
Cómo Levantar tu Ánimo - Por Joel Osteen
Todos enfrentamos retos en la vida, todos tenemos cosas que vienen en nuestra contra. Es posible que eso nos tumbe, pero la clave para vivir pleno es aprender a levantarnos por dentro. Tu actitud debería ser esta: "Tal vez he sido tumbado algunas veces en mi vida, pero no me quedaré abajo; tengo la determinación de vivir en victoria. Estoy decidido a tener un buen matrimonio; estoy decidido a ser valiente y salir de estos problemas".
Transcripción
Muchas personas se dan por vencidas demasiado fácilmente cuando las circunstancias no salen a su manera o cuando enfrentan algún tipo de adversidad.
En lugar de perseverar,
Se molestan y al poco tiempo están cabizbajas y desanimadas.
Eso se puede entender,
Especialmente si hemos luchado con un problema o debilidad durante mucho tiempo,
Y no es raro llegar al punto donde nos resignamos.
Sencillamente lo aceptamos y decimos,
Bueno,
Siempre he tenido esta enfermedad,
Supongo que nunca estaré sano.
Mi matrimonio está seco y aburrido desde hace años,
¿por qué esperar que cambie ahora?
Lleva varias ocasiones que no logro avanzar en mi compañía.
Obviamente ya llegué a mi límite.
Pero si tú quieres vivir tu mejor vida ahora,
Tienes que tener más determinación que eso.
Tienes que encontrar fuerza en la adversidad.
Nuestra actitud deberá ser.
Tal vez me he caído algunas veces en mi vida,
Pero no me quedaré abajo.
Tengo la determinación de vivir en victoria.
Estoy decidido a tener un buen matrimonio.
Estoy decidido a sacar lo mejor de mí para salir de estos problemas.
Todos enfrentamos retos en la vida.
Todos tenemos cosas que vienen en nuestra contra.
Es posible que eso nos tumbe por fuera,
Pero la clave para vivir en victoria es aprender a levantarnos por dentro.
Escuché la historia de un niño pequeño que estaba en la iglesia con su madre y tenía tanta energía que no se podía sentar tranquilo.
De hecho,
Seguía levantándose en el asiento,
Por lo que su madre le dijo,
Siéntate hijo.
Se sentaba durante algunos segundos,
Pero luego se volvía a levantar.
Así que la madre de nuevo reprendía suavemente a su hijo,
Hijo te dije que te sentaras.
Esto sucedió varias veces,
Y luego el pequeño se puso de pie y no accedió a sentarse.
Su madre colocó su mano sobre la cabecita del niño y de esta manera lo empujó hasta sentarlo en la silla.
El niño se quedó sonriendo.
Luego miró a su madre y dijo,
Mami,
Puede ser que esté sentado por fuera,
Pero por dentro sigo de pie.
En ocasiones tenemos que hacer lo mismo en nuestra vida.
Nuestras circunstancias nos pueden forzar a sentarnos durante un tiempo,
Pero no nos podemos quedar allí.
Aún cuando por fuera estamos sentados,
En nuestro interior debemos vernos de pie.
Tal vez recibiste una mala noticia de parte del doctor,
Quizá perdiste tu mejor cliente en el trabajo,
Quizá te acabas de enterar de que tu hijo se encuentra en problemas,
O puedes estar enfrentando un problema serio y sientes que la vida te está aplastando,
Te está tumbando.
Sin embargo,
Las nuevas noticias son que no te tienes que quedar allí.
Aún cuando no puedas levantarte por fuera,
Levántate por dentro.
En otras palabras,
Ten la mentalidad y actitud de una persona victoriosa.
Mantente en una actitud de fe y no te permitas caer en una manera negativa de pensar,
Quejándote o culpando a Dios.
Ten la valentía de decir,
Dios,
Quizá no entienda esto,
Pero yo sé que tú todavía estás conmigo.
Tú has dicho que todas las cosas me están ayudando para bien,
Y también dijiste que tomarías este mal y lo cambiarías y usarías a mi favor.
Así que,
Padre,
Te doy gracias que tú me llevarás a través de esto.
No importa lo que tú enfrentes en la vida.
Si sabes cómo levantarte por dentro,
Las adversidades no te podrán mantener abajo.
La Escritura dice,
Para que podáis resistir en el día malo,
Y habiendo acabado todo,
Estar firmes.
Te puedes encontrar hoy en una situación donde has hecho tu mejor esfuerzo.
Has orado,
Has creído,
Has meditado,
Y has plantado firmemente tu fe en Dios,
Pero parece que nada está sucediendo.
Ahora tienes la tentación de decir,
¿de qué me sirve?
Nada cambiará.
Yo te digo que no te des por vencido.
Sigue firme,
Sigue orando y creyendo.
Ten fe.
No perdáis,
Pues,
Vuestra confianza,
Que tiene grande galardón.
Me gusta eso,
¿no?
Amigo,
Dios te dará un gran galardón si te mantienes de pie por dentro.
Puedes estar en el hospital o tirado en la cama en tu casa,
Pero aunque no te puedas poner en pie físicamente,
Nada te podrá detener de ponerte en pie por dentro,
En tu interior.
Esa enfermedad te puede tener abajo físicamente,
Pero no tienes que estar abajo espiritual o emocionalmente.
Tú puedes seguir erguido en tu corazón,
En tu mente y en tu voluntad.
Tal vez trabajas con personas que siempre te menosprecian,
Te maltratan,
Haciéndote sentir menos.
No permitas que esa basura entre a tu mente.
Tú decides cómo sentirte.
Que entre por un oído y salga por el otro.
Pueden intentar tumbarte por fuera,
Pero no te pueden tumbar por dentro.
No permitas que tales personas te roben el gozo,
Ni permitas que ese problema o adversidad te haga estar desanimado o deprimido.
Sigue de pie en tu interior.
Hace poco tuve una conversación con un hombre que acababa de perder su trabajo.
Él había estado ganando un buen salario trabajando en una posesión de prestigio,
Pero de repente lo despidieron.
Cuando al principio me contó lo que había sucedido,
Yo estaba seguro de que estaría muy molesto y aturdido,
Pero estaba equivocado.
Cuando me vino a ver,
Estaba muy contento,
Tenía una gran sonrisa en su rostro.
Y dijo,
Acabo de perder mi trabajo,
Pero estoy ansioso por ver lo que Dios tiene para mí.
Había sido tumbado por circunstancias fuera de su control,
Pero seguía de pie en su interior.
Tenía la mentalidad de un victorioso,
Pues su actitud era,
Esto no me derrotará ni me robará el gozo.
Dios abrirá una puerta mejor y mayor.
Tu actitud debería ser parecida.
Tú puedes decir,
Aunque me den golpes,
Nunca serán suficientes.
Me pueden tumbar,
Pero no me pueden destruir.
Cuando todo haya terminado,
Cuando el humo y el polvo se limpien,
Seguiré erguido y fuerte.
La Biblia nos dice que ningún hombre puede tomar tu gozo.
Eso quiere decir que nadie puede hacerte vivir con una actitud negativa.
Ninguna circunstancia,
Ninguna adversidad te puede obligar a vivir abatido.
Como solía decir Eleanor Roosevelt,
Esposa del hombre forzado a estar en una silla de ruedas,
El presidente Franklin D.
Roosevelt,
Nadie le puede hacer sentir inferior sin su permiso.
Sin importar lo que estés viviendo,
O lo difícil que parezca ser,
Tú puedes seguir de pie en tu interior.
Requerirá valor,
Seguramente requerirá determinación,
Pero tú lo puedes hacer si lo decides.
Tienes que actuar según tu voluntad,
No solo según tus emociones.
Antes de llegar a ser rey de Israel,
David y sus hombres salieron a hacer lo que Dios le había mandado hacer un día,
Cuidar las fronteras.
Pero mientras andaban fuera unos bandidos atacaron su ciudad.
Los embestidores quemaron todas las casas,
Robaron todas sus posesiones y raptaron a todas las mujeres y niños.
Al regresar David y sus hombres se sintieron angustiados y lloraron hasta más no poder.
Pero David tomó una decisión estando sentado entre las ruinas,
Mirando el humo y las cenizas que llenaban el aire,
Y fue una decisión que cambió su destino.
El había sido tumbado en el exterior,
Pero decidió levantarse en el interior,
Y comenzó a levantarse ese espíritu victorioso dentro de él.
En lugar de sentarse a lamentar todo lo que había perdido,
La Biblia dice que David se fortaleció en Jehová su Dios.
En otras palabras,
Se levantó por dentro y les dijo a sus hombres,
Pónganse de nuevo su armadura,
Iremos a atacar al enemigo.
Hicieron precisamente eso.
David y sus hombres perseveraron,
Y Dios,
Sobrenaturalmente,
Les ayudó a recuperar todo lo que había sido robado.
Aunque no creo que nada de eso hubiera sucedido si David no se hubiera levantado primero en su interior.
¿Es probable que tú estés sentado esperando que Dios cambie tus circunstancias?
Entonces seré feliz,
Entonces tendré una buena actitud,
Entonces le daré gracias a Dios.
Pero Dios está esperando que tú te levantes en tu interior.
Cuando tú hagas tu parte,
Él comenzará a cambiar todo y a obrar en tu vida de una manera sobrenatural.
¿Estás pasando por un tiempo oscuro en tu vida?
Quizá alguien te defraudó,
Se aprovechó de ti y te maltrató.
Y ahora tienes la tentación de lamentar todo lo que has perdido,
Pensando qué injusto es,
Y cómo tu vida ha cambiado y nunca será igual.
Pero necesitas cambiar esa actitud.
Tienes que ponerte de pie por dentro,
Desarrolla una mentalidad de victorioso y mira lo que Dios comenzará a hacer.
En el Nuevo Testamento leemos en el Libro de Hechos sobre dos de los primeros misioneros de la Iglesia Primitiva,
Pablo y Silas.
Un día se encontraban enseñando sobre Dios y tratando de ayudar a la gente.
Sin embargo,
Algunos de los líderes religiosos no aprobaban lo que Pablo y Silas hacían,
Así que los acusaron falsamente a las autoridades de estar incitando problemas.
Las autoridades los arrestaron,
Los golpearon y echaron a la cárcel.
¿Crees que comenzaron Pablo y Silas a quejarse?
¿Comenzaron a culpar a Dios y a tener autocompasión?
No.
En medio de su adversidad,
La Biblia dice que cantaban himnos a Dios.
En otras palabras,
Se mantenían erguidos por dentro.
Cuando tú tienes un corazón agradecido y te mantienes en una actitud de fe en medio de tus adversidades,
El poder milagroso de Dios aparecerá.
La Biblia dice que a la medianoche,
Mientras cantaban alabanzas a Dios,
De repente hubo un terremoto.
Las puertas de la prisión se abrieron y se les cayeron las cadenas a Pablo y Silas.
Amigo o amiga,
Tus circunstancias también pueden cambiar repentinamente,
Especialmente cuando te encuentras de pie en tu interior.
Cuando enfrentes una adversidad,
No seas un llorón,
No te quejes ni sientas autocompasión.
Mejor ten la actitud de un campeón.
Puedes estar cansado y agotado,
Desgastado y listo para tirar la toalla.
Puedes estar diciendo «nunca lograré romper con esta adicción,
La he tenido por tanto tiempo y ni siquiera sé vivir sin ella» o también «mi salario es tan bajo y tengo tantas deudas,
No veo cómo podría mejorar jamás mi situación económica» o quizá «he orado por años,
Pero al parecer mis hijos nunca se pondrán bien,
Ya no puedo aguantar más».
No te des permiso para alzar la bandera blanca indicando que te rindes,
Tienes que salir de esa mentalidad de derrota y comenzar a pensar y creer positivamente.
La siguiente debería ser tu actitud.
«Saldré de esto.
Puede ser que haya estado mucho tiempo enfermo,
Pero yo sé que esta enfermedad no llegó para quedarse,
Pronto se irá.
Tal vez he luchado durante años con esta adicción,
Pero yo sé que el día de mi liberación está aquí.
Mis hijos no andan bien,
Pero ellos están sanos.
Con la ayuda de Dios,
Tú puedes levantarte por dentro».
Grita en voz alta de ser necesario.
«Me mantendré en fe aunque lo tenga que hacer toda mi vida.
No me daré por vencido,
Ni estaré contento con la mediocridad.
Seguiré creyendo en algo mejor y seguiré de pie en mi interior.
No me importa cuánto tiempo tome.
Dios quiere que tú ganes,
No que lloriques.
No hay ninguna razón para que constantemente estés debajo de las circunstancias.
Siempre abajo,
Siempre desanimado.
No importa cuántas veces has sido tumbado,
Sigue levantándote.
Dios ve que está resuelto.
Ve tu determinación,
Y cuando hayas hecho todo lo que es posible para hacer,
Ahí es cuando Dios entrará para hacer lo que tú no puedes hacer».
El héroe del Antiguo Testamento,
David,
Es de mis personajes preferidos de la Biblia,
Pero David no era perfecto.
Cometió errores,
Se desanimó,
Pero oró de la siguiente manera.
«Renueva un espíritu recto,
Perseverante,
Estable,
Dentro de mí».
Tú quizá necesitas orar algo semejante.
«Dios,
Por favor ayúdame a deshacerme de esta actitud negativa.
Ayúdame a deshacerme de la autocompasión y a no darme por vencido.
Dios,
Renuevo un espíritu recto dentro de mí».
Amigo,
La vida es demasiado corta como para pasarla deprimido y derrotado.
No importa qué ha venido en contra de ti o que te esté causando resbalarte y caer,
No importa quién o qué quiere hundirte,
Necesitas seguir levantándote por dentro.
Si quieres verlo afuera,
Aprende a tener una buena actitud aun cuando todo va mal.
Aprende a estar contento aun cuando las cosas no salen como tú desearías.
Al enfrentar la adversidad,
Muchas personas permiten que sus dudas oculten su determinación y como resultado sufer debilitada.
No perseveran,
No mantienen una buena actitud.
La ironía es que mientras no estén bien en su espíritu,
Permanecerán más tiempo del necesario en las situaciones malas.
La ciencia médica nos dice que personas con un espíritu luchador y determinado normalmente se mejoran con más rapidez que una persona negativa y desanimada.
Y esto es porque Dios nos creó para tener determinación y no para vivir en depresión y derrota.
Un espíritu negativo te chupa la energía,
Debilita tu sistema inmunológico.
Por eso muchas personas viven con enfermedades físicas o ataduras emocionales,
Porque no están de pie en su interior.
La Biblia nos dice que muchos de los santos murieron en fe,
Pero tú solo mueres en fe si has vivido una vida llena de fe.
Cuando llegue mi tiempo para irme a la otra vida,
Quiero pasar mi último día sobre la tierra lleno de gozo,
Lleno de fe y lleno de victoria.
He decidido que viviré mi mejor vida ahora y cuando mis días hayan terminado moriré de pie por dentro.
Tienes que tomar la decisión de hacer lo mismo.
Deja atrás esa mentalidad que dice que no puedes lograrlo,
Que no puedes estar feliz,
Que tienes demasiado que sobrellevar.
Todo eso es mentira,
Porque tú puedes ser feliz si así lo deseas y lo decides,
Y te puedes mantener firme si tu espíritu está determinado y decidido.
Tú puedes hacer todo lo necesario.
Cuando enfrentes la adversidad,
Recuerda que estás lleno del poder de Dios que dice SÍ PUEDES.
Tú puedes vencer.
Puedes vivir en victoria.
Puedes estar de pie por dentro.
Aprende a usar el poder de Dios que mora en ti,
En lugar de darte por vencido en la cara de la adversidad.
Cuando estaba creciendo mi familia tenía un perro llamado Scooter.
Él era un pastor alemán muy grande y era el rey del vecindario.
Scooter era fuerte y veloz.
Siempre correteaba las ardillas de aquí para allá.
Siempre muy activo.
Y todo el mundo sabía que no debían meterse con Scooter.
Un día mi padre andaba en su bicicleta en el vecindario y Scooter iba corriendo a su lado.
Mi padre echó una mirada a Scooter y sonrió,
Pues estaba muy orgulloso de ese perro.
Podía ver sus músculos al correr.
Parecía capaz de luchar contra un tigre.
En ese instante,
Un perro chihuahua muy pequeñito salió de una de las casas ladrando.
Estaba como a unos 15 o 20 metros más adelante.
Ese valiente chihuahua corrió directo hacia Scooter,
Ladrando con todas sus fuerzas.
Mi padre pensó en ese momento,
Pobre perrito,
Te estás metiendo con el perro equivocado,
Porque Scooter te pondrá una pata encima y ya no podrás hacer nada.
Pero aquel perrito siguió avanzando a toda velocidad,
Ladrando y ladrando,
Por lo que mi padre se preocupó de que Scooter acabaría rápidamente con él.
Pero,
¿cuál fue la sorpresa de mi padre?
Que entre más se acercaba el perrito,
Más bajaba la cabeza Scooter como todo un cobarde.
Cuando finalmente llegó el perrito frente a Scooter,
Scooter simplemente se tiró al suelo,
Dio la vuelta y alzó las cuatro patas al aire.
Obviamente,
Scooter no era tan grande por dentro como lo era por fuera.
¿Nunca has hecho tú algo parecido?
Aunque sabemos que contamos con todos los recursos de Dios a nuestra disposición,
Cuando llega la adversidad ladrando,
En demasiadas ocasiones retrocedemos,
Nos tiramos boca arriba y permitimos que el que tenga la voz más fuerte y la personalidad más dura tome el control.
Tenemos en nuestro interior la fuerza más poderosa del universo.
Estamos llenos del poder de Dios y fuimos creados para ser más que vencedores.
Pero en demasiadas ocasiones,
Igual que Scooter,
Cuando llegan los problemas retrocedemos y no usamos lo que Dios nos ha dado.
Simplemente nos dejamos vencer y decimos,
No puedo hacer esto porque es demasiado difícil para mí.
Es hora de levantarse en tu interior,
De usar el poder de Dios.
Ponte firme y pelea la buena batalla de la fe.
Recuerda que si te tumban,
No te quedes allí.
Levántate y no seas como Scooter.
No te tires en la cara de la adversidad.
Aprende a hacer lo que David hizo y anímate.
Fortalécete en Dios.
Dios te ha destinado a tener una vida de victoria,
Pero tienes que hacer tu parte.
Toma la decisión firme de que,
Sin importar lo que venga en contra de ti a tu vida,
Te pondrás de pie en tu interior.
Conoce a tu maestro
4.6 (33)
Reseñas Recientes
More from Elías Berntsson
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by people. It's free.

Get the app
