
Fase 2. Curso Meditación Antar Mouna - Silencio Interior
Fase 2, Consciencia Testigo. Meditación Antar Mouna o silencio Interior. Entrenamiento de observación sin reaccionar de los eventos mentales. Una practica para calmar la mente y preparación para vivir en armonía sin que el ruido interno nos afecte. Audio 2 de la serie de entrenamiento mental a través de la técnica de meditación de Antar Mouna. Antar Mouna quiere decir, Silencio Interior. Es un método de meditación por el que a través de varias fases que se van guiando, progresivamente se va entrenando la mente para alcanzar un estado de calma y silencio mental. Nota: Los primeros 2 minutos son explicativos de esta fase 2 Consciencia Testigo.
Transcripción
Hari Om.
¿Qué tal estáis?
Bienvenidas,
Bienvenidos a este segundo día de meditación de Antarmouna.
En el día de hoy vamos a comenzar con el trabajo de la visualización de los procesos mentales,
Todo el contenido superficial de la mente.
Recordad que es importante mantener la conciencia testigo en todo momento y observar sin juzgar,
Sin seleccionar ni rechazar ningún pensamiento,
Simplemente tratar de posicionarnos en el lugar del observador,
Del observador neutral.
La observación neutral de los pensamientos tiene un efecto purificador,
Sanador y muy revelador.
Para ello tenemos que situarnos en ese lugar.
Recuerda que siempre puedes regresar a la respiración o observar el espacio de chidakasa.
Si en algún momento te ves muy incómoda,
Incómodo en la observación o quizás hoy tu día no te lo permite,
Recuerda que siempre puedes parar la grabación y hacer unos ejercicios de relajación y luego proceder cuando estés más dispuesta,
Más dispuesto.
El observar el proceso de los pensamientos,
Del flujo de los pensamientos espontáneos o todo el contenido global de los pensamientos implica el no controlar la mente y sin embargo tratar de crear una distancia entre ella y nosotros para no vernos afectados o arrastrados por la actividad mental.
Para comenzar la práctica,
Supongo que ya has adoptado una postura cómoda que te permita la completa inmovilidad durante toda la práctica.
Recuerda que la postura no debe ser un impedimento ni un motivo de excusa para que la mente se distraiga,
Así que puedes tumbarte,
Utilizar una silla,
La pared,
Lo que necesites.
Adopta con las manos una postura cómoda o quizás te apetezca utilizar un mudra y comienza tomando varias respiraciones profundas a tu ritmo.
Trata de inhalar consciente,
Llenarte al máximo.
Si puedes,
Haz una pausa de 5 segundos sin forzar.
Si te resulta muy largo el tiempo,
Puedes disminuirlo sin ningún inconveniente y luego soltar todo el aire vaciándote lento y consciente.
Recuerda inhalar,
Llenarte de oxígeno,
De vitalidad,
De prana y al exhalar toma la firme determinación de soltar toda tensión,
Toda preocupación,
Todo lo que has vivido durante el día de hoy,
Incluso lo que queda por vivir.
Inhala consciente y exhala consciente y lento,
Haciendo una pausa de unos segundos si te resulta cómodo.
Cuando termines la próxima exhalación consciente,
Vaciándote por completo,
Soltando toda tensión,
Ve permitiendo que la respiración se torne natural,
Permite que la respiración vaya tomando su propio ritmo.
Conviértete en el observador,
En la observadora de la respiración y haz un recorrido por tu cuerpo,
Comenzando por el rostro,
Relajando la expresión,
La mandíbula.
Permite la mirada interior,
Suelta la boca,
Y la punta de la lengua si es posible,
Tocando el paladar o detrás de los incisivos superiores y ve soltando todo el cuello,
Soltando los hombros.
Observa ambos brazos,
Ambas manos,
Observa tu torso,
Las caderas.
Observa las piernas,
Los pies y así comienza a recorrer tu cuerpo,
De la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza,
Tratando de reconocer cualquier signo de tensión,
Cualquier molestia.
Permanece unos segundos observando cualquier tensión.
Trata de soltarla,
De relajarla.
Acomoda la postura si lo necesitas y poco a poco ve tratando de observar los puntos en contacto con el suelo,
Los puntos de tu cuerpo en contacto con el suelo.
Comienza a hacerte consciente de la temperatura,
La densidad,
El espacio que abraza tu piel.
Puedes sentir a través de la piel cómo el espacio abraza tus miembros,
Cómo puedes sentir la densidad del espacio unos centímetros fuera de tu piel y poco a poco ve llevando la atención al sentido del oído.
Trata de escuchar cada uno de los sonidos que llegan en la distancia del exterior,
Los sonidos del interior de tu hogar.
Trata de escuchar cada uno de los sonidos globalmente sin hacer ninguna valoración,
Sin detenerte ni rechazar ninguno de los sonidos.
Sitúate en el lugar de observador,
En el centro y deja que los sonidos te envuelvan como una atmósfera sonora.
Lleva ahora toda la atención al oído derecho y trata de escuchar todos los sonidos que puedas percibir por el oído derecho.
Date cuenta si algo cambia en el interior de tu mente.
Lleva ahora la atención al sentido del oído izquierdo y escucha todos los sonidos que puedas captar por el oído izquierdo y nota si algo cambia en tu interior.
Vuelve a escuchar todos los sonidos globalmente.
Trata de escuchar cada uno de los sonidos con total indiferencia.
Escucha todos los sonidos globalmente,
Sin juicio,
Sin seleccionar ni rechazar.
Y escuchando los sonidos,
Salta ahora detenidamente de un sonido a otro,
Detente por unos segundos en cada uno de los sonidos conscientemente.
Escucha un sonido,
Luego escuchas otro detenidamente,
Saltas a otro y así repetidas veces.
Y ahora conscientemente,
Vuelve a escucharlos globalmente.
Trata de escuchar todos los sonidos como una atmósfera circular que te envuelve.
Siente tu cuerpo nuevamente relajado,
Estable.
Estás en medio,
En el centro,
Escuchando la atmósfera de sonidos que hay a tu alrededor.
Puedes escuchar el sonido de tu respiración y poco a poco,
A través del sentido auditivo,
Ve entrando en contacto con el proceso de tu respiración.
Escucha desde dentro,
Desde tu interior,
El sonido que produce la respiración.
Escuchas el aire,
La fricción del aire en contacto con tus fosas nasales.
Puedes percibir incluso el intercambio gaseoso en el interior de tus pulmones.
Observa el recorrido,
La longitud de cada inhalación y cada exhalación.
Sigue el recorrido del aire desde que entra en contacto con tu nariz hasta que el aire es exhalado.
Puedes notar la temperatura del aire.
Siguiendo el recorrido de tu inhalación,
Observa la pausa que existe antes de la siguiente exhalación y la pausa que existe antes de la siguiente inhalación.
Detente en las pausas sin forzarlas,
Sin dirigirlas,
Sin tratar de crearlas si son inexistentes.
Sólo toma conciencia detenidamente del espacio que se crea al observar las pausas.
Es un momento de presencia,
De permanecer presente.
Observa la calma interior que se ha generado al observar el espacio que se abre entre cada inhalación y cada exhalación.
Date cuenta del espacio interior que se ha creado.
Hay un plano interior que se abre ante ti.
No fuerces la mirada interior,
Simplemente observa de forma relajada.
Sepárate de tus ojos,
No trates de forzar la mirada y da un paso hacia atrás.
Colócate en la parte posterior de la cabeza y observa en la distancia el proceso natural de los pensamientos.
Observa la actividad cerebral.
Permite que se manifieste libremente el contenido mental.
No alimentes ni rechaces ningún pensamiento.
Sólo observa sin interferir.
Recuerda,
Conciencia testigo.
Si te resulta difícil en el día de hoy,
Lleva nuevamente la atención a la respiración.
Contempla los pensamientos como si fueran nubes que aparecen en tu espacio mental,
Se desarrollan y se disuelven para dar lugar a otros nuevos.
Es posible que al principio parezca muy nublado,
Muy concurrido el espacio mental,
Pero manteniendo la actitud de testigo inafectado,
Poco a poco el tráfico de los pensamientos irá cesando.
Estás en el centro y puedes observar el contenido mental alrededor de tu cráneo.
Observa cómo un pensamiento surge espontáneamente y éste da lugar a la aparición de uno nuevo.
Los pensamientos son efímeros,
Vienen y van,
Pero la conciencia testigo permanece en todo momento.
Date cuenta cómo no eres los pensamientos,
Eres quien observa.
Observa también las reacciones y emociones que puedan surgir.
Sólo observa desde la distancia,
Sin reaccionar,
Sin identificarte con ellos.
No entres en valoraciones si son pensamientos agradables o desagradables.
Sólo permaneces situado en el lugar de observador.
Observa tu rostro si está relajado,
Si la mirada está relajada,
No la fuerces y vuelves a mirar el proceso de los pensamientos.
Cuando te sorprendas pensando,
Interactuando o arrastrado por tus pensamientos,
No les des mayor importancia y regresa amablemente al lugar de testigo.
Observa.
Sólo observa.
Tan pronto como te identifiques con un pensamiento,
Amablemente das un paso hacia atrás y vuelves a situarte en la conciencia testigo.
Observa el proceso de los pensamientos espontáneos.
Vuelve poco a poco a llevar la atención al proceso de la respiración.
Observa tu respiración natural.
Observas el aire al entrar,
El aire al salir.
Sitúate en la observación del proceso de la respiración.
No trates de dirigir ni de forzar la respiración.
Sólo observa el patrón,
El ritmo natural que existe en este momento en tu respiración.
Observa si tu cuerpo está en calma,
Si tu expresión está relajada.
Despeja la frente y nuevamente vuelve a llevar la atención al proceso de los pensamientos.
Sitúate en la conciencia testigo,
Quien observa el proceso de los pensamientos espontáneos que surgen del nivel superficial de la mente.
Observa cualquier pensamiento espontáneo desde la distancia,
Sin valorar,
Sin juzgar.
Observa la actividad de la cabeza.
Observa si hay movimiento en el cerebro o,
Por el contrario,
No hay ningún pensamiento,
No hay actividad,
Estás relajada,
Relajado.
Aún así,
Sigue observando.
Los instantes de ausencia de pensamiento refuerzan la comprensión de que tú no eres los pensamientos.
No busques ni selecciones ningún pensamiento.
Deja que se abra ante ti la posibilidad de permanencia en el océano calmo de la mente.
Observando el proceso de los pensamientos espontáneos,
Lleva la mirada hacia el exterior de la frente,
Como si quisieras ver a través de tus párpados con los ojos cerrados.
Es el espacio de chida casa,
El espacio de la pantalla mental.
Mantente observando y deja que se presente cualquier imagen,
Cualquier pensamiento.
Situate en el lugar de observador,
Estás en calma,
Estás en paz.
Permite que se exprese el espacio de la conciencia.
Disfruta de este estado de calma,
De quietud.
Nuevamente,
Lleva toda la atención al proceso de la respiración.
Escucha tu respiración internamente.
Siente la densidad y la temperatura del aire.
Escucha todos los sonidos que llegan del exterior.
Sientes tu cuerpo nuevamente.
Y poco a poco,
Ve percibiendo todo lo que puedas a través de los sentidos,
Los oídos,
El tacto,
El olfato,
El gusto de tu boca.
Comienza a mover la mandíbula,
La lengua.
Toma una respiración profunda y consciente.
Inhala,
Llénate al máximo.
Dibuja una sonrisa bajo la piel que habitas y comienza a exhalar por la nariz muy lento,
Manteniendo este estado de paz y de calma que has podido lograr.
Inhala nuevamente,
Largo y consciente,
Y exhala con una sonrisa interior.
Nuevamente,
Inhala,
Consciente,
Y exhala largo y profundo.
Vacíate por completo.
Estás en paz,
En calma.
Agradecete por la práctica de hoy.
Mañana seguiremos avanzando en la práctica de antarmouna.
Si quieres quedarte en este estado,
Puedes quedarte.
Si lo deseas,
Frota las manos enérgicamente,
Genera calor y luego lleva ese calor a los ojos.
Y cuando lo desees,
Puedes salir de la práctica a tu ritmo.
Que tengas un bonito día.
Hari Om.
Muchas gracias.
Conoce a tu maestro
4.8 (29)
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