
Escáner Corporal Para Niños
Escáner corporal para niños de entre 5 y 6 años. Con instrucciones para adaptarlo a más pequeños o más mayores. Puedes poner esta meditación a tus hijos o escucharla tú y hacerte un guión en base a ella si lo prefieres. Este ejercicio corto les ayudará a ser más conscientes de sus sensaciones corporales y les ayudará a trabajar su capacidad de concentración y su autoconsciencia. Ambas cualidades son indispensables en meditación.
Transcripción
Práctica de meditación.
Escáner corporal para niños.
Esta meditación ha sido diseñada para niños de entre 5 y 6 años.
Puedes adaptarla si tu hijo es menor o alargarla si tu hijo es más mayor.
En muchas ocasiones los niños pequeños prefieren que sus padres les guíen,
En lugar de escuchar a un extraño.
Si ese es tu caso,
Escucha esta meditación varias veces.
Puedes incluso escribirte los pasos como si fueran un guión.
Y cuando te sientas cómodo podrás guiar al enano de tu vida.
Vamos a empezar.
Ponte cómodo.
Túmbate boca arriba.
Estira las piernas y los brazos.
Utiliza una almohada en la cabeza si lo necesitas.
Pon tus manos suavemente sobre tu barriga.
Con las palmas hacia abajo.
Puedes cerrar los ojos o dejarlos entrecerrados,
Lo que te ayude más a concentrarte.
Respira profundamente.
Coge aire por la nariz y suéltala despacio por la boca.
¿Sientes como tu barriga sube y baja cuando coges aire y lo sueltas?
¿Puedes sentir tus manos subiendo y bajando?
Vamos a repetir.
Arriba,
Abajo,
Lleno,
Vacío.
¡Muy bien!
Ahora imagina que miras con tu ojo interior.
Ves un rayo de sol que empieza en tu coronilla y va bajando,
Bajando y recorre todo tu cuerpo y te calienta por allá por donde pasa.
Empieza por la cabeza y notas la frente y tus mejillas entran en calor y luego sientes tu boca por dentro.
Puedes sentir hasta los dientes y la lengua.
Y el calorcito baja por el cuello y sientes un cosquilleo muy agradable,
Casi como una corriente eléctrica que te recorre.
Y este calor llega a tus hombros.
Baja despacio por tus brazos,
Los codos,
Los antebrazos.
¿Sientes de nuevo ese cosquilleo en los dedos de las manos?
Tal vez hasta en las palmas.
Ahora lo sigues mientras baja por el pecho y la espalda y luego la barriga y te llena la barriga de calorcito.
Sigue por las piernas hasta los tobillos y por fin llega a los dedos de los pies que también se llenan de ese cosquilleo lleno de vida.
Quédate un momento aquí a ver si puedes sentir ese cosquilleo tan relajante por todo el cuerpo al mismo tiempo.
Casi podrías decir que irradias energía hacia afuera,
Como si tú mismo fueras el sol,
¿verdad?
¿Puedes sentirlo o imaginarlo?
Si no,
No le des muchas vueltas.
Ya te lo imaginarás en otro momento.
Respira otra vez un par de veces profundamente.
Coge aire por la nariz.
Suelta el aire por la boca.
Mueve suavemente los dedos de las manos y de los pies.
Y cuando quieras abre los ojos.
¿Cómo te has sentido durante este ejercicio?
¿Has disfrutado?
¿Has sentido cosas que no esperabas?
Si no has podido sentir o imaginar algo en concreto,
No te preocupes.
Cuanto más practiques,
Más sensaciones y pensamientos serás capaz de reconocer.
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