
Toma de Decisiones
¿Por qué determinadas personas se bloquean al tener que tomar decisiones? ¿Qué evaluamos cada vez que nos encontramos ante una disyuntiva? Ángeles Wolder presenta un nuevo episodio en el que analiza la toma de decisiones desde la Descodificación Biológica y las neurociencias.
Transcripción
Hola,
Te habla Ángeles Walder-Helling,
Directora del Instituto Ángeles Walder,
Trabajo como terapeuta y formador en la Escuela de Descodificación Biológica Original.
Bienvenido y bienvenida a este espacio de reflexión sobre esos aspectos de nuestra vida que nos alejan del bienestar con el objetivo de conseguirlo,
De poder vivir mejor cuando tenemos algo que nos molesta.
Y una de las cosas que nos puede molestar es tener que tomar decisiones porque nos sentimos como paralizados a la hora de hacerlo y vamos a echar mano de la descodificación biológica original y también de las neurociencias tan en boga hoy en día para poder entender qué es lo que nos pasa,
Qué es lo que le ocurre a una persona cuando no puede,
Se ve incapaz,
Le es imposible escoger entre dos personas,
Dos situaciones,
Dos productos,
Nada entre ducharme y no ducharme o ponerme esta camisa u otra.
Eso tiene un origen y ahí es donde tenemos que viajar.
Ahora ya sabemos que todo ser vivo se acerca a lo positivo y se aleja de lo negativo.
Si se acerca a lo positivo quiere decir que no decidir en algún momento es igual a positivo.
Vamos a preguntarnos ¿cuándo no tomar una decisión salvó la vida de la persona o de sus ancestros?
Y se aleja de lo negativo,
Por lo tanto,
Si decidir es negativo nos tenemos que plantear ¿cuándo decidir fue peligroso?
¿en mi vida o en la vida de mis ancestros?
Y nos planteamos ¿qué es dudar?
Dudar es vacilar,
Quiere decir que me pongo sobre un pie,
Sobre el otro,
Sobre un pie,
Sobre el otro.
¿Entre qué?
Entre dos situaciones.
En realidad,
Por definición de el Diccionario de la Lengua Española es la suspensión o indeterminación del ánimo entre dos juicios o dos decisiones acerca de algo.
Dos decisiones a tomar que se han suspendido.
No puedo.
¿Por un plazo?
No puedo.
Así sea unos segundos frente al armario escogiendo la ropa o días y horas pensando en si continúo con mi pareja o no continúo,
Si cambio de trabajo,
Si estudio o no estudio,
Una determinada carrera,
Una profesión,
Lo que sea,
Dos actividades.
Hay un aforismo que nos recuerda y nos llama un poco la atención para regresar al punto medio que dice una vaca entre dos fardos de heno pasará hambre.
Creo que lo dice todo,
¿verdad?
Y la duda,
Sí,
Sí,
Sí,
La duda no es porque tengamos que escoger y decir sí o no,
Sino porque tenemos miles de posibilidades.
Si yo tuviera dos camisas y una está sucia,
Ya sé que me tengo que poner la otra.
Pero hoy en día no es todo blanco-negro.
Sí,
No,
No hay una dualidad,
No.
En este mundo de la información,
Del consumo,
De la cantidad de cosas por todos lados,
Decidimos entre mucho más.
A veces,
Si tomáramos la decisión escogiendo una entre lo más importante para nosotros,
Seguramente acertaríamos,
Si vamos con la intuición por delante.
Dudar y decidir son comportamientos.
Los comportamientos están regulados por la actividad del sistema nervioso y nuestro sistema nervioso está compuesto de neuronas y áreas.
El conjunto de determinadas neuronas forman órganos,
Áreas cerebrales,
Vías,
Que todas,
Cada una de ellas tiene una determinada función.
Y decidir es un comportamiento y,
Por lo tanto,
Inferimos que está regulado por el sistema nervioso y que éste,
Además,
Pone en marcha a otras partes del cuerpo.
Y esto recordarlo,
Porque luego tenemos que viajar a una glándula.
Pero la pregunta es,
¿decidimos conscientemente?
Yo puedo decidir todo de forma racional y aquí nos tenemos que plantear,
¿qué pasa con el libre albedrío?
Porque hay neurocientíficos,
Como los que realizaron el experimento que hizo el señor Benjamin Libet en los años 70,
En el que nos mostró que unos cuantos segundos antes de tomar una decisión,
De 5 a 7 segundos antes de tomar una decisión,
Se había producido una actividad cerebral que demostraba que algo había pasado adentro del cerebro.
Y al cabo de unos segundos,
La persona que estaba haciendo el experimento reaccionaba como si apareciera realmente ahí la posibilidad de decidir algo.
Bueno,
Tiene retractores,
El estudio,
Tiene adeptos,
Como todo,
Como todo en la vida.
Hay quien sigue este pensamiento,
Hay quien no.
Pero en todo caso,
Lo que nos tenemos que pensar es que cada día tenemos que escoger.
Escogemos la comida que queremos,
Si hacemos deporte o no,
Si caminamos o no,
Si dejamos a los niños jugar o no,
Si los baños,
Si los duchos,
Si ya es hora de que vean un ratito más de tele o no,
Si mañana me levantaría a una determinada hora.
¿No os ha pasado cuando cogéis el despertador o el teléfono para colocar la hora?
Me levanto 6 y 10,
No,
6 y 20,
No,
Un poquito más,
6 y 30,
No.
Mejor a las 6 y así me ducho.
Dios mío,
¿cómo podemos hacer?
Pero hay decisiones que son mucho más significativas de si hoy como pollo o pescado o verduras o lentejas.
Son más significativas porque van a tener una mayor durabilidad en el tiempo.
Si me compro una casa,
Si alquilo,
Si vivo en esta ciudad o me voy a otra,
Si me caso o hago vida en comuno,
Si me separo,
Si continúo,
Si cambio de trabajo,
Si este,
Mira,
Me da dinero y aunque no me dé felicidad aquí me quedo.
O sea,
Hay cosas que nos preocupan,
Que pensamos en ellas,
Que no nos dejan dormir,
Que no nos dejan vivir tranquilos.
O sea,
Hay situaciones que requieren de una decisión y hay otras que se toman en automático,
Que yo no puedo estar pensando para decidir.
Yo no puedo estar pensando para decidir que si veo un semáforo en rojo me voy a tener que parar o para decidir que si viene un coche voy a detenerme,
No voy a cruzar o decidir que si voy a la playa y veo bandera roja y unas olas inmensas y un mar embravecido no me voy a meter 500 metros a nadar.
Es que ya está decidido porque son cuestiones de supervivencia y suerte que tenemos un mecanismo en el cual esas decisiones ya se han tomado y ese mecanismo es automático,
Esos comportamientos están automatizados,
Cada día nos salvan la vida,
Directamente no requieren de nuestra zona frontal sino que como se han ido repitiendo y cada vez se han ido instalando más y más,
Se han repetido,
Me permiten respuestas estereotipadas.
O sea,
Hay un automatismo y yo me olvido y de lo que tengo que tratar es de buscar aquellas decisiones consideradas importantes que sí que necesitan una reflexión,
Sí que son trascendentales,
Que me van a quitar el sueño,
Que las voy a tener que pensar.
¿Y qué pasa si ahora,
Por ejemplo,
Te invito a que hagas el ejercicio de pensar en una decisión que hubieras tomado hoy?
Por ejemplo,
¿tomo un café o té?
¿Escojo un croissant o un donut?
¿Me pongo esta camisa o me pongo un vestido?
¡Obsérvalo!
Y ahora también una decisión que tenga un impacto mayor en el tiempo.
Por ejemplo,
He visto porque en Facebook me ha llegado una foto de un animal que han abandonado y yo siento pobrecito,
Mira lo que le ha ocurrido,
Que salvaje,
Como lo han hecho,
Ta,
Ta,
Ta,
Ta,
Ta.
Y empiezo a pensar,
¿y si adopto este animal?
No,
Mejor que no,
Porque tendré que gastar en el seguro,
En el veterinario,
En la comida,
Sacarlo,
Es como tener un niño y ya valoro una serie de posibilidades.
Y hay otras que son importantes para tu vida.
Piensa en una decisión que te ha quitado literalmente el sueño,
Que te ha hecho sentir incómodo,
Incómoda.
Incómodo,
Incómoda.
Y dime,
Si cierras los ojos y empiezas a escuchar lo que te está ocurriendo,
Observa qué sientes en tu cuerpo al pensar en eso en este momento.
Te invito a que te escuches corporalmente,
Es un entreno,
Lo podemos hacer cada día,
Esto no tiene que ver con la cabeza,
No se trata de decir,
¡ay sí,
Yo en ese momento pensé o creo que sentía!
No,
Es aquí y ahora,
Ahora mismo puedes hacer el ejercicio,
Colocarte en ese instante de tomar una decisión y observar qué está pasando en tu cuerpo.
Escúchate en silencio,
Porque si dejas la cabeza de lado,
Que se va a poner en marcha una y mil veces cuando tenemos que escoger,
Y haces un silencio en tu cabeza,
El cuerpo te va a avisar,
Y te dirá,
Atención,
No vayas por ahí,
O está bien,
Mira,
Puede ser una buena idea,
O mira,
No pasa nada con escoger,
En algún momento,
Lo único que tendremos que hacer es cambiar si las cosas no han funcionado como uno pensaba.
Y ahí es cuando decimos,
Las decisiones las toma la cabeza y el cuerpo.
La cabeza tiene algunas partes en nuestro cerebro,
Como la zona frontal,
Toda la corteza frontal,
En la que podemos pensar,
Por lo tanto podemos asociar ideas,
Si asociamos ideas podemos imaginar,
Podemos rayonar,
Podemos anticiparnos con el pensamiento diciendo,
Esto puede ir bien,
Esto no,
Esto será mejor,
Esto no lo sé,
Esto,
Mira,
Podría buscar información,
Y ahí te preguntaría,
En descodificación decimos,
Hay una parte en la zona frontal que se pone en marcha cuando sentimos miedo al futuro,
Está en la corteza de la frente del lado derecho,
Corresponde al área de las arcas branquiales,
Y se va a activar,
¿sabes cuándo?
,
Cuando tenemos miedo anticipatorio al futuro,
Miedo a lo que va a pasar,
Y a cómo estará nuestro cuerpo,
Que es esta máquina que traemos para trabajar aquí,
En el futuro.
Por lo tanto la zona frontal nos permite imaginar,
Y nos permitiría imaginar un futuro en positivo o un futuro en negativo,
Eso depende de ti,
Y depende de todas las experiencias que hayas tenido.
Pero también está el sistema límbico,
Y dentro del sistema límbico está el hipocampo,
Que es el que nos avisa cuando vivimos algo y tiene carga emocional,
Lo que ocurrió en el pasado,
Es que nace el registro temporoespacial,
O sea,
Guarda el tiempo,
Guarda el espacio,
Y te reconecta,
Por eso recordamos cómo nos fue en una situación similar,
Y a veces,
Cuando queremos decidir,
Nos encontramos que tenemos que ir al pasado,
Para decir,
A ver,
Cuando tomé una decisión similar,
¿cómo me fue?
,
Porque ahora voy a ver cómo respondo en la siguiente,
Y eso me sirve de puntal cuando yo tengo esa toma de decisión como un recurso en mi interior.
Pero para registrar todo,
Tenemos los sentidos,
Las vías sensoriales,
Lo que hemos oído,
Lo que hemos visto,
Lo que hemos olido,
Lo que saboreábamos,
Cómo sentíamos la piel,
Si yo recuerdo que en una situación similar lo pasé mal y se me erizaron todos los pelos,
Como os podéis imaginar,
En este momento se va a activar lo mismo,
Recibimos infinidad de estímulos desde el exterior y los recordamos,
Y luego van a actuar como raíles,
Están ahí presentes para decirnos,
Ey,
Ey,
Ey,
Rojo,
Peligro,
Detente,
No sigas,
Verde,
Vía libre,
Empieza a caminar y continúa,
Para eso tenemos los recuerdos,
Señores y señoras,
Para sobrevivir,
Y por eso es tantísimo importante la memoria,
Es sumamente importante,
Y para ello contamos con otra área,
Que es la amígdala,
La amígdala cerebral,
Que es el centro de las emociones,
Y muchas veces tomamos decisiones separando la emoción del control frontal o del pensamiento,
Y saltándonos todo,
Por ejemplo,
Me compré estos tres pantalones magníficos,
Que ahora veo que no me sirven para nada,
Pero mira,
Me encantaron cuando los vi,
Fue estupendo,
No pude parar,
O llamo a una amiga y le digo,
Ostras,
No sabes,
Conocí a un chico sensacional,
Me enloquece,
Es que me derrito por esta persona,
No sé qué tiene,
Acaba de salir de la cárcel,
Pobrecito fue víctima porque él me asegura que no hizo nada de lo que le acusaron,
Pero mira,
A mí me tira la salvación por el otro y allá voy,
Me estoy metiendo en un callejón sin salida,
Sin darme cuenta,
Quiere decir que a veces tomamos decisiones desde las emociones,
¿por qué?
Porque decidir sin pensar tiene menor coste energético,
¿sabes cuánto nos cansa pensar?
Tenéis que tener en cuenta que del 100% de glucosa que se consume en el organismo,
El 25% se lo lleva el cerebro,
Y no digo ya lo que se llevan los cabezones,
Más los pensadores,
Los que dan vueltas,
Los que continuamente están,
Que voy,
Que vengo,
Que voy,
Que vengo,
Que hago,
Que no hago,
Que… no podéis imaginar el consumo de glucosa y de oxígeno,
25% de glucosa,
20% de oxígeno para pensar,
Por eso cuando uno duda se agota,
La persona que está escogiendo sin poder decidir acaba agotada,
Se tiene que tirar en la cama a descansar un rato para recuperar ese nivel de glucosa y oxígeno que se requiere para estar bien,
Esto ocurre porque ante una toma de decisiones la persona además simula todos los escenarios posibles,
Ya pasado de calcular los pros y los contras,
Los voy y vengo,
Los hago o no hago,
Y calcular,
Si hago pasa esto,
Si no hago pasa esto otro,
Pero como no tenemos que escoger entre dos cosas normalmente,
Sino que tenemos un abanico enorme de posibilidades,
Imaginar,
Encontrar los pros y los contras de todo,
Nunca llego a un resultado que me deje 100% convencida,
Porque en la vida tenemos distintas elecciones,
¡qué suerte!
Distintas elecciones son distintos resultados,
Ni mejor ni peor,
Distintos resultados,
¿y qué pasa si nos tomamos la vida pensando qué?
¿cómo vamos a comparar distintos resultados?
¿cómo voy a comparar el pantalón blanco con el negro,
Con el de rayas o con el floreado si son diferentes?
¿qué tienen en común que son pantalones?
¿qué no tienen en común que todos son distintos?
Por lo tanto,
Me pongo un pantalón debido a la ocasión,
No sé,
A mí se me ocurriría que si me he puesto una camisa rayada,
Pues mira,
Hoy no me pondré los que son floreados,
Me voy a poner uno liso,
Hay quien decidirá lo contrario,
Pero es que no hay un mejor o peor resultado,
Para gustos colores,
Señores,
Por lo tanto,
No los comparemos,
Sino que pensemos que cada experiencia en la que hemos decidido,
Para lo que ha ocurrido,
Ha dado un determinado resultado,
Y ese resultado es el mejor resultado posible,
Porque cada experiencia nos va a permitir un aprendizaje,
Sea la que sea,
Me guste o no me guste,
Me guste o no me guste,
Si me gusta,
Voy a estimular el mecanismo y las vías nerviosas de gratificación,
Me voy a sentir bien,
Y sentirme bien significa acercarme a lo positivo y alejarme de lo negativo,
Y alejarme de lo negativo sería que no me voy a castigar diciendo,
Lo has hecho mal,
No deberías,
Tendrías que haber hecho otra cosa,
Por lo tanto,
Estimulo cuando escojo y siento que he escogido bien mis vías de gratificación,
Que finalmente lo que van a hacer es soltar dopamina,
Un neurotransmisor o hormona según como esté trabajando,
De la que me voy a ser adicta,
Cada vez que escoja bien,
Voy a decir,
Lo he hecho fenomenal,
Pero que pasa cuando yo en lugar de hacer eso,
He pasado tiempo y tiempo y tiempo diciendo que he escogido mal,
Mira no me debería haber casado con esta persona y tener 5 hijos,
Que penísimas señores,
Que penísimas señoras,
Sabéis que dolor para un hijo,
Cuando un padre piensa que no debería haber estado con esa pareja,
Horroroso,
Porque le estoy diciendo,
No tendrías que estar tú aquí,
Tendría que haber otro,
Ah no,
No,
No,
Los hijos yo no digo nada,
Si,
Pero se lo has dicho,
Se lo has dicho de una manera indirecta,
No querías decirlo de forma directa,
Pero eso es lo que puede sentir la persona,
Eso es como decirle,
He tomado el camino equivocado,
Mira debería haber estudiado arquitectura y me puse a hacer bellas artes,
Porque pensaba que como me gustaba el dibujo iba a ser mejor y ahora me muero de hambre porque no puedo vender ni un cuadro,
Vale pero has disfrutado los cuadros,
Has disfrutado de la vida en el momento en que hacías ese cuadro,
Has disfrutado de todo,
De cada minuto,
Has disfrutado,
Entonces la vida en que se transforma,
En tener que hacer,
Valorar y mirar un resultado,
No,
No estuvo,
Todas las direcciones son buenas,
Solo que tengo que aceptar que me van a dar distintos resultados y en descodificación biológica original,
La sensación de haber tomado el camino equivocado,
De haber hecho lo que no debía hacer,
De haber hecho algo y por qué lo hice tan mal,
Y aquí comienza todo un proceso de desvalorización en la cabeza por no saber escoger bien,
Esa sensación de ir por donde no debe ir,
Tiene un órgano diana,
Una parte de un órgano,
De la suprarrenal a la corteza,
Que en fase activa o ya cuando estamos con el conflicto y damos vuelta a las cosas,
Vamos a observar una necrosis,
Por lo tanto si hay menos células,
Hay menos función,
Menos cortisol,
Menos actividad,
Más cansancio,
Y por lo tanto no puedo decidir,
Esos son los bloqueos paralizantes,
Eso es lo que nos ocurre cuando estamos en una perfumería,
Escogiendo entre,
A ver,
Que dos perfumes voy a llevar hoy,
O dos cremas,
A ver,
Esta que tiene y esta otra,
Eso es lo que nos ha pasado,
La corteza suprarrenal se ha puesto en marcha y reduce la elaboración de cortisol,
Si solucionamos el conflicto porque tomamos la decisión,
Lo que va a quedar es un quiste que se va a ir indurando,
Endureciendo,
Y cuando el quiste funciona,
Ya se secreta el cortisol,
Pero es que a veces la vida nos pide que tomemos decisiones y cuando no lo hacemos,
Es la vida misma que las toma por nosotros,
¿os ha pasado alguna vez?
,
A mi si,
A mi si,
Y es así como dice,
Mira,
Se solucionaron los problemas,
Yo no tuve que decidir,
Pero sabéis que creo,
Que hasta no tener que decidir,
Es decidir,
Hasta no tomar una decisión,
Es decidir,
Hoy escojo no tomar una decisión,
Y como se te queda el cuerpo,
Cuando dices,
No puedo decidir,
Y yo te digo,
Si ya has decidido,
Has decidido no decidir,
Por lo tanto ya has tomado una decisión,
La siguiente vez,
Quizás,
En lugar de no decidir,
Que ya sabes que es decidir,
Decides,
Y decides por ti mismo,
Porque tienes todas las posibilidades de hacerlo,
Solo cuando regresas a mirar,
En qué momento de tu vida,
Has sentido que has tomado el camino equivocado,
Y te pones ahí y dices,
A ver,
Si hubiera ido en una dirección,
Hubiera obtenido un resultado,
Dirección A,
Camino A,
Camino B,
Camino C,
Camino D,
Camino 15,
Camino 85,
Y ninguno es mejor,
O peor,
Esa es la fuerza ilimitada,
De los seres vivos,
Esa es la fuerza inigualable,
Del ser humano,
Y tú la tienes,
Hasta pronto,
Y me despido,
Con un fuerte abrazo,
Que todos tomemos el camino,
Que mejor nos convenga.
Conoce a tu maestro
4.6 (75)
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