
Comienza A Meditar
by Liz Miranda
El mejor momento para comenzar es AHORA. Solo necesitas unos minutos, un lugar tranquilo y darle play. No necesitas experiencia ni condiciones especiales, comienza hoy, tal como estás, y descubre cómo unos minutos de atención pueden transformar tu día.
Transcripción
Encuentra un lugar tranquilo en donde puedas detenerte por unos minutos y simplemente estar.
Puedes realizar esta práctica sentada o sentado en un cojín en el piso.
Con las piernas cruzadas.
O en una silla con las plantas de los pies apoyadas en el suelo.
Lo más importante es encontrar una postura cómoda.
Con la espalda erguida sin tensión.
Y el resto del cuerpo relajado.
Puedes mantener los ojos abiertos,
Descansando la mirada en algún punto frente a ti.
O si te resulta más cómodo puedes cerrarlos.
Comienza haciendo un par de inhalaciones profundas.
Sintiendo cómo se expande el abdomen al inhalar.
Y dejando salir el aire de manera suave y lenta al exhalar.
Permítete descansar.
Siente tu cuerpo.
Esté consciente de tu postura.
Nota los puntos de contacto del cuerpo con el cojín.
Con el piso o con la silla.
Siente el peso de tu cuerpo.
Lleva tu atención al rostro y relaja la zona alrededor de los ojos y el entrecejo.
Suelta cualquier tensión en la mandíbula.
Relaja el cuello.
La garganta y los hombros.
Permite que se relajen los brazos y las manos.
Relaja el pecho y el abdomen.
Las caderas,
Las piernas y los pies.
Esté consciente de la quietud de tu cuerpo en este momento.
De su presencia.
Observa cómo aúnen la quietud.
Hay un suave movimiento que surge de manera natural con cada respiración.
Tu cuerpo está respirando todo el tiempo.
Sin que tengas que hacer nada.
Lleva tu atención a ese movimiento.
Permanece unos instantes simplemente sintiendo.
No necesitas cambiar ni controlar nada.
Solo siente.
Siente como el cuerpo se expande al inhalar.
Y se relaja al exhalar.
Permite que la respiración siga su propio ritmo.
Mientras permaneces presente.
Atento.
Atenta a las sensaciones que aparecen con cada inhalación.
Y cada exhalación.
Es posible que mientras haces esta práctica aparezcan muchos pensamientos.
Si es así,
No necesitas luchar con ellos,
Ni tratar de detenerlos.
Simplemente date cuenta de que están ahí.
Y suave y voluntariamente Vuelve a sentir la respiración.
Una y otra vez.
Sin prisa.
Sin esforzo.
También puede suceder que aparezca cansancio o sueño.
¿Que pierdas claridad?
Si esto sucede de la misma manera,
Date cuenta.
Te resulta útil.
Abre ligeramente los ojos.
Recuperar la postura.
¡Refréscate!
Y vuelve a sentir la respiración.
Observa cómo tu cuerpo continúa respirando.
Incluso cuando no estás prestando atención.
En este momento,
Elige hacerte consciente de ella.
Sintiendo ese movimiento que siempre está presente.
Por unos momentos permitiendo.
Que la mente descanse.
Simplemente ahí.
No necesitas hacer nada más.
Solo sentir que estás respirando.
A poco a poco comienza a mover los dedos de las manos y de los pies.
Recuperando suavemente el movimiento del cuerpo.
Vuelve a hacerte consciente del espacio en el que estás.
Y cuando escuches el sonido de la campana,
Abre suavemente los ojos.
Y trae de vuelta tu atención.
Al espacio que te rodea.
Gracias por darte este tiempo para meditar.
Nos escuchamos pronto.
Para seguir practicando juntos.
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