
Meditación para el Desasosiego
Esta meditación ha sido creada con el objetivo de dejar de luchar contra aquellas sensaciones o emociones que nos desagradan, como el desasosiego, intranquilidad o nerviosismo. Cuando las aceptamos y les damos nuestra atención, paradójicamente se vuelven más pequeñas.
Transcripción
Hola,
¿cómo estás?
Mi nombre es Marina Racil y te doy la bienvenida a esta nueva meditación guiada.
Esta práctica está dirigida y creada para esos momentos en los que sientes desasosiego,
Inquietud,
Cierta sensación de nerviosismo interno e intranquilidad.
Así que sin más dilación,
Comenzamos.
Busca una postura cómoda.
Puede que el día de hoy elijas sentarte o acostarte.
Puedes atender tu nivel de energía y dejarte llevar,
Por eso que tu cuerpo te pide ahora.
Acomódate en la postura.
Y puedes comenzar a cerrar lentamente tus ojos.
Deja que tus párpados caigan.
Y observa el estado de tu cuerpo.
Deja que tus hombros caigan hacia abajo,
Separándose de tus orejas.
Y soltando la tensión.
El centro de tu pecho se abre ligeramente.
Y las facciones de tu rostro se relajan por completo.
Y lleva tu atención a la parte de tu cuerpo que se encuentra en contacto con la superficie.
Observa el peso y la temperatura.
Y ahora que vas entrando en un estado de mayor relajación,
Vas a llevar tu atención a aquellas partes internas por las que sientes ese desasosiego.
Lo primero va a ser identificar qué es eso que genera ese desasosiego.
Aunque no lo haremos desde la lógica,
Sino desde la escucha y la observación.
Por lo que primero vamos a identificar si esa sensación de desasosiego,
Nerviosismo o intranquilidad,
Es algo físico,
Es actividad mental,
Son emociones o sensaciones.
Tómate un instante para sentirlo sin luchar,
Sin rechazarlo,
Simplemente abriendo el espacio para que podamos observarlo.
Bien,
Ahora que has podido ponerle un nombre y nos ha dado algo más de información,
Vamos a observar dónde,
En qué parte de nuestro cuerpo se siente este desasosiego o nerviosismo.
Puede que en tu caso sea tu cabeza,
Algún músculo,
La espalda,
La garganta,
El pecho,
El estómago.
¿Dónde se siente esa incomodidad?
Y si lo sientes,
Puedes llevar una de tus manos o las dos a esa parte de tu cuerpo para aportarle calma con tu calor.
Y si esta sensación es demasiado desagradable,
Puedes focalizarte en tu respiración y observando cómo el aire entra por tu nariz y sale por tu boca,
Soltando ese desasosiego e intranquilidad y nerviosismo que te genera malestar.
En lugar de rechazarlo,
En lugar de taparlo,
Estás siendo muy valiente de sostener esa incomodidad dentro de ti,
Lo que genera que puedas ser cada vez más y más tolerante a todo el abanico emocional que tenemos como seres humanos.
Así que simplemente permanece presente con tu incomodidad en este momento,
Demostrándote que eres fuerte y capaz de sostenerte independientemente de lo que esté ocurriendo,
Ya que estas sensaciones incómodas o desagradables,
Esta intranquilidad o nerviosismo no te define para nada.
Y cuanto más aceptas que estás sintiendo algo,
Le quitas cada vez más poder.
Así que permite que salgan todas las emociones asociadas a eso que estás sintiendo.
Deja que salga la culpa y la vergüenza y las expectativas de lo que se supondría que tendrías que sentir.
Lo que sientes está bien,
Lo que sientes va a pasar y lo que sientes no te define como persona.
Y a través de las palmas de tus manos que has colocado sobre esa parte de tu cuerpo que has elegido,
Imagina cómo llevas calma,
Tranquilidad,
Sostén,
Cariño,
Cuidado,
Atención.
A su vez,
Esa sensación se va disolviendo poco a poco de tu cuerpo permitiéndote liberarla con cada exhalación.
Y puedes llevar ahora tus manos hacia el centro de tu pecho en señal de gratitud por haberte dedicado este momento y por haberte armado de valor y valentía para sostener todo lo que está pasando dentro de ti ahora mismo.
En lugar de huir,
Evitarlo o rechazarlo,
Has sido valiente de sentarte cara a cara con tu dolor,
Con tus emociones,
Con tu incomodidad.
Y mantienes tus manos en el centro de tu pecho como símbolo del aprendizaje y práctica que acabas de llevar a cabo.
Si lo sientes,
Puedes incluso masajear tu esternón o pecho dando suaves golpecitos o masajeando de forma circular o simplemente dejando tus manos quietas en esa posición.
Haz lo que se sienta bien para ti.
Esta es tu práctica.
Y cuando estés preparado o preparada,
Puedes comenzar lentamente a abrir tus ojos regresando al espacio en el que te encuentras.
Espero que esta práctica te haya resultado útil.
De ser así,
Puedes dejarme tu comentario.
Gracias por meditar junto a mí y espero que tengas un lindo día o una linda noche.
Te mando un fuerte abrazo.
Nos escuchamos pronto.
Adiós.
Conoce a tu maestro
4.8 (97)
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