
Unidad directo con tambor
Meditacion sobre la unidad en directo con el sonido del tambor. debemos de abrazar en el amor la división y las diferencias para poder sanarlas, hoy use el tambor porque se asemeja mucho al corazón del latir de la madre que abraza que ama que adora que respeta que tolera que nos sana constantemente desde la unidad con ella, para hacernos más fuertes para hacernos recuperar ese valor, para crecer y avanzar en lo que será a nuestra conciencia
Transcripción
Coger tres respiraciones profundas.
Primero por la nariz.
Cogemos el aire.
Llenamos.
Y soltamos.
Así tres veces.
Vamos a visualizar una energía rosada que empieza a acariciar la planta de los pies.
Vamos a sentir como en nuestros pies empieza a juguetear y hacer pequeñas cosquillas esta energía rosada que va a liberar,
A soltar y a calmar cualquier incomodidad dolor que hubiese en la planta de los pies.
Aligerando de esta forma el cansancio acumulado en el camino.
Esta energía rosada comienza a rodear los dedos de los pies.
Aliviando la tensión.
Fortaleciendo la musculatura.
Saneando y neutralizando cualquier incomodidad.
Sentimos como los dedos de los pies se estiran.
Se aflojan.
Colocándose en una posición cómoda y reconfortante.
Esta energía rosada continúa su avance por el empeine.
Bordeando y abrazando todo el pie.
Es un masaje cálido,
Dulce,
Tierno,
Amoroso.
Que continúa por el tobillo.
En el tobillo notamos como penetra profundamente rodeando los pequeños huesecillos de esta zona.
Los tendones y las articulaciones.
Sentimos un aro de amor alrededor del torillo.
Que hace que este se fortalezca.
Se neutralice.
Se calme.
Se relaje.
Esta energía rosada de amor,
De dulzura,
De ternura,
Continúa ascendiendo por la pantorrilla.
Penetrando en la musculatura,
Masajeándola,
Soltándola,
Liberándola,
Calmándola.
Permitiendo que todo se relaje,
Se suelte y se libere.
Que desaparezca la tensión o la incomodidad.
Y llega a la rodilla.
En la rodilla ocurre lo mismo que en el tobillo.
La abraza y penetra.
Iluminando cálidamente toda esta zona.
Y a través de este calor,
La rodilla es saneada,
Liberada,
Calmada y relajada.
Sentimos como se desprende de esta zona la incomodidad,
Los bloqueos o el dolor.
Permitiendo que esta energía rosada de amor sane y sane cada célula.
Y así el movimiento sea más libre,
Más suelto.
La energía sigue subiendo,
Ascendiendo por el muslo.
Es tan cálida,
Relajante y calmada que hace que las piernas se liberen y se suelten completamente en este instante.
Esta energía rosada penetra ahora por el hueso sacro al bajo vientre.
En el bajo vientre sanea los órganos que están aquí ubicados.
Las mujeres sentimos como nuestro útero florece y crece,
Se expande,
Se ilumina.
Sentimos la vida palpitar ahí dentro.
Esta energía se convierte en una flor dentro de nuestro útero.
Una flor fuerte,
Hermosa,
Que brilla,
Que palpita,
Que late,
Que se expande.
En los hombres en esta zona también crece una flor,
Se siente,
Se siente cómo se va expandiendo y creciendo en esta zona porque somos una unidad físicamente diferentes pero energéticamente iguales.
Esta flor rosada que está creciendo en este instante,
En esta zona,
Va expandiéndose en esta cálida energía hacia el resto de los órganos rodeando y abrazando cada uno de ellos transmitiendo vida,
Unión,
Fortaleza,
Vigor,
Sanación.
Es un latir de vida fuerte,
Estable,
Constante en crecimiento.
Y sentimos esa zona más fuerte aún,
Más anclada porque la vida está latiendo en nosotros.
Una corriente de energía sube por la columna vertebral desde el hueso sacro hasta la nuca.
Un calor que irradia armonía,
Unión,
Vigor,
Fuerza,
Amor,
Fraternidad y respeto.
Y este amor tan cálido que estamos sintiendo palpitar en la columna vertebral libera,
Suelta todo aquello que en este instante nos está bloqueando,
Doliendo o anclando.
Sentimos cómo se separa de nuestra espalda,
Cómo se desprende,
Cómo comienza a sanar la liberación en la unidad,
En la fraternidad y en el respeto de esta energía tan rosada,
Tan amorosa.
La flor sigue expandiéndose en el vientre.
Cada pétalo toca un órgano.
Irradiándole la fuerza,
La vida,
El amor,
La sanación.
Y sentimos el latir de la vida en esta zona.
Todo es iluminado cálidamente con el amor de esta energía rosada que crece,
Despierta y sana dentro de nosotros.
Los pétalos llegan al pecho,
Al mismo corazón.
Y el corazón se expande fuertemente en la fragancia de esta flor.
Haciendo que por nuestras venas recorra esta energía tocando todas las células de nuestro cuerpo.
Alimentando el mensaje de fuerza,
De unión,
De respeto,
De fraternidad,
De valor,
De amor.
Reconstruyendo ese mensaje impreso en nuestro ADN de seres únicos,
De vida,
De luz.
De seres que caminan en la senda de la vida despertando,
Creciendo,
Aprendiendo.
Sentimos como la energía acaricia nuestras cervicales dándoles el calor suficiente para desprender la tensión y recolocarse en una posición cómoda.
Como la energía desciende por nuestros brazos hasta las manos y en las manos,
En las palmas de las manos,
En esos receptores de perfección que tenemos en esta zona.
Sentimos esta energía calurosa,
Hermosa,
Dulce,
Tierna,
Calmada,
De amor en este color tan hermoso,
De rosa brillante.
El mar de pensamientos está en calma,
Iluminado por esta energía y nuestro cuerpo físico relajado,
En calma,
Descansa.
Permite así elevar nuestra esencia,
Nuestra consciencia para recordar quiénes somos y lo que somos.
Seres únicos sin diferencias físicas porque la esencia es el polvo de las estrellas que contiene el todo,
La unión.
Porque en esencia nuestra energía femenina y masculina se abraza en una constante y continua danza uniendo,
Abrazando,
Sanando,
Formando una espiral en crecimiento donde la apertura de la sabiduría interior que habita en nosotros,
Donde la comprensión,
Donde la aceptación crece y se engrandece dentro de nosotros.
En esta danza en la que estamos sintiendo en nosotros mismo,
Donde la dualidad se une,
Donde no hay hombres ni mujeres,
Sino seres individuales que pertenecen a un todo.
Recordamos el mensaje de liberar cada una de nuestras historias personales como mujeres,
De liberar cada una de las historias personales como hombres que hubo y que está habiendo para crear juntos en unión un futuro.
Flotamos en esta energía rosada de amor unidos como hermanos en una misma conciencia que a la vez se abre como una flor,
Una flor que rodea nuestro planeta Tierra donde estamos habitando ahora para recordar a cada una de las conciencias que somos la unión,
Somos el todo en la individualidad de cada uno.
Que unidos creamos,
Que unidos avanzamos,
Que unidos nace la fortaleza,
El vigor,
La valentía.
Que unidos desaparece el miedo,
Las dudas.
Que unidos sanamos,
Avanzamos,
Despertamos.
Mensaje que en este momento recordamos en nuestro interior a través de este amor y sentimos aún más ligereza al desprendernos y recordar.
En este momento escogemos la alegría,
La unidad,
La fraternidad y el respeto.
Soltando la duda,
El miedo y avanzamos un poco más,
Más ligeros,
Vacíos.
Sentimos como en esta unidad flotamos en las estrellas,
En este universo que nos rodea y en esta vibración de amor en la que estamos ahora mismo comprendemos las diferentes dimensiones que conviven y habitan en este mismo universo donde todos están compuestos por el mismo polvo de estrellas y que vibran en el lenguaje del amor y de la unidad.
Porque abrazando nuestras diferencias sumamos y caminamos.
Sentimos el todo a nuestro alrededor,
La prosperidad,
La abundancia,
La creación,
La vida.
Somos uno con ella y la felicidad nos inunda.
La alegría,
La armonía,
El equilibrio y la comprensión y la sabiduría que habita en nosotros se abre en esta flor aún más para poder navegar en ella.
Somos chispas de vida.
Somos energía.
Somos el amor que habita en todo.
Somos sabiduría.
Somos la unidad de la consciencia.
Somos únicos y maravillosos.
Simplemente,
Sencillamente,
Somos.
La vida late,
Late fuerte dentro de nosotros.
La chispa crece.
Un nuevo nacimiento de consciencia está empezando,
Comenzando en nosotros.
Al recordar,
Avanzamos y a soltar,
Llenamos.
La vida es aportar y ahora estamos aportando unidad,
Consciencia.
Somos una pequeña chispa dentro de un cuerpo físico,
De nuestro cuerpo y vamos a navegar por nuestro cuerpo dando amor a cada uno de nuestras células,
De nuestros órganos,
De nuestras articulaciones,
De nuestros tendones,
De nuestros huesos.
Como pétalos al viento,
Acariciamos nuestro cuerpo físico agradeciendo lo que somos.
Mujer,
Hombre,
Unidad.
La canción de la vida,
Del universo,
Está en nosotros y canta fuerte y sentimos esa alegría,
Esa fuerza,
Ese vigor.
Y esta gran fuerza que hemos adquirido empieza a sentirse en cada poro de nuestro piel y la alegría hace que los dedos de los pies empiecen a moverse recordando la vida.
Las manos también se mueven en esta alegría como si estuviesen danzando y el aire entra y sale nuevo y renovado.
El corazón late,
Late fuerte,
Alegre,
En unión y cuando lo crea conveniente abre los ojos.
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