
Relajación con visualización: El viaje hacia mi meta
Tienes una meta personal? Cómo es el mantra que la expresa? Qué llevarás en tu mochila? De qué necesitas desprenderte para alcanzar tu meta? Lo descubrirás si comienzas a caminar... Te propongo iniciar un viaje hacia tu meta desde tu parte más inconsciente a través de esta práctica que incluye una guía de relajación física a través del escaneo corporal y práctica de visualización creativa.
Transcripción
Colócate en una posición cómoda para la práctica de relajación.
Toma conciencia de tu cuerpo,
Desde la cabeza a los pies.
¿Cómo te sientes?
Puedes dirigir mentalmente tu respiración a cualquier parte en la que sientas tensión.
Siente tus piernas,
Desde las caderas hasta los pies.
Y aprovechando la expiración,
Sientes cómo se relajan y se aflojan.
Sientes tus brazos,
Desde las puntas de los dedos hasta los hombros.
Envía tu respiración a tus brazos y al soltar el aire,
Siente cómo se abandonan al descanso.
Visualiza tu columna,
Como queriendo dibujar cada curva desde el coxis hasta la coronilla.
Cada vez que expiras,
Tu cuerpo se relaja.
Toma conciencia de tu pecho y tu abdomen,
Acompañando cada respiración.
Fluyen en un movimiento ondulante que facilita la entrada y salida del aire.
Esta sensación de relajación asciende por el interior de tu garganta,
Alcanzando tu cara.
Los ojos,
Mejillas,
Nariz,
Boca y mandíbula.
Tu cara y el cuero cabelludo están relajados.
Te visualizas como una persona exploradora en busca de un nuevo reto que le mueva y apasione alcanzar.
Delante de ti hay muchos planos y mapas con objetivos muy sugerentes,
Pero solo puede ser uno.
De repente uno de ellos capta tu atención y te atrae por encima del resto.
Coges el mapa y respirando profundamente lees el destino de tu próximo viaje.
Está claro,
Ese será tu destino y tienes la preparación necesaria para lograrlo.
Te sitúas en el punto de salida y miras al horizonte donde el destino final está escrito en una pancarta con grandes letras.
Llevas una mochila con tus pertenencias,
Recursos,
Ideas,
Creencias que te acompañan.
Y comienzas el camino siguiendo tu corazón,
Guiándote por tu mente y confiando en tu cuerpo.
Observa todo lo que acontece en este recorrido.
Te encuentras ya en la mitad del recorrido,
Pero tu mochila ha empezado a pesar demasiado y decides parar y descansar.
Tus fuerzas se van recuperando,
Pero decides revisar el interior de tu mochila por si hay algo de lo que puedes desprenderte para llegar a tu destino con más ligereza.
Das una inspiración profunda y abres tu mochila para elegir aquellos objetos,
Ideas,
Pensamientos o creencias que no te facilitan,
Que te frenan en tu camino.
Te desprendes de ellas abandonándolas fuera del camino.
Y vuelves a colocarte la mochila para continuar el viaje,
Con una sensación de ligereza que te permite mirar de nuevo a tu objetivo con una gran emoción e ilusión ante la posibilidad de alcanzarlo.
Continúa hasta el final.
Te visualizas ya en tu meta.
Evoca las sensaciones de haber alcanzado tu propósito.
Los pensamientos que llegan a tu mente.
¿Quién o qué está a tu lado?
Con la satisfacción de haber transitado el camino,
Haber sido valiente para desprenderte de lo que no era necesario y agradeciendo cada aprendizaje.
Te sientes presente aquí y ahora.
Puedes llevar la atención a tu cuerpo y tomas conciencia de tu respiración.
Sientes tus piernas y tus brazos y vas ampliando suavemente tu respiración.
Poco a poco vas llevando el movimiento a tus pies y a tus manos.
Permites que la cabeza ruede de un lado al otro y te desperezas.
Namasté
Conoce a tu maestro
4.6 (208)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
