
Concluir el día
by Enrique Simó
Dormir bien es vital y esencial. Cuando ponemos un poco de atención en los preparativos del sueño y permitimos que nuestros últimos pensamientos sean relajados y agradables, nuestro sueño se vuelve más profundo, sano y reparador. Usa esta meditación para conseguir este beneficioso propósito.
Transcripción
Concluir el día Te damos la bienvenida a esta séptima meditación para dormir mejor.
De nuevo,
Te sugiero que escuches este audio cuando ya estés en tu cama,
A punto de dormir.
Y puedes ir cerrando tus ojos a medida que vas escuchando las palabras de este audio y buscando esa postura cómoda y relajada.
Y a la vez,
Creando la actitud interior para prepararte para ese valioso y merecido descanso.
Puedes ir regulando tu respiración y observando cómo,
Con cada respiración,
Vas sintiéndote más y más relajado.
Y vas dejando que tu respiración se haga natural,
Que encuentres su ritmo natural y armonioso.
Lo que te permite entrar en ese estado de relajación más profunda.
Y tal vez,
Ya hayas empezado a sentir,
De nuevo,
Esa sensación de sueño.
Una suave y agradable pesadez en tus ojos.
Una suave y agradable pesadez en todo tu cuerpo.
Y también es posible que,
Mientras escuchas el sonido de mi voz,
Se te puedan escapar algunas palabras.
Quizá perder alguna frase,
Pero no te preocupes.
Es natural que tu atención también se vaya relajando.
Lo importante es que,
Cuando lo notes,
Vuelvas a llevar tu atención a la meditación guiada.
Y te dejes llevar por sus sugerencias.
Y ahora,
Te invito a que dejes que cada músculo de tu cuerpo se vaya aflojando más y más.
Como si tu cuerpo se fuera haciendo más y más pesado.
Y puedes observar que el cuerpo se va relajando.
Como si se fuera hundiendo y hundiendo en un profundo sueño.
Y ahora,
Desde esta profunda relajación,
Desde este estado de calma y quietud,
Te invito a que te conviertas en el espectador desapegado.
Y que imagines que delante de ti hay una enorme pantalla.
Es la pantalla de tu mente.
Donde puedes proyectar pensamientos,
Imágenes,
Recuerdos.
Y me pregunto si puedes recordar todo lo que ha pasado en el día de hoy.
Tal vez ya hayan aparecido imágenes de cómo empezó el día.
De cómo te despertaste.
Quizá incluso puedas recordar cómo te sentías al despertarte.
Cómo fueron esos primeros momentos del día.
Y recuerda,
Tú eres el observador desapegado.
Todo lo ves proyectado en la pantalla de tu mente.
Y es como una película.
Tu actitud es neutral.
Puedes observar esas escenas como un observador.
Y a la vez mantener una distancia.
Y también disfrutar a la vez de esta agradable sensación de relajación que vas sintiendo en todo tu cuerpo.
A medida que vas avanzando en las escenas del día,
Deja que cada escena se disuelva.
Puedes imaginar que aumenta el brillo en la pantalla hasta que sólo hay luz y esa escena desaparece completamente.
Como si borraras las memorias de esa escena.
Y sigues avanzando,
Viendo nuevas escenas.
Escenas que observas como si de una película se tratara.
Y ahora aumentas el brillo,
El brillo de esa escena.
Como si tuvieras un mando que pudieras aumentar el brillo.
Y observas como todo se convierte en luz.
Y esa escena,
A la vez,
También se borra de tu memoria.
Se borra de tus registros.
Y puedes seguir viendo la película del día de hoy.
¿Qué sucedió al mediodía?
Y a primera hora de la tarde.
Incluso puedes ver cómo te sentías.
E incluso darte cuenta de qué estabas pensando.
Puedes sentir todas las dimensiones de cada momento.
Y de nuevo aumentas el brillo.
Y vas viendo como la escena se disuelve en la luz.
Y ahora puedes pasar a las primeras horas de la tarde viendo la película de todas esas escenas y situaciones.
Y recuerda,
Tú eres el observador.
Y de nuevo aumenta el brillo.
Y permite que todas esas escenas se sumerjan en esa luz brillante.
Y permite que se diluyan completamente.
Desaparecen.
Se funden en el silencio de la luz.
Y puedes seguir avanzando hasta la noche.
Visualizando cada escena en la pantalla de tu mente.
Tomando conciencia de los detalles.
Y cuando tú lo consideres.
De nuevo aumentando el brillo.
Y dejando que toda esa escena se funda y se disuelva en la luz.
Y poco a poco vas llegando al momento actual.
Y vas retomando la conciencia del presente.
Y de la sensación de silencio que te acompaña.
Y puedes dejar.
Que tu atención siga descansando en este momento.
Experimentando calma y quietud.
Y sintiendo que todo lo que ha sucedido en el día de hoy ha quedado ya sumergido.
Y tal vez te hayas dado cuenta de que tú también te has sumergido en el presente.
En el sueño.
Un sueño reparador.
Que te abre las puertas a un nuevo día.
A un nuevo día lleno de nuevas posibilidades.
Lleno de nuevas experiencias.
Y también tú sabes que puedes hacer estos pequeños cambios que te proporcionan bienestar.
Y que cualquier situación que aparezca en tu vida.
Siempre pasa.
Es temporal.
Y siempre se convierte en el pasado.
Y ahora has aprendido a que puedes darle más brillo.
Darle más luz.
Y permitir que se disuelva.
Y dejar que en su lugar aparezca de nuevo ese espacio tranquilo y silencioso.
Ese espacio interior que te recuerda que es el momento de empaquetar el día.
Y es el momento de desaparecer en los brazos del dulce sueño.
Y sigues notando.
Es agradable y profunda sensación de sueño.
Un sueño suave.
Agradable.
Que se va apoderando de ti.
Que lentamente,
Suavemente,
Te va envolviendo.
Y se va apoderando de ti.
Vas entrando en ese maravilloso sueño.
Reparador y relajante.
Ahora sabes cómo hacerlo.
Ahora has aprendido a cómo entrar en ese sueño.
Cuando tú lo desees.
Y por eso,
Puedes elegir.
Y eliges fácilmente cómo sumergirte en esa experiencia.
Y dejar que tu cuerpo se duerma.
Y dejar que tu conciencia se duerma.
Y vuelves a descubrir con alegría que el sueño llega y llega todas las noches.
Y ahora,
Tú sabes cómo desaparecer en esa experiencia.
Cómo sumergirte en ese sueño profundo.
En ese sueño reparador.
Y una vez más,
Te permites desaparecer en esa experiencia.
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