
Sobre la Vulnerabilidad
Descubrí en un libro una nueva manera de ver la vulnerabilidad y me parece totalmente útil y valiosa. Aquí la comparto contigo. Para mi ha sido una nueva forma de enfrentarme a mis miedos. Basada en el libro de Elizabeth Gilbert "El poder de ser vulnerable".
Transcripción
Bienvenidas y bienvenidos.
En este capítulo vamos a hablar de alguna idea,
Alguna enseñanza o alguna práctica que creo que merece la pena compartir.
Son cosas que a mí me han ayudado a crecer y a mejorar mi vida.
Así que te invito a que hagas un espacio en tu mente y en tu vida para poder escuchar,
Cuestionar o intentar algunas de las cosas de las que hablamos aquí.
Comenzamos.
Episodio número 1.
Sobre la vulnerabilidad.
En este primer episodio voy a hablar sobre un libro que leí que se llama El poder de ser vulnerables.
Es de Brené Brown.
Me parece un libro fantástico y que realmente fue el que me inspiró y el que me motivó al poder aventarme a grabar este primer capítulo porque ya tenía mucho tiempo que tenía en mente o que tenía ganas de empezar a grabar el podcast pero no lo había hecho por una cosa o por otra,
¿no?
O sea,
Normalmente era que no había suficiente tiempo o siempre había otra cosa más importante que hacer o se me cruzaba cualquier pretexto.
Pero realmente es que pues no me aventaba porque me daba muchísima vergüenza,
¿no?
O sea,
A mí hablar en público se me complica y el hecho de exponerme aquí a hablar sobre las ideas y cosas que pienso pues me resultaba un poco hasta un poco incómodo.
Pero realmente este libro me dio como ese empujón que necesitaba para darme cuenta de que si no empiezo en algún momento nunca voy a empezar.
Así que dije bueno pues nos aventamos y seguimos justamente de lo que se habla en este libro,
¿no?
Que además me di cuenta que así como a mí me ayudó este libro,
Las ideas de las que te habla aquí Brené Brown se me hicieron súper prácticas y realmente me ayudó a aventarme a hacer muchas cosas,
Entre ellas pues aventarme a grabar este primer episodio.
Creo que le pueden ayudar a otras personas y esto es justamente el objetivo que yo tenía en mente cuando me decidí a empezar un podcast.
No realmente porque quisiera tener uno,
Porque como te dije a mí se me dificulta mucho hablar en público,
Saber que me están escuchando,
Pero porque se me hace que es la manera más fácil,
Más práctica y más rápida de compartir todas esas cosas que escucho,
Que leo,
Que veo,
Que medito,
Que reflexiono,
Etcétera,
Que creo que pueden ser útiles para alguien más.
Creo que vale la pena compartir,
Simplemente dejar ahí para que quien las quiera escuchar y reflexionar las escuche y las reflexione y quien las quiera poner en práctica también.
Pero bueno,
Simplemente compartir esas cosas que me parecen que son valiosas,
¿no?
Entonces bueno,
¿por qué decidí empezar con este tema para el episodio número uno?
Justamente por eso,
Porque me siento súper vulnerable y pues este libro fue el que me dio una visión diferente y súper bonita de lo que es el atrevernos a ser vulnerables.
Creemos que la vulnerabilidad es el hecho de ser débiles o el ser el eslabón más débil y estar propensos a que nos hagan daño,
A que nos hieran,
Y realmente la forma en que Brené Brown lo pone en el libro es no necesariamente como que eres la persona más débil,
Sino que es aventarse a hacer las cosas,
Arriesgarse,
Ella le llama salir al ruedo,
¿no?
O sea,
¿y cuándo es cuando nos sentimos vulnerables?
Pues normalmente cuando tenemos miedo,
Cuando estamos expuestos,
Cuando estamos en la incertidumbre,
Cuando no sabemos qué va a pasar o qué es lo que está pasando,
Cuando sabemos que nos pueden herir,
Cuando sabemos que nos pueden decepcionar porque tenemos expectativas sobre algo.
Entonces todas estas situaciones que yo creo que todos las hemos sentido en una o más ocasiones,
Son cosas que nos hacen sentirnos vulnerables y normalmente frenan nuestro proceso a hacer las cosas.
O sea,
Cuando tenemos miedo entonces decimos mejor no y ponemos pretextos para dejar de hacer esas cosas que nos dan miedo,
Pero que posiblemente nos van a traer un crecimiento o nos van a ayudar o nos van a enseñar algo y entonces dejamos de exponernos,
Dejamos de aventarnos,
Dejamos de hacer cosas,
Dejamos de arriesgarnos y pues obviamente esto también nos priva de todas las sensaciones que nos van a traer todas esas experiencias.
Entonces esto es justamente por lo que Brené Brown propone,
Que es importante el atrevernos a sentirnos vulnerables,
¿no?
Porque es,
No sé si la única manera,
Pero sí una buena manera de implicarnos en el mundo.
O sea,
Estamos diseñados para estar conectados y para sentirnos integrados y cuando entramos en la desconexión es cuando empezamos a sentir sufrimiento,
Cuando empezamos a sentir la soledad o el rechazo o baja autoestima,
Etcétera,
¿no?
Pero cuando entramos en,
Cuando nos implicamos con la vida,
Con las cosas,
Con las personas,
Es cuando realmente nos conectamos con todo y entonces nos permitimos realmente vivir,
Realmente sentir,
Tener sensaciones,
Experiencias y cuando nos damos cuenta que lo que vale realmente es eso,
Es lo que te llevas,
Es las experiencias que te van a traer,
Que te van a dejar recuerdos,
Sensaciones,
Emociones,
Cosas que contar a los demás,
¿no?
Cuando te das cuenta que eso es lo importante,
Pues dices,
Sí,
Es que sí,
Realmente vale la pena implicarnos en el mundo y la manera de implicarnos muchas veces requiere que nos permitamos sentirnos vulnerables,
O sea,
Porque implicarnos es abrirte,
O sea,
Es abrirnos,
Exponernos,
Dejar que expresemos sentimientos y que los demás,
Obviamente,
Pues vean esos sentimientos y vean esa debilidad que podemos mostrar,
Que no necesariamente es mala,
Sino que lo que pasa es que yo creo que muchas veces la vulnerabilidad nos hace voltear a ver una parte de nosotros que creemos que está mal porque no es la más poderosa,
¿no?
O porque creemos que nos quita el poder y entonces muchas veces no nos gusta sentir que lo externo tiene poder sobre nosotros y a nosotros nos gusta más bien sentirnos como que nosotros somos los que tenemos el control y somos los más fuertes y podemos controlar absolutamente todo y nada nos hace daño y entonces cuando nos damos cuenta de que no está mal sentirnos implicados,
Pues es entonces cuando podemos realmente empezar a hacernos de todas estas experiencias que al final siempre vamos a poder decir que valieron la pena.
Y bueno,
Ella habla también aquí de las personas genuinas o las personas más auténticas,
Que son las personas que realmente tú las ves y dices que ella es una persona que está totalmente a gusto y totalmente satisfecha con quien es,
¿no?
Y que puede permitirse ser así como es sin tener necesidad de fingir o sin tener que aparentar y que realmente yo creo que expresan y tienen como una libertad tan rica,
¿no?
Y estas personas que son las más genuinas,
Brené Brown dice que normalmente son las más resilientes a la vergüenza.
Esto de ser resilientes a la vergüenza se refiere a que el hecho de pasar por una situación vergonzosa,
Una crítica,
Alguna cuestión en donde se hayan expuesto sus sentimientos y alguien los haya rechazado,
¿no?
Ellos no se quedan ahí abajo,
Sino que pueden levantarse de esa situación y decir,
No pasa nada,
Yo no soy necesariamente esta crítica o yo no soy necesariamente esta experiencia,
Sino que soy mucho más que eso.
Se permiten seguir adelante y al permitirse seguir adelante una y otra vez,
Les va haciendo como,
Digamos,
Como callo en esta cuestión de ser vulnerables.
Entonces te das cuenta que el ser vulnerable es,
Nunca vas a dejar de sentirte vulnerable,
Sino que simplemente te va a ser,
Cada vez te va a ser más fácil el hecho de implicarte y volverte a levantar de una situación que pudiera parecer vergonzosa,
¿no?
Pero aquí hay una palabra súper importante que ella pone,
Que es la dignidad.
No quiere decir que el ser vulnerable o el atreverte tenga que ser una cuestión de dejarte hacer o dejarte que te digan o realmente hacerte menos para que los demás,
No importa que te hieran,
Sino más bien es una cuestión de implicarte,
Pero siempre tomando en cuenta los valores y los límites que tienes.
Entonces aquí yo creo que hay un trabajo interno,
Profundo,
Que hay que estar haciendo constantemente,
Que es el hecho de conocernos y de saber hasta dónde podemos llegar,
Cuáles son nuestros límites,
Qué es realmente lo importante para nosotros,
O sea,
Cuáles son esos valores que nosotros defendemos sobre todas las cosas y no permitir que se pasen esos límites.
O sea,
Porque no hay que confundir el hecho de exponernos y el hecho de que no nos importe o que no nos afecte más bien lo que digan los demás sobre nosotros.
No hay que confundirlo con el hecho de dejar que lo que nos tumben o que nos pisoteen los valores y las cosas importantes.
Entonces es muy valioso el saber cuáles son realmente tus valores,
Tus límites,
El conocer esa parte de ti y el poder poner siempre un alto,
Un límite,
Una línea que no se vale cruzar cuando se trata de ser vulnerable.
Ella de lo que habla es de que esta cuestión de la vulnerabilidad es un poco,
No tabú,
Pero está un poco castigada y nos da muchísimo miedo y es como mal visto.
Todo lo que es vulnerable es visto como muy débil.
¿Por qué pasa esto?
¿Por qué tenemos tanto rechazo ante la vulnerabilidad?
¿Por qué no nos atrevemos a dejarnos ver,
A dejar exponernos?
Pues esto es porque vivimos en una cultura que ella le llama la cultura de la escasez.
Esta cultura donde nunca nada es suficiente.
Nosotros nunca tenemos suficiente dinero,
Suficiente tiempo,
El trabajo suficientemente bueno y la casa suficientemente grande y además tampoco somos nunca suficientemente buenas madres,
Buenas esposas,
Buenas emprendedoras.
Siempre nos hace falta algo más y esto es justamente porque la vergüenza tiene un papel importantísimo ahí,
La vergüenza y la comparación.
Entonces vivimos como comparándonos siempre con aquel modelo que nos parece que es lo ideal y que nos parece que ese modelo sí es suficiente y cuando yo llegue a ser como ese modelo entonces posiblemente sea suficiente,
Lo cual nunca llega,
Porque la cultura de la escasez no tiene que ver con los demás,
Sino tiene que ver con la forma en que nosotros pensamos.
De hecho Brené Brown habla de lo contrario de la escasez,
No necesariamente es la abundancia,
Sino más bien es el ser suficientes,
El sentirnos que somos suficientes y que hacemos suficiente con el hecho de ser lo que ya somos,
Sin necesidad de compararnos con los demás.
Y también detrás de esta cultura de la escasez está la desconexión,
Porque tendemos a sentir que como nunca somos suficientes pues posiblemente los demás nos van a rechazar y antes de querer sentir y vivir ese rechazo tendemos a desconectarnos.
Simplemente prefiero no exponer mis sentimientos,
No exponer lo que pienso,
No exponerme yo,
Que los demás no sepan realmente quién soy,
Cómo soy,
Qué hay dentro de mí,
Porque me van a rechazar.
Entonces lo que hago es automáticamente me desconecto y empiezo a meterme en una burbuja y a poner capas que me hacen que realmente deje de estar implicada en todo,
En las personas,
En las situaciones,
En todo lo que me rodea,
Y empezamos a vivir la vida como de una manera muy automática,
Simplemente observando desde lejos cómo están viviendo los demás,
Cómo los demás se están implicando,
Y es un ciclo vicioso al final,
Yo creo,
Porque conforme vemos que los demás se implican más y viven más cosas y se permiten más experiencias,
Pues nos volvemos a comparar y volvemos otra vez a caer en la cuestión de que me gustaría tener la vida de aquellos que es tan divertida y la mía es tan monótona.
Entonces al final,
Pues sí,
Una vida de desconexión se vuelve una vida muy solitaria,
Una vida en la que no vemos más allá del caparazón que tenemos y no nos permitimos sentir,
Entonces nunca vamos a conocer ni más experiencias,
Ni más emociones,
Ni más sensaciones,
Simplemente vamos a estar como en una cuestión automática y monótona de yo estoy aquí conmigo y así estoy bien.
Ella también habla de algunos mitos de la vulnerabilidad,
Que es lo que normalmente nos han enseñado o nos hemos querido creer y que seguramente por lo tanto no nos atrevemos como a implicarnos en la vida.
Entonces son cuatro mitos,
El primero es que la vulnerabilidad es debilidad y esto no es así.
Lo que ella dice es que ser vulnerable es sentir y creemos que sentir es un signo de debilidad,
Entonces asociamos a la vulnerabilidad con el miedo,
Con la decepción,
Con el dolor,
Con la vergüenza,
Pero no necesariamente eso es lo único que sentimos,
O sea también hay sentimientos que son como el amor,
La integración,
La dicha,
La creatividad y todos esos sentimientos pues también están dentro de la vulnerabilidad y simplemente creemos que lo que estamos frenando o lo que estamos bloqueando cuando bloqueamos sentimientos son los sentimientos negativos,
Pero resulta que si bloqueamos uno,
Bloqueamos el otro.
Entonces al final la vulnerabilidad no es necesariamente debilidad sino simplemente hay que entender que sentir no es una cuestión igual a sentimiento malo o sentimiento dañino.
El segundo mito es el que dice bueno la vulnerabilidad no va conmigo y esto es una cuestión que mucha gente dice es que no,
Realmente pues yo nunca me he sentido así,
Yo siempre he sido más fuerte,
Yo no tengo necesidad de exponerme porque eso no es lo mío y lo que ella dice es que experimentar la vulnerabilidad no es opcional,
O sea lo que sí podemos decidir o lo que sí podemos hacer es decidir cómo vamos a responder ante la incertidumbre,
Ante el miedo,
Ante la exposición,
Pero no podemos decidir muchas veces si exponer o si sentirnos vulnerables o no,
Porque nos vamos a sentir así.
Más bien la cuestión aquí es cómo yo decido responder cuando ya estoy implicada y eso es muchas veces lo que trae el crecimiento personal y las experiencias y etcétera.
El siguiente es la vulnerabilidad es pasarse de la raya y aquí es lo que decía hace un momento que no necesariamente,
Porque hay que poner esos límites,
Hay que compartir apropiadamente.
Yo no puedo pensar que si para implicarme entonces voy a irle contando a todo el mundo mis desgracias y cómo me siento y hay que saber compartir lo que compartimos,
No buscando la condescendencia de los demás,
O sea no buscando conseguir algo que es como tener objetivos ocultos,
Sino realmente compartir con las personas que realmente se han ganado nuestra confianza y buscar compartir para conectarnos,
Para conectarnos con los demás,
Para implicarnos,
Para ser conscientes de lo que sentimos,
Pero no ir por ahí gritando a todo el mundo para que se compadezca de mí y esperando a ver cómo voy a recibir críticas y cómo me van a herir el corazón todo el tiempo.
Y la última es que otro de los mitos es que podemos hacerlo por nuestra cuenta,
O sea esto tampoco es verdad,
Necesitamos siempre un apoyo cuando nos queremos implicar,
Cuando nos vamos a permitirnos ser vulnerables,
Necesitamos buscar un apoyo,
O sea alguien que nos dé ánimos,
Alguien que nos dé ayuda para levantarnos cuando conectemos con esa vulnerabilidad.
No podemos simplemente decir bueno pues voy a ir abriéndome hacia todos y que nadie,
No quiero tener a nadie ahí con quien compartir cómo me voy sintiendo,
Porque al final es un proceso en el que nos abrimos,
Nos implicamos,
Y hay una reacción,
O sea después de que te decides abrir y te decides exponer y te decides implicar,
Cómo te sientes con eso.
Y siempre ayuda el tener a una persona que te apoye,
Que esté ahí para escucharte o simplemente para sentirte tú apoyada por alguien más,
Que sepas que no pasa nada con todo aquello con lo que te permitiste sentir.
Y bueno otra cosa de la que habla ella es la diferencia de la vulnerabilidad con la vergüenza.
Y la vergüenza ella lo dice,
Lo nombra como es el miedo a la desconexión,
O sea al rechazo.
Y todos lo sentimos en algún momento.
El problema es que cuando nosotros ligamos nuestra autoestima o ligamos lo que creemos que valemos con lo que hemos creado,
O sea esto va un poco más para artistas o para emprendedores,
Nos hace sentirnos limitados en hacer o compartirlo.
Es decir cuando nosotros creemos que o decimos bueno si lo que yo he hecho o lo que yo he compartido es bien aceptado,
Quiere decir que yo soy bien aceptada.
Cuando hacemos ese ligue entre esas dos cosas,
Es normalmente cuando empezamos ya sea o a limitarnos,
Porque decir no mejor no voy a compartir nada o no voy a hacer nada porque lo que digan los demás va a significar que lo están diciendo de mí.
O la otra es que cuando recibimos la respuesta de eso que compartimos y no era la respuesta que esperábamos,
El autoestima se viene totalmente para abajo.
Porque creemos que nos está definiendo eso que hicimos o eso que creamos o que compartimos,
Y si alguien tiene una mala opinión sobre algo porque no le gustó,
Creemos que está teniendo esa opinión sobre nosotros.
Realmente la respuesta que los demás tienen sobre lo que podemos llegar a hacer o a compartir,
Ya sea en un emprendimiento,
No sé si pintamos,
Si haces un podcast,
Lo que están criticando o lo que están teniendo una buena opinión es sobre lo que tú compartiste,
No necesariamente sobre lo que yo soy.
Necesitamos ser resilientes a la vergüenza,
Poder pasar sobre la vergüenza para poder continuar atreviéndonos a sentirnos vulnerables.
Porque si la vergüenza,
Dejamos que nos tire la vergüenza,
La siguiente vez que tengamos una oportunidad de abrirnos hacia el mundo y querer sentirnos vulnerables,
Simplemente vamos a decir no porque sé que no me puedo levantar de otro momento vergonzoso.
Entonces bueno ella también habla sobre algunos escudos y algunas estrategias que pueden funcionar para tirar ese escudo,
Es decir,
Todo aquello que nosotros anteponemos o tenemos como pretexto para no sentirnos vulnerables y qué podemos hacer justamente para tirar esos escudos que ponemos y para permitirnos sentirnos vulnerables.
El primer escudo es el de temer la dicha y esto se refiere a que no creemos que todo pueda ir tan bien,
Que nos cueste recibir ese miedo de que venga una caída y una decepción cuando todo está funcionando perfectamente,
Nos hace que inmediatamente neguemos todo lo bueno.
Entonces mejor primero digo que no,
Que no está tan bien o que no cantemos victoria o no alcanzamos a ver o no alcanzamos a expresar todo aquello positivo o todas aquellas oportunidades,
No alcanzamos a ver las oportunidades de las cosas hasta que más bien porque tenemos miedo de que después se caigan y suframos una decepción.
Entonces como tenemos miedo a sufrir una decepción,
Mejor no nos permitimos sentirnos vulnerables.
¿Y qué podemos hacer aquí para tirar ese escudo?
Bueno,
Ella propone el practicar la gratitud,
O sea,
El aprender a recibir,
El aprender a merecer.
¿Por qué?
Porque cuando tenemos miedo de la dicha,
De lo bueno,
Es porque creemos que realmente no merecemos tener esas cosas y cuando practicamos la gratitud justamente es lo contrario,
O sea,
Es decirle a la gratitud,
Es como decirle al mundo tengo suficiente y lo merezco.
Entonces aprendemos a que sí merecemos cosas buenas y aprendemos a ver como el lado positivo o la oportunidad,
Las oportunidades en las cosas y podemos entonces permitirnos sentirnos vulnerables.
El segundo escudo es el perfeccionismo,
O sea,
El extra es esforzarnos para cubrir absolutamente todos los aspectos que necesitemos para que los demás nos quieran o para agradar.
Y ella dice que el perfeccionismo es al final una forma de vergüenza porque tenemos que mostrarnos perfectos para que los demás nos digan wow,
Lo hiciste maravilloso,
Eres maravilloso.
Si no está perfecto entonces pues nos da vergüenza de que nos volvemos a lo de no somos suficientes,
No he hecho lo suficiente,
No lo he hecho lo suficientemente bien porque no está perfecto,
Pues mejor si no lo voy a hacer perfecto no lo hago.
Entonces este escudo de buscar el perfeccionismo que no nos permite nuevamente sentirnos vulnerables y aprender de nuestros errores y lo que ella propone aquí como estrategia para tumbarlo es el aprender a amar esos errores,
Esas fisuras que tenemos,
O sea,
Empezar a ser más amables con nosotros,
El practicar la autocompasión,
El entender que somos humanos y que podemos equivocarnos y que no tenemos que hacer todo perfecto.
Y entonces cuando entendemos esto que somos humanos,
Que hay que ser amables con nosotros,
Que no pasa nada si no queda perfecto,
Que aprendemos de los errores,
Es cuando podemos dejar el perfeccionismo afuera.
Y cuando dejamos el perfeccionismo afuera yo creo que descansamos inmensamente de esa tensión de tener que estar absolutamente todo el tiempo haciendo todo perfecto,
Porque no nos va a dar miedo que la gente nos dé un comentario constructivo o no de,
Oye,
¿sabes qué?
Podrías haber hecho esto mejor o esto diferente.
El tercer escudo,
Que ya es el último,
Es el hecho de anestesiarse y esto viene en muchas maneras,
Desde el mantenernos todo el tiempo ocupados,
No tengo tiempo para nada y entonces no tengo tiempo tampoco para involucrarme,
Ni para pensar,
Ni para sentir,
Sino que simplemente todo el tiempo estoy ocupada haciendo otras cosas de alguien más,
Ya sea de mi trabajo o cosas que no me permiten implicarme porque tienen que responder no a mí y no a lo que yo quiero,
Sino responden a alguien más.
Y puede venir también en cuestión como anestesiarse,
Ya sea con la comida,
Tomar,
Salir todo el tiempo,
Entonces todo lo que nos consuele y nos haga olvidarnos de sentir las cosas es una forma de anestesiarnos y simplemente pues dejas de experimentar cosas.
Y volvemos a lo que al principio,
Empiezas a vivir de una manera mecánica,
Automática,
En donde muchas veces no sabes por qué hacer las cosas y una vez que las has hecho tampoco entiendes por qué las hiciste,
Sino simplemente pues igual hay que repetirla porque así es.
Aquí la estrategia para este escudo es trabajar la atención plena,
O sea ir más lento,
Todo lo que es el mindfulness,
El observar lo que estoy haciendo,
El estar presente en lo que estoy haciendo y al momento de estar presente automáticamente me estoy implicando en la actividad que estoy llevando a cabo.
Si estoy consciente de lo que estoy haciendo,
Estoy consciente de lo que estoy sintiendo al momento de hacerlo y entonces me permito ir como esa parte interna y además conocernos.
Y esta parte de conocernos es la que nos va a permitir poner también los límites,
Conocer los valores,
Que es lo que nos va a permitir involucrarnos con dignidad.
Y bueno el último punto,
Bueno realmente el libro es súper extenso,
Pero lo que ella dice también es que atreverse a arriesgarse no tiene que ver con ganar o perder,
O sea no es que si me atreví y no salió bien entonces no lo vuelvo a hacer o fallé como persona vulnerable o no vale la pena,
No tiene que ver con si ganaste o perdiste a lo que te estabas arriesgando sino simplemente es una forma de vivir,
O sea por sí solo es un acto que requiere valentía y que tú puedes,
Al final no vas a decir gané la batalla o perdí la batalla,
Sino vas a decir me aventé,
Me arriesgué,
Lo hice y pasó esto o me sentí de esta manera o salió bien o salió mal al final.
También una de las cosas súper importantes es que todo pasa y si salió bien o salió mal pues al final todo va a pasar,
Pero lo importante es que te arriesgaste,
Te aventaste a intentarlo y tuviste una experiencia ya sea si quieres para después contarla o simplemente para sacar lecciones y aprender,
Sea lo que sea el valor está en justamente en eso,
O sea en aprender,
En crecer,
En convivir,
En tener experiencias,
Si no lo han leído se los recomiendo un montón,
Mi conclusión es vale la pena aventarse a hacer cosas y vale la pena el permitirse sentirlas porque es así como vamos generando experiencias y es así como vamos aprendiendo quiénes somos,
Qué nos gusta,
Hacia dónde vamos,
Cuál es el camino y pues es la manera de implicarnos con los demás y dejar de llevar una vida que cuando menos nos damos cuenta nunca tuvo sentido.
Entonces bueno ahí lo dejo,
Que cada quien saque sus conclusiones y pues sería todo.
Muchas gracias por estar aquí,
De mi parte ha sido todo por hoy,
Te invito a que te des el tiempo de cuestionar,
Intentar o compartir lo que te haya parecido útil,
Interesante o práctico.
Un abrazo y hasta el próximo episodio.
Conoce a tu maestro
4.6 (14)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
