
Yoga Nidra | Reinicio Del Sistema Nervioso En 39 Minutos
Bienvenido/a a esta práctica de Yoga Nidra de 39 minutos para la restauración del sistema nervioso y un descanso profundo. Esta relajación guiada de 31 puntos, solo con audio, está diseñada para ayudarte a liberar la tensión del cuerpo y la mente, calmar el sistema nervioso y guiarte a un estado de sueño consciente donde se produce una profunda restauración. Es fácil de practicar y no requiere experiencia previa. Simplemente busca un lugar cómodo para descansar, ajusta el volumen de tus auriculares y permítete relajarte. Que al finalizar te sientas descansado/a, restaurado/a y renovado/a. Sound Effect by Pure Binaural
Transcripción
Si últimamente la vida ha resultado un poco demasiado intensa o llena.
Considera este momento como una invitación a hacer una pausa.
A suavizar la tensión del cuerpo a aquietar la mente.
Y a permitirte descansar profundamente.
Como si recibieras un masaje interno que envuelve todo tu cuerpo y tu sistema nervioso.
Mi nombre es Miriam.
Y quiero darte la bienvenida.
A esta práctica de suave yoga nidra.
Para restaurar el sistema nervioso.
Esta práctica está diseñada.
Para ayudarte a soltar restaurarte y reconectar con una sensación de calma y bienestar.
Que nace de tu interior.
Comencemos.
Tómate unos instantes para acomodarte sobre la tierra.
Descansa sobre la espalda.
Sobre un lado del cuerpo o incluso boca abajo si así lo prefieres.
No tengas prisa.
Encuentra una postura cómoda.
En la que te sientas completamente sostenido.
Utiliza almohadas,
Mantas.
.
.
O cualquier apoyo que necesites.
Permite que el cuerpo se acomode lentamente.
Que se suavice.
Que se entregue a la quietud.
Haz pequeños ajustes hasta encontrar una posición en la que puedas relajarte por completo.
Inhala,
Lenta y profundamente por la nariz Mantén un instante el aire.
Y exhala despacio.
Por la boca.
Permitiendo que el cuerpo se vuelva pesado.
Con cada exhalación.
Deja que la tensión comience a disolverse de forma natural permite que los músculos se aflojen que se alejen suavemente de los huesos.
Una vez más.
Y nala mantén Engena un poco más los pulmones.
Y exhala lentamente por la boca.
Soltando liberándolo todo.
Completamente.
Una última vez.
Y nada.
Mantén.
Un poquito más y exhala lentamente.
Siente como todo el cuerpo comienza a derretirse.
Como miel tibia deslizándose hacia la tierra.
No hay nada que hacer.
No hay ningún lugar al que ir.
Simplemente continúa observando.
El movimiento natural de la respiración.
Cada exhalación.
Es una oportunidad para soltar todavía más.
Permite que el cuerpo se vuelva cada vez más pesado.
Más denso.
Entrando poco a poco en ese estado de descanso profundo donde el sistema nervioso puede restaurarse.
En la siguiente exhalación.
Permite que la cabeza y el cuello se vuelvan pesados.
Exhala y relaja los hombros los brazos a su mano.
Los dedos.
Exhala y siente el peso del torso.
El abdomen del pecho.
Exhala y siente el peso de la pelvis.
Las caderas las piernas exhala y permite.
Que los pies descansen profundamente.
Relaja incluso los dedos de los pies Todo el cuerpo permanece completamente inmóvil.
Completamente en paz.
Descansando de manera consciente.
Desde el interior hacia el exterior permite también que los sentidos descansen.
Lleva la atención a la superficie de la piel.
Relájate dentro de los límites de tu cuerpo.
Siente el suave contacto del aire sobre el rostro.
Observa cualquier sabor presente en la boca.
La oscuridad tras los ojos cerrados.
Los aromas que llegan a través de la nariz.
Y los oídos Escuchando.
Recibiendo los sonidos.
Observándolo.
Y percibiendo también los espacios de silencio que existen entre ellos.
Descansando profundamente.
Tanto en el cuerpo como en la mente.
La conciencia permanece despierta.
Los oídos continúan abiertos.
Escuchando.
Mientras la tensión sigue suavemente.
El sonido de mi voz.
Ahora es el momento de sembrar.
Una intención profunda.
Puedes utilizar esta frase.
O cualquier otra que sea con la que estés trabajando.
Puedes repetir conmigo.
Estoy en calma.
Estoy a salvo.
Me siento enraizada,
Enraizado.
Estoy completamente en paz.
Repite cualquiera de estas frases o la tuya propia tres veces mentalmente.
Estoy en calma.
Estoy a salvo.
Me siento enraizada,
Enraizado.
Estoy completamente en paz.
Repítelo una vez más.
Permite que esta intención se instale ahora en tu interior.
Descansando profundamente.
Cultivando sensaciones de calma.
De seguridad.
De estabilidad.
De sostén.
De tranquilidad en el cuerpo y en la mente.
Ahora dirige tu atención hacia la respiración.
En la parte baja del abdomen.
En el área del ombligo Simplemente observa.
Como cada respiración entra y sale.
Como las olas del océano.
Cada exhalación.
Genera ondas de relajación.
Las olas de la respiración llegan.
Liberando cualquier tensión física o mental.
Las olas se retiran.
Permitiendo que el cuerpo repose profundamente.
Y que la mente se vuelva amplia.
Espaciosa mientras el cuerpo continúa respirando por sí solo.
Comenzaremos un recorrido de la conciencia a través del cuerpo invitando a la respiración y a la atención.
Recorrer 31 puntos de percepción.
Imagina que puedes respirar a través de cada uno de esos puntos.
Cada respiración libera tensión.
Cada respiración instala relajación.
Inspira liberas tensión.
Exhala,
Instalas relajación.
Lleva la atención al espacio entre las cejas.
Respira hacia ese punto.
Inhala… Percibe las sensaciones.
Exhala.
Y relaja profundamente ese espacio.
Suelta cualquier tensión acumulada.
Ahora lleva la atención al hueco de la garganta respira hacia ese lugar y aléjese de ala.
Permite que toda tensión restante se deshebra de él Dirige tu atención ahora al hombro derecho.
Codo.
Dentro de la muñeca.
Punta del pulgar,
Índice,
Corazón,
Anular,
Meñique.
Muñeca.
Codo Hombro.
Hueco de la garganta.
Ahora al hombro izquierdo.
Codo.
Muñeca.
Pulgar.
Índice corazón.
Anular.
Meñique.
Muñeca.
Codo.
Hombro.
Hueco de la garganta.
Ahora el centro del pecho.
Lado derecho del pecho.
Centro del pecho.
Lado izquierdo del pecho.
Dentro del pecho.
Hueco de la garganta.
Centro de la frente.
Permite que la respiración y la conciencia descansen en esos 31 puntos.
Imagina que inhalas descanso físico y mental.
Y que exhalas cualquier tensión.
Respiración tras respiración.
Liberando soltando derritiéndote bajo la fuerza natural de la gravedad.
Ahora imagina que respiras directamente desde el centro del corazón.
Cada inhalación nutre el espacio del corazón.
Cada exhalación envía esa energía hacia los 31 puntos del cuerpo.
Como una piedra que cae suavemente sobre un lago.
Creando ondas de relajación.
Que se expanden desde el corazón hacia todas las direcciones.
Permite que esas olas te lleven a un descanso aún más profundo del cuerpo.
La mente.
Como si comenzaran a dormir.
Mientras la conciencia permanece despierta.
Descansando respirando.
.
.
Disolviéndose en el espacio.
Como si los límites del cuerpo comenzaran a desaparecer.
Como una vela que se derrite.
Fundiéndose con el espacio.
Y la conciencia se expande.
Descansando como pura presencia.
Como el inmenso ceano de la conciencia.
Y tú eres ese océano.
Las olas de la respiración te llevan mar adentro.
Hacia orillas desconocidas.
Llenas de infinitas posibilidades.
Más allá del cuerpo.
Más allá de la mente.
Descansando.
Simplemente como conciencia.
Ahora vuelve a traer tu sancalpa.
Tu intención profunda Estoy en calma.
Estoy a salvo.
Me siento enraizado,
Enraizada.
Estoy completamente en paz.
Repítela mentalmente tres veces.
Permite que esa intención permanezca en tu interior?
Porque nace desde lo más profundo de ti.
Poco a poco.
Comienza a regresar al cuerpo físico Siente el cuerpo descansando sobre la tierra.
Percibe su volumen.
Su peso.
El espacio que ocupa.
Observa suavemente la respiración.
Y hazla un poco más profunda.
Regresando suavemente al estado de vigilia.
Hazte consciente del espacio donde te encuentras.
De los sonidos que te rodean.
Y observa cómo te sientes ahora.
La relajación que has cultivado.
Las sensaciones despertadas por tu intención.
¡Disfrútala!
Observa cuánto tiempo permanecen contigo.
Y recuerda que siempre puedes volver a esta práctica.
Cuando necesites recordar.
Lo profundamente reparador que es descansar.
Comienza a mover suavemente los dedos de las manos.
Los dedos de los pies.
Incorpora pequeños movimientos flexiona las rodillas Gira lentamente hacia un lado.
Y permanece ahí el tiempo que necesite.
Dedica un instante a agradecerte por haberte regalado este momento.
Y expresa también gratitud hacia las antiguas tradiciones que nos han transmitido estas enseñanzas.
A todas las maestras,
A todos los maestros.
Del pasado,
Del presente y del futuro.
Muchas gracias por compartir esta práctica.
Que todos los seres sean felices.
Que todos los seres gocen de salud.
Que todos los seres vivan en paz.
Y que todos los seres sean libres.
Jariyom Tadzad.
Conoce a tu maestro
4.7 (3)
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