
Foco en la Respiración
Dado que la mente tiene ciertas inercias como los pensamientos automáticos y repetitivos, o evasiones del momento presente hacia el pasado y futuro, etc. necesitamos entrenarla para desarrollar esa capacidad de consciencia. Este tipo de meditación nos ayuda a tener la mente calmada, sin ruido interior. La clave es que al fijar nuestra atención hacia un objeto concreto vamos empujando a nuestra mente una y otra vez hacia ese objeto y apartándolo de las muchas preocupaciones que nos atosigan durante todo el día. Esta meditación es un entrenamiento en toda regla para apuntar mejor el láser de nuestros pensamientos hacia nuestro presente y dejar de dispersarse hacia el pasado (culpas, remordimientos, reproches…) o hacia el futuro (preocupaciones, miedos, anticipaciones negativas…)
Transcripción
Práctica de la atención consciente.
Encuentra una postura cómoda en la que realizar esta práctica de atención consciente,
Quizás sea de pie,
Quizás sea sentado o tumbado y asegúrate de tener la espalda recta,
No tensa pero sí recta.
Haz todos los movimientos necesarios hasta que encuentres esta postura y ahora vamos a realizar tres respiraciones profundas,
Lentas y profundas,
Notando como nuestro aire entra por la nariz y llega hasta nuestro diafragma,
Expandiendo nuestros pulmones y como sale aportándonos un poquito más de relajación.
Con estas respiraciones provocamos una ruptura con todo lo que nos ha pasado durante el día para centrar toda nuestra atención aquí y ahora y ahora vamos a buscar un punto en el que centrar nuestra atención donde sea más obvio para nosotros,
Quizás en la punta de la nariz,
Quizás en nuestra garganta,
En nuestros pulmones o en nuestro estómago,
Nuestro diafragma.
Busca ese punto donde para ti sea más obvio la respiración y reposa ahí tu atención.
Notamos como la respiración reposa en ese punto.
Con cada inspiración y expiración encontramos un poco más de calma y entramos en contacto con nuestro cuerpo y ahora hacemos un breve chequeo de cómo está nuestro cuerpo acompañándolo de la respiración.
Movemos la atención a nuestros pies,
A nuestras piernas,
A nuestra pelvis,
Nuestro tronco,
A nuestros estómagos,
Nuestra espalda,
El corazón,
Los brazos,
Los hombros,
El cuello,
La cara,
El cuero cabelludo.
Sentimos todo nuestro cuerpo,
Sentimos todo nuestro cuerpo respirar y reposamos la atención en el ir y venir del aire,
Aquí y ahora,
Inspirando y expirando.
Si después de unos minutos notamos que nuestro pensamiento,
Nuestra respiración se va a nuestro pensamiento o quizá el sentimiento del cuerpo o quizá una emoción,
Es normal.
La mente está acostumbrada a moverse constantemente de un objeto a otro.
Cuando lo notamos,
Sin juicio,
Simplemente volvemos a reposar la atención en ese punto que es clave para nosotros y seguimos respirando.
Sentimos como el aire entra y sale de nuestro cuerpo y sentimos como los pensamientos van y vienen,
Volviendo otra vez la atención a nuestra respiración.
Los pensamientos son sólo eso,
Pensamientos,
Vienen y van,
No son la realidad,
Por lo cual cuando aparecen les dejamos estar ahí y volvemos nuestra atención suavemente a la respiración,
Notando cómo se evaporan y poco a poco volvemos la atención a nuestro cuerpo,
Al espacio que ocupa nuestro cuerpo en la habitación,
A nuestra respiración y cuando estés preparado te invito a hacer todos los movimientos necesarios y a ver suavemente los ojos.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.5 (304)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
