
Sanando las Heridas Infantiles
Voy a aceptarme tal y como soy, sin permitir que las opiniones ajenas me hagan sentir menos. Te prometo alejarme de quien nos daña y nos humilla, aprender a seleccionar mis entornos y librarnos de la necesidad de agradar a todo el mundo. Te prometo amarte, y amarme, por encima de todo. Prometo hacer del amor propio el estandarte de mi vida, para que nunca más te sientas desatendido. Te prometo que vas a estar en casa. Con amor: yo…. y tú.
Transcripción
Vamos a tomar respiraciones profundas y a concentrarnos en cómo la respiración va a ir relajando cada una de las partes de nuestro cuerpo.
Llevamos la respiración a la zona de los pies y observamos cómo en cada exhalación la tensión acumulada la pesadez desaparece y en cómo en cada inhalación la frescura,
El bienestar y el equilibrio lo rodea.
En este vaivén de oxígeno,
De luz y de vida vamos siendo conscientes cómo esta relajación va ascendiendo por las piernas transformando el cansancio,
La pesadez,
El bloqueo en bienestar,
En calma,
En tranquilidad.
Seguimos conscientes de la respiración,
Cómo va calmando y relajando la parte baja de nuestro vientre,
Cómo los órganos se van oxigenando uno a uno,
Abandonándose a la calma de este momento,
Al bienestar,
Al equilibrio,
A la paz.
Lo mismo sucede en la zona del vientre,
En el pecho,
En la espalda,
Los hombros y los brazos,
Las cervicales y el cuello,
Nuestra cara,
Nuestro rostro,
Reflejando la sonrisa del bienestar,
De la calma,
Del equilibrio y la paz.
Entramos en el mar de pensamientos y encontramos el túnel de la mente.
Vamos a adentrarnos hoy en este túnel con el coraje,
El valor y la fortaleza para reencontrarnos,
Para amarnos.
Voy a contar de 10 a 1 y cuando estemos en el 1 estaremos al otro lado de este túnel.
10,
9,
8.
Entramos con el valor 7,
6,
5.
Seguros y confiados 4,
3,
2,
1.
En lo profundo de tu subconsciente se encuentran maravillosas memorias de otros tiempos y lugares.
Vamos a sumergirnos en ellas,
Memorias que no sabías donde habían quedado,
Experiencias que solo pensabas haber perdido.
Vamos a observar profundamente en los huecos de la mente para poder ver la visión del alma y escuchar la voz de tu corazón,
Con la comprensión que llega en un nuevo desarrollo y en un nuevo entendimiento.
Vamos a caminar por el laberinto de la mente,
Observando.
Pero vamos a comenzar retrocediendo en el tiempo,
Yendo atrás,
Al tiempo donde tenías 15 años.
Tienes ahora 15 años y selecciona un recuerdo agradable.
Selecciona un recuerdo específico o un evento específico que quieras procesar de esta época.
Date cuenta de lo que sucede.
¿Qué estás haciendo?
¿Qué es lo que ves o sientes?
Puedes escuchar voces,
Puedes ver o sentir a otras personas.
Las imágenes pueden estar a todo color,
Como en una película de cine,
O pueden estar en blanco y negro,
O solamente ligeros bosquejos.
Puedes escuchar recuerdos susurrados en tu oído interno,
O puedes solamente sentir el recuerdo.
Algunas veces un olor puede disparar en la memoria un instante.
En realidad no importa cómo percibas la memoria,
Solo permítete que suceda.
Ahora tienes 15 años de edad y ahora estás feliz.
Ahora lleva consigo este recuerdo conforme continúas retrocediendo al tiempo en que tenías 4 o 5 años de edad.
Nuevamente escoge un recuerdo feliz y agradable.
Una grabación,
Un episodio,
Una experiencia en tu vida.
Y luego concéntrate en ese recuerdo.
Míralo claramente.
Mira la ropa que traes,
Percibe o siente si hay personas cerca de ti.
Observa y escucha lo que está sucediendo.
Y siente la felicidad de este instante de cuando tenías 4 o 5 años de edad.
Ahora lleva contigo este recuerdo también conforme continuamos retrocediendo rápidamente a la edad de 3 años,
A la edad de 2,
A un año y llegamos al tiempo de tu nacimiento.
Y retrocedemos a ese lugar seguro y cálido en el que nada puede dañarte,
En el vientre de tu madre.
Un lugar donde te sientes rodeado,
Protegido y amado.
Este es un buen lugar,
Un lugar de formación y desarrollo.
Es el tiempo de la paz interna,
Del movimiento calmado,
De sonidos apacibles y ritmos suaves.
Es un tiempo de renovación y un tiempo de mucha paciencia.
Es en realidad la venida del corazón infinito.
Aunque te encuentres muy cómodo y feliz en este espacio sin tiempo,
Ahora vamos a viajar hacia la luz.
No por el camino de la mente o el intelecto,
Sino por el camino del corazón y de los sentimientos.
Ya que es a través del camino del corazón donde todas las cosas te serán reveladas.
La luz entra por la parte superior de la cabeza y llena todo tu ser de luz.
La luz lo sana,
Lo envuelve y protege y siente las energías de la vida recorriendo tu ser.
Comienzas a hablarle a ese niño que se encuentra en ese espacio atemporal del corazón,
Querido niño interior.
Me dirijo a ti tras años de ausencia,
Porque hoy al fin he logrado verte,
Sentado en un oscuro y solitario rincón de mis adentros.
He recordado momentos hermosos y felices que me llevaron a ti.
Sé que estuve en silencio y el abandono más absoluto porque en todo este tiempo nunca reparé en ti.
Y hoy recordé tu sonrisa a través del tiempo y de las memorias de mi mente.
Sé que has llorado,
Sé que has gritado y nadie ha escuchado tus súplicas.
Que te sientes perdido y no entiendes la vida.
Sé que me has necesitado y yo no he estado ahí.
Perdón,
Perdóname pequeño por toda una vida dándote la espalda.
Perdón por no haberte querido verte,
Por no haber querido irte,
Por no haber querido aceptar que formas parte de mí.
Te dejé en el pasado y me olvidé de tus heridas abiertas.
Para mí era más sencillo dejarte atrás.
Durante años has guardado el dolor más profundo,
El primer rechazo,
El primer abandono,
La primera humillación,
La primera traición y todas las posteriores.
Todas las heridas emocionales de mi infancia recayeron en ti y te abandoné.
Perdón,
Gracias,
Gracias porque sé que a pesar de todo hiciste lo que pudiste.
Sé que diste todo de ti porque saliésemos adelante.
Sé que intentaste liberarme de las cargas de mi pasado dejando en un olvido el dolor para que pudiésemos mudarnos a un futuro mejor.
Gracias por haber vivido tanto tiempo con las heridas sangrantes y el alma vacía y no rendirte.
Por haber intentado comunicarte por todos los medios posibles que necesitábamos sanar.
Cada ataque de ira era tu voz recordándome que no nos dejaran humillar de nuevo.
Cada súplica a parejas amigos y familiares era tu miedo suplicándome que no dejase que nos volviesen a abandonar.
Las veces que no me atrevía a acercarme a las personas,
A mostrarme como soy,
Era tu pequeña mano reteniéndome para no exponernos a un nuevo rechazo.
Quizás los llantos,
Los gritos y el descontrol no fuesen lo más apropiado,
Pero eran lo único que tú tenías para darme,
Lo que a ti como niño te había funcionado aunque a mí como adulto ya no.
Te amo y me comprometo que a partir de hoy no volverás a estar solo.
Ahora que al fin te he encontrado no voy a dejarte más.
Hoy te libero del peso y me comprometo a hacerme responsable de mí.
Hoy tomo las riendas de mi vida y asumo mi papel de adulto.
Deja que desde ahora yo cuide de ti.
Te prometo hacer todo lo que sea necesario para integrar las vivencias dolorosas y zanjar el pasado.
Prometo dejar de huir,
Mirar de frente la oscuridad y decirle que tú y yo ya no vivimos ahí.
Los recuerdos del dolor no volverán a limitarnos,
No seguirán controlando nuestra vida.
Voy a aceptarme tal como soy sin permitir que las opiniones ajenas me hagan sentir menos.
Te prometo alejarme de quien nos daña y nos humilla,
Aprender a seleccionar mis entornos y librarnos de la necesidad de agradar a todo el mundo.
Te prometo amarte y amarme por encima de todo.
Te prometo hacer del amor propio el estandarte de mi vida para que nunca más te sientas desatendido.
Te prometo que vas a estar en casa con amor,
Yo y tú.
Mientras te preparas para viajar de regreso,
Trae contigo algo sagrado o especial que te recuerde tu compromiso con tu niño interior,
Para amarte,
Para agradecértelo,
Para perdonarte.
Lentamente regresa a través de la luz,
Viajando por la avenida del corazón donde toda la sabiduría es revelada.
Regresando a través de los niveles de tu mente y trayendo contigo la información que has grabado con amor y respeto a tu niño interior.
Lentamente regresando a través de los años a lo que llamamos ahora la vida actual,
En este día y en este momento.
Es hora de que regreses a lo que llamamos el presente,
Este día y este lugar.
Y conforme regresas te das cuenta de que lo has hecho muy bien.
Se ha abierto una nueva oportunidad de confianza y agradecimiento.
En un momento contaré del 1 al 10.
Lo haré lentamente.
1.
Ubícate firmemente de lleno en este presente.
2.
Siente como te normalizas en todo el nivel de tu ser.
3.
Siente las energías de la vida regresar a tus extremidades.
4.
Mueve las manos,
Pies y cuello.
5.
6.
7.
Entrando a tu mayor potencial.
8.
Reenergetizando.
9.
10.
Abre tus ojos.
Estás completamente despierto.
Bienvenido.
Gracias.
Conoce a tu maestro
4.7 (28)
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