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No quieras entender

by Marga Bauzá

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4.3
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Meditación
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Todos
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82

Nos obsesiona la utilidad de nuestros actos. Es por eso que también tratamos de encontrarle la utilidad a la meditación... La mayor parte de nuestras decisiones las tomamos para satisfacer algo… Bien, a través de este audio te voy a explicar cómo funcionamos en realidad y cómo la práctica meditativa te va a servir.

Transcripción

Querido explorador,

Querida exploradora,

Hoy os traigo algo que integrar sobre todo para aquellas personas que empezáis a meditar,

A indagar en el mundo del autodescubrimiento,

O simplemente para aquellos que de alguna forma,

La que sea,

Dedica algún tiempo de su día a la autoobservación en el formato que sea.

El título de estos minutos de compartir se titula No Entender,

No Buscar y No Saber.

Sí,

Ya sé,

De buenas a primeras suena a ir a contracorriente de lo habitual,

Otra vez más.

Así es el universo del autodescubrimiento,

Desaprender,

Desaprender y desaprender,

Mente de principiante.

Tomaros esto que voy a contaros como algo que va más allá de la mera información,

Para que de alguna manera se integre como una comprensión importante que será de gran utilidad para vuestra práctica meditativa.

Para ello recomiendo que cuando acabéis de leer esto,

Lo olvidéis y no le pongáis pensamiento alguno.

La mayor parte de nuestras decisiones las tomamos para satisfacer algo.

Tenemos que entender y saber para qué nos va a servir todo lo que hacemos y nos rodea.

Porque claro,

Si no me sirve para algo,

¿por qué lo voy a hacer?

Aunque sea para hacer el bien,

Da igual.

Tengo que saber.

Entonces,

Si voy a meditar,

¿para qué me va a servir?

Esto es lo primero que queremos saber.

¿Me va a ayudar esto en lo que tengo que solucionar?

¿O encontraré lo que llevo buscando?

A nuestro ego hacer algo sin querer entender,

¿por qué lo hago para que no le guste en absoluto?

Porque le quitamos todo el protagonismo.

Bien,

No pasa nada,

Todo está bien.

Pero imagina un lugar donde no hay nada que entender,

Nada que buscar.

Un lugar donde no hay nada que hacer,

Donde puedes realmente descansar.

Donde ni la palabra ni los conceptos existen.

Donde puedes observar la mente y experimentar la conciencia.

Este lugar está en ti cada día y podemos acceder a él a través de la meditación.

¿Te gustaría experimentarlo?

Si la respuesta es sí,

Luego querrás saber para qué te va a servir.

Bienvenido,

También lo quise saber.

Por eso voy a intentar que comprendas esto antes de pasarte una eternidad practicando inútilmente.

No hay ningún sitio al que llegar.

Qué bien,

¿no?

Vaya peso de encima te acabo de quitar.

O tal vez te enfada.

Sí,

Ya sé,

Tu ego.

Tu ego no le ha gustado porque en principio no satisface nada suyo.

Pero ¿y si le damos la vuelta a la tortilla?

¿Sí?

Como he dicho antes,

Un lugar por fin,

Donde el hacer no es hacer,

Donde no tengo ningún tipo de presión.

No hay nada que buscar y encima está lleno de beneficios.

¿Te vienes?

Mi querido explorador,

Aquí está el punto de inflexión que tienes que saber comprender.

Cuando te sientas en un cojín de meditación,

Ese que ha respondido sí,

Quiero meditar,

Ese es tu yo mental,

Tu personaje ilusorio,

Tu ego,

Tu yo condicionado y lleno de apegos.

Llámalo como quieras.

El que busca algo.

El que busca conseguir algo con la meditación,

Alguna recompensa,

Mayor bienestar,

Lo que sea.

Porque tal vez ha leído en algún sitio los muchos beneficios que tiene.

Incluso en mi web yo también los pongo.

Claro,

Para esto además estoy pagando un curso,

¿no?

¿Para conseguir algo o si no para qué?

Todo este discurso que nos hacemos está muy bien.

Hay que pasar por ahí.

Sí o sí,

Está bien cuestionarse,

Está bien preguntarse.

Pero el secreto es que tu yo no puede meditar.

No puede porque quiere entender,

Saber y buscar.

Y estará ocupado y ofuscado buscando las instrucciones de la meditación para llegar a ese lugar que ha leído en muchos libros que le va a cambiar la vida.

Al final es como buscar en la misma caja de preocupaciones que tienes en tu día a día.

Estarás eligiendo la misma caja buscando algo en vez de girar la cabeza un poco y ver la caja de al lado en la que no hay nada que hacer,

Ni buscar,

Ni un para qué.

Nada.

Esa desidentificación del yo nos lleva a una meditación profunda llena de pura conciencia y no de información utilizada por nuestro ego como otro disfraz más.

Claro que la meditación tiene beneficios,

Pero una vez leídos y tu yo se ha informado y se ha quedado satisfecho y lleno de objetivos y expectativas,

Los tendrás que soltar todos para poder comprender y experimentar la conciencia en su estado puro.

Te tendrás que sentar a meditar casi sin saber por qué,

Como un bebé.

La conciencia es escurridiza y en la práctica meditativa no le gusta que la entiendan y que la busquen para llegar a algún lugar.

A la meditación no le importa nada tu yo,

Tu ego,

No quiere conocerte ni saber quién eres.

Así que tendrás que quitarte de en medio.

Tendrás que desaparecer por un rato.

Tendrás que olvidarte de ti misma por unos instantes y eso significará ponerte a meditar con un para nada,

Sin un por qué y sin un para qué.

Por ello muchas personas empiezan y cuando ven que están un poco mejor lo dejan,

Porque tenían un objetivo marcado por el ego y cuando creen haber llegado,

Fin.

Pero después de un tiempo todo vuelve a como estaba al principio.

Pero los que entienden y se sientan a meditar sin un por qué,

Sin buscar,

Sin meta y superan esa fase del yo medito,

Meditan después durante años y años,

Comprenden y experimentan esos beneficios que llegan de forma natural,

Sin desearlos,

Están como en segundo plano,

Porque no son el objetivo.

¿Suena difícil?

Es a tu yo mental al que le suena raro,

Porque la meditación está ahí dentro tuyo ahora mismo y en ese instante.

Solo hay que silenciarse,

Estar y sentir.

Y sí,

Los beneficios aparecerán,

Pero no hoy,

Ni mañana,

Ni el otro,

Ni el otro.

Solo cuando ya no te interesan,

Cuando te olvides de ellos,

Cuando no busques,

Aparecerán solos,

De repente,

Andando un día por la calle,

Conversando con alguien o tomándote un café en una terraza,

Poco a poco la conciencia emerge en tu día a día y te guía.

También podemos llevar esto a nuestro día a día.

Muchas veces estamos buscando y buscando,

Informándonos y más información,

Sin darnos cuenta es como si estuviéramos construyendo una presa en un río,

Obstaculizando su caudal y su forma natural de fluir.

¿Alguna vez te ha pasado que una palabra no te sale?

Piensas y piensas y buscas por los recovecos de tu mente y no hay forma de que salga.

Pero cuando te olvidas y lo sueltas,

Al cabo de unos minutos abriendo la nevera,

Te viene a la cabeza esa palabra.

Ese es un buen ejemplo.

Buscando,

Estabas interponiéndote y cada esfuerzo por poner forma a esa palabra estaba poniendo una piedra más en el camino.

Seguramente has perdido algo en casa y buscas y buscas sin éxito un día tras otro.

Un día cuando ya no buscas más,

Levantas un libro y ahí estaba lo que buscabas.

Lo encontraste cuando dejaste de querer.

Cuando ya no necesitabas el por qué,

No lo encontrabas cuando dejaste de buscar.

Cuando te sientas a meditar,

No busques,

No entiendas.

Estos dos ejemplos son un buen símil para que comprendas.

Cuando medites,

Ríndete,

Atrévete y suelta esa parte proveniente del ego.

A veces puedes experimentar alguna fragancia nueva en la práctica meditativa,

Pero en cuando la intentes atrapar con tu mente,

Se esfumará como el humo.

Claro,

Quieres volver a experimentarla porque ha sido ¡guaaah!

Ni sé cómo explicártelo,

Pero fíjate cómo en ese querer ya no llega más.

Esa fragancia inexplicable que experimentas juega al escondite con tu mente constantemente.

Y te aviso,

Es una batalla que tu yo tiene perdida de antemano.

Nunca la vas a ganar tú.

Sólo volverá a aparecer cuando tú no estés,

Cuando tú no la busques,

Cuando no la quieras,

Cuando tú no la tengas,

Cuando no entiendas nada,

Cuando te des por vencido.

Allí tímidamente vuelve a aparecer algo que no podrás explicar luego.

Necesitamos el ego para vivir en nuestro día a día,

Por supuesto.

Además es el que te trae a sentarte el cojín de meditación y al que hay que agradecer.

Tal vez sin él,

Yo no me sentaría cada día.

Pero una vez allí,

Le digo amablemente que aquí no necesitas tratar de salvarme de nada y que puede descansar él también.

Descansar de entender,

De saber,

De querer,

De tener,

No le necesito.

Le doy vacaciones cada día por un rato.

Una buena comprensión cuando experimentamos en la práctica meditativa es no entender qué está sucediendo.

Es lo mejor que te puede pasar.

Cuando no entiendas,

Déjalo ahí y no pretendas entender nada porque te alejarás de la experiencia.

Cuando no puedas explicar con palabras ni conceptos,

Algo habrá pasado.

Los beneficios que uno puede imaginar encontrar en la meditación nunca los encontrará antes,

Sabiendo que tiene que llegar a algún lugar.

Porque claro,

Para eso medito para llegar.

Así nos podemos pasar algunos años y estar en el mismo lugar.

Así es como estamos acostumbrados en la vida a hacer todo,

Todo por un algo que en la mayoría de veces o se queda en el camino o conlleva mucha preocupación y sufrimiento.

La meditación te enseña que en la vida,

El camino,

Se va haciendo solo.

Sí,

Sé que cuesta hacer algo como la meditación a contracorriente de lo que siempre has creído,

Pero así son las reglas de este juego.

Y por ello,

Como estamos tan identificados con nuestras creencias y reglas caducas,

Son muy pocos los que realmente dan este paso.

La presencia no se puede pensar.

Si la piensas,

No la tienes.

Si crees tenerla,

La estás pensando o imaginando.

En la meditación déjalo todo desnudo,

Efímero y vulnerable.

Yo no te puedo enseñar a meditar,

No,

Te siento,

Porque tú ya eres meditación,

Ya eres conciencia,

Ya eres calma y eres perfecto tal cual.

Así pues,

Solo pueda acompañarte a que identifiques tu ego y tu apego,

Para que puedas observarlos,

Reconocerte en ellos,

Aceptar y a partir de ahí descubrir que no solo eres eso.

Tal vez llevemos demasiado tiempo buscando en el mismo lugar,

En la misma caja,

Creyendo que yo solo soy mente pensante y esta es la única protagonista de la película de nuestras vidas.

¿Cuándo conoceremos a los demás actores de nuestra obra magna?

Si quieres entender,

Es porque quieres llegar.

En la meditación te alejarás más y más de la experiencia del sentir.

La mente está informándose continuamente,

La conciencia no entiende esa lengua.

Así pues,

Cuando un alumno me dice,

No te sé explicar,

Te digo fantástico,

Vas por el mejor de los caminos,

Sigue así,

Sin entender,

No quieras atraparlo,

Déjalo ahí.

Esa es la magia,

No le pongas palabras ni conceptos.

Inevitablemente solo tengo la palabra para informar,

Pero mi cometido no es que entiendas,

Es que experimentes la conciencia que eres.

Sin más,

Te acompaño,

Te abrazo,

Siéntete.

Feliz día de presencia.

Chao.

4.3 (9)

Reseñas Recientes

Beatriz

October 18, 2023

Ya me olvidé. Gracias!!!!

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