30:05

Meditación para cuando te caes

by María Teresa Sánchez

Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
5

Esta meditación guiada y en directo, es para brindar una experiencia profunda y reconfortante, te ayudará a sentirte suficiente para continuar después de caerse. Beneficios: 1. Conexión Profunda: Conecta con tu ser interior y fuerzas espirituales. 2. Paz Interior: Encuentra calma y serenidad, liberándote del estrés. Ideal para todos los niveles de experiencia. Tómate un tiempo para ti, acomódate y permite que mi voz te guíe en este viaje hacia la compañía y el apoyo espiritual. Espero que esta meditación te aporte aquello que necesitas en este momento. ¡Nos encontramos en el camino de la meditación! Brilla con tu luz, brilla con luz propia, brilla sin tener que apagar la luz de los demás. Gracias

Transcripción

Bienvenidos,

Bienvenidas a Bright Cresa Coaching,

Canal de crecimiento personal y toma de consciencia.

En primer lugar te invito a poner el teléfono en modo no molestar para que las llamadas y los mensajes puedan seguir entrando pero no molesten este ratito que te vas a dedicar a ti.

Te invito a que vayas a un lugar tranquilo,

Un lugar en el que no haya demasiado frío,

Demasiado calor,

Un lugar en el que te encuentres a gusto.

En ese lugar te invito a que tomes una postura adecuada,

Cómoda para ti.

Una postura que deberás mantener durante toda esta meditación.

Si eres de los avanzados toma esa postura que te caracteriza y si eres de los que le gusta estar sentado en una silla o recostado en el sofá,

En la cama,

Adelante.

No se trata de poner posturas raras,

Se trata de estar a gusto.

De hecho yo misma estoy en una silla.

Coge esa postura cómoda en la que te encuentres a gusto y te invito ahora a realizar dos respiraciones inhalando por la nariz y exhalando suavemente por la boca hasta expulsar todo el aire que tienes dentro.

Comenzando por los pies.

Esos pies que tal vez estén cansados o estén descalzos.

Te invito a sentir lo que perciben,

Tal vez el tacto del calcetín,

Esa arruga de ese calcetín o esa media que sientes en este momento.

Te subiendo poco a poco y siente tal vez cansancio o ese hormigueo característico de las piernas que llevan todo el día trabajando.

Subes los tobillos y vas subiendo lentamente por tus piernas.

Tal vez sientas alguna tensión en alguna parte o algún hormigueo leve.

Permítete sentir cada cosa que percibes,

Cada cosa que sientes.

Y a medida que vas subiendo por tus piernas una sensación de calma y tranquilidad llega a ti.

Sigue subiendo.

Siente tus caderas,

Tu pelvis,

Tus glúteos o el asiento.

Y sube lentamente por tu espalda observando cada vértebra poco a poco.

Y a medida que vas subiendo vas soltando cualquier tensión o carga que sientas en ella.

Y cuando llegues a tus hombros te invito a que se relajen,

A que caigan,

A que se amolden a esa posición natural.

Si algún pensamiento del día a día,

Alguna preocupación llega a ti,

No pasa nada.

Trátate con cariño,

Trátate con dulzura y recondúcete hacia mi voz.

Tú sabes perfectamente cómo hacerla.

Observa esos brazos relajados,

Tranquilos,

Sobre tu regazo.

Y esas manos con las palmas hacia arriba en forma de cuenco para recibir todo aquello que hoy vas a recibir.

Las mandíbulas,

Las mejillas y si aún no tienes cerrados tus ojos te invito a cerrarlos suavemente.

Ahora te invito a realizar dos respiraciones.

Inhalando y exhalando por la nariz.

Inhalando en cuatro tiempos,

Manteniendo levemente y exhalando también en cuatro tiempos.

¿Preparado?

¿Preparada?

Inhala.

1,

2,

3,

4.

Mantén.

Exhala.

1,

2,

3,

4.

Vuelve a inhalar.

1,

2,

3,

4.

Mantén.

Exhala.

1,

2,

3,

4.

Y permítete conectar con todo tu ser,

Con toda tu alma.

Hoy te invito a que vayas a un lugar en el que puedas desconectar.

Un lugar en el que solo con pensar en él tu mente se mantiene.

No te viene ahora a un lugar donde no pasa nada.

Dile a tu mente inconsciente que te lleve a ese lugar donde tu mente está en calma.

Donde la sientes como un mar tranquilo.

Como un mar despejado.

Donde escuchas ese vaivén de las olas tranquilas.

Y a medida que vas escuchando esas olas tranquilas balancear y agobar ese vaivén del mar tranquilo.

Permítete sentirte abrazada en ese lugar en el que estás tan,

Tan tranquilo.

Te invito a que observes todo lo que te llega.

Si es de día o es de noche.

Si estás al aire libre o bajo techo.

Los brillos,

Los colores,

Los sonidos o ausencia de ellos.

Si estás solo o acompañado permítete recibir cada detalle.

Te sientes bien.

Te sientes en calma.

Te invito a que localices esa calma que sientes en el día de hoy.

Tal vez lo sientas en la cabeza,

En la espalda,

En los hombros,

En los brazos o las piernas.

Es tu sensación de calma.

Y por tanto tú sabes perfectamente dónde la sientes ahora mismo.

Y expandirla por todo tu cuerpo.

Tanto como necesites en este preciso instante.

Te sientes en calma.

Los bloques más anchos que otros.

Esos bloques hacen como una escalera.

Nosotros estamos arriba y solamente podemos bajar.

Te invito a que inicies ese descenso.

Que sigas bajando.

Tal vez para encontrar el camino de bajada tienes que volver a subir.

Es como una montaña con recovecos.

Vas bajando y al fondo ves solo oscuridad.

De repente es como si te hubieras caído y hubieras llegado al fondo.

Y no sabes dónde estás.

Está todo oscuro.

Miras hacia arriba para ver si ves algo de luz,

Pero no ves nada.

Solo estás tú y el suelo.

Un suelo negro como la obsidiana brillando en el que te reflejas a ti mismo.

Te das cuenta de lo que has caído.

Que has bajado de golpe.

Que has llegado a ese lugar.

Ese lugar que pareciera oscuro,

Pero si te fijas bien,

Tú te reflejas en ese suelo negro y te ves a ti mismo.

Tal vez te apena el haberte caído ahí porque estabas muy arriba.

Tal vez pienses por qué te ha pasado a ti esto.

Que no sabes si vas a volver a ser capaz de encontrar esas escaleras,

Esos bloques para seguir subiendo.

Pero te miras en ese reflejo de ese suelo negro y piensas que sí,

Que tal vez hoy hayas bajado,

Te hayas precipitado hacia ese abismo negro.

Pero que estás tú.

Estás entero y observas tu reflejo.

Te miras a ti con la certeza de que eres la única persona que puede ayudarte a salir de ahí.

Con determinación.

Sabes que más abajo ya no hay más cosas.

Solo tienes la opción de subir.

Pero esa opción tiene que salir de ti.

Uno no camina solo.

Si no,

Le dice a su mente que mueva las piernas.

Así es que te invito a buscar ese camino hacia arriba.

Hacia subir.

Tal vez caminar de frente en lo llano.

Tú decides si te quieres quedar donde estás.

Tú decides tu destino.

Camina en llano o empieza a escalar.

Tú decides lo que quieres.

Con la certeza de que hay mucho por recorrer.

Mucho por escalar.

Mucho por conocer.

No te quedes en el mismo lugar,

Lamentándote de lo que ha pasado o pensando lo que podría haber pasado.

Materializa aquello que quieres hacer.

Convierte el futuro en el presente.

En ese paso que das para avanzar.

Convierte ese trayecto en una luz que te acompaña.

Que sabes que está siempre dentro de ti.

Y seguir y avanzar.

Aunque a veces pienses que no eres capaz,

Más lejos de la realidad,

A veces hay que caerse para saber que eres capaz de poder continuar.

De poder avanzar.

De poder escalar.

Porque aunque haya cosas materiales que desaparezcan,

Tú estás ahí.

Te tienes siempre a ti mismo.

Y en ti está apoyarte,

Quererte.

Para seguir caminando,

Avanzando,

Escalando.

Y sintiendo ese hormigueo y esos pelos de punta,

Cada vez que te das cuenta que tú no vales.

Que avanzas.

Que sigues.

Si durante este camino necesitas conversar contigo,

Háblate con cariño,

Con dulzura,

Sin juicios.

Pues tal vez esa caída que te ha llevado aquí no la habías tenido prevista.

Tal vez se te invite a aprender algo.

Porque nosotros somos dueños de los caminos que elegimos.

Y tal vez la primera vez que lo elegimos y nos caemos en una franja que encontramos,

No nos hayamos dado cuenta que esa franja estaba ahí.

Pero nosotros estamos en que la próxima vez que pasamos por ese mismo camino,

Decidamos si caer en esa zanja o embordearla para no caer nuevamente.

Observar.

Porque aunque el suelo esté oscuro,

Tú te puedes ver reflejado.

Porque tú eres lo más importante.

Ahora te invito a que con ese aprendizaje que acabas de recibir,

Vuelvas a ese lugar inicial de calma,

Tranquilo.

Recibas ese mensaje.

Ese mensaje que es para ti.

Y te invito nuevamente a que te fijes en tu respiración.

Y cuando estés preparado,

Te invito a que dibujes una sonrisa y a que abras lentamente.

© 2026 María Teresa Sánchez. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else