
Sueños
Una meditación creada para invocar los sueños y el sueño. Les enseño una postura especial para dormir mejor, descansar y sentir bienestar al dormir. Esta forma meditativa de invocación y relajación nos ayuda a tener sueños bonitos y reparar en la noche para amanecer con el cuerpo y la mente en armonía. Tiene una cadencia que nos lleva a dormir sutilmente y estar en el estado de limbo que es importante para aflorar la creatividad y acceder a la información mas profunda. Felices sueños... (Al final es solo música) Música maravillosa creada por Pablo Villegas, especialmente para una serie de meditaciones canalizadas por mí y grabadas por mí en su estudio.
Transcripción
Esta meditación es para invocar los sueños y el sueño,
Así que vamos a tomar una postura en la cama o en un sofá hacia el lado derecho del cuerpo,
En una posición fetal,
Lo más enroscados,
Enroscadas que puedan,
Con el cuello tirado hacia adelante,
Un poco inclinado,
Idealmente con una cobija,
Con una almohada,
Que se sientan en un pequeño nido,
Habitando ese espacio con el cuerpo fundido en el lugar a donde están,
Esta es una postura de reparación,
Donde podemos hackear o engañar al cuerpo para que piense que estamos profundamente dormidos,
Una postura para reparar los músculos,
Los tejidos,
Llenar de oxígeno todo el cuerpo,
Desinflamar,
Acomodar los órganos vitales en su postura perfecta,
Y cuando encontramos ese sitio en donde nos sentimos cómodos,
Vamos a tomar unas respiraciones lentas y profundas,
En un principio vamos a contar hasta cinco inhalando por la nariz y hasta cinco exhalando por la boca,
Convirtiendo esta respiración que se llama coherencia cardíaca,
En ese ritmo que va a llevar al cuerpo a estar en calma.
Pueden usar los dedos para hacer el conteo o pueden contar mentalmente y empezamos inhalando y exhalamos inhalamos y exhalamos inhalamos y exhalamos y siguen a ese ritmo mirando como el aire entra como una ola y sale como una ola,
No hay pausas,
El aire que entra se mezcla con el aire que sale,
Sentimos como el aire entra a este cuerpo que está curveado,
Entra por la nariz,
Pasa por la garganta,
Por el estómago y baja hasta la planta de los pies,
Sentimos la temperatura que va cambiando,
Cuando nos quedamos quietos,
Cuando cerramos los ojos,
Cuando respiramos despacio,
La temperatura del cuerpo va cambiando,
Va regulándose a la temperatura que necesita,
Los pensamientos cuando estamos en quietud también se van aquietando y cuando respiramos pausadamente llevamos a nuestro cuerpo a un estado de calma y de paz en donde se puede dormir,
Porque es imposible dormirse si estamos respirando muy rápido,
Solo es posible dormirnos si estamos respirando lento y nuestro cuerpo y nuestra mente saben que estamos a salvo y esta postura es una postura de volver a casa,
Una postura que nos repite que estamos bien,
Que estamos en casa,
La postura en la que se nos creó la vida,
Por donde recibimos el primer alimento,
Esa postura en donde estábamos en un vientre con las condiciones perfectas y tomamos una respiración y vemos como todo el cuerpo se expande unos milímetros.
Aún en la quietud el cuerpo se expande y se contrae unos milímetros,
Los pulmones se llenan de aire,
El corazón palpita más lento,
Los huesos se acomodan,
Los músculos se contraen y se expanden.
Y en este punto donde ya la mente se ha quedado más quieta,
Podemos invocar los sueños,
Podemos imaginar qué queremos soñar hoy y lo más importante cómo nos queremos sentir con esos sueños,
Qué sensación queremos tener al despertar,
Qué certezas,
Qué información,
Cómo podemos recuperarnos y descansar en ese espacio de tiempo que no es un espacio en el que podamos actuar,
Libremente.
Entonces intencionar los sueños nos ayuda a encaminar esta noche que viene y nos damos cuenta que estamos respirando despacio pero profundo,
Que estamos oxigenando todo el cuerpo,
Que la quietud,
Los ojos cerrados,
Esa respiración pausada ya se siente y vamos entrando en ese estado en donde todo se siente mejor,
En donde el cuerpo empieza a reposar,
En donde la mente se aquieta y las emociones ocupan el espacio que tienen que ocupar.
Y vamos a intencionar si queremos tener un sueño profundo,
Si queremos tener sueños y todos tenemos sueños finalmente pero podemos intencionar qué forma de sueños vamos a tener y respiramos despacio,
Con conciencia,
Sintiendo el cuerpo,
Sintiendo la temperatura de la piel,
La seguridad del lugar en el que estamos,
De la manta o la cobija que tenemos encima,
De la almohada que tenemos debajo del oído y nos sentimos seguros,
Plenos,
En un estado de serenidad distinto a lo que nuestra mente conoce.
Y aquí podemos invocar el descanso,
Podemos invocar creatividad,
Intuición,
Certezas y vamos entrando en ese sueño profundo o en esa quietud absoluta o en ese descanso que tanto nos merecemos y nos vamos a quedar con la música entrando en esos umbrales del sueño y de los sueños.
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5.0 (6)
