
Podcast #6. La Búsqueda de la Autoestima
by Mery Munoz
Te traigo una de las mayores afecciones del ser humano moderno, la falta de autoestima y te invito como siempre a darle una mirada amorosa y diferente. No existen las píldoras mágicas que te la devuelva, pero sí existe un modo distinto de entenderla y vivirla. Déjame tus comentarios y comparte conmigo tus propias experiencias.
Transcripción
Hola a todos,
Hola a todas.
Bienvenidos,
Bienvenidas.
Mi nombre es Peri.
Si no me conoces,
Me dedico a la terapia transpersonal.
Si este es el primer podcast que escuchas de mí,
Te diré que soy la creadora del método de terapia Wild Outdoor Therapy,
Que es una terapia con la que intento ayudarte a mostrarte cómo convertir las heridas en luz y cómo reconectar con la belleza y el valor de tu propia vida.
Es algo que muchas veces olvidamos.
En esta nueva aventura podcasteriana,
Como yo la llamo,
Trato de hacerte llegar un poquito de mi visión de vida basada en mis propias vivencias,
Creencias y también en las enseñanzas sacadas de mis propios traumas.
Espero que todo lo que te comparta te sirva al menos para darte un poco de luz como la que yo necesité en su día.
Bueno y venimos con el quinto podcast y este podcast me surge y me sale del corazón con algo que me viene muy habitualmente a consulta y es cuando me dicen,
Peri,
Y yo digo,
¿qué?
Y me dicen,
Quiero tener más confianza en mí misma o en mí mismo.
No tengo confianza.
No sé qué me pasa.
No me veo capaz.
Y hago una revolución interna,
Miro para adentro y digo,
¡ah!
Y esa persona que me está mandando este mensaje me hace mirar dentro de mí como una terapeuta.
Me coloco sus zapatos,
Me los pongo y me recuerda a cuando yo era pequeña.
A cuando era pequeña y estudiabas,
Te esforzabas y nunca era suficiente.
A cuando era pequeña y te decían,
No penses tanto.
A cuando era pequeña y te decían,
El carro no te lo vas a poder sacar,
Tú eres muy despistada.
A cuando era menos pequeña y te decían,
El trabajo no eres capaz.
Cuando yo era adulta y alguien te decía en algún momento,
Ay,
Pero eso no deberías hacerlo tú o no vas a poder hacerlo nunca.
Y me teletransporto a ese momento y puedo sentir,
Siendo yo esa persona,
Diciéndole a su terapeuta,
Necesito confianza,
Por favor,
La necesito.
Y puedo sentir el dolor,
La frustración,
La tristeza,
Porque quiero moverme de ese lugar y no puedo porque siento que no sé cómo.
Pues te voy a hacer una cosa,
Compañero,
Compañera,
Sabes cómo,
Pero aún no lo estás escuchando.
Estás mirando al lugar equivocado.
Un ejercicio que yo hago cada vez que,
Por ejemplo,
Yo también tengo mis cosas.
Me viene una persona que es un caso difícil.
Por ejemplo,
Una persona que está con tratamiento psiquiátrico,
Pero que necesita un refuerzo.
Está cansado de ir a otras terapias y por lo que sea llega hasta mí.
Y ese caso es un caso de agüita.
Es un caso difícil.
Y yo pienso,
Ui,
Hago así como chiquito,
Como con demora.
Esto yo no sé si voy a poder.
Esto yo no sé si voy a poder.
Es más,
Me acuerdo cuando vino la primera persona con agorafobia y yo dije,
Una persona que no podía salir de casa,
Ni siquiera para comprar el pan.
Como muchos si lo hacía,
Era acompañado de alguien.
Llevaba años sin salir,
Medicada muchísimos años y con un miedo tremendo a la gente.
Y decía,
Madre mía,
Menudo papelón.
Yo esto no voy a poder hacerlo.
Pero me cuadré y dije,
Tete,
Que yo no voy a poder qué.
Espérate tú,
Qué paya voy.
Hice una revisión hacia atrás,
Poniendo en modo rebobinación.
Bueno,
Sí,
Rebobinado.
Dí atrás a la historia de mi vida.
Me pasó como una película,
Como esto que dicen justo antes de morirte.
Y dije,
Que no vas a poder qué.
Tú,
La que te fuiste de casa con 50 euros.
Tú,
La que pudo con una enfermedad crónica.
Tú,
La que ahora es terapeuta y ayuda al resto del mundo.
Que no vas a poder qué.
Y entonces,
Esa falta de confianza,
Esa falta de fe en la vida,
Se desvanece.
Porque por un momento me permito no desde la crítica,
Sino desde la verdad,
Mi verdad,
Observar mi vida.
Y darme cuenta de todo lo que he conseguido sola,
Sin ayuda de nadie.
Entonces,
Te invito a oir una cosa,
Cada vez que tú pienses,
No tengo suficiente confianza,
Yo esto no puedo hacerlo.
Que te lo digan en un trabajo,
Que te lo diga un familiar,
Que te lo diga un amigo,
Una pareja.
Piensa en todas las veces que has conseguido todo lo que te has propuesto.
Y tú puedes decirme,
Ay no Mary,
Es que yo no he conseguido mucho porque yo por miedo me he quedado petrificada.
Os voy a decirte una cosa,
Es que ese petrificada,
Ese no avanzar,
Ya es algo.
Ya es algo porque te ha traído este instante.
Y si estás escuchándome es por algo,
Es porque te interesa,
Porque estás avanzando en una dirección.
Tú no lo ves,
Porque nuestra mente,
Nuestra psique,
Buena mente intenta hacer lo que puede.
Entonces,
Como te intenta salvar de sufrimiento,
Te va a mostrar todos los semáforos en rojo,
Todos los stop,
Los va a poner delante de ti,
Para que no te muevas,
Para que te estanques.
Pero sin embargo,
La vida te va a enviar otro tipo de señales.
Y te va a decir,
Eh,
Ven aquí,
Que esto está muy guay.
¿Por qué no vienes?
¿Por qué no dejas ese trabajo?
Y de repente recibes una llamada de una amiga de una ciudad lejana y te dice,
Oye,
¿por qué no te vienes?
Hay que ir curro.
¿Por qué no dejas a tu jefe?
Ese que te está dando tanto la vara y no te deja ni respirar.
Y tú haces como yo,
Como chiquito.
Pero yo no sé si puedo,
Yo no sé si puedo.
No me atrevo.
Pues te diré una cosa.
Adelante.
Adelante con observarte.
Observa tu trayectoria.
Observa hasta dónde has llegado.
Estás aquí aguantando al plasta de tu jefe.
Estás aquí aguantando al plasta,
Yo que sé,
De tu abuelo,
Que no te deja la vida.
Y si lo has conseguido y estás escuchando esto,
Es porque vales mucho más de lo que crees.
Y otra cosa.
Siempre me gusta puntualizar algo.
Las personas venís a terapia solicitando confianza.
Como si hubiera una pastilla que el terapeuta tuviera en su disposición para decirte.
Toma,
Te tomas tres.
Por la mañana vas a tener una confianza del carajo.
No señores,
No señoras.
Porque ¿sabéis una cosa?
Algo que yo he observado es que no necesitamos confianza en nosotros mismos.
Primero la necesitamos en la vida.
Y esto es lo que nos pasa.
Por eso perdemos confianza en nosotros mismos.
Nosotros mismas.
Porque hemos sufrido tantas cosas.
Nos han dicho tantas veces que esto no y que el otro tampoco y para esto no vales.
Nos hemos dado tantos tropiezos que pensamos que no merecemos ser felices.
Y entonces no es que perdamos la confianza en nosotros.
Perdemos la confianza en la vida.
Para recuperar la confianza en nosotros mismos,
En nosotras mismas,
Lo primero que necesitas es confiar en la vida.
Y no observarla como enemiga,
Sino observarla como maestra.
Por cierto,
Mi primer podcast se llama La vida como maestra y te invito a que lo escuches.
Porque que yo sepa,
Tú no firmaste ningún acuerdo con la vida.
En el que pusiera por favor,
Vida,
No me hagas sufrir.
Por favor,
Vida,
No me hagas pasar por esto para que comprendas tu otro.
Que yo sepa,
No.
En tu mente sí,
Claro.
Tu ego te dice no,
No,
Alejate de esto.
Pero primero necesitas esto,
Confiar en la vida.
¿Cómo hacemos eso?
Observa todo lo hermoso que hay en ello.
Todo lo hermoso que has conseguido.
Desde levantarte por la mañana y hacerte un moño perfecto con una horquilla,
Que eso yo nunca lo entenderé,
A salir toda digna de tu oficina,
En la cual tu jefe,
El pesaico,
Te ha dicho por quinta vez que a ver si quedáis a tomar un café.
Y que si no,
Cuidado que la revisión de ese informe tal vez no sea muy favorable.
Dime tú si eso no es de premio de Grammy por lo menos.
Así que darle unas vueltas al podcast de hoy.
Cada vez que pienses que no puedes con algo,
Que no eres lo suficientemente bueno o buena,
Que no lo vas a conseguir,
Que te vas a quedar donde estás,
Date este vistazo a tu historia personal y observa cómo todo lo que te estás diciendo,
Amigo,
Amiga,
Es mentira.
Es mentira.
Es la mentira que te cuenta tu amigo el ego.
Y ojo,
El ego no es un enemigo.
De esto hablaremos en otro podcast.
Pero atiende a eso y atiende a lo que sí que has conseguido.
Después de eso,
Observa los movimientos de tu vida día a día.
Todo lo que te pone delante para que aprendas.
No pienses que es una zancadilla conforme vayas cambiando ese pensamiento.
Te prometo que tu vida irá girando en torno a una mayor confianza en la misma.
Y te cuento esto porque a mí me ha pasado.
Porque yo lo vivo,
Lo seguiré viviendo y lo seguiré observando.
Pero para ello hacemos este ejercicio.
Sencillo,
Práctico.
No siento confianza,
Me paro,
Me detengo.
Observo mi vida entera.
Hago una visión súper rápida.
Bueno,
Pues no está tan mal,
¿no?
Tengo mi piso o no tengo mi piso pero mira,
Oye,
Vivo con esta chica o con este chico también.
O en situaciones diferentes,
Cual sea la tuya.
Sea cual sea la tuya.
Y aunque estés pensando,
No,
Es que yo vivo en una choza con,
Aún con mis abuelos,
Mis padres,
Mi marido me trata mal.
Observa ahí.
Observa también ahí si no hay valentía.
Observa ahí si no también hay valentía.
Porque si estás escuchando esto es porque quieres un cambio.
Así que ahí lo dejo.
Familia,
Cada vez que esto ocurra,
Vistad a vuestra vida.
Quédate con las afirmaciones,
Con lo que sí que has conseguido.
Y quédate con los aprecios que te has llevado de lo que no has podido conseguir y el por qué.
Y empieza a observar que la vida no está para puñetearte.
Está para mostrarte y enseñarte todo lo que necesites saber.
La confianza de uno mismo es la confianza que nos da la vida.
Por hoy nos despedimos.
Recuerda que todo lo que comparto contigo es tan solo mi visión subjetiva basada en mi propia experiencia.
Y que yo te animo siempre,
Siempre,
Siempre a que te cuestiones todos los podcasts,
Que te hagas preguntas sobre ello.
Que no te quedes con lo que yo digo como si fuera misa.
Dale unas vueltas,
Procesalo,
Obsérvalo y acóplalo en tu propia experiencia de vida.
Deseo que tu corazón esté muy bien.
Siempre,
Estés donde estés.
Nos escuchamos en 15 días.
Chao,
Chao.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
