
Día 8/11: Intimidad. Reto de Meditación de 11 días
by Lucía Monje
DÍA 8 · INTIMIDAD Busca un lugar tranquilo si es posible y escucha esta meditación sentada/o y con los ojos cerrados. Si hoy no puedes hacerlo así, simplemente escucha y vuelve a la práctica más adelante con más calma. Esto es un reto de meditación de 11 días para volver a la presencia, al cuerpo y a la quietud mental. La constancia importa más que hacerlo perfecto! Empezamos con meditaciones más cortas y vamos profundizando poco a poco, entrenando la capacidad de observar sin reaccionar, sostener incomodidad, soltar interferencias y habitar más espacio interno. Puedes hacerlo seguido durante 11 días o volver a cada práctica cuando lo necesites.
Transcripción
Bienvenidas y bienvenidos al día 8 del reto de meditación 11 días de presencia Soy luciamanje,
Y soy muy feliz de acompañarte otro día más.
¿Estás sentado o sentado en tu postura de meditación?
Sobre el suelo,
Sobre la cama,
Sobre una silla.
Y ya sabes que es una postura en la que puedes estar cómodamente,
Sin tensión innecesaria.
Tus ojos están cerrados.
Y comenzamos llevando la atención al cuerpo al peso de tu cuerpo.
Y al contacto del mismo sobre la superficie donde estás Sintiendo como la fuerza de la gravedad te conecta con la tierra.
Conéctate contigo aquí y ahora y toma una inhalación profunda Exhala De nuevo inhala lento,
Consciente.
Exhala Y en la última vamos a retener después de la inhalación.
Toma una gran inhalación.
Llena tus pulmones completamente de aire,
Expande tu caja torácica.
Y retén coge un poquito más de aire Un poquito más.
Retén por 5,
4,
3.
.
.
2 Uno y exhala.
Exhala hasta que no quede nada de aire en tus pulmones ¿A qué suena la palabra vacío?
A mí personalmente se me contrae un poco el cuerpo cuando escucho la palabra.
Porque vacío realmente suena como a pérdida,
¿no?
A falta,
Como a quedarte sin algo importante.
Y obviamente desde ahí es normal que nadie quiera ir hacia el vacío.
Pero el vacío del que vamos a hablar hoy.
.
.
No tiene nada que ver con estar rota o roto o con no tener nada dentro.
Porque vamos a ver el vacío como algo que no sea una carencia.
Sino como espacio.
Sin espacio.
No hay vida.
Todo lo vivo necesita espacio vacío para moverse.
Cambiar y también renovarse.
Un vaso no sirve porque está vacío.
La inhalación al respirar.
También ocurre porque antes hubo espacio.
Y un silencio permite que una palabra tenga sentido.
El problema no es el vacío.
El problema es que no sabemos estar en él sin tener que llenarlo compulsivamente.
En cuanto aparece un mínimo de espacio interno la mente entra en pánico.
Y empieza a hacer lo que sabe hacer,
Que es llenar.
Llenar con pensamientos,
Llenar con planes,
Llenar con análisis.
Y con explicaciones constantes sobre nosotras mismas o nosotros mismos.
Incluso en la práctica espiritual estamos constantemente llenando el vacío con técnicas.
Con experiencias buscadas y con conceptos cada vez más elevados.
Porque el vacío tiene algo que se siente muy,
Muy incómodo.
Y es que no confirma nada sobre ti,
No te dice quién eres,
No te da identidad.
Y tampoco te permite agarrarte a una historia que te cuentas.
Y eso para el ego es insoportable.
Porque el ego necesita referencias constantes.
Soy así,
De esta manera,
Estoy en este punto,
He avanzado,
Me falta esto otro.
Y el vacío no colabora para nada en este juego.
En el vacío no hay etiquetas ni narrativa.
Y por eso solemos huir de él.
Pero lo importante aquí es que el vacío no te quita nada esencial.
Ni te rompe,
Ni te borra,
Ni te deja sin recursos.
Lo único que hace es quitar lo accesorio.
Quita el ruido.
Quita la necesidad constante de saber quién eres o quién crees que eres en cada momento.
Quita el impulso constante de definirte para sentirte segura o seguro.
Y eso realmente puede dar mucho miedo.
Porque muchas veces no sabemos quién somos,
No tenemos ni idea de quiénes somos,
Sin todo eso encima.
Hoy no vamos a entrar al vacío empujando porque el vacío no se conquista ni se alcanza.
El vacío solamente aparece cuando dejas de ocupar el espacio con interferencias.
Cuando dejas de intentar de entender la experiencia y dejas de comentarla.
Y también dejas de llenarla para sentir control.
Y realmente cuando aparece suele ser decepcionantemente simple.
Porque no hay grandes revelaciones,
Ni visiones,
Ni fuegos artificiales.
Sencillamente hay algo mucho más honesto,
Que es el espacio.
Entonces hoy no buscamos ninguna experiencia especial.
Sencillamente buscamos no tapar el lugar.
Donde cualquier experiencia ocurre.
Y eso de nuevo requiere de ese coraje en el que venimos trabajando.
Que es el de quedarnos.
Cuando no hay nada a lo que aferrarnos.
Y confiar en que eso.
.
.
Aunque no se puede explicar es profundamente suficiente.
Toma unos instantes para sentir de nuevo tu cuerpo en su conjunto.
Ya llevamos unos minutos sentadas y sentados.
Escanea.
Tu cuerpo desde la coronilla hasta los pies.
Y yo una vez hecho esto deja que tu atención se abra.
Ya no te enfoques en el cuerpo ni tampoco en la respiración permite que todo aparezca en el campo de la conciencia Pueden ser sonidos Pueden ser sensaciones.
O pueden ser pensamientos Permite que todo tenga permiso para estar y que nada sea el centro.
Si notas el impulso de agarrarte a algo,
Suéltalo suavemente.
Y vuelve a esa apertura donde todo tiene permiso para estar y nada es del centro.
No busques vacío deja de llenar.
Permanece en esta tensión amplia sin elegir y sin excluir nada y antes de cerrar Un minuto final para notar el espacio que sostiene todo sin esfuerzo.
Subtítulos por la comunidad de Amara.
Org Tomo una inhalación y exhalación profundas y abre los ojos despacio.
Hemos terminado Namasté
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