
Cambio de Hábitos
En este Podcast, Ángeles nos habla sobre la psicobiología de los hábitos y cómo hacer para cambiar todo aquello que ya no queremos vivir, a partir de comprender la raíz de estos comportamientos que se repiten.
Transcripción
Muy bienvenidos todos a este espacio,
Tu espacio,
Del Instituto Ángeles Walder,
Hoy contigo Ángeles Walder charlando sobre la psicobiología de los hábitos,
Cómo podemos hacer para cambiar aquello que ya no queremos seguir viviendo,
Para ello yo creo que podemos empezar por comprender cómo se forman los hábitos,
Cuáles son las raíces de nuestros hábitos y qué es lo que hace nuestro cerebro para manejar las situaciones en las que se ha instalado una conducta que se repite,
Porque según la RAE,
La Real Academia Española,
Los hábitos son un modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes o originado en conductas incentivas,
Por ejemplo,
Si sientes hambre y ves algo para comer,
Es casi seguro,
Excepto que estés en un lugar donde no puedas hacerlo,
Que cojas algo de esa comida y comas,
Si sientes sed y vas caminando por un parque y ves una fuente de agua y sabes que es de agua potable,
Lógicamente es una conducta innata acercarte y beber,
También hay hábitos aprendidos con el tiempo,
A un niño le enseñas cuándo se ha de higienizar,
Cómo se ha de lavar los dientes,
Que para salir a caminar o salir fuera de casa se ha de poner unos zapatos o cómo abrocharse la ropa y adquirimos unos hábitos que serían unos mínimos para poder funcionar en la vida y así poco a poco vamos dando menos responsabilidad al cerebro para que tenga que conducirse continuamente pensando en cómo se hace y hacerlo de forma automática,
Un hábito es una rutina que se repite hasta que se integra,
Una vez que está integrada ya la hemos automatizado,
Ya que la mayor parte de nuestras acciones diariamente son impulsos o rutinas impulsadas por nuestra mente inconsciente,
Cuántas veces piensas si estás bajando una escalera dónde vas a poner el pie,
En algún momento quizás tengas que mirar o porque es oscuro o porque has tropezado y entonces pones la alerta,
Pero por lo general la mayor parte de las cosas que hacemos en el día están automatizadas,
No las pensamos y es una suerte porque si no el cerebro tendría que volver a empezar a cada instante a enseñarnos,
Ahora coges el cepillo de dientes,
Le pones pasta,
Pones la mano de forma que el cepillo pueda entrar en tu boca,
Echas hacia un lado y hacia el otro,
Sería una locura,
Sería auténticamente ineficaz,
Lo que ocurre es que a veces hay hábitos que serán conductas que queremos cambiar,
Queremos vivir algo nuevo pero nos damos cuenta de que nos cuesta mucho,
Que es más fácil mantenerse en más vale malo conocido que bueno por conocer,
Aunque nos guste lo que queremos hacer,
Queremos dejar de fumar,
Dejar de beber,
Hacer más ejercicio,
Hacer más deporte,
Apuntarnos a estudiar algo que nos apetece,
Idiomas o algo que queremos estudiar,
Ahorrar,
Quizás no solo adelgazar sino tener una vida sana,
Queremos eso,
Pero ¿cuánto nos cuesta?
La mayor parte de propuestas que se hacen el día 1 de enero no llegan ni al 30 de enero,
Se van abandonando,
Se cree que es porque nos hacemos unas propuestas a largo plazo que son tremendas,
Queremos asumir y abarcar 5 cosas a la vez y eso para nuestro cerebro es darle un castigo continuo,
Por eso no lo podemos vivir bien,
Si estamos diciendo que el cerebro necesita adquirir rutinas para no tener que comenzar de cero cada vez,
¿cómo le vamos a hacer la propuesta de que ahora día 1 de enero voy a empezar y a cambiar 10 cosas?
El cerebro se vuelve loco,
Finalmente le cuesta tanto,
Le es tan cansado,
Le es tan aburrido y no hay peor cosa para nuestro cerebro que el aburrimiento,
A pesar de que es muy perezoso,
Nuestro cerebro quiere evitar a por todas sobrecargarse y para eso tenemos sistemas de aprendizaje,
Decirme algunos de los que estéis escuchando ahora este podcast,
¿quién cuando llegó a la vida no se prendió al pecho de mamá?
Seguramente una conducta innata le llevó a poder mamar,
Pero después quien no llora no mama,
Quiere decir que sabemos comer,
Sabemos cuando tenemos hambre,
Pero también sabemos en qué instante instalar un mecanismo para conseguir lo que nos hace falta,
Probamos cuando teníamos hambre,
La única forma de comunicarnos fue a través del llanto,
Lloramos,
Me dieron el alimento,
Me calmé y aprendí,
¿qué aprendí?
La repetición,
Que a la siguiente vez iba a hacer lo mismo,
¿pero por qué?
Porque tranquilizaba mi cerebro,
Porque mi cerebro se quedaba completo,
No le hacía falta nada más y a partir de ahí yo sentía supervivencia asegurada,
Me voy a dormir.
Hoy en día los hábitos se cambian exactamente igual que se aprenden,
Solo que no podemos eliminar ningún hábito,
No lo podemos hacer porque la autopista cerebral sobre la que se instaló el hábito está,
No la puedo eliminar,
No puedo sacar,
Por ejemplo,
De mi cabeza.
Si yo sé patinar,
O sea,
Andar en bicicleta,
Quizás he perdido la facilidad si he pasado mucho tiempo sin hacerlo,
Pero una vez que me suban los patines,
Que me monten la bicicleta,
Os aseguro que al cabo de nada vuelvo a saber andar en patines y en bicicleta.
Pero no es que lo aprenda en ese instante,
Ya lo he aprendido,
Se registró,
Está en mi cabeza,
Hay una vía cerebral,
Una autopista que le llamamos,
Un patrón de funcionamiento que prácticamente va en automático y puedo volver a recuperarlo y puedo volver a hacerlo.
O sea,
Esos mecanismos neurales nerviosos que están en la base de nuestros rituales sistemáticos de me levanto,
Me pongo los zapatos,
Voy al baño,
Me lavo la cara,
Salgo,
Miro por la ventana,
Quizás lo hago cada día,
Cada día,
Cada día,
Eso está instalado,
No lo puedo eliminar y quizás eso sea un gran error.
Hasta nos decimos hablando,
Olvídate o corta con ese mal hábito.
Sí,
Podrás hacerlo,
Pero recuerda que la ruta está.
¿Y por qué os digo que la ruta está?
Porque fácilmente volvemos a la ruta.
Y volvemos a la ruta porque para el cerebro eso es mejor que tener que estar esforzándose por conseguir habituarse a una nueva manera,
Ya que seguimos una secuencia ordenada de pasos y si queremos cambiar tenemos que ir progresivamente.
Integrando sobre un hábito cambios progresivos que me ayuden a ir hacia una mejora continua.
Si yo quiero tener éxito en el cambio de un hábito y éxito lo defino como conseguir en la vida lo que me propongo,
Eso depende sólo de mí,
De mis valores,
De mis creencias,
De mi sistema de motivación,
De todo lo que yo puedo hacer.
Pero también te diría,
El éxito por un lado depende de mí y por otro lado de las ganas de conseguir algo que tenga.
Y puedo tener muchísimas ganas de ser millonario,
Pero si me quedo sentado en el sofá mirando la tele cada día,
Pues por mucho que tenga ganas no voy a conseguir el resultado.
Podría también tener muchísimas ganas de tener un cuerpo fenomenal,
Pero si me quedo jugando a maquinitas y paso 4 o 5 horas del día enganchado seguramente me dolerán las cervicales,
Me molestan la vista,
Quizás me duelan los dedos,
Pero no habré conseguido el resultado de sentirme mejor con mi cuerpo.
Por lo tanto,
El éxito está,
El trabajo hay que ponerlo,
Pero poner trabajo significa,
O sea,
Me tengo que esforzar y trabajar para conseguir lo que quiero conseguir,
Pero significa que le he dado prioridad a eso que quiero conseguir.
Primero tengo que pensar qué es lo que me gustaría cambiar,
Empezar por una cosa,
No por muchas,
Proponerme de a poquito ir haciendo cambios y segundo hay algo importante que es la llamada voluntad.
¿Qué es la voluntad?
Imaginaros que hay alguien que decimos es de voluntad baja,
No sé si existe un término para definirlo,
Pero le cuesta la voluntad.
Y personas que son súper voluntariosas,
Que se levantan enérgicas,
Que lo hacen,
Que no se olvidan,
Que no se olvidan de repetir mientras están cambiando un hábito,
Que motivan a más gente,
Que procuran estar estimulados,
Pero hay personas que no son así.
Y hemos de aceptar que en la vida hay de todo y si hay de todo debe ser porque esa pauta a esa persona le permite sentirse tranquilo y no vamos a acusar ni diagnosticar es un vago,
Es una vaga,
Es que no puede,
Nunca lo conseguirá,
No.
Lo que ocurre es que la voluntad es consciente y el hábito ¿cómo es?
¿Qué os dije?
Se instalaba un patrón que era inconsciente.
Yo quiero tirar hacia adelante lo inconsciente mediante mi corteza frontal,
Mediante mi frente,
Mi neocórtex,
Que piensa,
Que imagina,
Que dice sí allá lo conseguiré y lo pongo delante y vibro con todo eso.
Y después al cabo de cuatro días me doy cuenta de que me siento frustrado porque no he podido conseguir avanzar más que un paso y he reculado tres,
Pues seguramente me daré cuenta que la fuerza de voluntad no lo es todo.
Señores y señoras siento decir que la fuerza de voluntad es consciente y el hábito es inconsciente.
Por lo tanto la invitación de la descodificación biológica ¿dónde está?
En averiguar por qué se ha instalado un hábito en tu vida,
Averiguar qué objetivo está cumpliendo la realización de ese hábito en este momento de tu vida,
O sea,
El resultado es el objetivo y quiero saber qué está cubriendo esa conducta y a partir de aquí poder encontrar un evento doloroso desde el que fuiste prácticamente abocado a hacer lo que estás haciendo.
Por mucho que yo le diga a alguien venga tú puedes,
Va que lo conseguimos y la motivación es maravillosa,
Soy la primera motivadora y soy la primera automotivadora,
Bueno habrá mucha gente más que yo,
No pasa nada,
No es que sea la primera ni la última,
Da igual.
Pero quiero decir yo me levanto y me motivo cada día,
Antes de salir de la cama digo me voy a programar el día,
Cómo quiero vivir,
Quiero aprender a amar,
Pase lo que pase sentir empatía por los demás,
Procuro estar sin juzgar,
Sin poner palabras que no corresponden ante cosas que suceden,
Procuro decir lo siento e incluso para mí misma si en algún momento hago algo que no,
Procuro levantarme y tener el ánimo para sonreír,
Para hacer gimnasia,
Para escuchar a gente motivadora también,
A gente que está en el crecimiento humano y que me ayuda,
A mí también,
Para poder compartirlo luego con vosotros.
O sea,
Mi día a día tira de motivación,
Pero la motivación es más intrínseca en mi caso que extrínseca,
Desde chiquitina que me gustaba aprender y me gustaba dedicarme tiempo a pensar y a estar en ese silencio para que aparecieran otras cosas.
Pero entiendo que no todo el mundo puede tirar de voluntad,
O sea,
Pensar que los hábitos están instalados porque hay un mecanismo en el cerebro que habla de placer,
A que ya sabéis cuál es,
Estoy segura que reconocéis que hay una señal,
La señal.
Si para mí es placentero,
Y lo es,
Cada mañana levantarme,
Lavarme la cara e ir a hacer yoga,
Para mí la señal es que al levantarme y poner los pies en el suelo yo siento el disfrute,
El mismo disfrute que siento cuando estoy haciendo yoga,
Gimnasia,
Cuando hago precalentamiento,
Cuando estiro,
Siento ese disfrute.
¿Qué quiere decir?
Que mi cerebro,
Los ganglios basales,
Que están ubicados entre la zona límbica y el tronco cerebral,
En la base del cerebro,
Por lo tanto no son conscientes,
Son totalmente inconscientes.
Imaginar que quiero hacer algo,
Por ejemplo,
Me he apuntado a estudiar idiomas y entonces la señal veo los libros,
Automáticamente ante la señal de un hábito tengo dos opciones.
¿Voy?
No voy.
Sencillamente tengo dos opciones cuando me levanto.
¿Hago yoga o no hago yoga?
Tengo dos opciones,
¿me ducho o no me ducho?
Dos opciones,
¿como o no como lo que corresponde?
¿Bebo o no bebo?
Tengo dos opciones continuamente,
Pero es que mi cerebro,
Mi cerebro inconsciente tiene dos opciones.
Son los ganglios basales que se ponen en alerta y aparece la toma de decisión.
¿Lo hago o no lo hago?
¿Como no como?
¿Voy o no voy?
No voy,
Ya que automáticamente es nuestra parte inconsciente que está diciendo,
Venga,
Venga,
Que lo que yo quiero es mucha dopamina,
Mucha celebración,
Quiero mucha fiesta y hay cosas que no suponen fiesta.
O sea,
La actitud que tienes cuando quieres cambiar un hábito va a ser determinante en que tu cerebro te acompañe a cambiarlo o no.
Ya que si en algún momento tú quieres cambiar una rutina,
Pues habrá que salir de la zona de confort porque la zona de confort llega un momento que se convierte en una prisión,
No te da libertad,
No te permite expandirte,
No te permite conseguir lo que quieres conseguir,
No te permite desaprender eso para poder aprender otra cosa.
O sea,
Estamos aquí para crecer,
Hemos dicho que éxito era conseguir lo que te proponías.
Yo me siento exitosa con cosas sencillas del día a día,
Cuando consigo expresar lo que quiero,
Cuando tengo un ritmo,
Cuando puedo estar tranquilamente haciendo lo que toca en cada instante y ahí siento éxito,
Me he propuesto esto y esto es lo que he conseguido.
Y eso depende de cada uno,
Hemos dicho,
Era intrínseco.
¿Pero qué bloqueos pueden llegar a haber para que nos saltemos todas las propuestas de cambio de hábitos?
Por un lado,
Ya he dicho,
Tirar de voluntad,
Imposible.
Conductas automáticas son conductas que se mantienen.
Rutinas que quiero hacer desde mi cerebro,
Imposible.
Tener en cuenta que,
Por un lado,
Las rutinas,
Así como decíamos antes,
Para coger un buen hábito de algo o cambiar una creencia o modificar un patrón de pensamiento se requieren de 21 días.
Pues han hecho investigaciones y se requieren de 66,
Mínimo,
Mínimo.
Y hay hábitos que hay que ponerle mucho más para poder modificarlos,
O sea que habrá que hacer un trabajito de entre 2 y 3 meses para conseguir modificar algo.
Ya os he dicho,
Reemplazándolo.
Pero luego también tenemos que ver desde la descodificación qué es lo que me llevó al hábito,
Por qué lo estoy repitiendo.
O sea,
Para mí una conducta se manifiesta porque me tranquiliza.
Por eso también es importante decir que si hay estrés,
Cuando quieres cambiar un hábito,
Está asegurado el fracaso.
Cuando una persona está estresada,
¿a qué recurre?
Recurre a lo rápido,
Que es lo conocido.
O sea,
Yo si me siento estresada y mi forma de calmarme era tomándome una cervecita o comiendo un poco de chocolate,
Pues como que voy a romper la propuesta y si me he puesto nerviosa o estresada iré y me tiraré a eso.
Bueno,
Me tiraré significa que voy y bebo o como lo que me había planteado que iba a dejar de comer.
Por lo tanto,
Estrés con cambio de hábitos,
Otra de las circunstancias que tenemos que dejar de lado.
O sea,
Si en un momento lo necesito,
Podré decirme en lugar de me lo merezco,
Que no significa que tú porque estés estresada o porque hayas tenido un problema o una discusión te mereces comer chocolate o cerveza.
No,
En lugar de me lo merezco,
Digo en este momento asumo con responsabilidad,
Soy consciente de lo que voy a hacer y me doy la oportunidad de poder retomarlo en el primer instante en el que esté tranquila,
Tranquilo y pueda volver a la rutina que me he planteado mantener.
Una vez que sabemos cuáles son los elementos o conflictos biológicos que me han llevado a instalar una conducta que ahora quiero cambiar,
Me voy a dar la oportunidad de mirar en relación al cambio de hábitos,
Qué miedo al fracaso tengo,
Qué miedo a ser juzgado,
Qué miedo al ridículo,
Cuánto miedo a la autoridad puedo presentar,
El miedo al otro,
Las pocas ganas de hacer cosas en grupo,
De apoyarme en el otro,
El miedo a no cumplir con las expectativas.
Cuántas veces papá,
Mamá,
Maestros,
Gente a la que nosotros le dábamos el poder nos dijeron no,
No está bien,
No lo consigues,
No,
Es inútil,
No lo hagas,
Déjalo y eso se ha instalado como un pensamiento en nuestra cabeza.
Si no salimos de ese miedo,
Poco favor nos va a hacer eso para poder conseguir algo,
El miedo a que no llegue el resultado,
Una cuestión muy tiroidea porque lo queremos todo ya,
Ya,
Ya,
No,
El resultado de comenzar un cambio de hábitos de alimentación o de ejercicio físico va a llegar mínimo de aquí a 6 meses,
De 6 meses a un año.
No me puedo plantear hoy ni en una semana modificar algo porque es inútil,
¿para qué voy a perder el tiempo?
Y después una vez que he revisado alguna de estas historias y veo cómo me siento ante todo eso,
Puedo mirar tres grandes conflictos biológicos que desde la descodificación vemos que son trabas mientras estamos haciendo el cambio de hábito.
Hay un momento en que te desesperas,
Eso es un tálamo para nosotros,
El conflicto de no puedo más,
Se me hace demasiado grande,
Es desesperante,
Lo largo todo,
Dejo todo,
No,
Volvamos para atrás y empecemos a revisar.
Vale,
Ya han habido seguramente historias en tu vida en la que te has sentido de esa manera,
¿cómo lo puedes hacer ahora para que sea diferente?
También el conflicto de encontrarte ante cosas desconocidas,
Haces un cambio de hábitos y de repente todo es distinto,
Por lo tanto puedes sentirte ante un abismo,
A esto le llamamos el conflicto de pérdida de referente,
Un túbulo colector renal.
Tengo que darme cuenta de que,
Bueno sí,
Habrán cosas nuevas,
Pero que la vida está llena de oportunidades en donde me muestra que lo nuevo es rico,
Eso es más vale malo conocido que bueno por conocer.
Y luego el conflicto de la glándula suprarrenal,
La duda,
A ver si me equivoco,
A ver si esto no es tan bueno,
A ver si acabo teniendo,
Lo que sea,
Un problema de otra cosa por estar haciendo esto,
La duda,
La duda.
¿Para qué nos sirve la duda?
Decidir hacer o no hacer ya es decidir,
Decide,
Decide qué camino quieres y sueña con él,
Póntelo delante y ten mucha paciencia contigo mismo,
Contigo misma,
Ponte la meta,
Eso es autosuperarse.
Quiero empezar y si hay un momento en el que no lo consigo no me voy a tratar de fracasado o fracasada,
Voy a decir en este instante esto no lo he hecho como pensaba hacerlo,
Pero yo puedo,
Yo puedo conseguir otra cosa,
Yo puedo cambiar mi historia,
Claro que puedo.
Solo me lo tengo que proponer y recordar que el resultado es el objetivo,
Por lo tanto si el resultado era una conducta que ahora no quieres vivir y quieres otra,
Verás como cambiando la fórmula consigues lo que tú quieres.
Te deseo un excelente camino y que recuerdes que solo en el diccionario la palabra éxito está antes que trabajo,
La instalación de un nuevo hábito lo vas a lograr,
Tienes que tenerte paciencia y darte cuenta de que la repetición continua te va a acompañar hasta que instales ese hábito de nuevo.
De manera inconsciente y luego te regales una sonrisa y una palmadita ante cada cosa que consigas,
Te abrazo desde el corazón y que tengas los mejores cambios en tu vida.
Desde aquí Ángeles Walder te saluda y nos vemos cuando la vida nos vuelva a encontrar.
Conoce a tu maestro
4.6 (43)
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