
Empatía vs. Compasión
La emaptía y la compasión son dos términos distintos y que en algunas ocasiones han sido mal intrpretados y mal entendidos, en esta píldora podrás verificar de manera sencilla cuál es la diferencia y ver cómo estas dos cualidades pueden ser desarrolladas. Este podcast te hará querer desarrollar o aumentar la compasión por ti mismo y por los que te rodean. El fin último de las grandes tradiciones religiosas es que todos seamos compasivos, lo cual haría que viviéramos en un mundo mucho mejor que el que hoy habitamos
Transcripción
Hola,
Bienvenido a mi estudio de meditación.
Es un placer poder compartir contigo mis reflexiones a través de mis píldoras espirituales.
Espero que encuentres cosas de valor para ti en ellas y que si al estarlas escuchando piensas en alguien a quien puedan servirle,
No dudes en compartirlas,
Para eso están diseñadas.
El día de hoy reflexionaremos acerca de la empatía y la compasión,
Para saber cuál es la diferencia y cómo desarrollar ambas.
Ponte en una postura cómoda y espero que disfrutes estos minutos.
Vamos a comenzar por la empatía.
La empatía surge de nuestra dimensión intelectual,
Es decir,
Desde la mente.
Ser empático significa entender cómo se siente el otro,
Es decir,
Que entiende su alegría o su tristeza,
Su entusiasmo o su desesperación.
Pero todo esto queda a nivel intelectual o racional.
Si bien la empatía es una cualidad que todos valoramos en los que nos rodean,
Ser empático no suele ser suficiente.
Veamos por qué.
Al ser empático no estamos incluyendo nuestra dimensión emocional,
Nuestros sentimientos no están en juego,
Ya que,
Como sabemos,
Los sentimientos no surgen en la mente,
Sino en el cuerpo,
Es decir,
Lo que sentimos lo experimentamos en el cuerpo.
Y una vez que lo sentimos,
Pensamos,
Y al pensarlo es entonces que le ponemos una etiqueta.
De ahí que podemos decir siento miedo,
Siento felicidad,
Siento tristeza,
Siento entusiasmo,
En fin,
Pero para poder expresarlo primeramente hubo que sentirlo en el cuerpo.
Es entonces que al ser empático yo entiendo la tristeza,
El miedo,
La alegría o el entusiasmo del otro.
La finalidad de la meditación como camino espiritual es desarrollar la compasión.
La compasión es sentir con el corazón.
Como sabemos,
Nuestro corazón es también un centro de emociones,
Es así que entonces desarrollaremos la capacidad de sentir lo que siente el otro,
Sentir su alegría o su tristeza,
Su desesperanza o entusiasmo,
Su gratitud o su felicidad.
Y esto no siempre es fácil.
Muchas veces no nos queremos arriesgar a sentir,
Nos asusta,
Nos hace sentir vulnerables,
Sobre todo cuando se trata de emociones que nosotros consideramos negativas.
Por poner un ejemplo,
Les puedo decir que no nos gusta sentir o contactar con la tristeza del otro,
Con la frustración del otro,
Con el miedo o la ira del otro.
Piensa esto por unos momentos.
La meditación va pavimentando el camino del corazón,
Nos va dotando de la capacidad de pasar del pensar al sentir,
A sentir lo que siente el otro.
Cada vez que nos sentamos en silencio y quietud a observar nuestra respiración,
Es que nos vamos atreviendo a enfrentarnos con nosotros mismos,
Enfrentarnos a nuestros miedos,
A nuestras angustias,
A nuestras tristezas,
Pero también a ponerlas en su real dimensión y a darnos cuenta de que muchas veces nos posicionamos en lugares que están totalmente fuera de lugar y que muchas veces exageramos y hacemos las cosas mucho más grandes de lo que realmente son.
También,
Por otro lado,
Observando nuestra respiración podemos ver con mayor claridad cuántas alegrías,
Cuántas satisfacciones,
Esperanzas y cuánta gratitud ha estado presente en nuestra vida.
La meditación nos va haciendo ecuánimes,
Realistas,
Centrados,
Valientes,
Pero lo más importante de todo es que la meditación nos va haciendo compasivos.
También la meditación nos va ayudando a nacer castillos en el aire y que nuestras percepciones de las situaciones sean cada vez más reales.
Es importante que la empatía y la compasión empiecen por nosotros mismos.
Hace muchos años tuve un maestro espiritual que quise mucho y que siempre decía que el primer signo de salud espiritual es cuando las personas comienzan a cuidarse y a quererse a sí mismas y hoy concuerdo totalmente con esto.
Nadie puede dar lo que no tiene.
Es entonces que comencemos por ser empáticos y compasivos con nosotros mismos.
No nos juzguemos tan duro,
No seamos tan duros jueces con nosotros mismos.
Cada vez que te caches,
Siendo duro contigo y juzgándote con mucho rigor,
Recuerda que la empatía y la compasión comienzan por nosotros.
No cesemos en nuestra intención de sentarnos cada día a observar nuestra respiración.
La meditación irá pavimentando el camino para entendernos y querernos cada día más.
Y desde ese lugar de comprensión y amor,
Seremos capaces de entender y sentir con el otro.
Les recomiendo hacer la meditación de Loving Kindness.
Esta la pueden encontrar en mi lista de meditaciones guiadas.
Le será de gran beneficio para desarrollar la compasión.
Por hoy estamos llegando al final de nuestra reflexión.
Donde quiera que estés,
Me inclino ante ti.
Conoce a tu maestro
4.8 (74)
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