
Respiración consciente para calmar la mente
Una meditación sencilla para hacer una pausa y conectar con la respiración como apoyo y centro. A través de notar cómo el cuerpo respira, podemos calmar un poco el sistema nervioso y encontrar mayor estabilidad y espacio interno. No hace falta hacerlo “bien” ni forzar nada: solo volver, una y otra vez, a las sensaciones de la respiración. Una práctica amable para centrar la mente y encontrar espacio interno para relacionarnos mejor con lo que nos ocurre.
Transcripción
Vamos a permitirnos ahora darnos una breve pausa y notar la respiración.
Se sabe que hacer eso ayuda a calmar el sistema nervioso,
Algo tan necesario hoy en día.
Cuando respiramos y notamos estas sensaciones del respirar en el cuerpo,
Encontramos un centro,
Es como un lugar al que ir,
Donde podemos reposar un poco,
Encontrar algo de serenidad,
Y encontrar un centro,
Una estabilidad,
Que nos ayuda no solo a calmar un poco el sistema nervioso,
Sino también a poder relacionarnos con lo que nos pasa desde más espacio interno.
Porque la respiración no es esa preocupación,
No es esa obsesión,
No es ese ir y venir constante con nuestros pensamientos,
Lo que sentimos,
Lo que nos pasa,
Etc.
Es otro espacio mucho más neutro y siempre disponible.
Y para ello,
Si quieres,
Vamos encontrando una postura que nos resulte cómoda.
En una silla,
En un cojín,
Ahí donde estemos.
Con la espalda más o menos recta,
Pero sin forzar.
Con los ojos abiertos o cerrados.
Como te vaya mejor.
Puedes probar también a subir un poco la comisura de los labios,
Como si fueras a sonreír un poco.
Eso da una señal al sistema nervioso de que se puede soltar gravedad o seriedad.
Da una señal de ligereza,
De estabilidad.
Y si te apetece,
Puedes hacer alguna respiración profunda,
Llenando bien de aire los pulmones,
El cuerpo,
Y exhalando poco a poco,
Gradualmente.
A nuestro ritmo.
Sigue respirando a tu ritmo,
Sin intentar cambiar cómo es la respiración,
Sin intentar que sea diferente.
Nota las sensaciones ahí donde mejor te vaya.
Quizás estas sensaciones del aire al entrar y salir por la nariz,
O quizás más en la zona del cuerpo.
No hay que hacer nada en especial,
Simplemente notar esas sensaciones,
Pequeños movimientos,
El flujo del respirar en el cuerpo.
Y deja que esas sensaciones sean tu apoyo.
Es como un centro.
Un lugar en el que estar.
Y un lugar al que volver cuando nos vamos.
Sin forzar,
Vamos haciendo.
Seguramente en algún momento notarás que te has distraído,
Que ya no estás ahí en la respiración.
Eso es muy normal.
Se nos lleva la mente,
Los pensamientos,
Quizás algún sonido.
Cuando nos damos cuenta de ello,
En realidad es un buen momento.
Es un momento en que somos conscientes.
Observa lo que hay,
Observa lo que notas.
Y luego date permiso para soltar eso un poco.
No hay nada que no pueda esperar unos momentos.
Suéltalo un poquitín.
Y acompáñate de nuevo a notar esas sensaciones de la respiración en el cuerpo.
Es como volver al centro.
Encontrar de nuevo un anclaje.
Encontrar algo simple.
El aire entra,
Sale,
Y notamos esas sensaciones en el cuerpo.
Seguimos así un poco a nuestro ritmo.
Y si notas que te vas otra vez,
Vuelve a hacer lo mismo,
Tantas veces como haga falta.
De forma natural,
Sin forzar.
Pero allá vamos,
Poco a poco,
Paso a paso.
Si nos familiarizamos con la capacidad de notar la respiración de vez en cuando,
De volver a ella,
Nos daremos cuenta de que tenemos una capacidad natural de centrarnos un poco,
De calmar un poco la mente.
Y con esa mente más centrada y más calmada,
Podemos encontrar un espacio interno que nos ayude a relacionarnos mucho mejor con lo que nos pasa,
Con lo que sentimos,
Las experiencias que vivimos,
Nuestros pensamientos,
Emociones,
Y demás.
Es cuestión de ir probando e ir experimentando.
Y muchas gracias por estar aquí.
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