
Práctica Para Encontrar Equilibrio y Claridad En Momentos De Estrés y Ansiedad
by Ara Marz
Esta meditación busca equilibrar los efectos del estrés y la ansiedad en el cuerpo. A través de ella te guío por tu cuerpo y emociones para encontrar claridad en momentos que te generen crisis en situaciones estresantes. Aprenderás a relajarte utilizando el poder de tu respiración y de la conciencia que te da conectar con tu cuerpo y tus emociones.
Transcripción
Hola,
Soy Aramars.
Esta es una meditación que te ayudará a encontrar equilibrio y claridad en momentos de estrés y ansiedad.
Si nunca has meditado,
No te preocupes,
Literalmente voy a guiarte durante todo el proceso.
Toma una postura cómoda manteniendo tu columna alargada,
Tus hombros relajados y tu cadera estable.
Puedes recargarte sobre la pared o sobre el respaldo de una silla.
Recuerda mantener todo el tiempo tu atención en la respiración y en mi voz.
Puedes mantener en este momento tus ojos entreabiertos dejando que tu mirada se fije en algún detalle al frente de donde estás.
Manténla en ese punto fijo.
Siéntete libre de cerrar los ojos en el momento que así lo consideres adecuado.
Recuerda mantener una actitud absolutamente receptiva.
Permite que todas las sensaciones,
Emociones y pensamientos formen parte de tu práctica.
No los rechaces,
No los persigas y permite que lleguen,
Te visiten un momento pero permíteles continuar su camino.
Toma tres respiraciones muy profundas por tu nariz y deja que el aire salga lentamente por tu boca.
Inhala profundo por tu nariz y exhala por tu boca.
De nuevo inhala por tu nariz y exhala por tu boca y de nuevo vuelve a inhalar por tu nariz y exhala suave por tu boca.
Lleva ahora tu atención a la sensación que tienes en tu rostro.
Comienza a notar si los músculos de tu cara sienten tensión,
Si tu mandíbula se siente apretada,
Si tu entrecejo se siente tenso.
Si ese es el caso,
Respira muy profundo y cuando exhales comienza a relajar poco a poco cada músculo de tu rostro.
Separa ligeramente tu mandíbula.
Deja que tu lengua descanse haciendo contacto con tu paladar.
Nota de nuevo tu respiración.
Lleva tu atención esta vez a tu garganta y date la oportunidad de sentir su espacio.
Puedes pasar un poco de saliva y buscar sensaciones,
Si encuentras tensión o si sientes un nudo en la garganta,
Si la sientes libre,
Si notas alguna sensación o algún dolor en particular a los costados de tu garganta,
En los músculos de tu cuello.
Si ese es el caso,
Vuelve a tomar una respiración muy profunda y exhala suave por tu boca.
Ahora lleva tu atención a los hombros y a tu pecho.
Puedes notar tu respiración en ese lugar o es casi imperceptible.
Intenta llevar tus hombros ligeramente hacia atrás,
Suavizarlos.
Observa la sensación que acompaña al movimiento.
Si te es posible,
Nota cómo late tu corazón,
Cómo las paredes de tu pecho se expanden cuando inhalas,
Cómo tu cuerpo te pide que liberes la tensión para respirar.
Trata de alargar lo más que puedas tu siguiente inhalación y cuando exhales,
Hazlo por tu boca de manera suave y lenta.
Observa las sensaciones en tu pecho,
En tus hombros y en tu espalda alta.
Si tus hombros siguen tensos,
Simplemente sigue relajándolos.
Date la oportunidad de soltar aquello que te pesa,
De descansar por un momento.
Respira muy profundo y siente cómo se inflaman tus costillas,
Tu espalda media y nota el espacio que generas,
Nota esa sensación de libertad.
Lleva tu atención ahora hacia el vientre,
A tu ombligo.
Observa las sensaciones que hay en ese espacio.
¿Notas alguna sensación particular de dolor o de tensión?
Observa cómo tu respiración inflama tu ombligo y las paredes de tu vientre se liberan.
Enfócate en sentir esta sensación de expansión,
De espacio,
De calma que viene acompañada de tu respiración.
Recuerda no juzgar ninguna sensación,
Ningún pensamiento,
Ninguna emoción.
Todo es bienvenido en la práctica.
Si es posible lleva tu atención a estos tres puntos donde dirigimos la respiración,
A tu pecho,
Tus costillas y tu vientre.
¿Notas cómo tu respiración es cada vez más profunda?
¿Cómo en tu exhalación liberas cualquier sensación que no pertenezca a la respiración?
Lleva tu atención esta vez hacia tu cadera,
El espacio que hace contacto con la superficie donde estás.
¿Puedes notar si hay tensión,
Si hay alguna sensación de estrés o si hay algún dolor en particular ahí?
Nota su peso,
El espacio que ocupa y deja que la respiración comience a fluir a través de ese espacio.
Observa tus piernas,
Tus pies.
¿Puedes notar cómo la respiración toca ligeramente tus extremidades?
De la misma manera obsérvala hacia tus brazos y tus manos.
Relaja el puño de tus manos y siente cómo tus dedos caen,
Se suavizan.
Visualiza tu cuerpo como un espacio donde puedes estar seguro,
Donde todo está bien.
Es el lugar donde puedes resguardarte,
Donde en cualquier momento puedes encontrar paz,
Siguiendo el ritmo de tu respiración,
Permitiendo que todas las sensaciones,
Las emociones y los pensamientos lleguen,
Te visiten y después continúen su camino.
Tú decides qué alojar en tu cuerpo,
En tu vehículo.
Cada vez que llegue una sensación que altere tu equilibrio o tu paz interna,
Observa de dónde nace,
Cuál es su sensación física,
Sin juzgarlo y sin perseguirlo y observa entonces tu respiración.
Vuelve a sentir de nuevo tu pecho,
Tus costillas,
Tu vientre,
La temperatura con la que entra el aire por tu nariz cuando inhalas y la temperatura con la que sale el aire de tu nariz cuando exhalas.
Notas cómo cambia la percepción de esas emociones o esas sensaciones,
Cómo tus pensamientos se disipan y cómo a través de tu respiración puedes regresarle de nuevo a tu cuerpo,
A tu experiencia,
La paz y el equilibrio donde estés.
Todo en tu experiencia es temporal,
Nada es permanente.
Ahora toma una inhalación muy profunda,
Suelta el aire por tu boca y comienza a regresar poco a poco tu atención a las sensaciones,
A los sonidos,
A las texturas,
A todo aquello que tus sentidos te comunican en este momento y en este espacio.
Haz pequeños movimientos con tus dedos de las manos,
Con tus dedos de los pies,
Puedes volver a mover tus hombros,
Tu cuello y tu cabeza,
Incluso puedes bostezar si lo sientes natural.
Comienza a enfocar tu atención y tu mirada en el espacio en el que estás.
Lleva tus manos al corazón y agradecete por elegir esta pausa,
Por elegir respirar y soltar la ansiedad.
Que el resto de tu día fluya en paz,
En calma y en tranquilidad.
Conoce a tu maestro
4.7 (2 188)
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