
Nidra Para el Autocuidado
Si necesitas unos minutos para darte espacio y reconectar contigo mismo, contigo misma, regálate este audio... Siente el relax y el gusto de cuidarte desde el descanso, con cariño, con mimo, con presencia... Acomódate y disfruta de tu momento, lo agradecerás...
Transcripción
Hola,
Bienvenido,
Bienvenida a esta sesión de yoga nidra sobre el autocuidado.
Te invito a comenzar buscando una postura en la que te sientas extremadamente ajusto,
Recopilando todos aquellos elementos que sientas necesarios para tu confort.
Si el suelo te resulta demasiado duro,
Siempre puedes colocar una manta mullidita debajo o incluso si crees que no te vas a dormir instalarte en la cama.
Siente que tu espalda está cómoda,
Quizá con algún tipo de cojín o almohada bajo tu cabeza.
Quizá también quieras colocar algún soporte bajo tus rodillas.
En cualquier caso,
Asegúrate de que la temperatura es agradable y quizá puedas utilizar alguna manta o sábana en función de la temperatura del lugar en el que te encuentres,
Dejando que tus pies caigan hacia los lados con las piernas ligeramente separadas y tus brazos se acomoden a unos centímetros de ti.
Deja que las manos permanezcan con las palmas hacia arriba o si lo prefieres deja que tus palmas busquen tu abdomen.
Observa cómo te encuentras en este momento y cómo te puedes ir escurriendo en la postura de manera que te vayas encontrando cada vez más y más cómodo,
Cómoda en el lugar que has elegido.
Te invito a descansar en la postura durante los minutos que dure la sesión.
Toma contacto con tus puntos de apoyo,
Observa cómo se van fundiendo por la superficie sobre la que te encuentras y lleva tu atención a tu respiración.
Observa cómo fluye por tu cuerpo,
Siéntela al inhalar y al exhalar siguiendo ese recorrido de arriba abajo y de abajo arriba.
Observa los sonidos que te rodean sin abrir los ojos,
Trata de recordar la habitación en la que te encuentras y ve dejando poco a poco que tus sentidos se dirijan hacia ti una vez más.
Observa el contacto de la ropa con tu piel,
El aire con tu rostro,
Quizá alguna otra parte de tu cuerpo y aprovecha estos últimos instantes para conectar con tu postura,
Permitiéndote hacer esos últimos ajustes antes de permanecer en quietud.
Te invito a llevar ahora la atención hacia tu pecho tratando de conectar con los latidos de tu corazón,
Quizá puedas incluso escucharlos,
Sentir cómo estás aquí en el momento presente vivo,
Viva y mientras conectas con este motor de vida de tu corazón te invito a conectar con tu sancalpa,
Con tu intención,
Con tu propósito,
Esa afirmación en primera persona que quieres que se haga realidad,
Así que conectando con tu corazón y con tu intención repítelo mentalmente tres veces sintiendo que ya es una realidad.
Deja ahora que tu atención se desplace hasta el dedo gordo de tu mano derecha y vaya siguiendo los puntos del cuerpo que te voy a ir proponiendo.
Observa las sensaciones que tienes en cada zona de tu cuerpo,
Desde el dedo gordo de la mano derecha vamos a viajar hasta el dedo índice de esta misma mano,
Dedo corazón,
Anular,
Meñique,
Palma de la mano,
Dorso,
Muñeca derecha,
Antebrazo,
Codo derecho,
Bíceps,
Hombro derecho,
Axila,
Costado derecho,
Cintura,
Cadera derecha,
Muslo derecho,
Rodilla,
Jamelo derecho,
Tobillo,
Talón,
Planta del pie derecho,
Empeine,
Dedo gordo,
Segundo dedo,
Tercero,
Cuarto,
Quinto dedo del pie derecho.
Permítete conectar con este lado derecho del cuerpo,
Siéntelo pesado y ligero a la vez,
Como encendido y relajado al mismo tiempo.
Deja que tu atención se desplace ahora hacia tu dedo gordo de la mano izquierda,
Índice,
Corazón,
Anular,
Meñique,
Palma de la mano,
Dorso,
Muñeca,
Antebrazo izquierdo,
Codo,
Bíceps,
Hombro izquierdo,
Axila,
Costado izquierdo,
Cintura,
Cadera izquierda,
Muslo,
Rodilla izquierda,
Jamelo,
Tobillo izquierdo,
Talón,
Planta del pie,
Empeine izquierdo,
Dedo gordo,
Segundo dedo,
Tercer dedo,
Cuarto dedo,
Quinto dedo.
Conecta ahora con este lado izquierdo de tu cuerpo,
Sintiéndolo ligero y pesado a la vez,
Sintiéndolo iluminado y descansado.
Siente los dos lados del cuerpo al mismo tiempo y deja que se relajen y se aflojen un poco más.
Deja que tu atención se desplace ahora hacia tu cabeza,
Hacia tu frente,
El entrecejo.
Siéntela y ve dejando que tu atención se desplace hacia tus cejas,
Párpados,
Ojos,
Nariz,
Pómulos,
Mandíbula,
Lengua,
Dentadura,
Labios,
Orejas,
Barbilla,
Cuello.
Siente ahora tu cuero cabelludo,
Tu cráneo y tu cerebro y siente como todas estas zonas del cuerpo que he ido nombrando se van ajustando y soltando.
Pate permiso para suavezar tu rostro y sentir la entrega total de tu ser al momento presente,
Dejando que todo lo que no necesitas se vaya poco a poco evaporando.
Deja que tu mirada sea cercana y cariñosa.
Siente tu cuerpo y tu respiración como un susurro suave.
Siente como tu respiración orgánica es una caricia para todo tu cuerpo,
Para el alma.
Siente como tu cuerpo se vuelve más esponjoso,
Más suave.
Siente tu cuerpo como un hogar agradable donde vivir,
Como si tu cuerpo pudiese abrazarte por dentro y darte todo el cariño y mimo que necesitas.
Sigue conectando con tu respiración.
Observa como esta va recorriendo tu cuerpo,
Suavizándolo,
Llenándolo de luz,
De descanso.
Pate permiso para soltar todas las tensiones con cada exhalación,
Para soltar el control y permitirte ser vulnerable en este momento.
Simplemente deja que tu cuerpo respire por él mismo,
Observando como al inhalar tu cuerpo se va llenando de luz y al exhalar todos los problemas y tensiones se suavizan,
Se relajan.
Continúa respirando a tu ritmo,
Iluminando todas esas zonas de tu cuerpo que necesitan atención,
Y dejando ir todo lo que ya no necesitas.
Observa cómo la calma se ha ido instalando en tu cuerpo,
Cómo lo ha ido suavizando.
Observa cómo puedes permitirte sentir tu cuerpo de dentro a fuera mientras sientes tu respiración fluyendo por tu cuerpo,
Disfrutando del silencio,
Simplemente siendo y estando presente en ti.
Te invito ahora a imaginar un mundo donde las cosas quizás sean un poquito más fáciles y quiero que te permitas visualizar o sentir aquello que depende de ti y que tu cuerpo agradecería.
¿Cuáles son esas necesidades que tienes para tu autocuidado,
Para tu bienestar?
Te invito a recrearlas en tu cuerpo,
A sentir con todo lujo de detalles qué es eso que te hace bien y que depende de ti.
Quizás sea un masaje,
Un baño de espuma,
Un paseo por el bosque,
Tiempo para ti.
¿Cómo es el autocuidado para ti?
Trata de recrear cualquiera de estos escenarios u otro que tú sientas más necesario.
Observa si estás solo,
Sola o en compañía,
Si estás en un lugar abierto o cerrado.
¿Qué es lo que ves?
¿Qué es lo que oyes?
¿Qué es lo que sientes?
Déjate disfrutar,
Déjate sentir lo salvaje de la situación,
Sin filtros.
Es un mundo ideal donde todo es posible.
Siente cómo tu cuerpo va conectando con esa energía de lo que estás sintiendo.
Visualiza y siente que es una realidad que está ocurriendo en este mismo momento.
Observa cuál es la forma que tiene el autocuidado y el bienestar para ti y desde ahí regresando a tu corazón,
A tu latir y a tu sentir.
Quiero que repitas mentalmente tu Sankalpa,
Mientras lo haces vibrar y sientes que ya es una realidad y ve poco a poco regresando al lugar en el que te encuentras,
A tu postura,
Tumbado,
Tumbada,
Conectando una vez más con tus puntos de apoyo,
Con la ropa que llevas puesta,
El contacto del aire con tu rostro,
Sin abrir todavía los ojos.
Visualiza la habitación en la que te encuentras.
Conecta con los ruidos que te rodean y siente todo tu cuerpo a la vez.
¿Cómo te encuentras ahora?
¿Qué ha cambiado?
¿Cómo está tu cuerpo,
Tu mente,
Tu respiración?
Muy lentamente te invito a ir regresando,
A ir volviendo a la aquí y a la ahora,
A tu ritmo.
Quizá quieras hacer una inhalación y una exhalación más profundas para sentir cómo es llenarse de aire,
De vida una vez más y dejar que esta sensación acompañe el resto de tu movimiento.
Sigue conectando contigo mismo,
Contigo misma,
Con tu intuición y con tus necesidades para que el movimiento sea suave,
Cariñoso,
Que siga habiendo un autocuidado en la práctica,
Con mucho mimo.
Y a medida en que vayas sintiendo que es tu momento,
Te invito a girarte hacia uno de los dos lados y permanecer en posición fetal durante varias respiraciones.
Te invito a fundirte en un abrazo contigo mismo,
Contigo misma,
Y observar esas sensaciones que tienes ahora después de la práctica de autocuidado y ese abrazo tan bonito que te estás dando.
Observa cómo te sientes,
Quédate en el momento presente y muy lentamente si lo deseas puedes quedarte ahí o sentarte para cerrar la práctica de hoy llevando las palmas de las manos juntas hacia el pecho,
Permitiendo que los pulgares estén en contacto con tu externón y sintiendo una vez más esa conexión contigo desde el cariño.
Date las gracias por haberte dedicado este ratito con tanto amor.
Gracias por tu tiempo.
Amasté.
Conoce a tu maestro
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