
Amando a tu Niño Interno
Esta es una meditacion que te va a hablar sobre el amor propio de la manera mas beneficial posible. Amando a tu Niño Interior
Transcripción
Visualización,
Amando a tu niño interno.
Te voy a pedir que cierres tus ojos,
Te pongas cómodo,
Cómoda,
En algún sitio donde puedas estar tranquilo,
Donde no te vayan a llamar o a distraer,
Déjate estos minutos para ti y para tu niño.
Una de las mejores cosas que podemos hacer por nosotros mismos es verdaderamente amar,
Proteger,
Escuchar y cuidar a nuestro niño interno,
Porque cuando hacemos eso,
Verdaderamente podemos estar mucho más en congruencia con nosotros mismos y sentirnos mucho más felices.
Inhala,
Reten y exhala.
Inhala luz por tu coronilla,
Percibe cómo va una suave oleada de luz blanco dorado,
Limpiando todas y cada una de los trillones de células que conforman tu cuerpo y exhala tensión por la planta de tus pies.
Inhala luz,
Reten y exhala tensión.
Una vez más,
Inhala luz,
Reten y exhala tensión.
Eso es,
Vamos a ir imaginando que te levantas de donde estás sentado para ir caminando hacia unos peldaños que bajan.
Vas a ir bajando poco a poco.
Uno,
Das un paso firme y bajas.
Dos,
Mientras vas bajando por ese peldaño,
Vas sintiendo cómo la tensión en tu cuerpo va desapareciendo.
Tres,
Suelta tus hombros,
Tu nunca,
Relaja todos los músculos de tu rostro,
Tu entrecejo,
Tu mandíbula,
Espalda,
Pecho,
Cintura,
Cadera.
Cuatro,
Cinco,
Piernas,
Rodillas,
Pantorrillas,
Tobillos y tus pies.
Al terminar de bajar por este quinto peldaño,
Estás completamente relajado y poco a poco vas caminando hacia ese espacio donde sabes que vas a llegar a despertar a ese pequeñito,
Pequeñita,
Interna.
Está como en la mitad de ese campo,
De ese bosque,
De ese espacio conectado con la naturaleza.
Cada vez que quieras conectarte con tu niño interno,
Hazlo en tu mente en un espacio de la naturaleza,
Porque la naturaleza es la madre nutridora por excelencia y queremos llevar a tu niño a esa sensación de ser nutrido,
Contenido,
Apapachado,
Abrazado por ese ser adulto que eres tú al día de hoy.
Vas a entrar a esa pequeña,
Pequeña cabaña en la mitad de la naturaleza y vas a llegar a despertar a ese chiquito,
A esa chiquita.
Abre suavemente una ventana y empieza a filtrarse un rayo de luz y allí le empiezas a pasar suavemente la mano por su cabello,
Por su carita,
Su pequeña nariz y le das un fuerte abrazo,
Amoroso abrazo y una gran sonrisa y muchos besos.
El pequeñito,
La pequeñita abre sus ojos,
Te reconoce y también,
También echa sus pequeños bracitos alrededor de tu cuello y se abraza.
Despierta por completo y la cargas,
Tomas a esta criatura en tus brazos y la llevas a verse al espejo.
En el espejo tú puedes ver su pequeña carita,
Sus grandes y chispeantes ojos que se encuentran con tus ojos,
Con tu rostro del adulto que eres hoy en día detrás y allí tus ojos miran a sus ojos y se encuentran amorosamente.
Sientes cómo entra la regadera,
Esta criaturita se está bañando y cada vez que están haciendo alguna actividad en conjunto tú sientes cómo esta criatura se siente feliz de saber que tú la estás viendo,
Escuchando,
Cuidando,
Protegiendo.
Cómo al salir del baño la arropas con esa gran y esponjosa toalla para que se sequen y se ríen y se dicen cosas graciosas y se abrazan y ese niño está feliz de encontrarte a ti,
Esa niña está maravillada de sentir cuánto te importa y cuánto la cuidas.
Por lo tanto cuando estás listo,
Estás lista para irte a tu trabajo,
A tu escuela,
Tu actividad actual como adulto,
Sabes que esa criaturita preciosa que estaba en el campo,
En esa pequeña cabañita va contigo,
Va contigo en tu interior,
De ninguna manera está olvidada en un lugar oscuro y sin chiste húmedo y frío,
Está contigo al centro de tu corazón y por lo tanto a la hora de la comida cuando sales de tu trabajo y vas a buscar un sitio donde comer sabes que no puedes darle a esa criaturita esa comida chatarra que solamente la hará sentirse mal y que no le llevará nutrientes que necesita a su cuerpo,
Por esa chiquita,
Por ese chiquito vas también cuidando tus pensamientos y tus emociones y no dejas que te inunden los pensamientos chatarra o las emociones chatarra,
Las emociones de baja frecuencia,
Los pensamientos repetitivos que te hacen sentir triste o enojado o que te llenan de miedo,
Cuidas tus pensamientos porque quieres darle a ese pequeño,
A esa pequeña lo mejor,
De tal manera que también desde esta protección a tu niño interno te vas a alejar de la gente tóxica que no te haga sentir bien,
De las situaciones donde se viva un abuso o situaciones de violencia o de necedad,
Nada de eso,
Nada de esas situaciones negativas tú quieres para tu niño,
Para tu niña interno,
No vas a permitir que se rodee de esas emociones de miedo,
De enojo,
De tristeza,
La vas a proteger a esa niña,
Lo vas a proteger a ese niño porque tú recuerdas y sabes claramente ahora que sólo te tiene a ti para sentirte bien.
Al término del día cuando vas regresando de nuevo a casa vas platicando en voz interna de ti hacia adentro con esa criaturita volviendo a repasar los sucesos más importantes del día teniendo esta charla amorosa,
Divertida,
Seria,
Profunda,
Pero en perfecta armonía y conexión cada vez que tú sientas miedo o enojo o tristeza sabes que tienes fundamentalmente la responsabilidad de calmar,
De amar,
De tranquilizar a tu niño o a tu niña interna y cada vez que sientas alegría o amor en tu corazón recuerda que puedes poner también al frente a tu niño interno,
A tu niña interna a que también goce con gran intensidad esa alegría o ese sentimiento amoroso.
Mientras te preparas para irte a dormir,
Te lavas los dientes,
Te alistas para ir a la cama,
Antes de apagar la luz ves con atención el espejo y el reflejo que ves de tu rostro de adulto no te confunde porque sabes que al mirar a los ojos a quien estás viendo en esos ojitos,
En esas pupilas es a esa criaturita que te guiña un ojo y te dice sé que estás aquí y yo estoy aquí también para darte mi alegría y mi amor y tú simplemente le contestas y yo estoy aquí para nutrirte,
Para amarte,
Para protegerte,
Respetarte y escucharte siempre pequeño,
Pequeña mía.
Apagas la luz y te vas a tu cama y cuando te metes a la cama y te dispones a dormir sabes que muy cerca junto a tu pecho está durmiendo también esa criaturita amorosa que se siente contenida y cuidada por ti.
Inhala,
Retén y exhala.
Poco a poco vas a ir saliendo ahora de esa suave y tibia sensación de conexión,
De amor profundo entre tú y tu niño interno y vas a ir subiendo de nuevo esos peldaños.
Cinco,
Vas regresando poco a poco aquí y ahora sabiendo que tienes esta hermosa y profunda conexión con esa criaturita.
Cuatro,
Tres,
Empiezas a escuchar los ruidos del exterior,
Empiezas a mover tus manos,
Tu cuello,
Tus hombros y uno,
Nuevamente empiezas a sentir tu cuerpo exactamente donde está sentado o recostado en el lugar en el que estás y a tu tiempo y a tu ritmo vas abriendo tus ojos sintiéndote en perfecta paz,
Alegre,
Feliz,
Contento y en perfecto estado de salud.
Tú sabes que tú amas a tu niño interno y que tu niño interno es profundamente feliz al sentir tu amor,
Tu dedicación y tu respeto hacia él.
Bienvenido,
Bienvenida de vuelta.
Conoce a tu maestro
4.7 (68)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
