
Más Acá De Las Emociones Y Del Pensamiento
Cuando conseguimos reconocernos interiormente como una realidad vemos como nos percibimos representados en las emociones primero, después en los pensamientos, para más tarde en nuestros actos humanos. En esa medida, tenemos la posibilidad de ser transparentes e ir al encuentro de los demás desde nuestro ser interior real.
Transcripción
Hola de nuevo,
Bienvenidos a una nueva reflexión.
Sigo viendo,
Sigo encontrando situaciones en las que las personas manifiestan la dificultad que tienen en dejar de pensar,
En percibirse de ese modo diferente que nos percibimos cuando ya tenemos un punto de referencia interior.
Así que vamos a dedicar esta reflexión a seguir profundizando en ello,
Viéndolo quizás desde otro aspecto.
Y para ello pues vamos a interiorizar.
En las meditaciones que comparto,
En las que intento mostrar ¿Cómo reconocer la realidad interior?
Pues lo que propongo es que diferenciemos los diferentes lugares en los que podemos sentirnos que estamos.
Podemos sentir perfectamente cuando estamos en el pensamiento.
Reconocemos que estamos sin duda en la cabeza.
Es como si fuésemos un edificio.
Y en la planta superior pues hubiese.
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Un lugar donde podemos pensar que sería nuestra cabeza.
De donde hay unas ventanas para ver.
Donde vemos la realidad que se nos muestra.
Y lo vemos todo como distante,
Como muy separado.
Ese es un lugar en el que podemos estar También podemos.
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Entrar en ese ascensor,
Descender hacia abajo.
Llegar a un lugar Donde ya no vamos a tener esa visión que teníamos.
En la planta superior pero tiene la particularidad de que está más conectada con lo que somos.
Que hay una puerta de salida que nos permite caminar por las calles e ir al encuentro.
De lo real Ya nuestra visión está muy centrada en la experiencia de nuestro caminar.
Y no vemos mucho más allá.
Entonces la propuesta es reconocer en qué lugar estamos.
Poderlo identificar en cada momento del día.
Puede que en un momento esté sumergido en tantos pensamientos,
Entonces sabré que estoy en la estancia superior.
Y en otros momentos en los que recibo como emociones,
Como sensaciones,
Que nada tienen que ver con lo que estoy pensando.
Incluso yo mismo cuando entro en meditación puedo dejar la estancia del pensamiento para estar en la estancia interior,
Como más unida a lo real,
Al contacto con la tierra.
Entonces en esos momentos.
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Realmente estoy prestando atención a lo que estoy sintiendo.
Unas veces puede ser angustia,
Otras veces puede ser descanso,
Otras veces paz,
Otras veces inseguridad,
Ignorancia de lo que somos.
Porque sí que reconocemos que para saber lo que somos necesitamos subir a la estancia superior,
A la planta de arriba donde están todos los archivos,
Todas las ideas de yo,
Todo lo que me hace reconocerme como un ser real.
Que de arriba Y estoy abajo,
Estoy en un lugar donde descanso y a la vez no sé qué soy.
Es como que necesito subir arriba para utilizar esos pensamientos,
Esos recuerdos.
Y veo que efectivamente hay un tránsito,
Un tránsito desde la estancia inferior hacia la estancia de la cabeza.
En el que Si me fijo,
Veo que en realidad estoy.
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Cuando asciendo.
Incorporándome a un reflejo,
A una idea,
A un.
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Conocimiento de ser.
Una realidad humana en la que me he reconocido.
Sin embargo,
Esa realidad humana está como en el aire,
Incapaz de sentirse real,
Porque uno se siente real en lo profundo.
Y uno ve cómo se deja representar de algún modo.
Un cúmulo de pensamientos por una identidad.
Que se apoya exclusivamente.
En el pensamiento.
Aunque realmente está originado desde ese interior.
Entonces.
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El primer paso sería reconocer con nitidez los dos estados.
Son estados o estancias diferentes.
Y es nuestra atención la que está en una estancia o en otra.
Pero es interesante que desde la estancia interior.
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Y estamos denominando inferior.
Es el lugar desde donde somos completamente lo que somos.
Es donde tenemos la permanencia de la sensación de ser,
La sensación de existir.
Y esa es la característica que define esa estancia inferior.
El lugar al que entramos en meditación dejando todos los pensamientos fuera.
Nuestra atención se reconoce a sí misma desde ese interior.
Con nuestra atención es el mínimo,
Incluso de hecho no necesitamos trasladar nuestra atención a ningún sitio,
Porque realmente en esa estancia inferior es desde donde se utiliza la energía real para generar la atención hacia algo.
Es interesante en este momento que reconozcamos esa estancia,
Ese lugar.
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No importa que no nos sepamos identificar.
De hecho,
El proceso de quererse identificar es y pertenece a la estancia de la cabeza.
Por lo tanto.
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Con la simple intención de querer entender,
De querer comprender,
Ascendemos directamente a nuestro intelecto.
Porque es nuestra estancia superior la que define,
La que nos muestra,
La que nos entrega una idea sobre lo que son las cosas.
Y especialmente.
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Nuestra realidad interior.
Por ello es interesante que nos afiancemos en esa estancia inferior y la mantengamos como una percepción constante.
Y desde ahí,
Miremos hacia la estancia superior,
La observemos.
Y veremos que algo nos espera arriba.
Son pensamientos,
Son aprendizajes,
Son circunstancias,
Experiencias,
Positivas y negativas,
Que nos están esperando como diciendo,
Cuando quieras sube y continúas.
El ciclo de identificarte con esas situaciones.
Podemos reconocer todo ese cúmulo que existe en nuestra cabeza,
En nuestra comprensión,
En nuestras memorias y podemos tenerlo presente.
Podemos mantener la atención.
En esos pensamientos,
En esa cabeza y al mismo tiempo ser conscientes de seguir conscientes en esa.
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Distancia interior.
Vemos entonces.
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Si nos mantenemos en ese centro.
Que esa estancia.
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De la cabeza Extiende sus pensamientos,
Sus observaciones.
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En todas las direcciones.
Y a la misma altura.
Y vemos que existe una interrelación entre.
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Todo lo que tenemos en nuestra mente Y todo el campo mental que existe.
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Como si se formase y fuéramos capaces de ver una gran esfera que lo envuelve todo.
En la que está incluido Toda la dimensión de la estancia superior en toda la humanidad.
Vemos cómo se interconecta Y asimismo podemos reconocer también desde la estancia interior.
La realidad de todos los seres.
Que al igual que uno mismo.
Estamos.
Con la tensión.
En la estancia de la cabeza.
Podemos ver como nubes Llevando un sitio a otro,
Unas se encuentran con otras nubes,
Se modifican,
Cambian.
En una evolución sin fin.
Podemos observar esa evolución.
Mientras permanecemos en la estancia interior.
Que es algo así como si en ese interior nos juntásemos codo con codo con todos los seres humanos.
Sintiéndolos como por detrás.
Como haciendo un círculo Un átomo.
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Una esfera interior.
Como anexionada.
Y como observamos Todo lo que ocurre fuera.
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Como una proyección.
Una representación.
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De querer llevar ese estado interior.
A la vida humana.
No porque creamos o esperemos que en la vida humana se pueda experimentar la realidad interior.
Sino que lo hacemos Principalmente porque ignoramos la realidad interior.
Y necesitamos encontrarla de algún modo en la dimensión mental en la que nos movemos.
Y volviendo al tema de cómo.
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Conseguir diferenciar una realidad de la otra Y sostenernos en ella.
En la realidad interior sin volver a caer en la interpretación que hacemos desde la estancia de la cabeza.
En el momento que intentemos entender,
Ya estamos en la estancia de la cabeza.
Si conseguimos Visualizar con claridad esas dos estancias,
Esas dos realidades.
Aunque una de ellas sea efímera,
Es el resultado de la observación del mundo material.
Que mientras estamos en él es una realidad.
Incluso superior a la interior.
Hasta que encontramos la realidad interior.
Entonces se propone hacernos la pregunta.
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¿En qué estancia me siento más real?
Simplemente.
En la estancia interior o en la estancia de los pensamientos.
¿En qué lugar me encuentro más en paz?
Más apoyado.
Los pensamientos simplemente están apoyados.
En una intención de encontrar algo.
De compartir algo.
Pero no tienen un sustento que les permita permanecer.
Porque al no conseguir representarnos en ellos,
Rápidamente dejamos de sostenerlos y desaparecen.
Quedando quizás en la memoria,
Por si en otro momento no son de utilidad.
Sin embargo,
La estancia interior No necesita nada.
De nuestra parte.
Para que se sostenga.
Es como que es sostenida por sí misma.
Como que hay una realidad.
Que nos hace ser.
Y que permanecemos en esa realidad.
Hagamos lo que hagamos.
Prestemos atención o no.
Luego entonces.
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¿En qué lugar soy más real?
Y si soy más real en esa estancia interior.
¿Qué necesidad tengo de entenderlo?
¿Qué necesidad tengo de comprender lo que es?
Qué necesidad de intentar llevarlo al espacio y el tiempo,
La forma.
El sentido común.
¿Qué necesidad tengo ni siquiera de tener la intención de entender algo que reconozco como real?
Te invito.
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A llegar a este punto a reconocer que te estás sintiendo real desde ese interior.
A dejarte sentir.
A dejar tecer.
Y reconozcas que no necesitas.
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Entender nada.
Que puedes utilizar esa estancia de la cabeza para permanecer en la vida humana?
Para comunicarte con los demás pero sin necesidad de utilizar los recuerdos,
Las memorias que seguramente se disolverán.
Como un conocimiento de lo que he vivido,
Pero no como un conocimiento que me define.
De esa manera toda nuestra mente quedará libre para reflejar directamente.
Nuestro Ser interior.
Sin retener nada,
Sin que quede nada en esa mente,
Porque ya nada tiene sentido en cuanto a necesidad de tener un conocimiento.
El conocimiento deja de ser necesario.
Porque la seguridad completa de ser.
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Ese ser interior en una dimensión donde no se necesita tener Un cuerpo.
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Una mente,
Una inteligencia.
Unas neuronas.
Para hacer completamente lo que es.
De esta manera nuestro cuerpo.
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Nuestra respiración,
Nuestro cerebro son exclusivamente como un cristal que refleja.
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Esa.
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Realidad de ser interior.
Que somos.
Nuestro cuerpo se convierte en un cuarzo limpio que emite fielmente Sin necesidad de retener ninguna luz.
Ningún hecho.
Ninguna idea de identidad basada en lo exterior.
Sin ninguna dependencia ni ninguna necesidad de recibir algo que pertenece a este mundo de reflejos y expresiones.
Si estás ahí,
Contempla.
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Ese cristal de cuarzo que eres.
Que hace como de puente,
De interconector.
Entre esa consciencia interior de ser.
Y toda la dimensión.
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Físico.
Material.
Y humana.
Que podamos ser cada vez más ese cristal de cuarzo limpio.
Que así sea.
Conoce a tu maestro
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