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Heridas Emocionales de la Infancia

by Instituto Ángeles Wolder

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¿De dónde provienen muchas de nuestras repeticiones? ¿Por qué nos acostumbramos a conductas tan nocivas como el maltrato o la mentira? Las heridas emocionales que marcan nuestra infancia tienen una enorme influencia sobre quienes somos hoy; y comprender y asimilar esto también puede acercarnos hacia un mejor presente.

Transcripción

Bienvenido y bienvenida a este espacio de reflexión sobre la descodificación biológica original,

Hoy revisando las heridas de la infancia,

Los conflictos programantes de ese momento,

De nuestra primera parte biográfica.

Hoy te acompaña,

Servidora Ángeles Wolder-Helling,

Directora de la Escuela de Descodificación Biológica Original.

Carl Jung dijo,

Todos nacemos originales y morimos copias.

¿Copia de qué?

Copia de los padres,

Tanto en lo positivo como en lo negativo,

En lo que hemos idealizado como en lo que hemos odiado.

¿Copias de los hermanos,

De los que creemos que tienen más éxito,

De los que admiramos?

¿Copia de la sociedad,

De lo que ha querido la sociedad?

Y yo diría que somos esa copia y repetición de los conflictos que nos han conformado.

Y te preguntaría,

Dime qué problema tienes y te diré qué conflictos has vivido.

Bienvenido a escuchar,

A escuchar un poquito sobre lo que nos ha podido dañar en otro momento y que hoy como adultos podemos llenar.

Esa es la buena nueva,

Siempre estamos a tiempo.

Vamos a licitar esos momentos de la infancia que tuvieron una alta carga emocional,

Que han quedado relegados porque tenerlos presente en cada momento nos producen tanto dolor que más vale ni verlos,

Pero que no podemos negar están en la programación de los distintos síntomas físicos,

Existenciales,

De los trastornos psíquicos.

Tuvimos heridas y también salimos de esas situaciones porque también tenemos recursos dentro y esto no hay que olvidarlo,

Esto lo tenemos que potenciar.

Está en nosotros y qué suerte,

Qué suerte que está ahí porque en descodificación los acompañantes vamos con la persona para que encuentre el origen de sus bloqueos.

Imaginar a alguien que tiene una pareja hoy y esa pareja le grita,

Le agrede,

Le insulta,

No le escucha,

No confía en ella,

Le persigue a todos lados,

La tiene como la sombra pegada a la falda.

¿Cuántos podemos vivir hoy,

Si no todo,

Alguna de estas situaciones?

Que significa cuántos hoy podemos tener relaciones de cualquier tipo,

Pareja,

Amigos,

Familiares,

Laborales,

Que sean poco llanas.

¿Y tú seguirías con alguien que te trata con insultos,

Con agresiones,

Con desconfianza,

Con traiciones,

Con injusticias?

Pues yo te diría que sí,

Pues seguro que sí o al menos sí mientras no llames las heridas emocionales del pasado.

¿Por qué?

Porque seguimos enganchados a la química que se produce en el momento en que lo hemos vivido.

Y me preguntas ¿pero cómo pasa eso?

Sí,

Todo viene de nuestra infancia,

De cuando éramos niños,

De cuando creíamos que papá y mamá eran lo positivo y nos teníamos que acercar a ellos.

Y sabíamos que nos teníamos que alejar de lo negativo,

Pero no sabíamos dónde estaba lo negativo.

Y si papá y mamá son lo positivo y mamá me grita o me pone cara de malabar cuando entro en casa o me ignora o no mira mis dibujos o no me presta atención o no me cuenta un cuento,

Pues asumo que eso es lo normal y comienzo a conformarme y estructurarme como persona.

Acercarme a los padres aunque me generen dolor es mucho más,

Mucho más,

Lo repito,

Mucho más que la nada.

Prefiero un golpe a la nada,

Prefiero un insulto a la nada,

Prefiero que no me escuchen y me miren mal,

Me rechacen,

Me abandonen a la nada.

Sí,

Así lo hacemos.

¿Cuántos adultos hoy van con gran ilusión a ver a sus padres o les llaman por teléfono a pesar de que saben de que van a recibir una crítica?

Van a ver a sus padres y les dicen,

Y esta ropa te pones y así de rotos llevas los pantalones y con estas greñas,

¿dónde irás?

¿Quién te va a prestar atención con esa pinta que llevas?

O llamas por teléfono y te dicen,

Ah,

Pensaba que estabas muerto.

¿Cuánto tiempo hace que no me llamas?

Y quizás hace una semana,

Quizás hace nada,

Pero la ilusión del contacto ante la nada es preferible a recibir una decepción.

O sea,

Una respuesta que me decepcione es algo.

Lo mismo ocurre con una pareja.

Podemos estar con alguien que grita,

Que pega,

Pero no voy a cambiar,

No voy a cambiar yo y voy a creer que el otro va a cambiar.

No,

Señores y señoras,

No cambia nadie,

No cambia nadie,

Excepto que un día nos planteemos el cambio y para eso tenemos que empezar a ver cuáles son los tipos de heridas emocionales que nos han modelado.

¿Cuáles son?

Son tan variados como órganos tenemos en el cuerpo.

O sea,

Pueden ser la separación que habla a piel,

La agresión que habla a la dermis,

El abandono que habla un riñón,

El rechazo que habla la grasa o que habla el riñón también,

La injusticia que hablan las vías biliares,

La falta de respeto que habla el recto o el ano,

El sentirse ignorado,

El no ser mirado.

Mi vista,

Mis oídos,

Todo habla,

Todo,

Todo síntoma está asociado a una herida emocional del pasado.

Puedo hacer hoy un eczema,

Aparecer con una dermatitis,

Preguntarme qué tipo de separación he vivido en el último tiempo y echar la vista atrás rápidamente para ver cuándo se conformó esa herida y así con todos los síntomas.

Pudimos vivir situaciones de shock,

De forma real,

O sea,

Me insultaron,

Me gritaron,

Me pegaron,

También de forma figurada,

Es lo que yo he interpretado de lo que ha ocurrido.

Podría haber sido que me hubieran dicho algo y quizás en mi casa me lo decían en broma,

Como eso,

Mira,

Ahora recuerdo que a mi hermana,

Que es 10 años menor que yo,

Con mis hermanos mayores le decíamos tú has nacido en un champollo,

Que es la unión de un zapallo con un repollo.

La pobre niña,

Menudo sufrimiento tenía de sentirse que no pertenecía a nuestra familia,

Que la habíamos dejado de lado y nos reíamos.

Pero eso,

En broma,

En serio,

Como quieran llamarlo,

Hace daño.

Somos responsables de lo que decimos,

De lo que hacemos y de lo que pensamos.

Imaginar que estamos con un niño y le decimos ya no te quiero,

Te mataría,

No vales nada,

No sé ni para qué te tuve.

Hay quien ha dicho hubiera tenido cerdos que me darían más que tú.

Ojalá ese niño fuera mi hijo y ese no eres tú,

Es otro.

Ojalá mi sobrino,

Equis persona,

Fuera mi hijo y no fueras tú.

Eres un vago,

Eres un imbécil,

Eres tonto,

Eres un casurro,

Eres un burro,

No llegarás a nada en la vida.

Mira ese niño,

Mira el hijo de fulanito o de sultanito.

¡Oh qué mono!

¡Oh qué bien que lo hace!

Y tú ahí sintiendo que ¿yo para qué estoy aquí?

O también la amenaza,

El miedo,

El terror que se siembra con ese ya verás cuando llegue tu padre,

Ya verás cuando llegue tu madre,

Ya se lo diré,

Ya verás cómo se encarga de poner las cosas en orden.

El niño vive así numerosas situaciones de desamor,

De sentirse excluido,

De miedo,

De pánico,

De terror,

De que su vida no tiene un sentido,

De que hay amenazas continuas,

De que no vale nada,

De que puede ser agredido,

Separado,

Abandonado,

Excluido,

Rechazado.

Y esto es sólo algo que quizás los padres creían que decían de forma pasajera,

Sin darle un valor,

Como si no hiciera ninguna media.

Y es tremendo el daño que puede haber llegado a hacer como herida programante.

Imaginar no sólo lo dicho,

Sumarle a esto las acciones como me olvidaron en la escuela,

Me pegaron,

Me golpearon,

Me insultaron,

Me castigaron o eso de te castigo pero me duele más que a mí.

No señores y señoras,

No duele más,

No,

No,

No.

Puede que duela la culpa de haberlo hecho y puede que no duela absolutamente nada,

Porque estoy limpiando y soltando mis propios dolores cuando abuso del otro.

Hay una película magnífica,

La Cinta Blanca,

La Cinta Blanca,

Un grupo de niños en la Alemania del norte,

La parte norte,

1910 o por ahí,

Padres severos,

Padres que dan miedo,

Padres que aterrorizan a los hijos,

Padres que abusan de los hijos.

¿Qué mundo legaron esas generaciones?

Pensar lo que siguió a partir de 1910 en adelante.

Puede que me hubieran avergonzado,

Que me hubieran expuesto delante de todos o que me hubieran dejado solo a la buena de Dios.

Otra película tremenda pero magnífica para ver los eventos programantes es Submarino de un director danés,

Una película impresionante,

Madre alcohólica,

No está presente,

Tiene hijos,

Se cuidan entre los hermanos y no os cuento más para no hacer spoiler,

Mirarla.

Dura,

Dura,

Dura,

Pero sobre esa infancia está esta adultez y de la misma manera en que hemos sido fieles a nuestros padres,

A nuestros padres les seguiremos siendo fieles de adultos.

También puede que me hubieran juzgado,

Que no me escucharan en mis argumentos,

Que mi casa fuera un regimiento,

Que sólo hubiera control,

Manipulación,

Victimismo.

Sí señores y señoras,

¿dónde se quedó el amor?

¿Dónde?

¿Dónde quedó el amor?

Un trauma cuando lo vivimos,

O sea una situación inesperada,

Dramática,

Sin solución,

Sin expresión,

Nos deja una sensación de confusión,

Sobre nosotros cae como un peso,

Hay como un momento yo le llamo de fotograma perdido,

No sabemos quiénes somos,

Tampoco sabemos quiénes son nosotros,

Quiénes son mis padres,

Quién soy yo.

Pensar que para los niños todo es real,

Para nosotros también,

Pero como niño,

Yo lo comprenda o no,

Sacaré conclusiones que en algunos casos pueden ser desastrosas.

¿Por qué?

Porque el niño quiere sentirse algo,

Quiere sentirse mirado,

Quiere sentirse atendido,

Quiere sentirse mimado,

Escuchado,

Quiere sentir que tiene lo mínimo,

Que puede comer,

Que puede tener seguridad,

Que puede estar con otras personas,

Relacionarse,

Jugar,

Estar en un contexto,

Y si para conseguirlo tiene que sufrir,

Eso es lo que va a ser toda su vida,

Esta es la base señores y señoras de la dependencia emocional,

Me pegaron,

Me insultaron,

Me dejaron solo,

Me traicionaron,

Me humillaron,

Pues así haré mi vida cuando sea adulto.

El trauma en el niño se va a manifestar y lo vamos a poder apreciar cuando hay un cambio de comportamiento.

Reía,

Ahora está triste,

Duerme mal,

Se pasa horas solo en la habitación,

Tiene problemas en el cole,

Se distrae,

Por ejemplo controla a besfínteres y de repente ha dejado de hacerlo,

Se pelea con los amiguitos,

Se vuelve temeroso,

Se vuelve irascible,

Violento,

Ya hay un cambio de comportamiento.

Claro que si al niño se le ha dado este trato,

A veces vejatorio,

Desde muy pequeño,

Ya no veremos cambio de comportamiento porque es que ya crece de esa manera,

Pero cuando de repente vive una situación dramática,

Algo cambia en ese ser humano chiquitín y hay un cambio de comportamiento.

Y ahora te pregunto,

¿qué recuerdas de tu infancia que hubiera sido dramático?

¿Tienes el recuerdo de un trauma en un determinado momento y de cuál fue el comportamiento que tuviste para adaptarte a ello?

¿Puedes escribirlo?

¿Esos cambios fueron debidos a qué?

¿Qué situación los causó?

También puedes preguntarte,

¿tuvo solución ese problema?

¿Cuál fue la solución?

¿Qué encontraste que te ayudaba?

¿Qué camino tomaste?

El niño,

Un niño pequeño,

No tiene la palabra.

Un niño pequeño no puede decir exactamente lo que le pasa.

Somos los adultos los que tenemos que estar atentos a lo que les ocurra en la vida.

Hay un caso muy extremo,

A mí me impactó,

El libro es duro,

Durísimo.

Es el de James Rhodes,

Que escribió un libro que se llama Instrumental,

Tiene una página web también Instrumental,

La podéis localizar,

Ahí cuenta muchas de estas cosas.

Y él habla y dice que lo que le enganchó a la vida,

Lo que le permitió salir adelante,

Lo que le permitió sobrevivir,

Fue la música.

Este chiquito fue abullado por un profesor de gimnasia durante años,

Incluso hay una profesora que habló que un día le vio entre las piernas sangre.

Lo dijo en la dirección y no le hicieron caso.

Y este chico llegaba así a su casa desde los 5 años hasta los 12 y sus padres no se dieron cuenta nunca de lo que le ocurrió.

Es difícil,

Es duro.

Un niño abusado,

Que no tiene apoyo,

Que nadie se da cuenta de lo que le está ocurriendo,

Que no puede hablarlo,

Ya sé que es un extremo.

Pero pensemos el drama de un niño que vive una situación así.

Lo mismo ocurre cuando vemos críos que son abullados por sus compañeros en el colegio en el sentido del bullying que les están haciendo,

De las humillaciones,

De los insultos,

De que les tiran las cosas al suelo.

Y el niño cambia el comportamiento,

Pero es que somos los padres que tenemos que ver qué está ocurriendo.

Eso va a tener en el futuro un impacto,

Porque las heridas programantes dejan su huella,

Su marca,

Su impronta.

Las heridas programantes se constituyen a lo largo de toda nuestra vida,

Que no es sólo desde que nacimos,

No.

Está la infancia,

El nacimiento,

El embarazo,

El momento mismo de la concepción o toda la vida de nuestros ancestros que también han tenido situaciones fuertes y que ya hablaremos en otro momento.

Pero cuando han estado estas heridas en nuestra infancia,

Por ejemplo,

No han dado síntoma la primera vez,

Sino que van a aparecer cuando se repite la misma tonalidad conflictual.

Yo tengo una impronta que me fragiliza o debilita en algún aspecto de mi vida y que cuando revivo una situación similar voy a desencadenar un síntoma.

Recordar que un síntoma puede ser físico,

Un problema en la existencia,

Un bloqueo,

Un trauma psíquico,

Un trastorno de comportamiento,

Muchas cosas.

Hoy,

Como adultos,

¿qué podemos hacer?

Revisar de forma vivencial,

Dentro del cuerpo,

Sintiendo nuestras sensaciones corporales,

Llorando nuestras emociones,

Sacando esos dramas vividos para empezar a deconstruir y construir con algo más sano el mundo que queremos vivir.

Sí,

Podemos empezar a ser el original de cuando nacimos y sacar la parte copia que ya no me sirve de todos mis programas.

Y acabaré con otra frase de Jung que es,

Yo no soy lo que me sucedió en el pasado,

Yo soy lo que elegí ser.

Y ser completos es lo que te propongo escuchándonos,

Escuchando a nuestro cuerpo,

Escuchando lo que queremos vivir y cómo lo queremos vivir y empezando a ser para poder conseguirlo.

Hasta pronto y un fuerte abrazo.

4.6 (16)

Reseñas Recientes

Kari

July 26, 2024

Muchas gracias,me ha gustado mucho ✨🙌🏻

Gise

November 21, 2023

Me faltaron 2 min y se me cerro me quede en el buling en el colegio 🥹

Marina

May 25, 2021

Excelentes reflexiones 🙏

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