
Conecta con tu hijo o hija
Meditación de sanación que busca despejar toda disarmonía en el vínculo con tu hijo o hija. Busca potenciar tu comunicación y sanar el vínculo que tienen, con el objetivo de mejorar la relación y potenciar tu poder intuitivo. Espero que lo disfrutes y sobre todo que te ayude.
Transcripción
Este ejercicio está destinado para ayudarte a mejorar,
Sanar,
Resolver dificultades que puedas tener con tu hijo o con tu hija.
Lo puedes hacer de dos modos distintos.
Elige cada día o cada vez que hagas este ejercicio la manera que a ti más te acomode.
Puedes hacerlo en esa instancia en la que estás acostada o acostado al lado de tu hijo o tu hija,
En ese momento en el que se está quedando dormido,
Por ejemplo,
O que ya está dormido y simplemente te acuestas a su lado,
Cierras tus ojitos y sigues la meditación.
O también puedes hacerlo en un estado meditativo en el que no estés físicamente con tu hijo o tu hija,
Sino que simplemente haces el trabajo de imaginártelo o imaginártela frente a ti.
Aquí vamos.
Vas a inhalar profundo y lo primero que vamos a hacer es relajar tu cuerpo.
Vas a relajar tu cabecita y con la respiración vas a ir ayudando a que se relaje,
Se tranquilice,
Se calme un poco más tu mente.
Liberándonos de los pendientes,
De las tareas por hacer,
Dejamos todo nuestro mundo,
Por decirlo de algún modo,
Afuera de este espacio y nos posicionamos en nuestro rol de padre o de madre.
Y relajamos el cuello,
Los hombros,
La espalda,
El pecho,
Tu pancita,
Las caderas,
Tus piernas y los pies.
Vas a presionar ligeramente los pies hacia el suelo o tu cuerpo hacia la superficie sobre la que estás recostado.
Inhalando profundo y botando el aire,
Esto nos va a ayudar a recordar que estamos en el aquí y en el ahora.
Vas a abrir las puertas de tu corazón para conectar con esa energía amorosa porque esto que vamos a hacer está basado en el amor.
Vas a lanzar desde tu cabecita,
Desde tu coronilla,
Un rayo de luz hacia el centro del universo para ser totalmente iluminado,
Iluminada en este proceso,
Acompañado por este mundo divino y amoroso.
Y aquí vamos.
Vas a ya sea imaginar a tu hijo o a tu hija frente a ti o sentirlo,
Sentirla a tu lado.
Y lo primero que vamos a pedir es que se nos muestre el vínculo.
¿Cómo es esta unión entre este hijo o esta hija contigo?
Puede que se muestre de corazón a corazón en forma de infinito,
De ocho.
Puede que se muestre a través de unas cuerdas,
Como sea que se muestre.
Deja que fluya y simplemente vamos a pedir que este vínculo se ilumine,
Se sane,
Se restaure.
Lo vamos a potenciar tal vez visualizando una luz dorada,
Blanca,
Perlada,
Pidiendo que se sane,
Que se restaure,
Que esté cada día mejor,
Cada día más sano,
Más saludable.
Inhalamos profundo y gotamos el aire.
Utay fumire,
Utay fumire.
Vamos a pedir que sean sanadas las heridas de otras vidas,
De nuestros linajes,
Tanto de este hijo o de esta hija como nuestras.
Pedimos que sean sanadas todas estas proyecciones que hacemos los unos a los otros,
Que sean lo más amorosas posibles,
Para que nos mostremos,
Nos enrostremos a aquellas cosas que pactamos de la mejor manera posible,
Desde el amor,
Desde la compasión y estemos tanto nosotros como ellos abiertos para poder ver con claridad aquello que nos estamos mostrando.
Querido hijo,
Querida hija,
Estoy aquí para ti.
Presente,
Te miro.
Estoy aquí para abrazarte,
Para acogerte con todo mi amor,
Con toda mi compasión,
Con todo mi tiempo disponible para ti.
Te amo profundamente.
Ahora vamos a pedir que se muestre cómo está tu hijo o tu hija,
Cuál es su postura.
Observa cómo está su rostro,
Cómo es su mirada.
Todo sirve como información que necesitas.
Qué necesitas de mí,
Qué necesitas de tu entorno para poder ser cada día más tú,
Para poder activar tus dones,
Tu potencial,
Tu fuerza.
¿Cómo te ayudo?
Y ahora vamos a cambiar la perspectiva y vamos a ir a posicionarnos desde sus ojos.
¿Cómo te ve?
¿Cómo ve a este padre o a esta madre?
¿Qué admira de ti?
¿Qué ama profundamente?
¿Qué necesita más de ti?
¿Y qué no necesita?
Inhala profundo y acoge estas peticiones con todo el amor,
Con toda la humildad.
Recuerda,
Ambos recuerdan que se han elegido mutuamente para acompañarse,
Para sanarse y para amarse.
Vas a regresar a tus ojos y puedes decirle lo que sea que surja de tu corazón,
Fundirse en un abrazo amoroso,
De encuentro de corazón a corazón.
Y puedes repetir este ejercicio cuantas veces quieras.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
