
Responde con Sabiduría
Entrena tu habilidad para responder de un modo más consciente y efectivo en momentos en los que te sientas disparada/o o especialmente confundida/o. Mediante esta práctica de visualización conocerás una técnica para responder de un modo más sabio, consciente, equilibrado y calmado cuando surgen situaciones complicadas en tus relaciones con otras personas, sin que te arrepientas de tu respuesta.
Transcripción
Mediante la práctica de visualización,
Entrenas tu capacidad de respuesta y construyes nuevas conexiones inápticas que van a ayudarte a responder de un modo más consciente,
Más equilibrado y más calmado cuando surjan situaciones estresantes y de conflicto para ti.
Hoy vamos a trabajar con una situación en la que no respondiste del modo que te hubiese gustado o que luego te arrepentiste de la respuesta que habías dado o te viste especialmente amenazado.
Trae a tu mente esta situación.
Realiza tres respiraciones profundas inspirando y expulsando el aire por la nariz y en la tercera cierra tus ojos.
Si para ti es incómodo puedes dejarlos ligeramente entreabiertos mirando hacia el suelo.
Lleva tu atención al contacto de tu cuerpo con el suelo,
Quizás las plantas de los pies,
Puedes notar los calcetines o el calzado.
Si estás sentado puedes notar el asiento en contacto con tu cuerpo o si estás tumbado puedes notar todo el suelo en contacto con tus piernas,
Tu espalda y vas a atender ahora a la zona del entrecejo.
Relájala si es que hay tensión,
Relaja la mandíbula,
Suéltala un poquito y observa tus labios si están apretados,
Relájalos y vas a conectar ahora con tu respiración.
Allí donde más la notes quizás en el abdomen o en el pecho o en las fosas nasales.
Simplemente observa la respiración que va y viene,
Que fluye.
No tienes que hacer nada,
Solo observar.
Observa el final de cada exhalación,
Justamente ese momento.
Si tu atención se va,
Con amabilidad tráela a observar el final de la exhalación.
Vas a traer a tu mente esa situación con la que quieres trabajar.
Vas a practicar una estrategia diferente de respuesta.
Recuerda que lo primero era la parada,
Así que sitúate en el momento en el que hubo ese disparador,
En el que surgió el conflicto o te pusiste más nervioso o nerviosa,
Justo lo que desencadenó todo y en ese momento vamos a hacer una parada mental.
Vamos a imaginar que paramos.
Recuerda que la pausa es uno de los pasos más importantes antes de dar una respuesta.
Puedes ayudarte enfocándote en la respiración como lo estabas haciendo ahora.
Recuerda que el segundo paso era respirar.
Vas a respirar inspirando y exhalando el aire en el doble del tiempo que dura la inspiración.
De esta manera activas tu sistema nervioso parasimpático y ayudas a traer calma a tu mente.
Vamos a pasar al tercer paso.
Observa ahora tu cuerpo.
Date cuenta.
Nota qué emociones hay.
Qué emociones había en aquel momento.
Intenta atraerlas y cómo se manifestaban en tu cuerpo.
Quizás había tensión en el cuello o en la cara,
Quizás en los hombros,
Quizás los pómulos estaban rojos o podías notar algo en la espalda.
Quizás había algún cambio de temperatura o de tensión en las zonas de tu cuerpo.
Intenta atraerlo a este momento.
Intenta experimentar sin juzgar.
Intenta experimentar esas emociones como un fenómeno fisiológico.
Experimento ira en mi cuerpo y no como algo existencial.
No eres la ira.
Estás experimentando la emoción en tu cuerpo y observa también tus pensamientos.
¿Qué pensamientos surgían en aquel momento?
Observalos como quien observa el mar yendo y viniendo.
Si ves que estás enganchada o enganchada a un pensamiento,
Vuelve a tu respiración al ir y venir,
Al fluir de la respiración y verás que el pensamiento se va disolviendo.
Esto te ayuda a responder con más claridad.
Pasamos al cuarto paso que es proceder,
Es responder.
Intenta imaginar la forma más positiva en la que podrías responder a esta situación si se diese ahora otra vez.
Intenta durante el siguiente minuto imaginar cuál sería esa respuesta.
Deja ir ya toda la visualización de la situación,
La respuesta que hemos dado,
El proceso que hemos hecho de parar,
Respirar,
Observar y proceder y vuelve con tu atención a la respiración.
Bien en el abdomen,
Bien en el pecho o quizás en las fosas nasales donde más la notes,
Obsérvala,
Observa el ir y venir.
Y si la mente se entretiene,
Se despista con otra cosa,
Con amabilidad vuelve a llevarla a observar ese fluir de la respiración.
Observa cómo te sientes en tu cuerpo,
En tu mente,
Haz un chequeo del impacto que esta práctica tiene para ti.
Y ahora cuando escuches el sonido del cuenco a tu ritmo puedes ir abriendo los ojos nuevamente.
Recuerda que practicar es la base para generar un nuevo hábito.
Puede ser que al principio sea más difícil pero este tipo de visualización te ayudará a responder de un modo más consciente.
Te deseo un buen día o noche y hasta la próxima.
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4.7 (76)
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