
Meditacion para conectar con el Color Compasivo
Sumérgete en esta práctica y permite que el color compasivo llene cada rincón de tu ser. Visualiza una luz suave y envolvente, que irradia calor y serenidad, conectando con tu corazón y despertando una profunda empatía hacia ti y hacia los demás. Deja que esta energía compasiva disuelva tensiones y expanda tu paz interior. Respira profundamente y siéntete en armonía con el mundo, recordando que, en cada momento, puedes regresar a este espacio de amor y comprensión.
Transcripción
Vamos a realizar una práctica para conectar con un color compasivo,
Un color de amabilidad.
Toma una postura cómoda,
Allí donde te encuentres,
Sobre el asiento en el que puedas descansar tu cuerpo.
Cierra tus ojos suavemente y tómate algunos instantes para sentir tu cuerpo.
Aprovecha para ir llevando la atención a los puntos del cuerpo que están apoyados con el lugar en el que te encuentras.
Y enfócate especialmente en la base de la columna,
El coxis,
El sacro,
Para ir soltando el peso de los hombros,
De la cabeza.
Hacia el asiento y de ahí hacia la tierra.
Vamos a tomar unas respiraciones de limpieza,
Inhalando por el nariz y exhalando por la boca.
Inhalamos por nariz y exhalamos soltando las tensiones,
El peso hacia la tierra.
Una más.
Inhalamos,
Exhalamos y nos quedamos ahí respirando tranquilamente,
Conectando con esta sensación de descanso que nos produce enraizar el cuerpo a la tierra y conectarnos con su fuerza de gravedad.
Y ahí en contacto con esta sensación de ser acogidos,
Recibidos por la tierra,
Sostenidos,
Vamos a comenzar a realizar unas respiraciones de calma.
Simplemente es buscar un ritmo respiratorio,
Un poquito más lento,
Un poco más profundo,
Que vaya despertando un estado de serenidad internamente.
Observa que este ritmo sea cómodo para ti y no genere ninguna tensión.
Y una vez que lo vayas teniendo,
Vas dejándote calmar por tu propio flujo de la respiración.
Observa cómo esta respiración es capaz de despertar un estado más calmado en tu interior.
Y desde ahí puedes como envolverte en un espacio de calma y serenidad.
Mantente ahí,
Concentrada en este ritmo.
Suave.
Fácil.
Y te invito a generar un color en tu mente que asocies con la calidez,
Con la amabilidad.
Puede ser un color específico o puede ser una combinación de colores.
Puedes traerlo como una luz o como una bruma o como surja en tu mente.
No te preocupes por si lo estás haciendo correctamente,
Simplemente confía en lo que surja en tu mente,
En la manera que surja.
Y poco a poco ve imaginando que este color,
Compasivo,
Amable,
Pacífico,
Te rodea.
Te rodea y te abraza.
Como si estuvieses inmersa en la sensación de estar rodeada y contenida por este color.
Y simplemente percibe las sensaciones que le van llegando al cuerpo a través de este abrazo,
De este color.
Y vamos a imaginar que ahora al inhalar este color entra a través del centro de tu pecho y comienza a fluir por tu cuerpo.
Observa esta sensación que se genera internamente al recibir este color.
Recibelo en el pecho y déjalo fluir por el resto del cuerpo.
A medida que este color va entrando por el cuerpo te va conectando con las cualidades de la calidez,
De la sabiduría y de la fortaleza interior.
Y muy especialmente con la cualidad de la amabilidad.
Que poco a poco a medida que vas respirando se va extendiendo.
Puedes imaginar también que este color se extiende no solo por tu cuerpo sino también por tu cerebro,
Por tu mente.
Y va atrayendo esa cualidad de amabilidad,
De calidez,
A esos espacios mentales suavizándolos,
Sanando,
Cuidando.
A medida que imaginas este color compasivo,
Este color amable,
Considera que la intención central de este color es ayudarte,
Darte fuerza y apoyarte.
Cuando tu mente se distraiga,
Lo cual ocurrirá naturalmente,
Pues es parte de la naturaleza de la mente,
Divagar.
Simplemente nota la distracción y trae tu mente de vuelta con paciencia y con amabilidad a este color.
Puedes también extender,
Si quieres,
De nuevo este color al espacio donde te encuentras.
Que vaya más allá de tu cuerpo y se extienda por tu casa.
O incluso enviarlo y conectarlo con algún otro lugar.
Al que te gustaría llevar este color y estas cualidades.
Y poquito a poco vas de nuevo como trayendo la atención al centro del pecho,
A la zona del corazón,
Percibiendo la sensación que te ha dejado esta conexión con este color.
Y de ahí vas volviendo a llevar la atención a los apoyos,
A los apoyos del cuerpo con el asiento.
Y que todo a poco,
Antes de abrir los ojos,
Observa si el cuerpo necesita hacer algún movimiento.
Y te permites ahí los movimientos que te pida el cuerpo.
Puedes desperezar,
Movilizar el cuello,
Lo que necesites antes de ir abriendo los ojos para reconectar con el espacio en el que te encuentras.
Toma algunas respiraciones profundas que te ayuden también a desperezarte y poder así continuar con tu día.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
