
Visualización Guiada Soltar y Confiar
by Feli García
Meditación-Visualización guiada soltar y confiar. 12 minutos de paz interior. Habita en ti y calma tu agitación mental y tus miedos, aprende a soltar apegos para liberarte del del sufrimiento. La salida es hacia dentro. Puedes escuchar esta meditación también para dormir profundamente y relajarte.
Transcripción
Hola,
Soy Feli García,
Quien te va a guiar en esta meditación.
Busca un lugar cómodo,
Donde puedas relajarte,
Donde nadie te pueda molestar,
Un lugar que traiga a ti la paz y la calma.
Tómalo a respiración profunda.
Inhalas paz,
Exhalas tensión.
Haz presente tu cuerpo.
Haz presente tus emociones.
Hazte presente.
Y cerrando los ojos,
Habita en tu mundo interior.
Es el lugar que es tu reino.
Es tu sitio.
Un lugar donde nada ni nadie puede perturbarte.
Consciente de tu respiración.
Consciente de que eres consciente.
Y ahora con el poder de tu imaginación,
Imagina que estás dentro de tu cabeza,
En una habitación blanca.
Mira a tu alrededor.
Todo,
Absolutamente todo,
Es blanco.
Con una luz maravillosa.
Y solamente al estar dentro de esta habitación,
Ya te encuentras en un lugar sagrado,
En un lugar tranquilo.
Y en medio de la habitación encuentras una canasta como un nido.
Y vas hacia allí.
Tu curiosidad te atrae hacia allí.
Te das cuenta que llevas una ropa ligera,
Como si fuera una túnica blanca.
Y andas despacio,
Descalzo,
Descalza,
Sin prisa.
Y te vas acercando.
Cuando llegas allí,
Ves ese canasto que tiene tu medida.
Y todo recubierto de algodón.
Un algodón muy blandito.
Un tacto suave,
Acogedor.
Y decides entrar allí.
Allí dentro.
Dentro de ese canasto con mullido algodón.
Y cuando estás ahí,
Te das cuenta que empieza a elevarse.
Hasta llegar a una ventana que hay en esa habitación blanca y sale por allí.
Y empiezas a darte cuenta que estás flotando.
Flotando en el cielo.
Puedes incluso verte a ti desde arriba.
Allí donde estaba esa habitación blanca dentro de tu cabeza.
Pero ahora tú estás arriba.
Incluso has salido fuera del edificio.
Y estás sobrevolando tu ciudad.
Suavemente.
Y te detienes a observar todo lo que ocurre.
Las personas que van y vienen.
El ritmo.
La velocidad.
La pausa.
Absolutamente todo.
Y ese canasto va volando hasta llegar a un paraje maravilloso.
Lleno de naturaleza.
De verdor.
De flores.
De montañas.
Incluso ves algún que otro animal.
Libre.
Y no sabes por qué.
Pero empiezas a sentir gozo.
Tranquilidad.
Liberado de problemas.
Y todo aquello que antes te hacía sufrir aquí no tiene importancia.
No tiene lugar.
Y de repente te das cuenta que en ese canasto hay una bolsa.
Como una mochila.
Del color que a ti más te guste.
Y tu curiosidad te hace mirar dentro.
Y qué gran sorpresa.
Empiezas a ver acontecimientos y personas que te tienen apegado.
Apegado a lo material.
A lo emocional.
A lo físico.
Incluso a lo mental.
Y tienes dos opciones.
Seguir teniendo esa mochila al lado tuyo.
Que luego deberás cargar toda tu vida.
O tienes la posibilidad,
Desde esa altura,
Ir deshaciéndote de cada uno de esos sufrimientos.
De cada uno de esos apegos.
Solo tú decides.
Lo que quieres lanzar,
Deshacerte.
Y lo que quieres quedarte.
Y empiezas a elegir.
Esto sí.
Esto sí.
Esto no.
Y a medida que vas soltando,
Te vas sintiendo más liviano.
Liviana.
Más tranquilo.
Más en paz.
Y en un acto de valentía,
Decides tirar la mochila entera.
Te daba miedo.
Pero te das cuenta que es algo que debes de hacer.
Y a pesar del miedo.
A pesar de la incertidumbre.
A pesar de esos apegos.
Decides ser libre.
Libre de soltar.
Libre de luego poder caminar.
Ligero por la vida.
Y ahora mirando hacia abajo,
Descubres que todo es mucho más bonito.
Que todo es mucho más especial.
Que ya no tienes miedo.
Y no entiendes por qué.
Porque si has soltado todo aquello que te daba seguridad,
¿por qué ahora no tienes miedo?
Y debajo del algodón ves una tarjeta.
¿Qué es la respuesta?
Confianza.
Ahora lo entiendes.
La base de tu felicidad solo depende de ti.
De lo que tú quieras soltar.
Y en lo que tú quieras confiar.
Y observando con tranquilidad ese maravilloso espectáculo que te ofrece la naturaleza desde arriba.
Decides volver.
Volver a seguir tu camino de vida.
Pero ahora desde otro lugar.
Sin esa mochila.
Sin los anclajes que te llevan al sufrimiento.
Amando incluso la incertidumbre.
Porque sabes que es vida.
Además sabes que tienes confianza y fe en ti y en la vida.
Y pase lo que pase,
Será no lo que quieras,
Sino lo que necesites.
No hay que preocuparse.
Permítete solo ocuparte de lo que te traiga la vida.
Disfrutar con la ilusión y el asombro de un niño.
De experimentar y transitar el maravilloso camino del vivir.
Este viaje te ha aportado una nueva sabiduría.
Un nuevo acto de conciencia.
Y vas llegando a esa habitación blanca.
Es tu conciencia.
Es tu núcleo.
Es tu esencia.
Se aposenta ese canasto mullido de algodón y sales de allí.
Pero con una gran sonrisa en tu cara.
Porque sabes que no hay que preocuparte.
Solo ocuparte de vivir.
Con la completa seguridad y confianza de que todo está bien.
Pase lo que pase en tu vida.
Has decidido no llevar más mochilas.
No llevar más lastre que te lleve al sufrimiento.
Has decidido vivir liviano.
Como el amor.
Sonríe.
Siente profundamente.
Suelta.
Y ama.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.7 (899)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
