
Meditación Para Dormir Bien y Aliviar El Dolor Del Cuerpo
Poderosa práctica diseñada específicamente para AUTOSANACION, con la que podrás ALIVIAR el dolor físico y encontrar un profundo estado de RELAJACION, que te facilitará el sueño. Si has estado lidiando con dolores corporales, ya sea debido al estrés, la ansiedad, tensión muscular o enfermedades crónicas, esta Meditación te brindará un momento de Calma y Sanación. Permitiéndote conectar con tu cuerpo y mente, podrás liberar bloqueos y encontrar un alivio natural y duradero. La guía de Elena te llevará a través de una experiencia transformadora, utilizando técnicas de respiración consciente y visualizaciones guiadas para deshacer los nudos de tensión y facilitar tu proceso de curación.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a esta meditación enfocada en reducir el dolor del cuerpo.
Antes de nada te invito a revisar la postura en la que te encuentras.
Siente todo tu cuerpo y relájalo.
Vamos a comenzar realizando varias respiraciones profundas y lentas.
Inspiro profundo y expiro lento.
Y siento cómo entra el aire al inspirar y cómo sale el aire al expirar.
Pongo toda mi atención en el aire que entra y en el aire que sale.
Inspiro profundo por la nariz y siento cómo mis pulmones se hinchan.
Inspiro profundo por la nariz y siento cómo mis pulmones se deshinchan.
Pulmones se hinchan al inspirar.
Pulmones se deshinchan al expirar.
Inspirando y expirando siento cómo mi mente se tranquiliza.
Cómo el ritmo de mi respiración me abraza.
Inspiro y expiro y si algún pensamiento entra en este momento en mi cabeza lo observo y lo dejo oír.
En este preciso momento que te has tomado no hay nada que hacer,
Simplemente inspirar y expirar y entrar en contacto con tu respiración.
Tu respiración se vuelve más lenta,
Más profunda.
Inspiras y sientes la vida que hay en ti.
Expiras y sueltas todas las preocupaciones,
Todas las tensiones y los dolores.
Y manteniendo el foco de atención en la respiración vamos a realizar un escáner corporal que nos ayudará mucho a aliviar los dolores.
Comenzamos por la cabeza.
Inspirando y expirando conscientemente visualizas tu expresión facial y llevas tu atención a la frente y relajas los músculos de la frente.
Pones tu atención en el ojo derecho,
En el ojo izquierdo.
Es maravilloso tener dos ojos que nos permiten ver formas y colores.
Nos sentimos agradecidos por nuestros ojos.
Inspira y lleva tu atención a los ojos.
Expira y siente la gratitud por tener ojos sanos.
Inspira consciente de tus ojos.
Expira gratitud.
Inspirando y expirando lleva tu atención a tu oreja derecha y a tu oreja izquierda.
Sientes que tus oídos están sanos,
Que puedes escuchar melodías,
Cantos,
Palabras.
Te sientes muy afortunada y así inspiras consciente de tus oídos.
Y al expirar agradeces tener oídos sanos.
Inspira oídos sanos.
Expira gratitud.
Y ahora observamos nuestra nariz.
Nuestra nariz está sana y nos permite oler una gran variedad de olores.
Inspira y expira consciente del aire que entra por tu nariz.
Inspira y siente la temperatura del aire entrando por tu nariz.
Expira y siente la temperatura del aire saliendo por tu nariz.
Eres consciente de lo afortunada que eres por tener olfato.
Inspirando y expirando conscientemente llevas tu atención a las mejillas.
Y relajas cualquier músculo que pueda estar tenso.
Observas ahora tu boca.
Visualizas tus dientes,
Tus colmillos,
Tus muelas.
También visualizas tu lengua,
Tu saliva.
Sientes la fortaleza de tu boca.
Te sientes agradecida por poder masticar,
Por poder tragar y por poder saborear múltiples sabores.
Inspira y eres consciente de tu boca fuerte.
Expira y agradeces a tu boca.
Con cada respiración sientes como tu cabeza entera se relaja,
Como los músculos se destensan.
Y además sientes una inmensa gratitud por todos tus órganos sensoriales.
Y visualizas ahora tu esófago.
El esófago te permite tragar.
Y visualizas el estómago.
Tu estómago fuerte y sano que cada día trabaja para ti.
Inspiras y entras en contacto con tu estómago.
Expiras y sientes gratitud.
Y mantienes tu atención en la respiración.
Inspira y expira.
Y con cada respiración entras en contacto con tus pulmones.
Gracias a tus pulmones puedes respirar.
Gracias a ellos el soplo de la vida está en ti.
Y observas tu pulmón derecho.
Cómo se hincha y cómo se deshincha.
Mantienes tu atención en el pulmón derecho.
Y con cada respiración le mandas todo tu amor.
Y manteniendo el foco en tu respiración visualizas el pulmón izquierdo.
Observas cómo se hincha y cómo se deshincha.
Y con cada respiración le mandas todo tu amor.
Valoras el tener pulmones sanos,
Fuertes,
Que te permiten estar con vida.
Que te permiten respirar.
Y visualizas tu corazón.
Tu bonito corazón.
Sientes una inmensa gratitud por tu corazón.
Que late incansable para ti.
Con el foco de atención en tu corazón observas su latido.
Un sutil latido que desprende mucho amor.
Y te sientes muy agradecida.
Inspiras y observas tu corazón.
Expiras y le dices gracias corazón.
Gracias por latir cada día.
Gracias por darme vida.
Inspirando y expirando observas tu estómago y tus intestinos.
Son órganos que nos permiten tener salud.
Que trabajan cada día para nosotros.
Aportándonos fortaleza.
Aportándonos vida.
Por eso ahora con nuestra respiración les observamos y agradecemos.
Observo como mi estómago sube y baja.
Al inspirar sube y al expirar baja.
Y si sientes dolor en tu estómago puedes poner tus manos sobre la zona dolorida.
De tus manos sale calor.
Un calor reconfortante.
Sientes el contacto de tus manos con el estómago.
Y observas el ritmo de tu estómago.
Sientes tus manos y sientes que tus ancestros genéticos están contigo.
Tus manos son las de tus ancestros.
Que te cuidan.
Que te aman.
Que te abrazan.
Y cada vez sientes más calor.
Sientes que tu dolor se calma poco a poco.
Con valentía llevas tu atención al punto o a los puntos de dolor.
Inspiras consciente del dolor.
Expiras.
Abrazas el dolor.
Consciente del dolor al inspirar.
Abrazas el dolor al expirar.
Y en tus manos sientes que también están tus ancestros espirituales.
Ellos te ayudan.
Te cuidan.
Te sanan.
Sientes que en cada célula de tu cuerpo están presentes todos tus ancestros.
Y te sientes muy bien.
Te sientes amada.
La sanación se manifiesta poco a poco.
Y con tu respiración abrazas la zona dolorida.
Al inspirar tomas aire renovado.
Y al expirar sueltas todo lo que no necesitas.
Y observas de nuevo tus manos.
Tus manos están sanas.
Fuertes.
Y te permiten hacer tantas cosas.
Te sientes agradecida por tener manos.
Y también observas tus brazos.
Tus brazos están fuertes.
Están sanos.
Y te permiten hacer tantas cosas.
Te sientes agradecida por tener brazos y manos.
Y en contacto con esa gratitud que sientes pones toda tu atención en los riñones.
Observas tu riñón derecho.
Y observas tu riñón izquierdo.
Respiras en tus riñones.
Cada respiración permite a tus riñones destensarse.
Te sientes agradecida por tener dos riñones.
Tus riñones trabajan para ti cada día.
Con amor.
Con dulzura.
Por eso al inspirar eres consciente de tus riñones.
Y al expirar agradeces a tus riñones.
Consciente de tus riñones al inspirar agradeces al expirar.
Y visualizas ahora tu vejiga.
Pones el foco de atención en tu vejiga.
Respiras allí.
Sientes lo importante que es tener una vejiga sana.
Una vejiga que funciona correctamente.
Una vejiga sana que trabaja para ti.
Te sientes agradecida y por eso con cada respiración le mandas todo tu amor.
Y visualizas tu ovario derecho.
Y visualizas tu ovario izquierdo.
Y si te resulta cómodo pones tus manos encima de ellos.
Tus manos son sanadoras.
Tus manos transmiten calidez.
Bienestar.
Observas tus ovarios y te sientes agradecida.
Y observas ahora todo tu tronco.
Sabes que tus órganos están sanos.
Fuertes.
Que están para ti.
Para darte vida.
Para darte salud.
Para darte bienestar.
Y visualizando todo el tronco lo iluminas con una luz clara.
Con una luz pura que sale de tu corazón.
Esa luz sube hasta tu cabeza.
Y envuelve tu cerebro,
Tus ojos,
Tus oídos,
Tu nariz,
Tus mejillas,
Tu boca,
Tu esófago.
Tus pulmones,
Tu corazón,
Tu estómago,
Tus intestinos,
Tu hígado,
Tu páncreas,
Tu bazo,
Tus riñones,
Tu vejiga y tus órganos reproductivos.
Inspiras profundo y expiras lento.
Sientes la luz resplandeciendo,
Sanándote.
Tu respiración temece,
Te abraza,
Cuida de ti.
Y te sientes muy bien.
Te sientes relajada,
Cuidada.
Inspirando y expirando llevas ahora tu atención a la pierna derecha.
Visualizas tu muslo,
Tu rodilla,
Tu gemelo.
Visualizas también tu tobillo,
Tu pie.
Y los dedos de tu pie.
Tu pierna derecha se destensa,
Se relaja.
Sientes como se hunde más y más.
Y llevas ahora el foco de atención a tu pierna izquierda.
Y visualizas tu muslo,
Tu rodilla,
Tu gemelo.
También visualizas tu tobillo,
Tu pie.
Y los dedos de tu pie.
Y sientes como con cada respiración tu pierna izquierda se relaja.
Y se destensa más y más profundamente.
Sientes tus piernas relajadas,
Destensadas.
Y una inmensa gratitud brota en tu interior.
Agradeces tener piernas sanas.
Con tus piernas puedes hacer tantas cosas.
Por eso con cada respiración consciente mandas todo tu amor a las piernas.
Y poco a poco sientes como esa luz clara abarca también tus piernas.
Pero abarca todo.
Todo tu cuerpo está rodeada de luz.
Una luz sanadora.
Una luz tranquilizadora.
Una luz bella y pura.
Observas todo tu cuerpo.
Tu cuerpo está relajado,
Renovado,
Lleno de vida.
Te sientes agradecida,
Llena de esperanza,
Llena de fe.
Tu cuerpo es sabio y se regenera,
Se sana y mantienes tu atención en la respiración.
Inspiras y expiras y en esa posición en la que te encuentras te imaginas en un maravilloso paisaje.
Te encuentras en un prado verde.
Estás tumbada en el césped.
Pero es un césped muy especial porque es muy suave.
Es un césped verde,
Limpio,
Puro,
Suave.
Y tú estás tumbada sobre él.
Esto te hace sentir muy bien.
Estás tumbada y la madre tierra te sostiene.
Porque te ama.
Eres su hija amada.
Y observas con tus ojos que muy cerca hay flores.
Son flores preciosas y te sientes agradecida por poder observar con tus ojos una multitud de formas y colores.
Aprecias la belleza de las flores que te sonríen porque están ahí para ti y tú las sonríes de vuelta.
Y un olor muy suave y agradable surge de repente y suavemente entras en contacto con el olor que hay en ese espacio,
En ese lugar tan maravilloso.
Las flores están ofreciéndote su fragancia.
Es una fragancia sanadora,
Pura,
Suave.
Y te sientes muy agradecida por poder oler.
El olor te envuelve,
Te genera una sensación de gratitud,
De amor,
De belleza,
De esperanza.
Y en ese estado de profunda gratitud y felicidad eres consciente de la brisa suave que acaricia tu piel.
Lo recibes como un verdadero regalo,
Una acaricia celestial que te indica cuanto te ama.
Y ahora eres consciente de que tres gotas de agua caen sobre tu zona dolorida.
Son tres gotas que purifican,
Que sanan,
Que se llevan tu dolor.
Ves la trinidad actuando en ti y te sientes muy agradecida por este nuevo gesto de amor.
Tus dolores se suavizan,
Te encuentras muy bien y observando nuevamente ves que el cielo azul está encima tuyo.
Ves con gratitud el calor del sol,
Es un calor suave,
Acogedor.
La luz del sol se posa en todo tu cuerpo,
Es como si te abrazara.
El padre sol te sonríe y sientes su calor,
Sientes bienestar,
Calma,
Paz.
Y escuchas una voz en tu interior que te dice querida hija te amo,
Abres tu corazón para recibir el amor del padre y recuerdas que eres hija del padre.
Te sientes unida al amor divino,
Un amor que fluye en todas las direcciones y te sientes abrazada,
Cuidada,
Muy amada.
En tu corazón brota profundamente una sensación de inmenso amor,
De gratitud,
De esperanza y de fe.
Te sientes en armonía con todo el universo,
El universo te sonríe y tú también le sonríes y recuerdas que siempre puedes entrar en contacto con el,
Con los elementos refrescantes,
Sanadores y nutritivos que siempre te ofrece y te sientes refrescada,
Revitalizada,
Llena de luz,
Llena de amor,
De esperanza y eliges quedarte en esta posición cómoda.
Regresas a tu cuerpo,
Sientes tu cuerpo,
Mantienes tu atención en la inspiración y en la expiración.
Con cada respiración consciente has creado encontrar tu isla interior,
Ese lugar en tu interior donde hay paz,
Amor,
Gratitud y esperanza,
Ese lugar en tu interior donde te sientes segura,
Protegida y libre,
Por eso cada vez que así lo desees puedes entrar en contacto con tu isla interior,
Siempre puedes hacerlo a través de la respiración,
La respiración consciente es la llave que abre la puerta a la isla interior,
A tu bonita isla interior,
Por eso decides mantener tu atención en la respiración y regalarte unos minutos más de bienestar.
Conoce a tu maestro
5.0 (6)
Reseñas Recientes
More from Mindfulness AMITABA
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
