19:11
19:11

El amante interior nos espera

by José Manuel Sáez Sánchez

Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
1

El enamoramiento es un despertar de la cualidad de amar de nuestro ser interior. Cuando somos conscientes de que es ese ser la fuente del amor que sentimos, nos volvemos hacia dentro, reconociendo a nuestro amante interior, descubriendo la incondicionalidad del amor a uno mismo.

Transcripción

Hola de nuevo.

Voy a seguir tratando el tema del enamoramiento,

Quizás ya por última vez,

Después de una serie de reflexiones que se han ido compartiendo,

Profundizando cada vez más,

Comprendiendo mejor ese fenómeno tan impactante que muchas personas experimentamos desde el interior.

Así que vamos a interiorizar.

En las anteriores reflexiones sobre este tema hemos hablado de que el enamoramiento es un despertar.

Un despertar que generalmente desemboca en nuestra vida humana,

Generando situaciones muy explosivas,

Muy llamativas,

Muy irracionales,

En las que oscilamos entre la posibilidad de ser correspondidos en ese enamoramiento o de no serlo.

Y de ahí se derivan dos estados,

El estado exaltado de el ser correspondido en ese enamoramiento,

Algo así como un despertar entre dos personas que se apoyan y se reflejan una a otra,

Ese mismo despertar de la potencia interior,

De la realidad interior coincidente,

De manera que ambos espejos producen una vivencia,

Una experiencia de exaltación muy por encima de lo racional.

Y si no se produce ese reflejo,

Es como dos espejos que no están emparejados de la manera correcta o de la manera deseada,

Vamos a decir.

Entonces esa expansión que lanzamos hacia el exterior cae lejos de ese otro espejo y se pierde en el infinito.

Es como algo que despierta,

Inimaginable,

Inagotable,

En nuestro interior,

Pero que es proyectado hacia un vacío.

Entonces a eso le llamamos desamor.

Pero en estas reflexiones hemos visto y hemos localizado que es indiferente una situación o la otra.

Tiene muchas consecuencias el hecho de que ambos espejos estén orientados en la misma dirección,

Uno con respecto al otro,

Tiene una trascendencia enorme.

Pero siempre es lo mismo,

Es un despertar individual de un ser interior,

Nos volvemos extrasensibles y hacemos una utilización involuntaria y seguramente muy inconsciente de ese despertar.

Y lo que hacemos es trasladarnos en una manifestación posible en la realidad exterior que es la que consideramos real y pretendemos que esa emanación que surge de nuestro interior sea reflejada para poder considerar que es real.

Precisamente se produce esa confrontación.

Si mi mente me dice lo que es real,

En base a todo lo que he aprendido del ser humano y de mi propia vida,

¿cómo es posible que haya una realidad interior infinitamente más intensa,

Más real,

Más vivida,

Que no encaja en absoluto con mi mente racional,

Con mi comprensión de la vida,

Con el saber que tengo que hacer?

Ese es el motivo por el que no reconocemos nuestra propia fuente,

Que en vez de ir a reconocer ese estado interior como propio,

Necesitamos contrastarlo con el exterior.

Desde esa comprensión,

Si ya la hemos reconocido,

Si hemos dejado de dar valor al reflejo humano,

Si hemos incluso retirado ese espejo en el que intentamos reflejarnos,

Tanto si coincide en una atención mutua como si fueron direcciones distintas,

Es decir,

Si manifestamos el amor o el desamor,

Si hemos retirado toda la creencia,

Toda la idea,

Toda la suposición de que en el exterior vamos a conseguir un reflejo perfecto de eso que sentimos interiormente,

Si hemos dejado todo eso a un lado y hemos valientemente orientado nuestra atención hacia la fuente de ese estado enamorado,

Entonces vamos a reconocer que es un estado real.

Incluso si hemos llegado al desamor,

A la decepción,

Sigue existiendo un rescoldo y un estado de enamorado dentro de uno mismo.

Quizás ya frustrado,

Resignado a ser considerado desde nuestra mente como una ilusión,

Como una fantasía imposible.

Es lo mismo.

Hemos de retirar también nuestro pensamiento y nuestro juicio de ello y avivar ese rescoldo con la idea de contemplarlo como un fuego que se incrementa,

Un fuego que dejamos que se amplíe desde ese interior para recuperar el estado del enamorado ahora sí,

Sin pretender que tenga un reflejo en el exterior.

Simplemente un fuego que crece en nuestro interior y dejamos que nos consuma y que llegue incluso a nuestra mente disolviendo los pensamientos y aceptemos que pueda no tener una manifestación ni un reflejo externo,

Que simplemente era esa capacidad de iluminarse por dentro.

Y entonces es cuando podemos ver claramente que el desamor y el amor son las caras de la misma moneda.

Lo que entendemos como seres humanos de amor y desamor es simplemente un querer reconocer en el mundo que consideramos real,

En el mundo humano,

La verdadera magnitud de nuestro amor.

Por lo tanto,

Podemos coger esa moneda de dos caras,

Recuperarla con nuestras manos e introducirla directamente en nuestro centro como para que reconozcamos que ese motor,

Esa máquina donde se le echa la moneda,

Empiece a funcionar de nuevo.

El origen del amor y del desamor es el mismo,

Es el hecho inconfundible de que hemos despertado a nuestro ser interior en toda su magnitud.

Si verdaderamente has estado enamorado,

Identificarás estas palabras como reales,

Como que te tocan.

Coge con tus manos esa moneda y llévala a tu interior.

Verás que es una moneda de oro.

Una moneda de oro que ha de estar en nuestro interior para que se funda,

Se entremezcle con ese rascoldo,

Para que surjan llamas doradas y ahora sí,

Comprender que nunca debió de salir de nuestro espacio interior.

Quizás entonces no teníamos la comprensión,

Quizás entonces nos entregamos al exterior entregando nuestra vida a otro lugar.

Como si la validez del amor dependiera de la respuesta que otros seres nos den,

Dejándonos en muchas ocasiones pisotear,

Llegando a una depresión profunda.

Pero todo eso ahora lo comprendemos,

Lo integramos.

Quizás la fantasía de tener una reciprocidad con el otro sea como desalentador,

Como pinchar un globo,

O incluso que aún sintamos que no merecemos la pena.

Que no es tan interesante sentir el amor en uno mismo,

Pero si hemos asimilado y quizás sufrido lo suficiente para tener que aceptar que el amor fuera es sólo un reflejo.

Si lo aceptamos y lo asimilamos,

Veremos que realmente podemos observar como ese fuego asciende.

Quizás no sea tan llamativo como lo que podemos ver en dos enamorados fuera.

Quizás a nuestra mente no le parezca tan interesante porque no tenga una manifestación material.

Puede que ni siquiera nos resulte atractivo la idea de que el amor se hace a uno mismo.

Es nuestra decisión si queremos seguir buscando un reflejo exterior o viviendo sin amor,

Olvidando que somos capaces de recuperar ese estado y dejarnos quemar,

Iluminar con esa sensación tan suave,

Tan increíble que nos lleva al reencuentro con uno mismo,

Simplemente porque siempre ha estado esa especie de amante interior que nos mira,

Que nos espera y al que nos podemos acercar simplemente permitiendo que ese fuego ascienda hasta que llene por completo de esa manera tan sutil de dejarse amar.

Todo está hecho,

No hay nada que hacer.

Reconocemos el grandioso día en el que se despertó ese amor,

Nos dejamos sanar por dentro,

En todos esos movimientos e intenciones que realizamos en el pasado vemos que nada se perdió,

Que toda esa energía que empleamos y que proyectamos fuera se va recogiendo y nos va llenando como mezclándose con ese rescoldo que comienza a arder porque forma parte de esa única realidad.

Vamos a dejarnos amar e ir descendiendo hacia ese amante interior que nos acoge dejándonos sanar por completo Así es.

© 2026 José Manuel Sáez Sánchez. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else