
Calma la Ansiedad
Una meditación guiada suave y compasiva para ayudarte a reducir la ansiedad, soltar tensiones y reconectar con tu respiración. Ideal para momentos de estrés o como una práctica diaria de autocuidado. No necesitas sentir ansiedad para beneficiarte de ella. Simplemente siéntate, respira... y permítete soltar.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida.
En esta meditación vamos a realizar una práctica para ayudarte a reducir la ansiedad y el estrés.
Es una meditación muy poderosa para relajar tu mente y tu cuerpo.
Incluso si en este momento no sientes ansiedad o estrés,
Te invito a hacerla igualmente.
Estas prácticas son una forma hermosa de autocuidado y prevención.
Así que comencemos.
Encuentra un lugar tranquilo y cómodo donde puedas sentarte o recostarte sin interrupciones.
Cierra suavemente los ojos y lleva tu atención al momento presente.
Comienza con tres respiraciones profundas y conscientes.
Inhala profundamente por la nariz sintiendo cómo el aire llena todos tus pulmones y exhala lentamente por la boca,
Liberando cualquier tensión o preocupación.
Hazlo una vez más.
Y una última vez.
Ahora lleva tu atención a las sensaciones de tu cuerpo.
Observa cómo se sienten en este momento sin juzgar ni tratar de cambiar nada.
Solo sé consciente de cómo estás aquí,
Ahora,
Respirando y habitando tu cuerpo.
Dirige tu atención a tu respiración y nota cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.
Puedes observar el movimiento de tu abdomen al expandirse y contraerse o bien el aire que fluye por tu nariz.
Siente cada inhalación y cada exhalación permitiendo que tu respiración se vuelva más suave,
Más profunda a medida que te relajas más y más.
Es posible que surjan pensamientos o preocupaciones,
Es completamente normal.
No te aferres a ellos ni te juzgues por tenerlos.
Solo obsérvalos como si fueran nubes flotando en el cielo de tu mente y déjalos pasar,
Volviendo con amabilidad a tu respiración.
Ahora lleva tu atención a tus emociones.
Observa si hay ansiedad presente en tu cuerpo y no trates de cambiarla ni de resistirla.
Solo ábrete a sentir lo que hay sin juzgar.
Imagina que puedes respirar hacia esas emociones.
Permite que la calma,
La compasión y la serenidad las envuelvan poco a poco.
Visualiza cómo con cada exhalación esa ansiedad va perdiendo fuerza,
Como si se disolviera lentamente.
Continúa respirando de forma consciente.
Lleva tu atención a cualquier otra zona de tensión o incomodidad en tu cuerpo y con cada exhalación permítete soltar todo lo que ya no necesitas cargar.
Vuelve ahora a sentir el ritmo natural de tu respiración.
El simple vaivén del aire entrando y saliendo.
Permanece unos instantes en este estado de calma.
Antes de terminar toma un momento para sentir gratitud.
Gratitud por ti,
Por darte este momento de cuidado y conexión.
Gratitud por tu cuerpo,
Por tu respiración,
Por tu presencia.
Vamos a cerrar esta práctica con tres respiraciones profundas.
Inhala y exhala.
Y exhala.
Una última vez.
Inhala y exhala completamente.
Cuando estés lista,
Listo,
Empieza a mover suavemente tu cuerpo.
Puedes estirarte un poco.
Y cuando lo sientas,
Abre los ojos lentamente.
Recuerda que la meditación es una práctica.
Con paciencia y constancia notarás cada vez más sus beneficios.
Si esta meditación te ha ayudado,
Me encantaría saber cómo te sentiste.
Déjame un comentario y si quieres que siga compartiendo contenido como este,
Te invito a seguirme.
Gracias por estar aquí.
Hasta la próxima.
Más información www.
Alimmenta.
Com
Conoce a tu maestro
5.0 (2)
Reseñas Recientes
More from Georgy García
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
