
Autocuidado
Una de las mejores cosas que puedes hacer por ti es cuidarte. En tu interior vive un niño asustado que necesite que le des sostén y amor. Buscar fuera el amor y la comprensión que sólo tú puedes darte es una búsqueda sin fin y causa de sufrimiento. Conoce a tu niño interno y establece un nuevo diálogo con él. Observa cuáles son tus miedos y tus necesidades. Actualiza tu madre interna sostenedora para que seas capaz de acogerte y estar disponible para ti en momentos difíciles.
Transcripción
Autocuidado.
La madre interna como arquetipo de amor incondicional.
Comencemos con tres preguntas.
¿Estás disponible para ti en momentos complicados?
¿Eres capaz de darte sostén y de acompañarte?
¿Eres dura o duro contigo cuando no sabes hacer una cosa o te sientes vulnerable?
¿Eres amable y compasivo?
Tres ideas fundamentales.
La capacidad que tengo de sostenerme.
Mi capacidad de cuidar de mí.
Y la capacidad de hacerme cargo.
¿Hacerme cargo de qué?
De mi mundo emocional,
De mis miedos,
De mis inseguridades.
De mis necesidades.
Y de mi dolor.
Una figura interna,
Nutridora,
Va a ser aquella que es capaz de sostener a una persona.
De acogerla,
De abrazarla en su dolor y después de ese sostén,
Apoyarla para que dé el paso que necesite.
Haciéndole confiar en sus potencialidades,
En sus capacidades y haciéndole saber que siempre estará disponible para él o para ella.
La idea es hacer eso con nosotros.
Lo primero,
Acogernos en nuestro dolor.
Lo haremos desde el corazón,
Conectando con nuestro sentir,
Siendo compasivos.
Siendo conscientes de que somos humanos y hay aspectos de la vida que son difíciles para nosotros.
Espacios de la vida que son complejos para ti.
Todos somos discapacitados en un área de nuestra vida.
Segundo,
Apoyar a esa parte de nosotros que sufre,
Para que sea capaz de dar el paso necesario.
De pasar a la acción,
Lo haremos desde la mente.
¿Qué necesito decirme?
¿Cómo me hubiera gustado que mis figuras nutridoras,
Mis figuras sostenedoras me hubieran apoyado?
¿Qué me hubiera gustado que me hubieran dicho en momentos difíciles para mí cuando era una niña?
Y empezar a crear ese diálogo interno para nuestro niño o nuestra niña.
Establecer un vínculo con nuestro niño interno,
Conocerle y saber qué necesita.
Revisa a tu madre interna.
Como todos los arquetipos internos,
Como todas las partes de ti,
Se han ido creando sobre todo en la infancia.
Y es muy probable que la figura interna sostenedora o nutridora no sea capaz de nutrir adecuadamente a la adulta o el adulto que eres ahora.
Revisar creencias y pensamientos es fundamental.
Lo mismo que ya no te pones la ropa de cuando eras pequeño o pequeña porque no te vale.
También hay creencias y pensamientos que ya no te sirven.
Como ejercicio te invito a que observes a tu madre interna durante dos semanas.
¿Qué te dices cuando estás sufriendo?
¿Y cómo te lo dices?
Ese tono de voz interno es fundamental.
Lo haces de forma suave,
Dulce,
Compasivo o quizá eres dura o duro contigo es un tono áspero.
¿Estás disponible para ti en esos momentos?
¿Eres capaz de darte amor y de cuidar de ti?
Observa,
Presta atención,
Investiga sobre tu madre interna.
Registra lo que observes,
Escríbelo,
Viejos patrones que tengas.
Exprésalo.
La palabra expresar significa permitir que lo que estaba preso salga,
Vea la luz.
Puede que observes una madre interna limitadora o que no sabe apoyarte y darte el sostén que necesitas en algunos momentos.
Modifica entonces lo que necesites,
Acorde a quién eres ahora.
Modifica lo que ya no vibre contigo,
No tengas miedo de hacer cambios en tu interior igual que los haces en el exterior.
Empieza a construir una madre interna para ti,
Firme y determinada,
Que te ayude a cumplir tus metas pero a la vez compasiva y amorosa.
Construye una madre interna saludable para la persona que eres ahora.
Conoce a tu maestro
4.7 (203)
