
Observando el Flujo de Pensamientos
by Ruth Albores
Meditación guiada para aprender a sostener una actitud de observador del paso de los pensamientos, cultivando una actitud abierta, amable y de aceptación a cualquier pensamiento que surja en el momento presente.
Transcripción
Cierren sus ojos y vamos a empezar.
Vamos a empezar a dejar de lado todo lo que tuvimos que hacer para llegar a este momento y a este lugar.
Vayan abandonando sus preocupaciones,
Sus pendientes y vamos aterrizando a este espacio,
Este ambiente en el que se encuentran en este momento.
Perciban los sonidos de este lugar,
Los aromas y vamos a dirigir nuestra atención a todo el cuerpo sentado aquí,
Respirando.
Permanezcan por unos instantes con este vaivén de la respiración.
Este movimiento suave,
Sutil,
Tranquilo y amable de la respiración con cada inhalación y cada exhalación momento a momento.
Ahora vamos a soltar nuestra ancla y vamos a dejar libre el pensamiento,
La mente.
Vamos a permitir que la mente nos traiga lo que nos quiera traer.
Cualquier pensamiento,
Cualquier frase,
Cualquier palabra,
Cualquier imagen y vamos a establecer nuestro primer objetivo,
Nuestra primera intención.
Observar qué tan quieta o qué tan intranquila está la mente en este momento.
Noten que tantos pensamientos están llegando a la mente.
Quizá en este momento la mente está abrumada de pensamientos o posiblemente la mente está en calma.
Recuerden que solamente nos damos cuenta.
No se trata de aquietar la mente.
Se trata de permitir que llegue cualquier pensamiento que surja y cultivar este estado de observadores del pensamiento,
De las imágenes,
Las frases,
Las palabras que puedan llegar.
Continuamos observando la mente,
Observando el contenido de la mente.
Qué tan inquieta está la mente o qué tan tranquila y calmada se encuentra en este momento.
Solamente nos damos cuenta.
No forzamos nada.
No intentamos transformar esta experiencia mental.
Vamos a abrirnos a la experiencia,
A cultivar una actitud abierta,
Amable y de aceptación.
Si ya me enganché con algún pensamiento,
Ya empecé a analizarlo,
Cuestionarlo,
Elaborarlo.
Recuerden regresar simplemente a observar,
Ser testigos del flujo de pensamientos.
Ahora vamos a observar qué tanto apego tenemos por algún pensamiento que llegue o si estamos rechazando algún pensamiento.
Hay algunos pensamientos a los que nos cuesta mucho trabajo soltar,
Que nos quedamos como pegados a ellos.
Y hay otros que resulta más sencillo dejar ir.
Vamos a observar a cuáles me apego y cuáles resisto o rechazo o evito.
Quizá algunos pensamientos son agradables y me apego a ellos.
Y quizá vengan otros que son desagradables,
Difíciles y deseo que no lleguen a la mente.
Y en vez de apegarme a los pensamientos o de rechazarlos,
Vamos a cultivar apertura,
Dándole la bienvenida a cualquier pensamiento que llegue,
Sea agradable o sea desagradable.
Ahora vamos a continuar observando el flujo de pensamientos y esta vez vamos a etiquetarlos.
A ponerles un nombre.
Cuando llegue algún pensamiento,
Algún recuerdo del pasado,
Me digo pasado.
Y si lo que llega a la mente es un deseo de que algo ocurra,
Una fantasía,
Me digo futuro.
Y si llega algún pensamiento de esta experiencia,
Me digo presente.
Y así vamos etiquetando los pensamientos que van llegando,
Que van surgiendo en la mente.
No traten de detener ningún pensamiento.
Permitan que fluyan y que la mente nos traiga lo que nos quiera traer.
Y solo nombramos,
Etiquetamos como pasado,
Futuro o presente.
Continuamos etiquetando nuestros pensamientos con una actitud abierta,
Amistosa y amable,
Sin juzgarnos,
Sin criticarnos.
Ahora vamos a observar si el pensamiento se expresa de alguna manera en el cuerpo.
Para esto,
Vamos a traer a nuestra memoria un recuerdo agradable.
Recuerden alguna situación,
Alguna ocasión donde se sintieron contentos,
Alegres,
Con bienestar,
Calmados,
Emocionados.
Traigan ese recuerdo a su mente y traten de identificar,
De observar cómo se siente el cuerpo cuando recordamos este evento,
Esta ocasión.
¿Qué se siente en el cuerpo al recordar este evento agradable,
Esta situación que nos hizo sentirnos contentos,
Relajados,
En paz,
Empáticos quizá?
¿Qué sensaciones se expresan en el cuerpo?
¿Y cuál es la emoción que surge al recordar esta situación?
¿Cuál es la emoción que destaca?
Pónganle un nombre,
Quizá alegría,
Calma,
Amor.
¿Cómo se siente esta emoción agradable en mi cuerpo?
Ahora vamos a traer a nuestra mente el recuerdo de alguna situación desagradable,
Alguna situación que nos hizo sentirnos mal,
Quizá algún momento donde nos sentimos rechazados,
Ignorados,
Agredidos o cualquier situación desagradable.
Tráiganlo a su mente,
Recuérdenlo y vamos a tratar de identificar,
De observar cómo se siente el cuerpo cuando recordamos esta situación.
Quizá haya tensión,
Presión,
Palpitaciones,
Cualquier cosa que noten que este recuerdo se expresa en el cuerpo.
Y ahora vamos a identificar cuál es la emoción que surge al recordar esta situación,
Este evento.
Traten de ponerle un nombre a esta emoción y vamos a tratar de observar cómo se siente esta emoción en el cuerpo.
¿Dónde la sienten?
¿Qué tan intensa es?
¿Qué tanto espacio ocupa en el cuerpo?
Si la emoción se incrementa,
Recuerden que siempre pueden tomar refugio en su respiración,
Haciendo unas cuantas respiraciones y luego podemos continuar observando cómo se siente la emoción en el cuerpo.
Ahora vamos a regresar nuestra atención a nuestra ancla,
Nuestro refugio,
El hogar.
Coloquen su atención en el lugar del cuerpo donde sientan con fuerza,
Con intensidad,
La entrada y la salida del aire.
Y ahí vamos a permanecer por unos instantes para tranquilizar los pensamientos,
Aquietarlos.
Vamos a imaginar que como el ancla bajamos al fondo del mar,
Donde hay quietud,
Tranquilidad,
Silencio,
Calma.
Quizá en la superficie haya tormenta,
Pero en el fondo del mar hay tranquilidad.
Y vamos a permanecer así,
Anclados a nuestra respiración,
Momento a momento.
Continuamos inhalando y exhalando con tranquilidad,
Con amabilidad,
Sin prisa,
Sin urgencia,
Sin perseguir nada,
Sin rechazar nada.
Ahora vamos a realizar tres respiraciones profundas para salir de la experiencia.
Inhalo uno y saco el aire lentamente por la boca.
Inhalo dos y exhalo.
Y una última vez,
Inhalo profundamente y me libero por completo al exhalar,
De manera que mi cuerpo quede completamente relajado.
Nos damos las gracias a nosotros mismos por habernos permitido vivir esta experiencia el día de hoy.
Y cuando estén listos o listas,
Pueden abrir sus ojos.
Conoce a tu maestro
4.4 (14)
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