
Yo soy y me acepto Oración corta
Yo soy y me acepto, es una oración corta para recordarnos que somos perfectos tal cual somos, hemos nacido con todo lo preciso para experimentar lo necesario en nuestra evolución y reconocimiento de nuestro ser interior
Transcripción
Visualizo un paisaje extenso de verdes prados y hermosos aromas.
Las flores inundan el suelo llenándolo de colores.
Mis pies caminan seguros y el suelo me representa suave y cálido.
Mis ropas se vuelven ligeras como gases al viento.
Respiro la libertad y siento como me voy volviendo más ligero,
Liviano.
Miro al cielo y respiro profundo sintiendo mi ser.
Este se expande en una luz blanca que sana mis heridas,
Que me hace sentir aún más ligero y conectado a mi alma.
Aquí se encuentra el espacio privilegiado que he ocupado siempre y que constituye el timón que dirige la embarcación de la vida.
Esa vida que tengo la dicha de vivir en libertad.
Me siento un nómada del tiempo y percibo como éste me abraza y silla un pacto conmigo.
El de una alianza eterna en la cual yo me siento uno con él en una nueva dimensión que me lleva a lo que he venido a ser.
Este lazo me flexibiliza a él y él a mí,
De tal modo que intuyo que el tiempo me acompaña y vibra cada instante para relevarme el significado de la vida.
El tiempo parece ensancharse y transcurrir lento.
Sigo respirando y tengo la sensación de que el ir y venir de las circunstancias deja de afectarme pues al ser consciente de la luz en mi centro siempre me nutro de este equilibrio interno y eterno inalterable el cual da fuerza a mi alma y me entrega el mejor de los regalos.
Y éste es precisamente mi mayor tesoro,
Mi alma eterna acariciada por cada momento unida al todo.
Soy consciente de la necesidad de dejar atrás mis apegos y de exprimir cada instante hasta la más insignificante de las bendiciones que la vida coloca ante a mí.
Traigo al recuerdo algunas de las afrendas recibidas y las disuelvo con una luz rosada,
Con amor deseando lo mejor a sus ejecutores Ya no pueden hacerme daño,
He aprendido a comprender las razones de su actuación y a aceptar que todo aquello ocurrió pero ya se fue.
Me enseñó empatía,
Comprensión por los demás y las vulnerabilidades sobre mí de las que he tomado consciencia.
Este nuevo entendimiento me permite vivir la vida en la frecuencia del milagro que soy que no solo se halla en lo bueno sino también en lo que nos inquieta.
Sigo con mi introspección y me doy cuenta de la belleza que experimento en cada instante del recogimiento En la intimidad con el ser puedo escucharlo y conectarme con él.
Consciente de mis sensaciones de ahora trato de ver el momento,
El escenario desde afuera en paz con lo que soy y dejando de juzgarme y de juzgar a otros.
Aceptar es mi mejor opción.
Cada juicio nos ancla en hechos que sucedieron en el pasado que nulan nuestra visión de las cosas y que nos abocan a un entendimiento equivocado.
Ya ha pasado.
Lo suelto y veo como se esfuma con todas las emociones arraigadas.
Doy las gracias por cada lección recibida y me acerco más a mi humanidad y a la paz latente que nació conmigo y que he aprendido a reconocer.
Sigo observando la circulación de pensamientos envolviéndome en una luz reconfortante que me envía como respuesta que la vida que percibo desde el corazón alegre No es,
No más,
Que mi niño interior,
A quien le encantan los juegos,
Las sonrisas,
Los paseos y la creatividad porque es la pura felicidad.
Lo siento ahora fundido en mi corazón y lo abrazo con cariño.
Doy gracias por haber sanado mi nuevo espacio de libertad y confianza conmigo mismo.
Sigo respirando profundo y doy rienda suelta a la creatividad,
A bailar con el corazón junto a mi niño interior que es tan hermoso que parece un ángel que me ha venido a enseñar a amar la vida.
Respiro más profundo todavía para conectarme más con el instante y siento como un caudal infinito de nuevas creaciones está latiendo con tanta fuerza que dará lugar a un estallido de vida.
Esta explosión de vida me muestra como la bendición y la hazaña que implica el hecho de vivir una vida consciente y despierta.
A este despertar nos dirigimos todos y allí es donde encontramos el núcleo de lo que realmente somos,
Luz y divinidad en carne y hueso.
Sigo bañándome de paz y mis guías de luz me rodean con amor.
En una canción callada cuya melodía compartimos desde mi nacimiento y que ha venido a recordarme en cada paso del camino mi origen y por qué estoy en este precioso planeta.
Visualizo la sacralidad del planeta Tierra,
La preciosa naturaleza de la naturaleza,
Por qué estoy en este precioso planeta.
Visualizo la sacralidad del planeta Tierra,
La perfección que alberga y el ritmo de ascensión trepidante que circula en mis venas.
Sonrío porque ya no tengo miedo,
Gracias a la plena aceptación de lo que me brinda el ahora y el convencimiento de que todo sucede atendiendo a un plan.
Visualizo respirando profundamente como el cielo se une con la tierra en el centro de mi corazón.
En mi niño interior y yo formamos parte de este escenario divino,
Tranquilo de la vida que nos regala aquí y ahora.
Observo mi universo interior y me conecto con él.
Sintiéndome libre y unido al todo,
Regreso a la conciencia del ahora.
Voy notando como mi ser entra en mi cuerpo,
Dando movimiento a mis extremidades.
Poco a poco siento como el círculo de la vida entra en mí y respiro,
Empiezo a notar como la sangre fluye a través de mí.
Los dedos de las manos,
De los pies empiezan a moverse como una alegría inmensa.
El corazón late sintiéndome feliz,
Libre.
Y en este instante abro los ojos siendo consciente de mi nuevo amanecer,
De mi nuevo yo.
Conoce a tu maestro
4.4 (7)
Reseñas Recientes
More from María Miguéns
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
