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Autocompasión Mindfulness

by Zoé Jiménez Corretjer

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Puntuación
4.7
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Actividad
Meditación
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La autocompasión es necesaria para crear una pausa y distanciarnos emocionalmente de los sufrimientos. La ciencia valida la meditación de la autocompasión mindfulness porque sus beneficios son inmediatos. La doctora Kristin Neff ha publicado varios libros sobre sus investigaciones acerca de los beneficios de la Autocompasión. En esta meditación te guío para que realices esta práctica de la autocompasión y alcances la paz, y la calma que necesitas. Crédito música de fondo: bensound.com

Transcripción

Saludos a todos y bienvenidos a MindfulSoy,

Tu espacio para la felicidad.

Hoy te tengo una meditación de autocompasión.

En esta meditación vas a tener un encuentro contigo mismo o contigo misma.

Es necesario regresar a nuestro centro utilizando como ancla nuestro corazón y nuestro aliento.

Es ahí donde de verdad habitamos.

Nuestro corazón es el centro de nuestro propio universo.

La compasión y la autocompasión son dos emociones innatas en nuestro sistema que recientemente están siendo revalidadas por la ciencia.

Los psicólogos y los psiquiatras están promoviendo cada vez más el uso y la práctica de la autocompasión.

La doctora Kris Ignez,

Psicóloga investigadora norteamericana,

Ha retomado este tema y ha realizado diversas investigaciones publicando muchísimos libros acerca de la autocompasión.

Y resulta que cuando estamos sufriendo y estamos bajo estrés,

Viviendo distintas circunstancias de la vida o momentos difíciles,

Retomar ese sentido de autocompasión y de amabilidad con nosotros mismos resulta sumamente sanador.

Esta meditación intenta acercarte a ti mismo y a ti misma desde esa perspectiva de la compasión,

De esa amabilidad,

De ese amor para ti.

Cuando nos damos ese amor podemos entonces separar los momentos angustiosos,

El sufrimiento y el dolor que estamos percibiendo y podemos entonces hacer una pausa para sentirnos bien.

Ahora para meditar trata de encontrar una postura cómoda que te permita sentirte bien en tu propio cuerpo.

Acomoda tus piernas de una forma que no te molesten,

Deja caer tus brazos,

Que sea el propio peso de la gravedad suave la que los relaje.

Puedes dejarlos reposar sobre tus muslos o al lado de tu cuerpo si estás acostado o acostada.

Mueve tu cuello suavemente hacia ambos lados y comienza a hacerte presente.

Antes de cerrar los ojos mira con ternura a tu alrededor,

Observa tus cosas,

Adéntrate con ternura y compasión en tu propio corazón pensando que estás en un lugar seguro,

Que estás en tu hogar,

Que puedes regalarte en este momento este tiempo para ti.

Si sientes alguna incomodidad respira profundo e imagina que estás enviando el aire a esa parte de tu cuerpo que te molesta.

Hazlo con cariño y con amabilidad.

Escucha los sonidos que te rodean y comienza respirando con calma de manera profunda inhalando,

Aguantando unos segunditos y luego exhalando por la nariz.

Comienza escuchando los sonidos que te rodean,

El aire,

El leve movimiento de las cortinas,

Quizás el sonido del abanico y comienza a concentrarte en lo que sientes alrededor de tu cuerpo.

Siente la textura de tu ropa,

Siente el suelo,

Percibe su materialidad,

Si tienes una alfombra cerca,

Si estás sentado en tu cojín.

Percibe la calidez de su textura,

De su tela y ve escuchando esa calma de tu espacio y haz lo tuyo.

Integra los sonidos que te rodean como si fuera una cálida música,

Una suave advertencia de que estamos vivos y presentes.

Piensa que es un placer estar vivo,

Continúa inhalando y exhalando,

Respira y regálate este tiempo para ti.

Es importante que nos regalemos estos minutos todos los días y que aprendamos a integrar la paz de este espacio nuestro,

Que la sepamos evocar cada vez que la necesitemos.

Esta paz es nuestra herramienta y realizando esta práctica de meditación,

De respiración mindfulness,

Vas a ir adiestrando tu cuerpo,

Tus neuronas,

Tu cerebro completo y vas acostumbrándolo a esta pausa,

A este espacio de paz que provoca poco a poco la práctica de la meditación.

Algo tan antiguo con más de 4000 años está siendo otra vez valorado por la ciencia porque los efectos neurológicos de esta práctica de meditación autocompasiva resulta en muchísimos beneficios.

Y mientras respiras,

Vas siguiendo con atención tu respiración,

Obsérvala cómo entra y cómo sale de tu cuerpo,

Cómo ese aire te llena y te calma.

Ese ejercicio de atención va desarrollando la sinapsis que queremos en el cerebro,

Va reforzando los circuitos neuronales,

La memoria en nuestro hipocampo,

Desarrolla la tensión,

Calma,

La amígdala cerebral que es la que envía los mensajes de supervivencia directamente al sistema de la ansiedad.

Es la parte más primitiva de nuestro cerebro y la única herramienta que calma la ansiedad es el control de la respiración mindfulness.

Porque al respirar lentamente,

Inmediatamente enviamos un mensaje a nuestro cerebro de que todo está bien,

De que no hay peligro,

De que estamos en calma.

Ese mensaje es sumamente importante que le llegue al cerebro,

Porque de lo contrario el cerebro va a malinterpretar la ansiedad y el estrés,

Las circunstancias,

Creando ansiedad crónica.

Y no queremos eso,

Queremos aprovechar esta herramienta para ir controlando en nuestro cuerpo toda esa ansiedad y cuando en nuestro diario vivir nos enfrentemos a circunstancias más difíciles,

Sepamos que nuestra respiración está la clave para la calma.

Las bondades de esta práctica de meditación mindfulness son tantas que existen libros de neurología y neurociencias explicando científicamente todos sus beneficios.

Confía en el poder de tu cuerpo,

Confía en el poder de tu meditación,

De tu respiración y mientras respiras vas soltando todas tus tensiones,

Sueltas el cansancio y respiras,

Sueltas,

Te relajas.

Inhalas profundo y sueltas y mientras te haces presente sonríete a ti mismo o a ti misma,

Pon tus labios en una sonrisa suave y relajada,

Mueve un poco tus quijadas,

Despega la lengua y déjala suelta y cómoda dentro de tu boca.

No aprietes los dientes y trata de sentir todo tu rostro relajado,

Sigue respirando calmadamente por la nariz y lleva tu conciencia a tu corazón,

Imagínate lleno de paz,

Lleno de amor y te vas a decir a ti mismo o a ti misma Hoy tuve un día difícil,

He sufrido un poco,

Pero esto es parte de la vida,

Por lo tanto es el momento para hacer una pausa de autocompasión y de darme amor a mi mismo o a mi misma.

Repítelo como un mantra,

Admitiendo que has sufrido o que has pasado por un momento incómodo,

A la misma vez reconociendo que todos los seres humanos también sufren y por esa razón haces tu pausa para la autocompasión.

No te juzgues,

No te martirices,

No te castigues,

Sé amable contigo,

Date amor,

Mereces esa paz y esa calma.

Imagina que te abrazas y que en ese abrazo de amor,

De paz y de luz llenas todo tu cuerpo de una luz tibia,

Amable.

Cuando abrazamos y cuando nos abrazamos a nosotros segregamos oxitocina en el cuerpo,

Este es el neurotransmisor de la felicidad,

Piensa que esta pausa de autocompasión es un abrazo que te estás dando para llenarte de calma,

De paz y de amor.

Mereces la bondad del universo,

Mereces ser feliz,

Existe el dolor en la vida,

Lo experimentamos,

Pero está en nosotros la opción de sufrir y no,

No vamos a sufrir.

Algo puede doler y dejar una herida,

Una huella,

Una cicatriz,

Pero no vamos a sufrir,

El sufrimiento es una opción y las cosas que pasan son como las heridas en la piel.

Al principio duelen,

Luego pueden dejar una marca,

Un recuerdo,

Pero esa cicatriz ya no duele y no tenemos por qué revivir el dolor,

No tenemos por qué seguir sufriendo.

Acuérdense que el sesgo negativo siempre nos va a llevar a reconocer las cosas negativas de la vida y tenemos que hacer totalmente lo opuesto,

Ver lo bello que tenemos,

Las cosas buenas que tenemos,

La compañía,

La amistad,

La familia,

Nuestra casa,

Los alimentos.

La ropa,

Que estamos vivos y no nos falta nada y esa felicidad la vamos a evocar y la vamos a invocar siempre para darnos nuestra autocompasión.

Respira,

Inhala,

Exhala,

Observa la respiración y si vienen a tu mente algún pensamiento,

Algunas ideas,

Simplemente las reconoces y las dejas pasar.

Concentras tu atención en ese aire que entra y que sale y poco a poco vamos adiestrando nuestro cuerpo para que lo deleite y lo necesite.

Y a medida que vayas realizando esta práctica en tu vida,

Seguirá siendo más fácil,

Lo podrás hacer en automático e incluso practicar el mindfulness en tu vida diaria.

Si quieres puedes seguir respirando o si no puedes ir moviendo tu cuerpo lentamente regresando otra vez a tu espacio,

A tu corazón,

A tu casa,

A tu realidad.

Cuando estés listo,

Abres los ojos y puedes continuar con la rutina de tu día.

Gracias por meditar conmigo,

Te hablo la doctora Zoe Jiménez Correter para MindfulZoe.

Namaste.

Hasta pronto.

4.7 (24)

Reseñas Recientes

Ari

October 12, 2026

Un momento de relajación maravilloso. Muchas gracias! 😊☀️

Gustavo

January 26, 2026

Buen día como estás gracias por compartir ésta hermosa práctica. Saludos.

Pelayo

June 14, 2022

Excelente

Paz

June 6, 2022

Absolutamente Divina!

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