
La Unidad, la Clave Para el Despertar
No se puede apagar un fuego con fuego, o unir con la división, la Unión de seres abrazando el amor que nace en nosotros, es la clave para el despertar de la consciencia que habita en nosotros y que hace crecer la fortaleza y el valor, cualidades indispensables para sanar la dualidad y superar el miedo y la duda.
Transcripción
A parte,
Hoy es el 25 de noviembre,
Que se conmemora a nivel mundial el tema de la violencia.
Y a mí me gusta siempre recordar que no se trata de violencia individualista,
Sino que es una violencia de personas,
De personas a personas.
Tratar la unidad,
Porque así como es cierto que hay mujeres que están sufriendo muchísimo,
También hay hombres que están sufriendo muchísimo.
Entonces,
Hablamos de violencia de personas que debemos de erradicar,
Que debemos de abrazar en el amor para poder sanarlo,
Pero no en la diferencia y en la división,
Sino en la unidad.
¿De acuerdo?
Entonces hoy la meditación,
Me apetecía el tambor porque el tambor semeja mucho el corazón,
El latir,
Ese latir de la madre que abraza,
Que quiere,
Que adora,
Que respeta,
Que tolera,
Que nos sana constantemente,
Pero desde la unidad.
Entonces hoy vamos a trabajar esa unidad que habita en nosotros para hacernos más fuertes,
Para hacernos recuperar ese valor,
Para crecer y avanzar en lo que sería nuestra consciencia.
¿De acuerdo?
Entonces vamos a soltar el aire que tenemos acumulado y vamos a coger tres respiraciones profundas.
Primero por la nariz,
Cogemos el aire,
Llenamos y soltamos.
Así tres veces.
Vamos a visualizar una energía rosada que empieza a acariciar la planta de los pies.
Vamos a sentir como en nuestros pies empieza a juguetear y hacer pequeñas cosquillas esta energía rosada que va a liberar,
A soltar y a calmar cualquier incomodidad,
Dolor que hubiese en la planta de los pies.
Aligerando de esta forma el cansancio acumulado en el camino.
Esta energía rosada comienza a rodear los dedos de los pies,
Aliviando la tensión,
Fortaleciendo la musculatura,
Saneando y neutralizando cualquier incomodidad.
Sentimos como los dedos de los pies se estiran,
Se aflojan,
Colocándose en una posición cómoda y reconfortante.
Esta energía rosada continúa su avance por el empeine,
Bordeando y abrazando todo el pie.
Es un masaje cálido,
Dulce,
Tierno,
Amoroso que continúa por el tobillo.
En el tobillo notamos como penetra profundamente rodeando los pequeños huesecillos de esta zona,
Los tendones y las articulaciones.
Sentimos un aro de amor alrededor del torillo que hace que este se fortalezca,
Se neutralice,
Se calme,
Se relaje.
Esta energía rosada de amor,
De dulzura,
De ternura,
Continúa ascendiendo por la pantorrilla,
Penetrando en la musculatura,
Masajeándola,
Soltándola,
Liberándola,
Calmándola,
Permitiendo que todo se relaje,
Se suelte y se libere,
Que desaparezca la tensión o la incomodidad y llega a la rodilla.
En la rodilla ocurre lo mismo que en el tobillo,
La abraza y penetra,
Iluminando cálidamente toda esta zona.
Y a través de este calor la rodilla es saneada,
Liberada,
Calmada y relajada.
Sentimos como se desprende de esta zona la incomodidad,
Los bloqueos o el dolor,
Permitiendo que esta energía rosada de amor sane y sane cada célula y así el movimiento sea más libre,
Más suelto.
La energía sigue subiendo,
Ascendiendo por el muslo,
Es tan cálida,
Relajante y calmada que hace que las piernas se liberen y se suelten completamente en este instante.
Esta energía rosada penetra ahora por el hueso sacro al bajo vientre.
En el bajo vientre sanea los órganos que están aquí ubicados.
Las mujeres sentimos como nuestro útero florece y crece,
Se expande,
Se ilumina.
Sentimos la vida palpitar ahí dentro.
Esta energía se convierte en una flor dentro de nuestro útero,
Una flor fuerte,
Hermosa,
Que brilla,
Que palpita,
Que late,
Que se expande.
En los hombres,
En esta zona también crece una flor,
Se siente como se va expandiendo y creciendo en esta zona,
Porque somos una unidad,
Físicamente diferentes,
Pero energéticamente iguales.
Esta flor rosada que está creciendo en este instante,
En esta zona,
Va expandiéndose en esta cálida energía hacia el resto de los órganos,
Rodeando y abrazando cada uno de ellos,
Transmitiendo vida,
Unión,
Fortaleza,
Vigor,
Sanación.
Es un latir de vida fuerte,
Estable,
Constante,
En crecimiento.
Y sentimos esa zona más fuerte aún,
Más anclada,
Porque la vida está latiendo dentro de nosotros,
Una corriente de energía sube por la columna vertebral,
Desde el hueso sacro hasta la nuca.
Un calor que irradia armonía,
Unión,
Valor,
Fuerza,
Amor,
Fraternidad y respeto.
Y este amor tan cálido que estamos sintiendo palpitar en la columna vertebral,
Libera,
Suelta todo aquello que en este instante nos está bloqueando,
Doliendo o anclando.
Sentimos cómo se separa de nuestra espalda,
Cómo se desprende,
Cómo comienza a sanar la liberación en la unidad,
En la fraternidad y en el respeto de esta energía tan rosada,
Tan amorosa.
La flor sigue expandiéndose en el vientre,
Cada pétalo toca un órgano,
Irradiándole la fuerza,
La vida,
El amor,
La sanación y sentimos el latir de la vida en esta zona.
Todo es iluminado cálidamente con el amor de esta energía rosada que crece,
Despierta y sana dentro de nosotros.
Los pétalos llegan al pecho,
Al mismo corazón,
Y el corazón se expande fuertemente en la fragancia de esta flor,
Haciendo que por nuestras venas recorra esta energía tocando todas las células de nuestro cuerpo,
Alimentando el mensaje de fuerza,
De unión,
De respeto,
De fraternidad,
De valor,
De amor,
Reconstruyendo ese mensaje impreso en nuestro ADN de seres únicos,
De vida,
De luz,
De seres que caminan en la senda de la vida.
Despertando,
Creciendo,
Aprendiendo,
Sentimos como la energía acaricia nuestras cervicales,
Dándoles el calor suficiente para desprender la tensión y recolocarse en una posición cómoda.
Como la energía desciende por nuestros brazos hasta las manos,
Y en las manos,
En las palmas de las manos,
En esos receptores de perfección que tenemos en esta zona,
Sentimos esta energía calurosa,
Hermosa,
Dulce,
Tierna,
Calmada,
De amor,
En este color tan hermoso,
De rosa brillante.
El mar de pensamientos está en calma,
Iluminado por esta energía,
Y nuestro cuerpo físico,
Relajado,
En calma,
Descansa.
Permite así elevar nuestra esencia,
Nuestra conciencia,
Para recordar quiénes somos y lo que somos.
Seres únicos,
Sin diferencias físicas,
Porque la esencia es el polvo de las estrellas que contiene el todo,
La unión.
Porque en esencia,
Nuestra energía femenina y masculina se abraza en una constante y continua danza,
Uniendo,
Abrazando,
Formando una espiral en crecimiento que permite la apertura de la sabiduría interior que habita en nosotros,
Donde la comprensión,
Donde la aceptación,
Crece y se engrandece dentro de nosotros.
En esta danza en la que estamos sintiendo ahora mismo,
Donde la dualidad se une,
Donde no hay hombres ni mujeres,
Sino seres individuales que pertenecen a un todo.
Recordamos el mensaje de liberar cada una de nuestras historias personales como mujeres,
De liberar cada una de las historias personales como hombres,
Que hubo y que está habiendo,
Para crear juntos,
En unión,
Un futuro.
Flotamos en esta energía rosada de amor,
Unidos como hermanos,
En una misma conciencia que a la vez se abre como una flor,
Una flor que rodea nuestro planeta tierra donde estamos habitando ahora.
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