
Cuando despertar deja de ser un pensamiento
El ser humano es un enigma que se debate entre lo que anhela y desea, y lo que consigue durante la vida. Necesitamos comprender el origen y la causa de ese desencanto con lo humano. Únicamente quien llega hasta el fondo de nuestro ser interior y lo escucha, como a la única realidad que permanece, asumiendo lo que se encuentra, será el que logre abrazar la Verdad e integrarse en ella. En esta reflexión, que invita a la meditación, profundizamos en ese cambio, tan sorprendente, para establecerse en la realidad interior.
Transcripción
Hola,
Una vez más después de este largo descanso de entrevistación.
Echando de menos estos encuentros donde podemos sentir esa compañía desde el interior Vamos a retomar la grabación de vídeo vamos a interiorizar Y si,
Se ve necesaria la práctica continuada.
Dice estar dentro de sentir que nuestra vida interior continúa evolucionando que seguimos estando presentes en ella.
Porque no hay otra manera.
De avanzar en ese camino interior que el perseverar en esa estancia.
En ese recorrido desde dentro Quizás parezca que hay como una decepción de la vida,
De todo lo humano.
Y es normal que ese pensamiento surja de que estamos dejando a un lado lo que es la vida.
Lo que es disfrutar de la vida.
Sin embargo,
Cuando ya hemos entrado en ese sendero interior La vida es darnos cuenta de nuestra presencia muy por encima de todo lo que pueda ocurrir en la vida humana.
La sensación de ser uno mismo en realidad,
En verdad,
Es una sensación muy especial.
Que se alcanza cuando ya nos hemos separado de todos esos objetivos,
Necesidades,
Inercias.
.
.
Que invaden nuestra mente,
Nuestro pensamiento.
Entonces es cuando.
.
.
Nos damos cuenta de lo interesante que es estar en uno mismo de manera real.
Cuando ya estamos perseverando en ese saber está adentro realmente ya no necesitamos nada porque todas esas sensaciones que hemos buscado durante la vida a través de lo humano,
A través de lo que va y viene todas esas sensaciones de bienestar,
De satisfacción,
De estar a gusto,
De estar en paz las tenemos ahora y nuestra presencia interior.
Es como si de repente se nos diese todo lo que hemos buscado y estuviese integrado en uno mismo.
Es una sensación tan grata de no necesitar hacer nada.
Para darnos la satisfacción de estar en la presencia.
¿Podríamos desplazarnos a cualquier lugar de la tierra?
Y esa sensación interior seguiría siendo la misma.
No nos aportaría nada más el hecho de trasladarnos a un bello paisaje porque seguiríamos disfrutando de esa presencia completa interior.
Desde ese estado ya tan permanente de estar en uno mismo.
Observamos la realidad humana.
Muy directamente la realidad de nuestros seres queridos Quizá nuestros familiares,
Hijos,
Padres,
Amigos.
.
.
Y los observamos en ese querer conseguir Eso que uno ya saborea.
Simplemente porque uno lo reconoció en el interior.
Entonces si analizamos lo que es la vida humana vemos con claridad que hay una necesidad de ser que se busca a sí misma y que realizará durante toda la vida mil y una actividades para encontrarse.
Observamos cómo reaccionan las personas.
Cómo evolucionan la energía que dedican a conseguir esos objetivos y principalmente algo que se puede observar en las reacciones de las personas.
En las que uno mismo ha tenido,
No somos ajenos a ello.
Porque aún seguiremos reaccionando ante los sucesos.
Pero vemos que hay como un instinto de supervivencia,
De conservación,
De autosuperación,
De ponernos en el mejor lugar.
En el mejor lugar que añoramos.
Ante cualquier suceso que ocurre.
Vemos como las personas generalmente reaccionamos ante sucesos de manera automática para preservar nuestro equilibrio.
Para conseguir estar en una posición óptima.
Podemos observar durante el tiempo a esas personas con las que nos relacionamos y vemos que funcionan bajo un impulso,
Como una especie de programa que necesita continuarse.
Con reacciones generalmente bastante previsibles.
Y vemos que durante toda la vida.
.
.
Estamos siguiendo ese programa,
Esa necesidad de autoafirmación y cómo somos arandeados de un lugar a otro dependiendo de cómo sopla el aire.
Y observamos el ser humano.
Es como una necesidad de vivir Sujeta.
A muchas necesidades que están basadas y sustentadas en lo humano,
En lo aparente,
En lo exterior.
Observamos el sufrimiento de esos seres queridos que en muchas ocasiones reaccionan de manera violenta para proteger su situación.
Y comparamos esa manera de estar que ahora vemos reflejado en los demás.
Con la situación en la que nos encontramos.
Cuando estamos asentados en esa realidad interior sabiendo que ya somos todo lo que somos.
Que no necesitamos nada exterior para seguir siendo lo que somos.
Seguramente quisiéramos transmitir nuestra calma y nuestra sensación Cuando vemos que ese ser querido se siente atenazado por las circunstancias,
Por las realidades de la vida,
Cómo se sufre.
.
.
Cuando desde nuestra perspectiva todo son circunstancias que ni nos dan ni nos quitan.
Todo pasa Salvo.
La presencia de estar en uno mismo.
Así pues,
Contemplamos la realidad humana ¿Cómo seré?
Condicionados,
Atrapados movilizados.
.
.
Por esa necesidad construida de ser algo.
Conservamos la sensación de realidad,
Conservamos el deseo de ser reales.
El deseo de poder expandirnos ilimitadamente Está intacto.
Pero olvidamos que realmente ya somos eso.
Y nos empeñamos en dar crédito a la necesidad de serlo a través de la vida humana.
Tarde o temprano tendremos que aceptar que nada conseguiremos en lo humano.
Que un día seremos considerados y otro día seremos despreciados.
Un día encontraremos amor.
Y otro día encontraremos desamor.
En su momento,
Sin duda alguna,
Encontraremos la calma y la paz.
Y con fortuna lo haremos de manera completamente consciente una vez hayamos encontrado esa realidad interior que somos.
Así que la invitación en este momento.
.
.
Es a soltar todos los mecanismos mentales,
Toda nuestra programación todas nuestras creencias de necesitar tal o cual cosa.
Para disfrutar de esa realidad interior.
Que hemos sido desde el principio y seguiremos siendo después.
Se propone realizar una inhalación larga desde esa sensación interior de existir incondicional.
Que no necesita reflejarse de ningún modo en el mundo externo.
Esa inhalación nos ratifica en la sensación de ser.
Nos dejamos estar en la dimensión física y ningún límite.
Pues es todo una dimensión.
De representación de lo que somos.
Pero desnudos de ese traje.
Vemos.
.
.
Que la dimensión interior es amplia y no se,
Suscríbete a nuestro cuerpo al planeta Tierra.
Ni a ningún espacio.
De esta dimensión Disfrutamos de esa inhalación y esa exhalación en la sensación de ser interior incondicional.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
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