
Prácticas desde la Raíz - Yoga Somático
En esta práctica de Yoga Somático para principiantes, te invito a volver a lo esencial: la Tierra, el suelo, el sostén que siempre está ahí para ti. A través de movimientos suaves, lentos y conscientes, aprenderás a sentir el apoyo real del suelo, liberar tensiones profundas y permitir que el cuerpo encuentre su propio ritmo natural. Una sesión ideal si buscas reconectar contigo misme, regular el sistema nervioso y moverte desde la calma, la presencia y la escucha interna. En esta práctica experimentarás: Movimientos somáticos suaves para despertar la sensibilidad Conexión profunda con el suelo y con tu propio peso Relajación del cuerpo desde la base, sin esfuerzo Mayor conciencia corporal y sensación de seguridad Regulación del sistema nervioso y alivio del estrés
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta primera práctica de yoga desde la raíz.
Yo soy Miriam y hoy comenzamos desde el principio,
Conectando con la tierra.
Esta práctica es para ti si estás empezando a practicar yoga o si ya tienes práctica de yoga pero quieres volver a retomar lo esencial,
Parar,
Respirar y sentir el apoyo bajo tu cuerpo,
El apoyo de la tierra.
No vamos a forzar nada,
Solo a descubrir cómo el suelo puede sostenerte.
Así que prepara tu espacio,
Una esterilla de yoga,
Una manta,
Ten también un ladrillo a mano o una cuerda por si los necesitas para que podamos dar comienzo a esta sesión.
En tu esterilla de yoga vamos a prepararnos para tumbarnos.
Puedes utilizar cualquier elemento que favorezca tu comodidad.
Al principio,
El estar tumbados en el suelo puede ser algo desafiante.
Yo te invito a que utilices cualquier elemento que te pueda venir bien.
Nos vamos a tumbar,
Por ejemplo,
Un elemento que puede que necesites es una pequeña almohada o un pequeño cojín para apoyar la cabeza o si ya tienes práctica,
Puede que no necesites nada.
Vamos a respirar aquí,
Acomodando el cuerpo.
Fíjate que yo estoy en semisupina.
Bien,
Porque lo único que voy a buscar es enraizamiento con la tierra.
Así que respiras en esta posición,
Nota el aire entrando y saliendo y siente el contacto de tu cuerpo con la tierra de una manera amable.
Puedes entregarla a la tierra todo aquello que ya no te hace falta cargar.
Desde lo físico,
Alguna tensión que puedas soltar hasta lo mental,
Alguna idea o pensamiento que ya no necesitas llevar contigo.
La tierra te ayuda a despojarte.
O quizás es una emoción,
Algo que sientes de lo que ya te tienes que desprender.
Date cuenta que la tierra es como un gran abrazo.
Vamos a llevar las piernas ahora hacia el pecho.
Lleva tus rodillas hacia tu pecho y sujeta las piernas como tú quieras hacerlo.
Hay muchas opciones aquí.
Podrías sujetar así por encima,
Puedo sujetar por abajo,
Puedo llevar los pies cruzados y las piernas un poco separadas o no.
Fíjate que hay un montón de opciones que tú puedes elegir.
No hay ninguna forma de hacerlo mejor.
Solo adaptate a tu cuerpo y empieza a mecerte muy suavito,
De un lado al otro,
Como si la tierra pudiera masajear tu columna.
Nota como la tierra vibra en tu cuerpo.
No importa a qué altura estés,
La tierra tiene tanto poder que podrías estar practicando en un lugar alto,
En un piso alto,
Pero la tierra te va a seguir atrayendo.
Así que lo puedes sentir.
Y si tienes la fortuna de estar en un espacio natural,
Donde el cuerpo ya está sobre la tierra,
Puedes sentirlo.
Con cuidado vamos a soltar la postura,
Colocar planta,
Planta en el suelo.
De nuevo en semisupina respiras.
Y con mucha delicadeza vamos a cambiar la posición del cuerpo.
Voy a prepararme para colocarme en cuadrupedia.
Yo lo hago del siguiente modo,
Tú puedes hacerlo como quieras.
Me giro hacia un lado,
Porque así es más suave para el cuerpo.
Apoyo la mano y me empiezo a incorporar con suavidad para entrar en una cuadrupedia.
Esta es cuadrupedia gato,
Que se llama en yoga vidalasana,
Donde voy a respirar y a sentir el contacto de mi cuerpo con la tierra.
Fíjate,
Voy a poner las manos debajo de los hombros,
El tronco recto,
Las rodillas debajo de las caderas,
Los pies voy a colocar las almohadillas,
Yo lo he elegido hacer aquí hoy,
Así.
Y puede que esta postura sea desafiante para ti,
Si no tienes costumbre.
Date un poco de tiempo.
Si todo está bien,
Vamos a respirar un poco en gato-vaca.
Cuando inspiro vaca,
Miro al frente,
Quizás curve un poco la zona lumbar.
Cuando exhalo gato,
Encorvo la espalda,
Redondeo,
Miro a mi ombligo,
Inhalo y exhalo.
Y observa como el movimiento cambia un poco la percepción del contacto con la tierra.
Como tu cuerpo va adaptándose.
Inhalo y exhalo.
Inhalo y vuelvo al centro.
La tierra te sostiene,
Te comunica,
Pero tú también puedes comunicarle a la tierra.
La tierra te permite que le entregues todo aquello que ya no tienes necesidad de sostener.
Pero ¿y si le entregamos nuestra bendición a la tierra?
Imagina que con tus manos estás bendeciendo a la tierra,
Llenándola de amor,
De paz.
Y la tierra te envía su agradecimiento.
Y vamos a colocarlos en peines y seguir con esa idea de entrega a la tierra,
Haciéndonos a balasana.
Fíjate que también hay muchas formas de hacer balasana.
Una puede ser simplemente desde aquí,
Llevando la pelvis hacia atrás.
Otra podría ser juntando los dedos gordos,
Separando un poco las rodillas,
Llevando pelvis hacia atrás.
Busca la que te sientas más cómoda,
Cómodo.
Y voy a apoyar la cabeza,
Yo decido que mi balasana va a ir con palma a palma y frente encima,
Porque yo me siento más cómoda así.
Pero quizás tú quieras llevar los brazos hacia atrás porque te gusta más.
O quieras colocar un puño y el otro encima.
Elige lo que a ti te guste y respira.
Nota cómo te vas entregando a esa tierra.
Si en algún momento alguna postura te resulta un poco incómoda,
Puedes salir de ella siempre con lentitud,
Con paciencia.
A veces pasa que las posturas que creemos cómodas o que nos dicen que son cómodas,
Para ti,
Para mí,
No lo es.
Y no pasa absolutamente nada.
Así que esta postura puede que para ti no sea especialmente cómoda.
Pues tú puedes salir de la postura o buscar aquello que puedas hacer y que te resulte más agradable y que se le parezca.
¿Vale?
Tú siéntete en libertad.
Y vamos a empezar a levantarnos.
Vamos a empezar a ir hacia un gato,
Como antes,
Para salir de esta posición.
Y nos vamos a poner de pie.
También hay muchas maneras de ponernos de pie.
Puede que tú necesites algo para apoyarte,
Una pared,
Una silla,
No importa.
La cuestión es ponernos de pie.
Como sugerencia,
Pues yo voy a adelantar una pierna aquí.
Voy a apoyar este pie en la tierra.
Voy a llevar las manos aquí,
Apoyadas en la tierra.
Y el pie de atrás lo preparo también.
Para levantar la rodilla de atrás.
Y con cuidado voy a adelantar el pie de atrás hasta que me sienta segura para levantar el tronco hacia arriba.
De nuevo,
Hay muchas maneras de ponernos de pie.
Y ninguna es mejor que otra,
Ni peor que otra.
Así que ponte de pie,
Sencillamente.
Y ya aquí,
En la posición de pie,
Vamos a enraizarnos en la tierra a través de los pies para sentir la tierra bajo nuestros pies.
Enraizándote.
Conectando.
De nuevo.
De nuevo,
Fíjate que no te doy ninguna indicación de cómo estar de pie.
Por lo que tú podrías querer tener los pies separados o más juntos.
Nota cómo te enraizas.
Cómo la tierra se comunica contigo.
Cierra los ojos un momento.
Y siente el cuerpo.
Después de moverte,
Siente el peso de tu cuerpo.
El contacto de los pies,
De la tierra con el suelo.
También puedes ir a Shavasana tumbándote para sentir el apoyo.
¿Qué cambia en ti cuando te permites sentir apoyo?
Conecta con esta idea.
No tienes que sostenerlo todo.
La tierra siempre te sostiene.
Y hasta aquí nuestra práctica de hoy.
Te agradezco mucho que hayas practicado conmigo.
En el próximo vídeo vamos a descubrir cómo conectar con nuestro cuerpo,
Esta vez con el apoyo de la tierra siempre,
A través del movimiento y de la autoescucha.
Te deseo un feliz día.
Namasté.
Conoce a tu maestro
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