
Yoga Nidra: Volver a Ti (Rotación de la Consciencia Larga)
by Marta Mañero
Te invito a través de esta práctica de Yoga Nidra, técnica sistematizada de meditación, a volver a ti, para reconectar con tu Esencia, más allá de las apariencias, de la personalidad, de los hábitos, creencias y comportamientos adquiridos. Para reencontrarte con aquello Inmutable en ti, el diamante puro y auténtico de tu Alma, a través de mis palabras, que no son sino un reflejo de las tuyas propias. Lo haremos a través de una rotación de consciencia más larga y una visualización.
Transcripción
Hola soy Marta Mañero y hoy quiero compartir contigo una práctica de Yoga Nidra.
Una técnica sistematizada de meditación para volver a ti,
Para reconectar con tu esencia,
Más allá de las apariencias,
De la personalidad,
De los hábitos,
Creencias y comportamientos adquiridos.
Para reencontrarte con aquello inmutable en ti,
El diamante puro y auténtico de tu alma,
A través de mis palabras que no son sino un reflejo de las tuyas propias.
A continuación acomódate en tu esterilla buscando la máxima confortabilidad posible.
Para practicar Yoga Nidra a mí me gusta poner una manta encima de la esterilla o incluso dos,
Generando una especie de colchón.
Coge otra manta para taparte.
Utiliza si lo necesitas soporte bajo tus rodillas,
Alguna manta fina bajo tu sacro,
Si el contacto con el suelo de este hueso al final de tus lumbares molesta.
También te recomiendo algún soporte bajo tu cabeza y todo aquello que requieras para permitir que tu cuerpo se vaya relajando completamente hacia el suelo.
Cuando estés preparado o preparada,
Deja que vaya cediendo la parte posterior de tu cráneo hacia la esterilla,
Hacia el soporte,
Que tus hombros se aflojen hacia abajo,
Que tu espalda y tus glúteos se entreguen a la fuerza de la gravedad,
Que tus talones se hundan hacia la esterilla.
Abre tus piernas a la distancia que requieras para que puedan soltarse completamente.
Quizá caen hacia los lados,
Asegúrate de que no estén en tensión ni los glúteos,
Ingles,
Suelo pélvico ni las caderas.
Estás en un espacio seguro,
Acogedor.
Puedes rendirte y entregarte con total confianza.
Realiza el mismo proceso de revisión en la parte alta de tu cuerpo,
Abriendo tus brazos,
Distanciándolos de tu cuerpo,
Permitiendo que las axilas se aireen.
Las palmas de las manos quedan encaradas hacia el techo,
Si esto es cómodo para ti.
Si no,
Puedes hacer un pequeño movimiento hacia abajo,
Las palmas de las manos quedan encaradas hacia el techo,
Si esto es cómodo para ti,
Permitiendo una mayor apertura de tus hombros y de tu pecho.
Deja que esta disponibilidad reflejada por tu estructura física se vaya extendiendo a tu respiración,
Volviéndose más lenta,
Llenando todos los rincones de tu torso.
¿Cómo es el ritmo de tu respiración?
Mantente observando cómo sucede la entrada del aire hacia tus pulmones y cómo se produce la salida de este hacia el exterior.
Inhala amplia y lentamente y exhala con extremada suavidad,
Dejando que el aire acaricie tus pulmones,
Bronquios y fosas nasales hacia el exterior.
Recuerda que puedes moverte ligeramente si lo necesitas,
Pero que la intención es mantenerte a partir de ahora en total quietud y despierto,
Despierta durante toda la práctica.
Así que repite conmigo Voy a permanecer despierto,
Despierta durante toda la sesión Voy a permanecer despierta durante toda la sesión Me mantengo confiada y acojo cualquier información sutil que se presente en la práctica Me mantengo confiado y acojo cualquier información sutil que se presente en la práctica Y permitiendo que se dibuje una sonrisa cómplice en tus labios y que esta actitud de relajación profunda y de confianza se extienda al resto del cuerpo,
Deja que tus pulmones también sonrían.
Agradecidos por el viaje de autoindagación que estás a punto de iniciar.
Agradecidos porque le digas sí a la vida.
Sí a vivirte en expansión y plenitud en esta dimensión física.
Sí a reafirmarte enérgico,
Vital y con un potencial inconmensurable.
Vuelve a llevar la atención a tu pecho Siente como tu respiración moviliza el torso con suavidad y de manera amorosa como la inhalación lo expande y como al exhalar desciende.
Bajo la piel las costillas se mueven de manera rítmica creando una danza sagrada al compás de tu respiración.
Al entrar el aire se extienden hacia los lados,
Hacia el techo y hacia tu espalda para dejar espacio a los pulmones que se ensanchan y al soltar el aire las costillas vuelven a acercarse.
En este venerable baile también interviene la musculatura diafragmática que colabora de manera eficiente en el proceso respiratorio.
Cuando inhalas desciende tirando de los pulmones hacia abajo que se llenan al completo de aire y con él de prana,
De energía renovadora.
Y cuando exhalas empuja los pulmones hacia arriba ayudándolos a vaciarse.
Soltar aquello usado para llenarse de lo nuevo poderoso mensaje que nos recuerdan en cada respiración que realizamos.
Dejar ir para recibir,
Liberarnos de apegos y aferramientos.
Así los pulmones sueltan en pocos instantes aquello que acaban de conseguir sin expectativas,
Sin resistencias,
Fluyendo con suma facilidad y acoplándose a la sintonía de la vida.
Nada más importante.
Solo abrirse y cerrarse,
Expandirse y contraerse,
Llenarse y vaciarse.
Y así una y otra vez,
Respiración tras respiración.
Incluye en esta observación atenta también el sonido de tu propia respiración.
La banda sonora de esta danza que nos conecta con la sacralidad que representa estar vivos,
Con el regalo de la presencia activa.
¿Es homogéneo el sonido?
¿Suena igual la inhalación y la exhalación sin pausas?
¿La duración de ambas fases es la misma?
Permanece atento a ese espacio entre inhalación y exhalación,
A ese lapso entre ambas fases,
Tras coger aire y antes de empezar a soltarlo.
El espacio de la nada y de la totalidad.
Continúa con plena atención a lo que está sucediendo.
Haz tres respiraciones más.
Mantente presente,
No te duermas.
Recuerda que estás subido a la barca de navegación interior llamada yoga nidra.
Si en algún momento aparece la sensación de sueño,
Respira ampliamente,
Dejando de lado la guía de mi voz.
Continúa respirando con naturalidad,
Llevando el foco ahora a tu cuerpo físico.
Vamos a iniciar la fase de rotación de la consciencia,
En la que realizaremos un masaje energético conectando distintas áreas del cuerpo.
Para ello te iré mencionando rápidamente varias zonas,
Y será rápido de manera intencionada,
Para que tu mente no tenga que esperar.
Puede que algunas zonas no las sientas,
No le des la mayor importancia.
Continúa el recorrido en la siguiente parte que te nombre.
Puedes iluminar cada parte que te diga con alguna luz que de manera intuitiva te salga,
Como si tuvieras un láser interior.
Lleva un poco de tiempo en el que te diga que no tienes la sensación de sueño.
Lleva tu atención hacia tu coronilla,
Hacia la parte alta de tu cráneo.
Siente tu frente,
El centro de tu frente,
Entrecejo,
Toda tu nariz,
La punta de tu nariz,
Labio superior,
Espacio entre nariz y labio superior,
Labio inferior,
Espacio entre nariz y labio superior,
Labio inferior,
Mentón,
Comisura derecha,
Comisura izquierda,
Pómulo derecho,
Pómulo izquierdo,
Fosa subclavicular,
Ambas clavículas,
Ambos hombros,
Brazo derecho y brazo izquierdo,
Ambos codos,
Antebrazo derecho y antebrazo izquierdo,
Las dos manos a la vez,
Ambos antebrazos,
Los dos codos,
Brazo derecho y brazo izquierdo,
Ambos hombros,
Ambas clavículas,
Esternón,
Base del esternón,
Boca del estómago,
Ombligo,
Espacio entre el esternón y el ombligo,
Mano derecha,
Dedo pulgar derecho,
Índice derecho,
Dedo corazón,
Anular y meñique,
Centro de la palma,
Dorso de la mano,
Toda la palma de la mano a la vez,
La muñeca,
Antebrazo derecho,
Codo derecho,
Brazo,
Hombro,
Todo el brazo a la vez,
Siente la clavícula derecha,
El esternón,
Base del esternón,
Boca del estómago,
Ombligo,
Espacio entre esternón y ombligo,
Mano izquierda,
Dedo pulgar izquierdo,
Índice izquierdo,
Dedo corazón,
Anular,
Meñique,
Centro de la palma,
Dorso de la mano izquierda,
Toda la palma de la mano izquierda,
Muñeca,
Antebrazo,
Codo izquierdo,
Brazo,
Hombro,
Todo el brazo a la vez,
Siente la clavícula izquierda,
Ambos brazos,
Las dos axilas,
Costado derecho,
Costillas del lado derecho,
Cintura,
Cadera derecha,
Muslo,
Rodilla,
Tibia,
Tobillo derecho,
Pie,
Dedo gordo,
Segundo dedo,
Tercer dedo,
Cuarto dedo,
Quinto dedo,
Toda la parte anterior de la pierna,
Parte exterior,
Toda la parte interna,
Ingles,
Genitales,
Bajo vientre,
Epigastrio,
Parte superior del abdomen,
Arco costal,
Diafragma,
Siente el esternón,
Las axilas,
Costado izquierdo,
Costillas del lado izquierdo,
Cintura,
Cadera izquierda,
El muslo,
La rodilla,
Tibia,
Tobillo,
Pie izquierdo,
Dedo gordo,
Segundo dedo,
Tercero,
Cuarto,
Quinto,
Toda la parte anterior de la pierna izquierda,
La parte externa,
La parte interna,
Ingles,
Genitales,
Bajo vientre,
Epigastrio,
Arco costal,
Diafragma,
Esternón,
Axilas,
Todo el torso a la vez,
El torso y los brazos,
Torso,
Brazos y cabeza,
Siente el torso,
Los brazos,
La cabeza y las piernas a la vez,
Todo el cuerpo de manera simultánea,
Todo el cuerpo suave y entregado,
Todo el cuerpo en perfecta armonía,
Saludable y lleno de vida,
Sonriente y agradecido,
Irradiando luz más allá de los límites del cuerpo físico,
Imagínatelo envuelto por una luz brillante plateada,
Creando un aura de protección a tu alrededor,
Armonizando todas las capas de tu ser.
Sincroniza tu respiración con el movimiento de esa aura lumínica que no es estática,
Al inhalar se expande y al exhalar se acerca nuevamente a tu cuerpo,
A tu piel,
Rozando tu ropa.
Cada vez que inhalas,
La burbuja lumínica plateada que te envuelve se dilata,
Llenando más rincones del espacio que te acoge,
Y cuando exhalas,
Reduce su tamaño.
Empieza a contar ahora esas expansiones y contracciones.
Inhala 1,
La luz envolvente se ensancha alrededor de tu cuerpo.
Exhala 1,
La luz se contrae de nuevo.
Inhala 2.
Exhala 2.
Inhala 3.
Exhala 3.
Continúa contando internamente tú mismo hasta 11.
Mantente presente,
Plenamente presente en el conteo.
Deja a un lado el conteo,
Observa cómo la inhalación expande y la exhalación contrae.
Reconoce qué impacto emocional tienen ti la expansión y la propia inhalación.
¿Con qué la asocias?
Quizá con plenitud,
Con amplitud,
Con disfrute,
Con seguridad.
Siéntete en plena expansión.
Todo tu ser está en expansión,
Como un Big Bang interno que se proyecta en todas direcciones.
Conecta ahora con la sensación de contracción en la exhalación.
¿Con qué la asocias?
Quizá con reducción,
Con límites,
Con concluir y finalizar.
Siente que te vas haciendo cada vez más pequeño,
Pequeña,
Convirtiéndote en miniatura.
Después en un punto y posteriormente en una entidad invisible a simple vista,
En un átomo.
¿Qué te produce?
Y ahora permite que ese átomo empiece a combinarse con otros,
A expandirse y a convertirse nuevamente en pura expansión.
Ambas se dan en ti.
La expansión y la contracción.
La plenitud y la limitación.
Ambas a la vez.
Vuelve a conectar con el aura grisácea plateada que te envuelve y deja que penetre en cada una de tus células,
En el espacio entre ellas y en toda tu estructura ósea.
Cada uno de tus huesos va llenándose de luz plateada.
Tu cráneo,
Los huesos de tu rostro,
Clavículas,
El esternón,
Costillas,
Los huesos de tus brazos y de tus manos,
Tus caderas,
Los huesos de tus piernas y de tus pies.
La luz plateada,
Brillante,
Penetra en ellos hasta la médula.
Mantente despierto,
No te duermas,
Estás practicando yoga nidra.
Delante de ti aparece un espacio negro o quizá con alguna chispa de luz.
Es la pantalla mental o chidakasha.
Observa si aparece alguna imagen,
Color o recuerdo,
Pero no lo fuerces.
Lentamente va apareciendo el símbolo del mantra OM en un tamaño enorme,
De color también plateado.
Alrededor de él una luz dorada,
Una luz magnética que te atrae.
Vas acercándote a él para mirarlo de cerca,
Sintiendo cómo esa luz aporta calidez.
Cada vez estás más cerca y poco a poco esa luz dorada va absorbiéndote,
Adentrándote en la simbología del mantra OM.
Apareces ahora en un entorno natural paradisiaco,
Con unas vistas impresionantes.
La luz de un sol resplandeciente recién salido del horizonte te da la bienvenida.
Una suave brisa acaricia tus mejillas y vuelves a sonreír con sinceridad y complicidad hacia tus adentros.
Miras hacia abajo y en el suelo.
Pintada,
Ves una trompa de color azul cielo que marca un camino hacia tu izquierda.
Sintiéndote con confianza,
Con determinación y seguridad,
Comienzas a andar en esa dirección.
Durante los primeros instantes van apareciendo algunas piedras gruesas que dificultan tu avance en línea recta.
Debes ir sorteándolas,
Pero te mantienes firme,
Con el objetivo de llegar hacia el final del camino.
Cuando tomas esa decisión,
Al poco tiempo,
Ves que el camino empieza a hacerse plano y con una textura muy agradable,
Arenosa,
Así que decides quitarte los zapatos para sentir la conexión con la tierra,
Su calidez,
Siendo tremendamente placentero el contacto de la piel con esa arena tibia.
De repente,
A tu derecha,
Encuentras un lazo con una cuerda y una flor que parece una flor de loto,
Y te sorprende encontrarla ahí,
En medio del camino,
Pero agradeces su bella presencia,
Observas su color y su tamaño.
Y continúas el camino que cada vez va ascendiendo más.
A pesar de ello,
No sientes ningún tipo de agotamiento,
Te sientes liviano,
Dichoso.
Finalmente llegas a una cima,
Te sientas en el suelo,
En una postura cómoda,
Cierras tus ojos y de repente empiezas a sentir una melodía que te repite unas palabras,
Recordándote tu misión aquí,
En esta dimensión física.
Una melodía que te recuerda tus cualidades,
Que te recuerda tu valía.
Afina la escucha.
Te quedas con ese mensaje,
Con esas palabras o con esa frase,
Con aquello que te ha hecho sentir,
Y permaneces en el silencio de ese paraje,
Reconociéndolo como tuyo propio.
Te apetece mantenerte unos instantes así,
Acunándote internamente,
Honrándote,
Abrazándote.
Continúas unas respiraciones más.
Sientes de nuevo una melodía,
Pero esta vez es el sonido OM que te envuelve,
Y miras hacia atrás,
De dónde procede,
Y ves el mismo OM gigante a través del cual has accedido a este espacio.
Y te acercas a él,
Siendo absorbido o absorbida de nuevo por la luz dorada.
Y sin tener que recorrer el camino arenoso de vuelta,
Te sientes envuelta por chida caja o pantalla mental.
Inmersa en ella,
Mantente con plena atención por si aparece algún mensaje o información sutil.
Lleva de nuevo la atención a tu respiración,
A su ritmo y a su sonido,
Incluyendo también los sonidos del exterior.
Hazte consciente de todos los puntos de contacto de tu cuerpo en la esterilla,
La parte posterior de tu cabeza,
Hombros,
Espalda,
Glúteos y talones.
Siente el peso de la manta o el tejido que te abriga,
Y de la ropa que llevas.
Permite que la respiración vaya llegando a los dedos de tus pies y manos,
Una respiración más amplia,
Que empiece a activarlos,
A moverlos con suave delicadeza.
La práctica de yoga nidra ha terminado.
Túmbate de lado cuando lo consideres,
Sobre el costado izquierdo,
Y realiza unas respiraciones más así.
Cuando lo consideres adecuado,
Sin abrir tus ojos aún,
Te irás incorporando y sentando en posición de piernas cruzadas,
Situando tus manos encima de tus ojos,
Tapándolos,
Sintiendo el calor de tus manos.
Empieza a separarlas ligeramente y a parpadear en ese espacio.
Cuando lo sientas,
Aleja tus manos.
Gracias por tu tiempo y el compromiso contigo mismo,
Contigo misma,
Por tu valentía para adentrarte en este camino hacia adentro.
Sadnam.
Conoce a tu maestro
4.5 (110)
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