
Un Tiempo Para uno Mismo
Con un tema siempre diferente, desarrolla y avanza en tu práctica con la meditación mensual guiada por Adriana. En esta ocasión, Adriana te invita a realizar una meditación que te ayuda a desconectarte del mundo para conectarte contigo mismo. Déjate guiar por tu respiración y tómate un tiempo de calidad para escucharte y regenerarte. Musica : Joseph Beg ( The Calm)
Transcripción
Hola,
Soy Adriana Ranzábal y te doy la bienvenida a esta nueva meditación guiada.
En un día,
La mayor parte de nuestro tiempo lo dedicamos a los demás.
Nuestro trabajo,
Nuestra familia,
Los amigos.
Estamos acostumbrados a dar casi toda nuestra energía y por desgracia dedicamos muy poco tiempo a recargar las pilas,
A encontrar nuevamente nuestro centro.
Muy poco tiempo para reconectarnos con nosotros mismos.
Así que hoy estoy aquí para invitarte sea cual sea el momento del día en el que estás escuchando esta meditación a tomar un descanso,
Una pausa,
Para aprovechar este momento simplemente para estar contigo mismo.
Para empezar,
Encuentra un lugar tranquilo donde nadie pueda molestarte durante los próximos minutos.
Siéntate cómodamente en una silla,
En el suelo,
En tu cama.
En realidad,
El lugar importa poco.
Toma el tiempo de soltar los hombros,
De alinear la cabeza con el cielo.
Endereza poco a poco pero sin forzar tu columna vertebral.
Y cuando te sientas lista o listo,
Inhala profundamente por la nariz.
Sujeta ligeramente el aire dentro de ti y luego poco a poco empieza una larga y lenta exhalación por la boca.
Cierra lentamente los ojos.
Date el permiso y la oportunidad de conectar contigo mismo llevando tu mirada hacia adentro.
Llega lentamente a este lugar.
Toma el tiempo de llegar a tu cuerpo,
A tu mente y poco a poco junta toda tu energía aquí,
En un mismo lugar.
Siente que estás aquí.
Siente tu peso.
Nota cada parte de tu cuerpo que toca el suelo o la superficie que te sostiene.
Siente como la fuerza de la tierra te llama,
Te ancla,
Te enraiza y te conecta cada vez un poco más.
Nuevamente inhala profundamente por la nariz.
Sostén el aire dentro de ti sin forzar,
Sintiendo la vida dentro de ti.
Y cuando lo creas conveniente,
De la misma manera como si apagaras unas velas,
Suelta todo el aire por la boca.
Date la oportunidad de liberar,
De soltar y al final de la expiración nuevamente retoma un ritmo natural para tu respiración.
Deja que ésta se instale,
Deja que se calme suavemente y solo observa lo que pasa en ti.
Siente el movimiento de tu respiración en tu cuerpo y mantente conectado contigo mismo.
Nota la diferencia entre cada inhalación y cada expiración.
Este aire es tu guía.
Este aire te permite estar aquí.
Este aire te nutre,
Te ilumina,
Te calma.
Este aire te reconecta.
Por unos instantes mantén solo tu atención en el movimiento como un baile que está presente en tu cuerpo,
Entre tu vientre y tu pecho.
Sigue el ritmo de tu respiración.
No necesitas cambiar ni forzar.
Solo necesitas estar aquí,
Presente,
Para lo que pasa en ti.
Y con ayuda de tu atención comienza a llevar este aire por todo tu cuerpo,
De la cabeza hasta los pies,
Usando cada inhalación para renovar tu energía y cada exhalación para liberar y para soltar un poco más.
Y sigue respirando con el simple propósito de sentir y de estar presente para ti,
Sintiendo tu vida,
Escuchándote,
Acompañándote.
Todo aquello que puedas sentir está bien.
Todo aquello que pienses es normal.
Suelta los juicios y sigue respirando llevando un poco más de amabilidad y de dulzura hacia ti.
Inhala profundamente por la nariz,
Exhala lentamente por la boca y poco a poco centra nuevamente tu atención en tu cuerpo,
En el contacto de este con la silla o el suelo.
Lleva tu conciencia al espacio,
A los sonidos,
A los olores y toma el tiempo para preguntarte cómo te sientes,
Qué diferencia notas después de la práctica.
Agradecete también este tiempo,
Ya que el tiempo que dedicas a ti es un regalo para ti,
Pero también para el mundo.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.8 (291)
