboles es mucho mejor.
¿No te da vergüenza que te vean conmigo?
Pues claro que no.
¿Y tu novio no se mosqueará?
Pues no lo creo pero si se mosquea dos males tiene.
Sonrío quitando intensidad al asunto.
Guay pues vamos.
Ojalá funcione.
Se dirigieron en metro al parque más cercano y Alexia pudo comprobar las miradas de curiosidad que despertaban ambos.
Se sentía un poco incómoda pero no era por Jairo.
Más bien por el resto de personas y aquellas miradas inquisidoras.
Jairo le confesó que él apenas cogía el transporte público sólo para trayectos muy largos ya que preferían dar una hora antes de soportar la energía de los demás.
Alexia le entendía muy bien.
Siempre que entraba en el metro se ponía su mp3 y cerraba los ojos en estado meditativo.
Por fin llegaron a la parada del parque y se dirigieron a una zona apartada para meditar.
Le explicó lo mejor que pudo en qué consistía esta práctica milenaria pero sabía que Jairo necesitaría mucha disciplina para lograr la paz anhelada.
Le enseñó también a conectar con la energía de los árboles y aunque al principio le daba mucha vergüenza Jairo terminó abrazando al tronco de un saucé y por primera vez en muchos años lloró de felicidad.
El encuentro con Jairo supuso un antes y un después en la vida de ambos.
Para Alexia encontrar a alguien con quien poder ser ella misma era fantástico pero tenía que lidiar con sus propios sentimientos de tristeza e impotencia.
Quería ayudarle pero no sabía cómo.
De repente todo lo demás había pasado a un segundo plano y estaba obsesionada con Jairo.
Para él fue todo lo contrario.
Un gran alivio y la esperanza de que quizás su soledad y dolor tendrían por fin remedio.
Era muy consciente de que Alexia no podía hacer mucho por él pero era suficiente consentir una mano amiga por primera vez en su vida.
Y el anhelado día llegó.
Mientras iba en el bus al encuentro con su maestra repasaba mentalmente todo lo que quería contarle.
No sabía cómo enfocar la situación para hablarle de Jairo.
Respiraba conscientemente tratando de relajarse.
Bajó del autobús nerviosa y confusa.
Cuando entró en el jardín de Trini la embargó una gran emoción y rompía a llorar.
Mientras se abrazaba a la morena dejó que sus lágrimas fluyeran sin ningún tipo de vergüenza.
Minutos después se encontraba mejor así que decidió disfrutar de ese momento de soledad y paseó entre las flores admirándolas y dejándose embriagar por tan sublimes aromas.
Comenzó a escuchar un murmullo que provenía de todas partes.
El jardín era como una gran orquesta sinfónica y la melodía penetraba en cada una de sus células haciendo que su corazón se abriese de par en par.
¿Cómo era posible que tan pocas personas en el mundo pudiesen disfrutar de semejante maravilla?
No es justo se oyó exclamar a sí misma.
En todos los seres humanos existe la capacidad para ver y escuchar más allá de lo aparente solo que cada uno tiene un ritmo y un tiempo dijo Ana.
Simplemente agradece y disfruta.
Ana es lo que hago solo que hoy tengo un día muy triste.
Anda ven deja que te dé un super abrazo.
Alexia se abandonó completamente entre los brazos de Ana mientras lloraba.
No entiendo por qué estoy tan triste.
No hay nada que entender.
Simplemente acepta tus estados emocionales y encuentra el mensaje que traen.
Hay que vivirlos,
Darles espacio para que aflore el regalo.
¿Regalo?
Entonces cuando esté triste y confusa debo agradecer y no tratar de cambiar mis sentimientos.
Así es.
Ese sería el primer paso.
¿Pero no se supone que tengo que ser impecable y evitar ir de víctima por la vida?
Bueno una cosa no quita la otra.
Vaya lío.
No puedes negar las emociones que tú consideras menos apropiadas porque si no las esconderás en el inconsciente y se convertirán en tu sombra.
Ante esa explicación Alexia se encogió de hombros y dijo hoy mi mente está bloqueada.
Deja tu mente en paz.
Ven vamos a sentarnos junto a la morera.
He traído un sabroso pastel de zanahoria mágico.
¡Qué bien!
Me encanta el pastel de zanahoria.
¿Ves qué rápido te has desbloqueado?
Has vuelto al presente de golpe.
Sí tienes razón.
Ambas se acomodaron junto a la morera dispuestas a disfrutar del improvisado picnic.
Tan presente se hallaba Alexia comiendo la tarta que se había olvidado de Jairo.
Alexia nada sucede por casualidad y en este último año quiero que aprendas a hacer consciente lo inconsciente.
A abrazar a tus monstruos internos que habitan en la sombra.
Me estás asustando Ana.
¿A qué monstruos te refieres?
¿Hay algo malo en mí?
No querida es una metáfora.
Todos tenemos luces y sombras.
Las primeras son bonitas y nos sentimos orgullosos de ellas.
Las mostramos como cualidades buenas.
En cambio las sombras las escondemos por miedo al rechazo y al hacerlo conseguimos el efecto contrario y las magnificamos y proyectamos fuera.
Los demás nos harán despejo.
Vale,
Creo que lo comprendo.
¿Proyectar quiere decir que lo vemos como una película fuera de nosotros?
Exacto.
Es como si utilizáramos a los demás como pantalla de cine para ver el reflejo de lo que no aceptamos en nosotros mismos.
Ya entiendo.
Somos los directores de nuestra propia película.
Eso quiere decir que podemos cambiar el guión.
Qué lista eres.
Pues sí,
Cuando lo aceptamos como nuestro y lo integramos pasamos a otra película.
Vale,
Pero dime,
¿qué tiene esto que ver con mi tristeza?
Tu tristeza es una emoción reprimida que has ido guardando en la mazmorra de tu inconsciente porque creías que no era adecuada para ti.
Entonces,
La vida se encarga de poner a personas que te hacen despejo y eso hace que afloren los sentimientos escondidos.
Bueno,
Pues ahora que lo dices tengo que contarte algo al respecto.
He conocido una persona que creo es la causante de esta explosión emocional en mí.
Te escucho atentamente.
Alexia le habló sobre Jairo contándole todo lo experimentado con él.
Y quería pedirte un gran favor,
Ana.
Necesito que le inicies como a mí.
Él es muy especial y sufre mucho.
Ya veo.
Antes de hablar sobre Jairo,
Quiero que te escuches atentamente y te hagas cargo del reflejo.
¿Insinúas que cuando describo a Jairo en realidad hablo sobre mí misma?
Exacto.
Pero eso no es del todo cierto.
Yo no sufro tanto como él.
Quiero decir que ya no sufro por mis capacidades.
Es cierto que has hecho un gran trabajo,
Pero algo queda,
¿verdad?
De pronto Alexia sintió emerger una profunda tristeza.
Toda esa presión de los últimos años por guardar el secreto de su iniciación salió a flote y lloró desconsoladamente sin poder parar.
Muy bien,
Alexia.
Llora todo lo que quieras.
Es perfecto que así sea.
Libera ese espacio que guardas en tu interior para que lo nuevo llegue a ti.
Alexia no podía hablar.
Apenas balbuceaba unas palabras,
Rompía nuevamente en sollozos.
Gracias,
Ana.
Estoy agotada,
Pero me siento mucho mejor.
Ahora me doy cuenta de que he tratado de ser fuerte para que te sintieras orgullosa de mí.
Tu compromiso lo estás llevando a cabo muy bien.
Sólo que no aceptas a tus monstruitos como parte de tu vida.
Puedes estar triste y guardar un secreto.
No es incompatible.
Vale,
¿y ahora qué capto el mensaje?
¿Qué tengo que hacer respecto a Jairo?
Porque quiero seguir ayudándole.
Él no necesita tu ayuda,
Sólo tu amistad.
Entendido,
Pero ¿tú le iniciarás?
Yo provengo de la tradición de la luna.
Solamente puedo iniciar el linaje femenino.
Lo único que puedo hacer por Jairo es recomendarle a un amigo mío que regenta un gimnasio en el centro.
Todos los meses hace una clase abierta para dar a conocer el chikum.
Y si Jairo realmente lo desea,
Mi amigo le enseñará todo lo que él necesite aprender para ayudarse a sí mismo.
Ana se abalanzó sobre ella dándole muchos besos.
Ambas reían y disfrutaban de los mimos.
Era la primera vez que se comportaban tan cariñosamente la una con la otra.
Ven,
Alexia.
Quiero mostrarte algo que siempre ha estado aquí,
Pero hasta ahora no estabas preparada para ver.
¿En este jardín?
Sí,
Pero eso es imposible.
Lo conozco como la palma de mi mano.
Descúbrelo por ti misma.
Acércate.
¿Qué es?
Dijo Alexia recorriendo con la mirada todos los vericuetos del jardín.
Siéntate mirando hacia el este.
Vamos a meditar un rato con los ojos abiertos.
Mira hacia el horizonte y desenfoca el punto de atención.
Respira conscientemente y deja que todo acontezca tal y como es realmente.
Ambas hicieron esto unos minutos hasta que Alexia comprobó que ante sus ojos aparecían cientos de puntitos brillantes multicolores.
Cuando se acostumbró a mirar así,
Descubrió que eran hadas que danzaban entre las flores.
Podía escuchar el zumbido de sus pequeñas alas transparentes y entonces lo supe.
Esa maravillosa sinfonía que la emocionaba procedía del batir de sus alas.
Aquella imagen perduraría en su memoria para siempre como uno de los momentos más increíbles de su vida.
Agradeció desde su corazón a aquellas preciosas criaturas y ellas la abrazaron con su energía multicolor y brillante.
Alexia sabía que en ese último tramo de su iniciación todo iba a ser muy diferente.
La próxima vez que viese a su maestra tendría que tomar una gran decisión y ella no tenía ni idea de lo que quería hacer.
Ana le había advertido sobre la urgencia de integrar para seguir avanzando.
Le explicó que ya no necesitaba más conocimientos nuevos,
Sino practicar en su día todo lo aprendido con soltura.
Lo primero que hizo fue buscar a Jairo para darle la dirección del gimnasio.
Al principio él estaba algo decepcionado por no haber sido aceptado por la maestra de Alexia,
Pero cuando comenzó a ir a las clases de Chicún se fue sintiendo mejor y agradeció en el fondo de su corazón aquel regalo.
Durante los siguientes meses Alexia fue testigo de la gran transformación en Jairo.
No sólo su energía y emociones se fueron armonizando,
También su aspecto físico mejoró y comenzó a relacionarse con algunos de sus compañeros del gimnasio.
Ella seguía sus avances maravillada por la rapidez con que Jairo mejoraba.
Lo que a Alexia le había costado cuatro años de entrenamiento secreto.
Jairo lo estaba consiguiendo en tan sólo seis meses de clases de Chicún,
Meditación y sobre todo al rodearse de personas parecidas a él,
Donde por fin era aceptado y respetado.
A veces dudaba sobre sus sentimientos hacia Jairo.
Estaba enamorada de Juan y su relación seguía siendo muy buena,
Pero algo había cambiado.
Una tarde Jairo la llamó por teléfono,
Haciéndose el misterioso.
Quería presentarle a alguien y quedaron en el parque donde siempre meditaban.
No le contó mucho más.
Le sentía entusiasmado,
Así que ella se contagió a su vez de esa energía alegre que por fin irradiaba.
Cuando llegó a su cita le encontró acompañado de una chica que parecía tener unos años más que ellos.
Hola,
Mira te presento a Duna,
Es una compañera de Chicún.
La chica tenía un aspecto desgrabado,
Pelo corto,
Castaño y parecía simpática.
Hola,
Encantada de conocerte.
Jairo siempre habla muy bien de ti.
Hola,
Encantada.
Alexia se sonrojó.
Duna lleva muchos años haciendo Chicún,
Dijo Jairo.
Por eso quería que la conocieras.
Es toda una experta y bueno,
Ella tiene algo que decirte.
¿A mí?
Sí,
Nada de qué preocuparse,
Dijo Duna.
Tranquila,
Es sólo que a veces recibo información en mis sueños y he sentido que lo entenderías perfectamente.
Jairo siempre ha sido muy discreto y no me ha contado nada sobre ti,
Sólo que eres su única amiga y que le ayudaste mucho en su momento.
Vale,
Vale,
Pero ¿a qué te refieres al decir que recibes información en tus sueños?
Pues ya sabes,
Sé cosas,
Sueños premonitorios,
Visiones futuras.
¿Ya has visto algo sobre mí?
Sí,
Por eso quería conocerte.
¿Has oído hablar de los viajes astrales?
Sí,
Claro,
Dijo tímidamente,
Tratando de ocultar su sorpresa.
Bien,
Pues para mí salir del cuerpo es algo normal desde hace mucho tiempo y he estado enseñando a Jairo.
Juntos quedamos algunas noches para experimentar y está siendo muy guay porque podemos comprobar luego que en realidad hemos estado allí.
¿Me sigues?
Sí,
Creo que sí,
Pero ¿qué tiene eso que ver conmigo?
Espera,
Espera,
Que ya llego al asunto en cuestión,
Dijo Duna sonriente.
Se notaba que disfrutaba intrigándola.
Alexia se asintió mientras miraba a Jairo de reojo.
Este parecía divertirse con la situación.
Imaginó que estaba observando interactuar sus auras y recibiendo a su vez sus propias informaciones.
Ella ya estaba acostumbrada a ello.
Una de esas noches que quedamos en el astral,
Continuó Duna.
Vinimos a este sitio.
Al principio era nuestro punto de encuentro y para nuestra sorpresa te encontramos aquí meditando,
Con tu cuerpo de luz claro.
Al acercarnos a ti te asustaste mucho y desapareciste.
Así fue como te conocí y a partir de aquí el encuentro he estado soñando contigo,
Recibiendo información para ti.
Por eso quería conocerte en persona,
Para poder contarte todo esto.
Es cierto,
Alexia,
Dijo Jairo emocionado.
Yo estaba allí también y nunca te dije nada porque ella me lo pidió.
No era el momento adecuado,
Pero ahora sí,
Pues debes tomar una decisión que puede cambiar tu destino.
¿Pero queréis contarme qué tengo que saber?
Me estáis poniendo muy nerviosa.
Yo no recuerdo ningún viaje astral en el que os haya encontrado ni nada de nada,
Pero sé que decís la verdad.
Vale,
Pues debes tomar pronto una decisión respecto a algo muy importante y estás confundida.
Dijo Duna.
Yo no sé de qué se trata,
Solo he recibido que tengo que avisarte para que estés lista.
En el momento que tomes tu decisión,
Todo se acelerará y un sinfín de hechos extraordinarios acontecerán de nuevo.
Esto podría asustarte y causar el efecto contrario.
Por eso,
El gran misterio de la vida ha hecho que nos encontremos.
Te ayudaré en todo lo que pueda.
Ahora no debes saber nada más.
Ni nosotros podemos interferir en tu decisión.
Solo estar a tu lado en el proceso.
Sé a qué decisión te refieres.
Y efectivamente,
No puedo hablar de ello con nadie.
Eso me angustia y quizás una parte de mí ha estado pidiendo ayuda.
No sé qué hacer.
Conforme se va acercando la fecha,
Más dudas tengo.
Bien,
Pues ha llegado el momento de las certezas.
Creo que lo mejor que podemos hacer es meditar juntos y quedar esta noche para volar a un sitio de poder.
¿Qué os parece las pirámides de Egipto?
Sí,
Me encantan las pirámides,
Exclamó Jairo eufórico.
Pero yo no sé si seré capaz.
Estoy segura de que eres muy capaz de eso y de mucho más,
Le dijo Duna a Alexia mientras le guiñaba un ojo.
Bueno,
Pues si tú lo dices,
Está bien,
Trato hecho.
Y formando un pequeño círculo se tomaron de las manos mientras respiraban uniendo sus energías.
Duna les guiaba con su voz hasta que,
Profundamente relajados,
Se quedaron en silencio.
Alexia no recordaba haberse sentido así nunca.
Por fin tenía la libertad para ser ella misma,
Sin disimulos y sin tener que contar nada de su secreto,
Aunque intuía que Duna ya lo sabía.
No por Jairo,
Sino por sus propias visiones.
Esa fue la primera de muchas noches de viajes oníricos y experimentación que reforzaron las certezas de Alexia e incrementaron sus aptitudes.
Formaban un gran equipo y sentían que eran parte de la misma familia de almas.
Y de pronto lo supo.
Esa era la sensación añorada,
La que siempre había estado buscando,
Su verdadera familia.
No tenía nada que ver con no amar a su familia de sangre o amigos de toda la vida,
Pues los amaba con todo su corazón y haría cualquier cosa por ellos.
Sólo que existía una sensación muy profunda e inexplicable que le hacía brillar cuando estaba cerca de Jairo y Duna.
También se sentía muy unida a Juan y lo amaba.
Aunque cada vez tenía más dudas respecto a eso también.
Despertó sobresaltada.
El corazón le latía con fuerza y todo su cuerpo temblaba.
No sabía si había sido un sueño o un viaje astral,
Pero lo que sí recordaba es que había besado a Jairo y lo que había experimentado no era comparable con nada de lo que ella hubiese sentido jamás.
No podía dejar de recordar aquel momento.
Sus caras acercándose lentamente,
Sus miradas brillantes,
El roce de sus manos entrelazadas y la dulzura de los labios de Jairo.
Estaba excitada y avergonzada a la vez.
No por la excitación,
Sino porque percibía que había traicionado a Juan.
Escribió a toda prisa en su diario de sueños todo lo que recordaba y trató de meditar para volver a su centro,
Pero le era imposible estar en calma.
Recapituló el sueño y poco a poco fue encontrándose mejor,
Pero aún estaba inquieta,
Así que decidió bajar a desayunar y salir lo antes posible hacia el instituto.
En clase estuvo ensimismada y silenciosa.
A media mañana recibió un whatsapp de Juan invitándola al cine.
Al mediodía recibió un mensaje de Jairo.
Quería verla.
A las cinco de la tarde se dispuso a salir para encontrarse con Juan en los multicines de la ciudad.
De camino en el bus mandó un mensaje a Jairo en el que se disculpaba por la tardanza en contestar y le pedía que mejor se vieran en otra ocasión,
Ya que andaba muy liada.
La respuesta de Jairo le aceleró el corazón.
Me hubiese gustado despedirme de ti y contarte en persona todo lo que ha sucedido estos días.
Me voy mañana muy temprano de viaje a Perú y no sé cuándo regresaré.
Es necesario que ponga distancia.
Espero volver a verte algún día.
Mientras tanto,
Llámame cuando lo necesites.
Nos encontraremos en nuestros sueños.
Alexia tuvo que leer varias veces el mensaje.
Cuando bajó del bus,
Vio a Juan,
Que caminaba sonriente hacia ella.
La abrazó y al mirarla supo que algo andaba mal.
Alexia le contó que acababa de recibir un mensaje de Jairo.
Se marchaba a Perú.
No sabía cuándo volvería y no entendía por qué había tardado tanto en contarle algo así o por qué no le había dado más explicaciones.
¿Acaso no era ella una de sus mejores amigas?
Quizás ya no.
Mientras explicaba esto a su novio,
No dejaba de llorar.
Tan angustiada la vio él que le propuso pasar del cine y coger el siguiente bus hasta el pueblo para despedir a Jairo.
Pero Alexia no pudo pensar con claridad,
Ya que aquel sueño era muy reciente.
Además,
Su orgullo se apoderó de ella.
Sentía que aquello era una señal,
Así que,
Con el corazón destrozado,
Entró al cine en compañía de Juan.
Las siguientes semanas fueron tristes para ella.
Seguía sin entender por qué Jairo se había marchado de aquella manera.
Duna le había contado que por una serie de sincronicidades tuvo la oportunidad de viajar gratis con un chamán muy conocido,
Amigo de su profesor de Chicún,
Que le había tomado como aprendiz en el último momento.
Por eso Jairo no pudo decirle nada antes.
Estaría mucho tiempo sin Internet,
Ya que casi todas las enseñanzas eran en la selva,
Pero le dijo a Duna que las iría informando en el momento adecuado.
Por una parte,
Alexia se alegraba mucho por su amigo,
Pues por fin había conseguido lo que quería.
Seguro que aquella aventura le daba la fuerza necesaria para encarrilar su vida.
Pero también le echaba de menos y tenía miedo de no volver a verlo.
Además,
No podía ni quería olvidarse de aquel beso.
Y si en el fondo estaba enamorada de Jairo,
¿era posible querer a dos chicos al mismo tiempo?
Sería Jairo su alma gemela.
Por primera vez desde que comenzó su iniciación,
No podía concentrarse en nada.
Daba igual lo que hiciera,
Meditar,
Respirar,
Recapitular.
Nada podía apaciguar su incertidumbre ante esa nueva etapa de su vida,
Sin Jairo,
Enamorada de dos chicos y sin saber si seguir o no con la iniciación.
Lo único que podía hacer era abrazar a Dama.
La gata era su único consuelo.
A ella le abría su corazón mientras se dejaba atravesar por sus maravillosos ojos grises.
Y fue precisamente ella,
Su amada compañera Felina,
La que le trajo la respuesta que tanto necesitaba.
Nada es para siempre.
La vida es cambio constante y esta es la etapa final a muchas cosas en tu vida que estaban ayudándote a ser quien eres.
Lo que te sucede es que tienes miedo a este fin de ciclo.
Sabes que ya nada será igual.
Con 16 años aún eres un adolescente para el mundo,
Pero tu alma es vieja y estás recordando cuánto sabe ya.
La decisión ya está tomada.
Respecto a Jairo,
Él no está ahora mismo en tu presente.
El tiempo pondrá todo en su sitio en el momento adecuado.
Confía.
Por fin sintió la esperada paz en su corazón.
Ya no había dudas.
Había llegado la hora.
Y ahí estaba,
En la casa de sus abuelos,
Que como cada año por esas fechas,
Y aprovechando la excusa de su cumpleaños,
Iba a visitar.
Tras la comida,
Se despidió de ellos contándoles que pasaría a visitar a Trini antes de coger el bus de vuelta.
Estaba nerviosa y algo triste.
Mientras recorría la calle que llevaba a la casa de Trini,
Iba haciendo memoria de todo lo que había aprendido en los últimos cinco años.
Se sentía inmensamente agradecida.
¿Por qué ella?
¿Sería verdad que ya todo estaba decidido?
Dama tenía razón.
Su alma anhelaba seguir con la iniciación,
Pero ella a menudo no quería tanta responsabilidad.
Deseaba una vida normal,
Sin tanto misterio.
No quería ser una friki,
Pero no podía ni quería dejar de ser quien era.
¿Otra contradicción?
Piensas demasiado.
Escuchó la voz de Ana a su lado.
¡Ana!
Siempre consigues asustarme.
¿Pero de dónde sales?
¿Te has teletransportado?
Uy,
Ojalá pudiera.
Sería fantástico,
La verdad.
Pero todavía no he llegado a ese punto.
Todo se andará.
¿Lo dices en serio?
Por supuesto.
Alexia no sabía si su maestra hablaba en serio,
Pero justo en ese momento el perro de Trini se abalanzó sobre ella dándole lametones por toda la cara.
La alegría era mutua y Ana reía viendo la escena.
Tras el cariñoso recibimiento pasaron al jardín,
Donde ya estaba todo preparado.
Charlaron,
Tomaron pastel e infusiones,
Se abrazaron y hasta se hicieron una foto.
Todo presagiaba una despedida,
Y Alexia se sentía algo triste,
Aunque emocionada.
Ahora debo irme a hacer unos recados.
Os dejo solas.
Hasta pronto y gracias por elegir mi jardín para tan maravillosas enseñanzas.
Me honráis y deseo de corazón que nuestros caminos sigan entrelazados de alguna manera.
Aquí tenéis vuestro humilde casa.
Os quiero mucho,
Chicas.
Se abrazaron largamente las tres mientras las lágrimas de emoción ya no podían ser contenidas.
Ha llegado el momento de que verbalices tu decisión.
¿Estás lista?
Lo estoy,
Dijo Alexia.
He decidido seguir con mi proceso de aprendizaje.
Seguiré iniciándome con otros maestros si así debe ser,
Pero te echaré mucho de menos,
Ana,
Y me da rabia esta norma tonta.
No es ninguna norma tonta.
Todo tiene su razón de ser,
Aunque tú no la entiendas ahora.
En los próximos años,
Tu iniciación te traerá muchas enseñanzas nuevas.
Esto potenciará tus facultades.
Es muy importante que estés lista para todo lo que se va a mover.
Estos años han sido fáciles para ti a pesar de haber tenido tanta responsabilidad y trabajo.
Has sido una alumna ejemplar.
Tu entorno ha sido estable y armonioso.
Tus padres te apoyan,
Y tu novio también.
Es posible que todo cambie en breve.
A mayor poder,
Mayores obstáculos.
No quiero asustarte.
Solo advertirte de que tendrás que desarrollar una gran fortaleza y perseverancia.
Sé que alguien ya te avisó de esto.
Esa chica será un punto de apoyo importante en los próximos años.
Confía en ella.
¿Te refieres a Duna?
Sí.
Vale,
Trataré de acercarme más a ella,
Solo que en estos momentos mi relación con ella es distante.
¿Distante?
Tu relación con ella no ha comenzado siquiera.
Te sientes algo celosa de su relación con Jairo,
¿verdad?
Alex se enrojeció,
Pero no pudo negar que así era.
Mi relación con Jairo es complicada.
Ese tema me tiene algo confundida.
Prefiero no hablar ahora de eso.
¿No quieres hablar de que sientes algo por Jairo?
¿No será que te sientes culpable?
Alessia,
Por la diosa,
Que tienes 16 años.
Es normal sentir cosas diferentes por chicos diferentes.
Además,
Tu sexualidad está a flor de piel.
Esa será una de las mejores enseñanzas que te espera con tu nueva maestra.
La sexualidad sagrada.
Aprenderás a canalizar toda esa energía para no volverte loca.
Pero Ana,
No te rías,
Que para mí todo esto es muy serio y tengo ganas de llorar.
No sé qué hacer.
Querida Alexia,
Nada más lejos de la realidad.
Te comprendo muy bien.
Solo deseo ayudarte.
Hay que desdramatizar primero,
¿recuerdas?
Reírnos de lo que nos pasa.
Ayuda.
Soltar la presión y vivir el presente.
Todo se aclarará en el momento adecuado.
Te recomiendo que te tomes un tiempo para estar sola.
Habla con Juan.
Él lo comprenderá.
Pero es que yo quiero mucho a Juan.
Bueno,
Lo tienes que decidir ahora.
Sé que lo quieres.
El amor puede tomar muchas formas.
Lo importante es que te prepares para el encuentro con tus siguientes maestros y para todo lo que se avecina.
Sí,
Eso siento.
Cada cosa en su momento.
¿Qué debo hacer ahora?
Bien,
Seguirás con tu entrenamiento como hasta ahora.
La única cosa nueva que debes hacer es comentar las clases de Chikun que recomendé a Jairo.
Entonces,
¿Daniel,
El profe de Chikun,
Es mi nuevo maestro también?
Sí.
Puedes comenzar las clases cuando quieras.
Yo hablaré con él.
No te preocupes por nada.
Solo sé constante.
Estas clases no te robarán mucho tiempo.
Apenas un par de horas a la semana.
Pero los beneficios serán increíbles.
Y si no,
Recuerda la transformación de Jairo.
Y mientras decía estas últimas palabras,
Guiñó un ojo a Alexia que enrojeció.
También tendrás una maestra.
De ella no puedo contarte nada.
Tú la encontrarás y la reconocerás.
Alexia hizo el intento de hablar pero Ana la interrumpió.
Ha llegado la hora de la despedida.
Y allí,
Debajo de la majestuosa sombra de su amiga la morena,
Sintiendo el palpitar de todo el jardín como un solo ser,
Se dejaron abrazar por el silencio y los colores del atardecer,
En profunda conexión con todo lo que las rodeaba.
Agradecieron lo vivido,
Grabándolo en sus almas para siempre.
Continuará.
Conoce a tu maestro
4.7 (9)
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