26:08

Profundizando en nuestro gesto compasivo

by Juan-Carlos Luis

rating.1a6a70b7
Puntuación
5
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
11

Práctica cotidiana formal de autocompasión donde tenemos la ocasión de explorar gestos creados para ofrecernos consuelo y cariño. Son una forma de expresar físicamente el agradecimiento que estamos cultivando, transformando nuestra intención interna en un acto de cuidado corporeizado y reconfortante, como lo haríamos con un ser querido. No solamente nos damos consuelo sino también la fortaleza, seguridad y firmeza que necesitamos. Práctica grabada en directo y guiada por el Dr. Juan Carlos Luis Pascual, Universidad de Alcalá

Transcripción

Vamos a empezar de una manera sencilla,

Analítica,

A poner nuestro foco,

Nuestra atención,

Nuestro objeto de observación en diferentes partes del cuerpo.

Por ejemplo,

En nuestra frente,

Por ejemplo,

En nuestros pómulos o en nuestras mandíbulas.

Os animo a que tengáis esa apertura,

Esa paciencia,

Esa curiosidad de cualquier sensación,

Pero también de cualquier emoción o cualquier pensamiento automático que pueda ir surgiendo.

Recordad que desde mindfulness no tratamos de forzar,

Cambiar,

Quitar.

Tratamos de acoger,

De observar cómo fluye,

Cómo es ese cambio.

Si en algún momento perdemos la atención,

Recordad que esto nos pasa a todos,

Nos pasa a todas,

Nos pasa siempre y nos va a seguir pasando,

Que eso forma parte de este mecanismo de entrenamiento del mindfulness y que es una noticia interesante porque lo único que significa es que hemos vuelto a recuperar esa atención.

Es un momento mindfulness.

De una manera amable volveríamos de nuevo a entornar ese foco,

Ese objeto de observación o incluso volver de nuevo,

Si es que está ahí en ese segundo plano,

A nuestra respiración.

En esta intención seguimos observando otros segmentos corporales,

Por ejemplo,

El cuello,

Nuestra garganta,

Nuestras vértebras cervicales.

Nos permitimos dedicar este tiempo,

Este espacio,

A trabajar con nuestro bienestar,

Con nuestra satisfacción,

Con nuestro cuidado.

Seguimos con esa atención abierta.

Podemos seguir expandiendo esa atención.

Os invito también a trabajar con nuestro corazón.

No hace falta que hagamos ningún gesto.

Probablemente seamos capaces de sentirlo directamente en el pecho o no.

Está bien,

En cualquier caso,

En ese progreso personal en el que estamos centrados con paciencia.

Está bien que lo sintamos con nuestras muñecas,

Con nuestras sienes,

Pero estaría bien también,

Aunque en un momento determinado no lo sintiéramos con cierta claridad.

Os invito a observar esa funcionalidad del corazón.

Ese uso que hacemos,

Que nos hace el corazón en nuestra vida.

Os invito a que valoreis el reconocimiento que hacemos nosotros ahora de ese funcionamiento de nuestro corazón.

Desde el principio de nuestra vida hasta ahora,

Sin descanso,

Sin desfallecimiento,

Cómo nos sirve,

Qué nos permite hacer,

Qué nos permite evitar.

Quizás no hay siempre este reconocimiento de valor,

De gratitud,

Hacia esta parte tan importante de nuestro cuerpo.

Quizás sí.

En este trabajo de compasión,

De amabilidad,

De cuidado,

No siempre prestamos atención a las cosas buenas que suceden cotidianas en nuestra vida,

Como es el funcionamiento de nuestro corazón.

Os animo a que nos permitamos agradecernos,

Agradecer este funcionamiento del corazón.

Observando las dificultades que tenemos en esa autocompasión para hacerlo o no hacerlo.

Disfrutar,

Estar satisfechos por ese funcionamiento.

Probablemente en algún momento nosotros queramos o podamos expresar este agradecimiento de diferentes formas,

Maneras.

Por ejemplo,

Con un gesto.

Por ejemplo,

Con una frase clave.

Por ejemplo,

Con una visión.

Por ejemplo,

Con una visualización.

Por ejemplo,

Con un contacto.

Os animo siempre,

Independientemente de la propuesta que yo haga,

Que se haga una propuesta personal,

Incluso alternativa y diferente,

Con la que sintonicemos.

Que nos resulte cercana,

Que nos resulte real,

Que nos resulte auténtica a nosotras,

A nosotros.

Probablemente ya hagamos alguno de estos gestos que os animo a hacer,

A probar.

Os voy a hacer una propuesta que podemos variar,

Que podemos cambiar,

Que podemos no hacer.

Por ejemplo,

Algo que ya hemos hecho alguna vez para trabajar respiración.

Llevar una mano al pecho,

Llevar una mano al abdomen.

Os invito,

De una manera totalmente voluntaria,

A expresar ese agradecimiento.

Algo tan cotidiano como es nuestro latido.

En este momento,

Aquí y ahora,

Como una fórmula más de trabajo de compasión,

De autocompasión,

De cuidado,

De querernos,

De cariño,

De comprensión.

Quizá nos resulte más cercana,

Más agradable poner las dos manos en nuestro corazón.

Intentando profundizar en esa atención,

A ese contacto cálido de una mano sobre la otra,

De una mano sobre el pecho.

Tratando de atender a cualquiera de los estímulos sensoriales que aparecen en nuestra palma de la mano,

Sobre el pecho,

Expandiendo nuestra mano.

Observando si hay algún tipo de transmisión metafórica de cariño,

De comprensión,

De calidez,

De ternura,

Hacia nosotras,

Hacia nosotros.

Os animo a que seáis pacientes y que indaguéis y que curioséis,

Hasta encontrar aquella forma que os resulte más agradable,

Más auténtica.

Hacerla vuestra,

Hacerla nuestra.

Podemos mantener en ese segundo plano nuestra respiración.

El trabajo de autocompasión,

En un momento determinado,

Puede parecer mecánico,

Analítico,

Sin ningún tipo de emoción.

Esto puede ser la forma de empezar y no os tiene por qué desanimar.

Estamos trabajando,

Como decía aquel rabino judío,

Trabajando con unas frases sobre nuestro corazón.

No importa si no se abre,

No importa si no se ablanda.

Llegará un momento,

Puede que llegue un momento,

Donde este corazón se abra.

Solo trabajamos centrados en el proceso,

Sin expectativas.

Podemos trabajar con otro gesto,

Puede ser sencillamente abrazándonos,

Por ejemplo,

Con nuestros codos.

Os animo a curiosear cómo influye,

Qué sentimos,

Qué emociones puedan surgir.

Incluso en algún momento puede que exista un backdraft,

Una emoción desmedida.

Quizá no.

En cualquier caso,

Esto indicaría ir por el buen camino hacia esa apertura real,

Auténtica,

De cariño hacia nosotras,

Hacia nosotros.

Podemos tener otros gestos,

Abrazarnos por nuestros hombros.

Seguimos probando,

Curioseando.

No hay que seguir a ultranza este guión,

Podemos cambiarlo,

Podemos hacerlo un poquito más nuestro.

Si ya tenemos un gesto compasivo,

Un gesto donde sintonicemos perfectamente con ese cariño,

Con ese cuidado.

Podemos trabajar tocándonos la cara,

El cuello,

Con las palmas,

Con los dorsos.

Estando bien.

La autocompasión no se trabaja para estar mejor.

La autocompasión se trabaja porque estamos mal en ese sufrimiento,

Sufrimiento cotidiano,

Sufrimiento universal,

Que tendremos siempre,

Que tendremos todas las personas en algún momento.

Y con el que tratamos de convivir de la mejor manera.

Os animo a trabajar con un gesto que a mí me gusta,

Pero esto no quiere decir nada.

Es como acunar a un bebé,

Con una mano en el corazón y con ciertos golpecitos en el pecho,

Cerca del corazón.

Reconfortándonos.

Siguiendo nuestra pauta,

Nuestro sentido común,

Nuestro instinto.

Os animo que siempre que surja ese sufrimiento,

Grande o pequeño,

Podemos jugar en este acompañamiento nuestro,

Personal,

Con cualquiera de estos gestos compasivos hacia nosotros,

Hacia nosotras.

Os animo a permitirnos,

A permitirte,

A permitirme.

Ser como soy,

Sentir como siento,

Como cualquier persona,

Como cualquier ser humano.

No quiero acabar sin un gesto,

Que pueden ser otros,

Que pueden ser muchos,

Un gesto más de fortalecimiento,

Un gesto más de autocompasión ya,

De firmeza,

De seguridad,

De proveernos de cualquiera de las necesidades que tenemos.

En la autocompasión trabajamos con qué necesito,

Qué necesito yo ahora,

En este momento.

Necesidad real,

Diferente al deseo.

¿Qué necesito?

Nos permitimos proveernos,

Hay un gesto que yo os propongo,

Que pueden ser otros,

Que es llevar un puño de vuestra mano al corazón y acompañarlo con la otra mano de una manera más compasiva.

Es un gesto que para mí indica fortaleza,

Indica seguridad,

Indica límites,

Saber decir no en un momento determinado.

No a que nos avasallen,

Tener opinión,

Tener respuesta.

Es una forma de acción,

Es una forma de motivación.

Poco a poco,

Lentamente,

Como hacemos siempre,

Siempre cuando queramos,

De una manera lenta y consciente,

Muy despacio.

Os invito a ir saliendo de esta propuesta meditativa,

Este entrenamiento,

Este acercamiento a esa autocompasión.

Ir saliendo de este abrazo compasivo,

De este cuidado,

Respirando de una manera circular.

© 2026 Juan-Carlos Luis. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else