
Calmar emociones intensas | Regulación emocional y ansiedad
Esta meditación está diseñada para momentos en los que las emociones se sienten intensas o abrumadoras. Serás guiada a reconectar con la respiración y el cuerpo para regular suavemente tu sistema nervioso. La práctica se enfoca en crear espacio para sentir sin dejarte arrastrar por lo que surge. Es una forma de volver con calma a una sensación de equilibrio y seguridad interna.
Transcripción
Las emociones son parte de nuestra experiencia humana.
No son buenas ni malas.
Simplemente aparecen para ayudarnos a adaptarnos a nuestro entorno.
Pueden ser agradables o desagradables.
Pero todas cumplen una función.
Nos mueven,
Nos impulsan a actuar.
De hecho,
La palabra emoción proviene del latín emocio,
Que significa movimiento.
Cuando una emoción surge,
Podemos dejarnos arrastrar por ella,
Reprimirla o negarla.
Pero también hay otra opción,
Darle un espacio seguro para sentirla,
Comprender su mensaje y regularla sin que nos desborde.
En esta meditación,
Explorarás un camino inspirado en el modelo de Daniel Goleman y en el budismo Zen que te permitirá,
En primer lugar,
Crear un espacio seguro a través de la respiración dentro de ti para después observar tus emociones desagradables sin juzgarlas,
Sentirlas con amabilidad y descubrir que te quieren comunicar.
Te invito a encontrar una postura cómoda,
A cerrar los ojos si lo deseas,
A llevar tu atención al momento presente.
Vamos a comenzar.
Lleva toda tu atención a tu respiración.
Haz conciencia del aire al entrar en tu cuerpo y del aire al salir de tu cuerpo.
Repítete internamente.
Inhalo.
Soy consciente de que esto es una inhalación.
Exhalo.
Soy consciente de que esto es una exhalación.
Inhalo y soy consciente de todo mi cuerpo.
Exhalo y relajo todo mi cuerpo.
Inhalo,
Consciente de mi cuerpo.
Exhalo,
Relajo mi cuerpo.
Hay momentos en que me pierdo en mis pensamientos.
Mi mente se ancla en el pasado o en el futuro y me olvido de que estoy vivo en el momento presente.
Inhalo.
Soy consciente de que estoy vivo o viva.
Exhalo.
Disfruto del milagro de estar vivo o viva.
Inhalo.
Soy consciente de estar vivo.
Exhalo.
Siento la felicidad por estar vivo.
Inhalo.
Soy consciente de todas las cosas bonitas en la vida que me traen felicidad.
Observar un atardecer,
Un amanecer,
Ver a un niño sonreír,
Tomar el café por la mañana.
Exhalo.
Me siento nutrida por la felicidad.
Inhalo.
Soy consciente de las cosas bonitas que me traen felicidad.
Exhalo.
Me siento nutrida por esta felicidad.
Inhalo.
Soy consciente de alguna emoción desagradable que haya surgido durante el día.
Exhalo.
Le abro un espacio amoroso a esta emoción.
Tal vez algo haya desencadenado que sintiera miedo,
Rabia,
Culpa,
Frustración o ansiedad.
No haya tenido tiempo para cuidar esta emoción,
Para observarla,
Para entenderla.
En este momento le abro un espacio seguro y amoroso para cuidarla.
La identifico y puedo decirle a esta emoción,
Te veo y te reconozco.
Rabia,
Frustración,
Miedo.
Voy a escucharte y cuidarte.
Inhalo.
Hago conciencia de la experiencia de sentir esta emoción desagradable.
Exhalo.
Observo cómo y dónde se siente esta emoción en mi cuerpo.
Inhalo.
Soy consciente de la emoción.
Exhalo.
Observo dónde se siente en mi cuerpo.
Me doy cuenta de qué desencadenó esta emoción y observo qué me quiere decir.
Tal vez está aquí para ayudarme a poner un límite,
A soltar algo,
A crear hábitos o a tener una conversación difícil.
Exhalo.
Le agradezco la emoción por estar ahí para mí.
Inhalo.
Observo qué me quiere decir esta emoción.
Exhalo.
Le agradezco la emoción por estar ahí para mí.
Inhalo.
Soy plenamente consciente de esta emoción y su mensaje.
Exhalo y siento cómo esta emoción se suaviza y se calma.
Al cuidar esta emoción,
Al escucharla y comprenderla,
Se tranquiliza.
Inhalo.
Soy consciente de mi emoción.
Exhalo y mi emoción se desvanece como las nubes en el cielo.
Inhalo y vuelvo a ser consciencia de mi momento presente.
Exhalo y le sonrío al momento presente.
Puedes agradecerte por estos minutos de conciencia de tus emociones y lentamente puedes ir moviendo tu cuerpo,
Tus manos,
Tus pies.
Hacer cualquier movimiento que el cuerpo te pida para reincorporarte.
Y a tu ritmo,
Sin ninguna prisa,
Puedes abrir tus ojos y los tenías cerrados para continuar con tu día.
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