
Los Ocho Sufrimientos - Pensamientos Budistas
El budismo tiene una forma muy particular de abordar el dolor. Esta filosofía promueve la idea de que es posible acabar con el sufrimiento, pese a que este sea una parte ineludible de la vida. Porque aunque la vida traiga por sí misma dolor, no estamos condenados a padecerlo pasivamente.
Transcripción
El nacimiento,
El primero de los ocho sufrimientos.
Entre los ocho clases de sufrimiento del hombre,
La primera que aparece es el nacimiento.
¿Por qué se considera el nacimiento un sufrimiento?
El dicho umino kurushimi significa sufrimiento de dar a luz.
Entiendo que cuando nace un bebé,
El sufrimiento de la madre sobrepasa nuestra imaginación.
Pero lo que se señala aquí es que,
Haber nacido,
Crea la causa para que después el infante experimente todo el sufrimiento al que deberá enfrentarse en su vida.
Si no nacemos como seres humanos,
Ciertamente no experimentaremos los sufrimientos de la humanidad.
Por eso,
Hay quienes en medio de su sufrimiento se lamentan.
Si la vida humana es tan penosa,
Deseo no haber nacido.
Si el sufrimiento llega a ser en verdad insoportable,
Uno podría incluso llegar a pensar en acortar su propia vida por un acto voluntario.
Sin embargo,
Por dolorosa que parezca ser la vida,
Si cambiamos nuestro punto de vista,
Podemos incluso convencernos de que es bello haber nacido.
Llevar a la gente a pensar así,
Es una enseñanza muy importante del budismo.
Gracias.
La vejez.
El segundo de los ocho sufrimientos.
Desde el momento en que nacemos,
Todos los seres vivientes sin excepción,
Nos volvemos día a día más viejos.
Como dice un poema,
El día del año nuevo es la marca de la edad de una niña.
Es una ocasión feliz y al mismo tiempo una ocasión no tan feliz.
Todos nos hacemos viejos.
Aunque pensemos,
Todavía soy joven,
Las arrugas no tardarán en aparecer en las orillas de nuestros ojos.
Los dientes empezarán a caerse.
Nuestros ojos perderán su agudeza y nuestra memoria gradualmente se irá desvaneciendo.
Por viejo que me vuelva,
Si hubiera la garantía de que no moriré,
Por un rato al menos,
La ancianidad no sería necesariamente odiosa.
Pero cuando caemos en la cuenta que paso a paso y nos acercamos a la muerte sin poder evitarlo,
El temor se va apoderando de nosotros.
Aún hoy en día,
En que la expectativa promedio de vida de los japoneses,
Tanto hombres como mujeres,
Ha llegado a ser una de las más altas del mundo.
Nadie dirá,
Ya basta,
Al menos refiriéndose a sí mismo,
Ya que los deseos humanos son ilimitados.
A pesar de todo lo que hagamos y de que sea algo odioso para nosotros,
Con seguridad continuaremos envejeciéndonos en mente y en cuerpo.
Por eso,
No debemos ignorar que nos hacemos viejos,
Sino debemos enfrentarlo y pensar cómo vivir más intensamente cada día de nuestra existencia.
Gracias.
La enfermedad,
El tercero de los ocho sufrimientos.
Desde que nació el primer ser humano hasta el presente,
Una de las causas más grandes de sufrimiento ha sido sin duda la enfermedad.
Aún hoy en día,
En que ha habido tantos desarrollos en la medicina,
No hay nadie que no se enfrente alguna vez en su vida.
Sin duda,
Si se tiene la seguridad de que la enfermedad puede ser curada,
No necesita uno espantarse.
Pero cuando pensamos que puede eventualmente causar la muerte,
La enfermedad acarrea no sólo sufrimientos físicos,
Sino también mentales.
Entre las religiones,
Algunas cautivan a la gente,
Alegando que curan las enfermedades sin acudir a un tratamiento médico.
Hay un dicho,
La enfermedad se origina en la mente.
Existe pues alguna posibilidad de que una enfermedad pueda ser curada por el poder mental.
Sin embargo,
Si todas las enfermedades pudieran ser curadas completamente,
Los doctores y los medicamentos se volverían innecesarios.
Para nuestra desdicha,
Parece absolutamente cierto que estas cosas no sucederán,
Ni siquiera en el futuro.
Posiblemente hay dioses que puedan curar las enfermedades,
Pero hay modos por los que podemos salvarnos sin ser curados.
Quizá podamos enfrentar calmadamente la enfermedad,
Y aunque estemos enfermos,
Podemos buscar la serenidad.
Gracias.
La muerte.
El cuarto de los ocho sufrimientos.
Si yo dijera,
La tasa de mortalidad humana es el 100%.
Probablemente todos pensarían primero sobre esto y luego aceptarían que es verdad.
Todo mundo sabe bastante bien que algún día tiene que morir.
Sin embargo,
Considera que no será hoy o mañana y por lo tanto no se preocupa.
Había oído antes que iba por un sendero que algún día llegaría a su fin.
Nunca pensé que sería hoy,
Pero lo fue.
El poeta arihuarano Narihira.
Hasta ahora siempre pensé que era un asunto para los demás,
Pero ¡ay,
Me muero!
¡Es insoportable!
El poeta Ota Shokusanjin.
Sin hacer caso de cuánta gente muere en nuestro alrededor,
Si no se trata de nuestros parientes inmediatos,
No nos afecta.
Sin embargo,
Si alguien cercano a nosotros o si algún miembro de nuestra familia muere,
El pánico se apodera de nosotros y nos lamentamos.
Cuando nosotros mismos nos acercamos a la muerte,
Podemos imaginarnos qué tan terrible es.
Por mucho que la odiemos o la temamos,
No hay modo de evitar la muerte.
Sin fallar jamás a la cita,
Nos llega a hurtadillas.
Por eso,
Debemos encrearla de frente y debemos desde hoy esperar ese día con aprecio.
Gracias.
Sufrimiento por la separación de seres queridos.
El quinto de los ocho sufrimientos.
Si alguno de ustedes preguntara qué es lo más triste para los seres humanos,
Encontraría que es la separación de aquellas personas a las que amamos.
Si se trata sólo de una separación temporal,
Sabemos que volveremos a encontrarnos.
Aun si no podemos tener la seguridad de un encuentro,
Mientras la otra persona esté viva,
Podemos esperar que algún día nos volvamos a ver.
Sin embargo,
Si la separación de la persona es para siempre por la muerte de una persona,
El sufrimiento se vuelve insoportable.
Por esta razón,
Shakyamuni listó el sufrimiento por la separación del ser amado como el quinto de los ocho sufrimientos.
Por otra parte,
Todo mundo desea una vida más larga,
Aunque sea sólo por un día más.
Pero mientras más viva,
Es más probable que sus seres amados mueran uno por uno.
Así,
Termina sufriendo más.
Si el proceso de separación es ordenado,
De modo que las personas mayores sean las primeras en morir,
De alguna manera lo soportamos.
Pero si sucede en el orden inverso,
De modo que nos separemos primero de los más jóvenes,
El sufrimiento es indescriptible.
Por todo esto,
La realidad de la vida humana es que no se puede seguir pensando que,
Si uno muere tempranamente,
No habrá necesidad de sufrir.
Gracias.
Sufrimiento por tratar con personas odiosas.
El sexto de los ocho sufrimientos.
El sexto de los ocho sufrimientos es sufrir por encontrarse con alguien a quien uno odia.
Supongo que no hay nadie que,
Desde que nació hasta el presente,
No haya tenido alguien a quien odiara o quien estuviera resentido.
Si por lo menos hubo un maestro al que no quisimos entre quienes nos instruyeron en la escuela,
Seguramente esto fue casi insoportable.
Generalmente hay una o dos personas entre nuestros conocidos,
Entre nuestros mayores o entre nuestros vecinos y parientes a quienes no soportamos.
Por ejemplo,
Cuando somos jóvenes,
Quizás pensemos.
Me contento con que llegue a vivir unos 60 años.
Sin embargo,
Cuando llegamos a los 60 años decimos.
Bueno,
Ya que he recorrido el camino hasta aquí,
Me gustaría llegar por lo menos a los 70 u 80 años de edad.
En cuanto a las metas de nuestro trabajo,
Al principio quizá pensemos.
Sería maravilloso llegar a ser jefe de la sección.
Al haber llegado a ocupar este cargo,
Probablemente digamos.
Ya que he llegado hasta aquí,
Quisiera llegar a ser por lo menos jefe de departamento.
Por eso Sakyamuni listó el sufrimiento por no alcanzar lo que se busca,
Como el séptimo de los ocho sufrimientos.
La enseñanza que difundió es que el deseo humano no tiene límites.
Si no comprendemos esto,
No importa qué tan lejos lleguemos.
Los seres humanos desearemos siempre más y más.
Verdaderamente,
Hasta el momento de la muerte no podemos quedar satisfechos.
Pienso,
Por lo tanto,
Que es necesario pensar sobre esto con mucho cuidado.
Gracias.
Sufrimiento que viene de las cinco escandas.
El octavo de los ocho sufrimientos.
El último de los ocho sufrimientos es el sufrimiento que viene de lo que se designa como los cinco agregados.
Los cinco agregados son forma,
Percepción,
Concepción,
Voluntad y conciencia.
El primero,
La forma,
Significa el cuerpo humano.
Los últimos cuatro son los elementos analíticos de las funciones de la mente humana.
En otras palabras,
El ser humano es un compuesto de cinco elementos que se reúnen temporalmente.
Más simplemente,
Un ser humano está compuesto de mente y cuerpo.
De los dos mencionados,
La mente es el elemento más complejo y puede desglosarse en cuatro agregados.
La mente,
Entonces,
Se combina con la forma para llegar a ser un ser humano.
Sufrimos porque cada uno de estos cinco elementos persigue sus objetivos y se consume a sí mismo vigorosamente.
Para expresarlo con sencillez,
La existencia humana por sí misma pronuncia sufrimiento.
Si los humanos no tuvieran un cuerpo físico,
No habría enfermedad,
Vejez o muerte.
Además,
Si no existiera la función mental,
Desaparecería el sufrimiento causado por los distintos fenómenos de este mundo.
Sin embargo,
Ya que ambos existen en la realidad,
Sufrimos.
Gracias
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