
Embarazo: Visualización Para Eliminar Miedos En El Parto
by Lourdes
Embarazo:creencias-miedo intenso al parto.Esta visualización parte del escaneo del cuerpo,para relajar el cuerpo y dejar la mente alerta.En este estado (frecuencia cerebral Theta)la mente consciente baja la guardia y entramos en el subconsciente,cambiando creencias de miedo.Se visualiza un parto placentero y feliz con tanta realidad como se pueda y el cerebro no distingue si es real o ficticio,como si se diera a luz todos los días de forma fácil y placentera, y así la mujer pierde el miedo.
Transcripción
Permite que el suelo te sostenga,
Porque ¿cuántas veces en el día te permite ser sostenida?
¿Cuántas veces en el día recuerdas que no tienes que hacer nada,
Que tu cuerpo sabe hacer crecer a tu hijo,
Que tu cuerpo sabe parir,
Porque millones de años te avalan?
Millones de mujeres han parido previamente a ti,
Y tú llevas esa sabiduría en tus genes.
Por eso suelta,
Suelta el control,
Sonríe,
Relájate,
Respira hacia tu cuerpo para habitarlo,
Para habitar este momento,
Este momento con plenitud,
Este momento de tu embarazo.
Observa tu cuerpo de la cabeza a los pies,
De los dedos de los pies a tu cabeza,
Ese cuerpo que está haciendo tanto por ti,
Y siéntete contenta y orgullosa de él.
Siéntete orgullosa y contenta de tu útero,
Porque en el embarazo y en el parto tu útero es tu mejor amigo,
Tu mayor colaborador,
Porque protege a tu hijo durante el embarazo y te ayuda a que nazca durante el parto.
Durante el parto sois un verdadero equipo,
Durante el embarazo también.
Así que siéntete relajada porque tienes todo lo necesario en tu cuerpo.
Toma conciencia de la quietud que hay ahora en tu cuerpo y de la calma de tu mente.
Si eres consciente de la calma que hay alrededor tuya,
Notarás que tu mente se calma también.
Calma y relax,
Eso es lo que sientes ahora.
Escanea tu cuerpo de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza,
Sintiéndolo por dentro,
Pero no el cuerpo físico,
Sino tu cuerpo interior,
Ese campo energético interior que eres tú.
Imagina que eres una exploradora interior,
Una investigadora interior,
Y escaneas tus músculos,
Tus huesos,
Tus articulaciones,
Tu energía,
Incluso tus sensaciones,
Hasta las más sutiles de todas.
Observa desde la cabeza a los pies,
Empezando por el cuero cabelludo,
Tu frente,
Tus cejas.
Lleva la conciencia a los ojos,
A tus mejillas.
Toma conciencia de los orificios de la nariz,
Y cómo el aire al inspirar entra más fresco,
Cómo sale más caliente al expirar.
Lleva la atención a los músculos de tu boca,
A tu barbilla,
A tu mandíbula,
Relájala,
A tu lengua,
Relájala.
Toma conciencia de tu cuello y de tu garganta en el interior de tu cuello,
Y nota cómo la respiración fluye a través de tu garganta.
Permite a tu atención moverse a lo largo de tu cuerpo y sigue con tus hombros.
Toma conciencia de tu brazo derecho,
Del codo derecho,
Del antebrazo derecho,
De la muñeca derecha,
De la mano derecha,
De los dedos de tu mano derecha,
De la punta de los dedos de tu mano derecha.
Toma conciencia de tu mano derecha de nuevo,
De tu muñeca derecha,
Del antebrazo derecho,
Del codo derecho,
Del brazo derecho,
Del hombro derecho,
De la zona entre tus hombros.
Explora esa zona,
Explora si hay ahí alguna tensión.
Toma conciencia ahora del hombro izquierdo,
Del brazo izquierdo,
Del codo izquierdo,
Del antebrazo izquierdo,
Del codo izquierdo,
De la muñeca izquierda,
De la mano izquierda,
De los dedos de la mano izquierda.
Conciencia de la mano izquierda de nuevo,
Del antebrazo izquierdo,
Del codo izquierdo,
Del brazo izquierdo,
Del hombro izquierdo.
Toma conciencia de tu pecho y explora el área de tu pecho.
Conciencia de tu espina dorsal y explórala yendo de arriba a abajo.
Toma conciencia de tu abdomen,
Explóralo.
Conciencia de las caderas,
De los muslos.
Conciencia del muslo derecho,
De la rodilla derecha,
De la pantorrilla derecha,
Del tobillo derecho,
Del pie derecho,
De los dedos del pie derecho.
Toma conciencia del pie derecho,
Del tobillo derecho,
De la pantorrilla derecha,
De la rodilla derecha,
Del muslo derecho,
De la unión del femur con la cadera,
El glóteo derecho,
La pelvis en su totalidad.
Conciencia de la pelvis izquierda,
Del muslo izquierdo,
De la rodilla izquierda,
De la pantorrilla izquierda.
Conciencia de la rodilla izquierda,
Del tobillo izquierdo,
Del pie izquierdo,
De los dedos del pie izquierdo.
Toma conciencia del pie izquierdo de nuevo,
De la pantorrilla izquierda,
De la rodilla izquierda,
Del muslo izquierdo,
De la unión de la cabeza del femur con el hueso coxal,
Del glóteo izquierdo,
De la pelvis en su totalidad.
Toma conciencia de tu abdomen,
De tu útero,
Conciencia de ese hijo que está ahí.
Toma conciencia de la profunda calma y del profundo silencio que hay ahora mismo en tu cuerpo,
Que hay ahora mismo en tu útero.
Esa profunda calma y silencio que tú percibes y que tu hijo percibe también.
Permítete permanecer en ese espacio profundo de calma y silencio unos segundos.
Consciente de ese silencio que es más profundo que el silencio de la mente,
Ese silencio donde te puedes permitir caer,
Dejarte caer.
Sé consciente de la suavidad de tu respiración,
Consciente del relax de todo tu cuerpo,
Consciente de la quietud,
De la calma,
Del silencio,
De todo tu ser.
Ese silencio profundo del que surge todo.
Imagina ahora que estás en el futuro,
Justo en el momento en que tu proceso de parto comienza y empiezas a sentir las primeras contracciones y las sientes vividamente.
Son contracciones suaves,
Distanciadas.
Las sientes como pellizcos indoloros en tu útero.
Sientes como tu útero,
Ese gran amigo que te ha acompañado en el embarazo,
Empieza su trabajo.
Ese amigo útero te empieza a decir que tu viaje interior hacia el parto está comenzando y te sientes segura porque él está allí contigo,
Trabajando por ti y para ti.
Te sientes tan orgullosa de tu cuerpo y de tu útero.
Visualiza tu útero y nota cómo se contrae suavemente.
Esa contracción es la que te produce esas suaves sensaciones.
Así que obsérvalo.
Lleva ahí la conciencia.
Porque donde va la conciencia va la energía.
Y donde va la energía va la sanación y la curación.
Y tú quieres toda la energía para tu útero,
Para que se contraiga fuerte y vigoroso,
Para que te ayude a dar a luz.
Por eso respira hacia él y rodéalo de tu energía.
Él está empezando a hacer su trabajo para ayudarte a dar a luz.
Un trabajo aprendido durante millones de años de evolución y es algo muy muy bueno.
Es algo bueno.
Por eso sonríe y siéntete segura.
Disfrútalo incluso.
Estás participando de una experiencia extraordinaria.
Estás participando del milagro de dar vida y empieza tu viaje hacia adentro.
Es el momento de soltar el control y permitir que la vida ocurra.
Es el momento de soltar el control y permitir que tu cuerpo de mamífera empiece a hacer su trabajo.
Porque el parto es un acto corporal de entrega y abandono.
Entrega y abandono a tu naturaleza de mujer.
Así que relájate,
Respira,
Sonríe.
Porque no hay nada que controlar.
Porque tu cuerpo sabe lo que tiene que hacer.
Porque millones de años de experiencia y aprendizaje genético le avalan.
Porque las mujeres que te precedieron sembraron su semilla genética en ti y tú llevas en tus genes todo este aprendizaje y toda esta experiencia.
Y ahora esa experiencia y aprendizaje se pone en marcha para que tu hijo nazca.
Por eso relájate,
Respira y permanece presente en esas sensaciones.
Respira hacia tu cuerpo.
Habítalo y vive este momento con plenitud.
Ahora comienzan las siguientes contracciones.
Son algo más largas,
Algo más intensas,
También más frecuentes.
Y estoy contenta porque veo que esto va bien.
Porque así debe ser.
Luego todo funciona perfectamente.
Estas contracciones son agradables en realidad porque me hacen sentir tranquila.
Son la señal de que mi cuerpo ha tomado el mando.
Son la señal de que mi cuerpo sabe lo que tiene que hacer para que todo salga bien y para que mi hijo nazca de forma natural.
Así que me siento tranquila y relajada.
Respiro suave,
Profundo,
Porque quiero que mi útero tenga todo el oxígeno que necesite para continuar con su trabajo.
Noto que tengo que sonreír porque todo va bien.
Porque próximamente veré a mi hijo.
Así que sigo respirando,
Habitando mi cuerpo,
Estando presente,
Porque no quiero perderme ni una sensación.
Quiero vivir este momento con plenitud.
Y para vivir este momento con plenitud tengo que respirar,
Porque es lo que me hace estar aquí.
Además,
Mi útero necesita de mi apoyo.
Tengo que estar con él.
Tenemos que trabajar juntos para que mi hijo nazca sano y feliz.
Voy a tener un parto placentero,
Gozoso y fácil,
Lo sé.
Voy a tener un parto placentero,
Gozoso y fácil.
Y hasta el momento lo está siendo.
Y mi mano derecha,
Mi útero,
Funciona a la perfección.
Empiezo a sentir la suavidad de mi cervix.
Mi garganta está relajada.
Siento que mi cervix está relajado.
Mi vagina está suave.
Siento cuánto relax hay en esa zona preparada para abrirse.
Esa zona flexible,
Suave.
Noto que mi cervix va dilatándose con las contracciones.
Sé que va a ir desapareciéndose,
Haciéndose más grande y la vagina se va dilatando suave y progresivamente.
Aquí no hay dolor,
Todo es natural.
Tanta sabiduría había en mi cuerpo y no lo sabía.
En estos momentos siento admiración por él.
Noto que mi canal de parto,
Mi útero y mi vagina se dilatan y se abren suavemente.
Todo es tan fácil.
Solo tengo que permitir que todo ocurra.
Solo tengo que estar aquí.
Solo tengo que vivir el momento con plenitud.
Solo tengo que respirar.
Porque tengo fe en la sabiduría de mi cuerpo.
Tengo fe en la sabiduría de mi cuerpo.
Mi cuerpo fue diseñado para dar a luz con normalidad y contiene todo lo necesario para ello.
No necesito nada más.
Ni medicamentos,
Ni instrumentos,
Ni ninguna otra actividad para dar a luz de forma placentera y gozosa.
Mi cuerpo,
Mi útero toman el control y yo me relajo y me abandono porque esa es mi función.
No controlar.
Permitir que todo ocurra.
Hacer uso de esa energía femenina de soltar.
Soltar y permitir que la vida ocurra.
Rendirse.
Es la forma de ayudar a mi cuerpo.
Me relajo y respiro llenando de oxígeno mi cuerpo y el de mi bebé.
Soltar y relajarse es la clave de este parto.
Soltar y relajarse.
Estoy llegando ya al hospital.
Estoy entrando por la puerta.
Parece un entorno que puede ser estresante pero yo voy tan relajada y tan segura que no me afecta en absoluto.
Sé que soy más grande que esta situación.
Sé que soy más grande que cualquier cosa que me digan o que me hagan en el hospital.
Sé que la calma y el relax dependen de mí y yo estoy relajada.
Estoy con mi pareja o con mi familiar o con una amiga y me siento relajada.
Aunque el ambiente puede parecer a veces intimidante.
La gente grite,
Corra.
Lo cierto es que no me importa porque siento tal calma y relax dentro de mí porque me siento tan segura,
Porque puedo escuchar y percibir a mi útero que sigue trabajando y a él no le afecta nada de lo que pase en el hospital.
Así que estoy contenta porque él trabaja por mí y no se para.
Disfruto de tanta seguridad y tanta calma interior que me da igual donde me lleven,
Me da igual quién me hable,
Ni siquiera escucho.
Yo estoy en mi viaje interior.
Estoy en la plenitud de lo que ocurre en mi cuerpo.
Todo va genial y sé que va a salir muy bien.
Las contracciones son ahora bastante más fuertes.
Estoy asombrada del poder de mi útero,
Asombrada de ese músculo tan poderoso y tan potente.
Esas contracciones son mi fuerza.
Soy yo.
El útero es mío.
Es una demostración de lo poderosa que soy por dentro.
Mantengo la calma aunque las contracciones sean muy,
Muy fuertes.
Las observo.
Me gusta focalizarme en ellas e incluso entrar profundamente en cada contracción.
Permanecer en ellas no me quiero perder ninguna,
Porque son el producto de la fortaleza de mi cuerpo,
De la sabiduría de mi cuerpo,
El producto del trabajo de mi útero.
Mi mente de vez en cuando me dice que es un dolor grande,
Pero yo sonrío a mi mente,
Porque seguramente habrá alguna creencia absurda por ahí.
Sé que cuando le sonrío a mi mente,
La mente se calla.
Sé que es mi útero.
Sé que es mi mejor amigo ahora,
El que está trabajando.
Sé que son sensaciones poderosas de mis músculos.
Sé que esas sensaciones son producto y reflejo de lo poderosa que soy como mamífera.
Así que permanezco calmada.
Me siento tan segura.
Quiero que las contracciones continúen,
Porque a cada contracción mi hijo va avanzando.
E intento ayudar con mis abdominales,
Tal y como he aprendido en mis clases de yoga.
Respiro hacia mi cuerpo,
Porque quiero estar presente.
No me quiero perder nada.
Es un milagro participar de esta situación tan extraordinaria.
Sonrío constantemente,
Porque si sonrío el cerebro piensa que todo va bien,
Y de hecho todo va bien,
Sigo concentrándome en las contracciones.
Es increíble este trabajo del útero.
Cuando observo las contracciones,
Puedo transformarlas en sensaciones diferentes.
Pueden ser fuertes,
Agradables.
Puedo enfriarlas.
Puedo cambiarles el color.
Puedo darle un color a mis contracciones.
Es más,
Le voy a dar un color,
Mi color favorito.
Además,
Permito todas las sensaciones en mi cuerpo.
Sé que si rechazo esas sensaciones,
Las sensaciones se revelan y se incrementan.
Pero si las abrazo,
Si las permito,
Si no intento controlarlas,
Pasarán.
Serán más suaves.
Serán más efectivas.
Sigo respirando,
Porque sé que cuando respiro inhibo la segregación de adrenalina.
Sé que cuando respiro habito mi cuerpo y estoy fuera de la mente.
No quiero estar en mi mente,
Porque en la mente solo hay miedos.
Y el miedo es una situación de estrés.
Y lo último que necesita mi útero es que yo me estrese.
Tengo que ayudarle.
Tengo que abrazarle y acompañarle.
Recuerdo el coraje del guerrero,
De la asana del guerrero.
Recuerdo lo fuerte que me sentía en esa asana.
Lo fuerte que eran mis piernas.
Recuerdo lo fuerte que ha sido mi cuerpo para sostener a mi hijo durante todo el embarazo.
Soy fuerte y tengo tanta sabiduría en mi cuerpo.
Me relajo a mi propia naturaleza de mujer dadora de vida.
Esa naturaleza que sabe qué hacer.
Esa naturaleza que está preparada para parir.
Porque millones de años de evolución y experiencia me avalan como mamífero.
Por eso voy a hacerlo de forma natural y segura.
Porque todo va a salir muy bien.
Voy a relajar mi suelo pélvico y a concentrarme en él,
Porque necesito que esté relajado.
Necesito que permita al cérvix abrirse del todo.
Recuerdo que la garganta y el cérvix están conectados.
Y a lo mejor puedo hacer mis vocalizaciones.
A lo mejor puedo hacer mis entonaciones vocales.
Voy notando como el cérvix se relaja mientras se relaja mi garganta con cada entonación.
Empiezan las contracciones fuertes,
Las finales,
Las contracciones de empujar.
Estoy muy contenta de haber llegado hasta aquí.
Mi útero sigue trabajando tanto.
Necesito apoyarle.
Sé que necesito llevar toda la energía hacia él,
Porque lleva mucho tiempo trabajando.
Y requiere toda mi energía para este empuje final.
Voy a inspirar y cada vez que expire,
Voy a soplar como si inflara un globo para llevar directamente la fuerza a mi vagina.
Recuerda que cada vez que expire tengo que dirigir mi intención hacia mi vagina.
Así que cada vez que haya una contracción voy a empujar dirigiendo mi atención hacia mi vagina porque sé perfectamente dónde está.
Inspiro y cada vez que expiro noto que mi cérvix se va relajando y se abre fácilmente.
Y una más y empujo a la vez que expiro.
Y empiezo a notar la cabeza de mi hijo que parece que quema pero que está saliendo.
Y estoy cada vez más contenta y vuelvo a llevar mi atención a mi útero porque necesita toda la conciencia,
Porque necesito ayudarle con mis abdominales.
Por eso al expirar soplo,
Intento usar mis abdominales para ayudar a mi útero y seguir empujando porque ya está casi saliendo,
Ya está casi fuera.
Noto que los hombros también salen y es todo tan fácil,
Se va deslizando tan fácil,
No puedo dejar de sonreír mientras empujo.
Siento de pronto que el médico saca completamente a mi hijo que acaba de nacer.
El médico sonríe,
Estoy deseando que me lo ponga en mi regazo y ahora me lo ponen y lo siento tan caliente,
Siento tan caliente el cuerpo de mi hijo encima mía que no puedo sino llorar.
Y mi pareja está a mi lado llorando también y siento tanto amor alrededor.
Desfruto ahora de la calidez de todo lo que me rodea,
De la inmensidad de este momento,
De la suerte de haber sido partícipe,
Consciente de este milagro de la vida.
Y no dejo sino de pensar de nuevo en mi útero y vuelvo a llevar ahí la conciencia para agradecerle todo lo que ha hecho por mí,
Por mi hijo.
Y sonrío,
Y sonrío por todo el esfuerzo y la sabiduría que me ha sido regalada para traer a mi hijo al mundo.
Solo es dicha,
Soy feliz,
Todo ha sido tan fácil que soy consciente de la sabiduría de mi cuerpo.
Empiezo a tomar conciencia suavemente del movimiento de tus dedos,
De los pies,
De las manos,
Consciente de la calma que hay ahora mismo en tu cuerpo,
En tu mente.
Despacio intenta estirar tu cuerpo notando las sensaciones y abre los ojos y observa el mundo desde esta calma.
Recuerda que solo respirar lento y hacia tu cuerpo de forma consciente te permite habitarlo y es la forma de estar presente y actuar desde la calma.
Absorbe esa sensación para llevarla contigo y recorrer a ella en cualquier momento de tu día.
Y si llegan a tu mente pensamientos de miedo,
Recuerda respirar y simplemente decir «cambia» y cambiar el pensamiento por un pensamiento agradable o un pensamiento de apoyo a tu útero por su trabajo.
Cambia y apoya y abraza a tu útero.
¿Qué está haciendo tanto por ti y que no quieres convertirlo en tu enemigo?
Y cuando te sientas preparada,
Deshaz la postura y siéntate si quieres.
Conoce a tu maestro
4.6 (61)
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